manos de persona mayor

El maltrato en personas mayores

Según la OMS, el maltrato a una persona mayor es “un acto único o repetido que causa daño o sufrimiento a una persona de edad avanzada, o la falta de medidas apropiadas para evitarlo, que se produce en una relación basada en la confianza”. Según la Declaración de Toronto (2002), la definición de maltrato a la gente mayor es toda “acción única o repetida, o carencia de respuesta adecuada, que se produce en cualquier relación en que haya una expectativa de confianza y que provoca daños o angustia en una persona mayor". En este nuevo post, queremos abordar todo lo relacionado con el maltrato a personas mayores, qué tipos de maltratos existen, cómo prevenirlos y cómo abordarlos.

Compromiso con las personas mayores

El Grupo Rubí Social siempre defiende a diario su compromiso con el cuidado de las personas mayores. Además de la labor 24/7/365 como residencia, seguimos desarrollando y participamos en otras acciones para combatir este problema. Una de las más importantes es la colaboración con el Ayuntamiento de Rubí y la Diputación de Barcelona en la elaboración de la “Guía Local para hacer frente a los maltratos de las personas mayores”.

Los objetivos de esta guía son:

  • Impulsar la investigación del maltrato a los ancianos.
  • Sensibilización de los equipos profesionales que trabajan con gente mayor sobre el fenómeno del maltrato.
  • Profundizar en el conocimiento de los maltratos a personas mayores.
  • Proporcionar criterios para prevenir, detectar e intervenir en los maltratos.
  • Facilitar una herramienta para orientar las actuaciones de los equipos profesionales.
  • Destacar la importancia del abordaje multidisciplinario y que la carencia de respuesta adecuada también es una forma de maltrato.

En este sentido, es fundamental la comunicación y el abordaje multidisciplinar para detectar las situaciones de riesgo. Por ello, colaboramos activamente tanto con los Servicios sociales del Ayuntamiento de Rubí como con otras entidades locales, como por ejemplo los Centros de Atención primaria, Centros de Salud Mental de Adultos, etc.

Una ‘pandemia’ silenciada y subestimada

El maltrato a los mayores es una realidad silenciosa y de escasísimo debate público. Una de las razones es que los mayores apenas se notifican casos de maltrato.

¿Por qué? Según el citado informe de la OMS, se debe al temor a las represalias, no querer causar problemas a su maltratador -especialmente si es un familiar-, carecer de las facultades mentales necesarias –deterioro cognitivo-, la falta de conciencia y sentir vergüenza. Y es que a menudo los maltratadores disfrutan de una relación de cercanía y confianza con los mayores.

A ese problema invisible se le une el hecho de que no interesa demasiado estudiarlo, a juzgar por las pocas investigaciones que se han llevado a cabo para abordar el tema. Y a mayor dependencia, mayor posibilidad de maltrato.

Las estadísticas también desvelan que son más las mujeres mayores que sufren maltratos respecto a los varones, si bien esto también puede deberse a que ellas tienen una mayor esperanza de vida y más riesgo de sufrir deterioro cognitivo.

Imagen de Alexandra_Koch en Pixabay

Tipos de maltrato en personas mayores

Según el estudio Prevalencia de malos tratos hacia personas mayores que viven en la comunidad en España, publicado en 2012 en la revista científica Medicina Clínica, el tipo más frecuente de malos tratos es el psicológico (11,5 %), seguido del maltrato físico y sexual (2,95 %). La negligencia (2,07 %) y el abuso económico (1,11 %) son menos frecuentes.

Veamos a continuación más detalles sobre los tipos de maltrato más habituales hacia personas mayores:

  • Maltrato psicológico: Aislamiento, coacción, insultos, menosprecio, gritos, burlas, amenazas, falta de respeto, dominio, imposición…
  • Abuso económico: Es el uso ilegal o impropio de todos o algunos de los fondos económicos, bienes, propiedades o posesiones de la persona mayor. Al igual que el maltrato psicológico, se da mayoritariamente en el entorno familiar.
  • Negligencia: Hablamos de casos como descuidar la medicación, alimentación o higiene de la persona mayor
  • Maltrato físico: Usar la fuerza física para causar daños corporales en forma de golpes, empujones, patadas, bofetadas, quemaduras, etc.
  • Agresiones sexuales: Va desde desnudez forzada a violación, tocamientos…
  • Abandono: Dejar desamparada a una persona y omitir nuestra responsabilidad también es una forma de maltrato.

Hay otros maltratos que se conocen como ‘sutiles’. Se dan cuando, por ejemplo, se administran fármacos de manera abusiva para que el anciano se mueva menos o para estimularle si está adormilado. Infantilizar el trato, o manipular constantemente, también son formas de maltrato sutil.

Soluciones y alternativas para afrontar este problema

Para dar respuesta a semejante desafío, y con motivo del Día Mundial de Toma de Conciencia de Abuso y Maltrato en la Vejez, la OMS y sus asociados publicaron el documento Tackling abuse of older people: five priorities for the UN Decade of Healthy Ageing (2021–2030), en el que presentaron 6 prioridades para el Decenio de las Naciones Unidas del Envejecimiento Saludable (2021-2030). Son:

  • Combatir el edadismo, una de las principales razones por las que el maltrato a las personas mayores recibe tan poca atención. El edadismo es la discriminación por edad, es decir, los estereotipos (cómo pensamos), prejuicios (cómo nos sentimos) y discriminación (cómo actuamos) con las personas en función de su edad.
  • Generar más datos y de mejor calidad para concienciar sobre este problema.
  • Concebir soluciones rentables para poner fin a este tipo de maltrato y ampliar su uso.
  • Elaborar un argumentario a favor de la inversión en este asunto para convencer de que es un dinero bien empleado.
  • Recaudar fondos, ya que se necesitan más recursos para abordar el problema.

Estas medidas hablan a las claras de otro tipo de maltrato, el institucional, que es el que ejercen las administraciones cuando no aportan los recursos necesarios para que las personas mayores tengan una vida digna.

Por ello, también es fundamental fomentar el buen trato hacia ellos mediante campañas de sensibilización dirigidas a la sociedad, las administraciones públicas y empresas.

Imagen de Anja en Pixabay

Pistas y consejos para detectar el maltrato a tiempo

Al igual que sucede con los niños, los mayores, en muchos casos, especialmente si no son autónomos e independientes, están en situación de vulnerabilidad. Por lo tanto, tenemos que estar muy alerta para detectar cualquier signo que indique que algo no va bien.

Es imprescindible actuar antes de que estas situaciones puedan generar lesiones físicas, agravamiento de enfermedades o incapacidad permanente, por un lado, y ansiedad, soledad y pérdida de la esperanza y la confianza por otro lado.

De entrada, hay que tener en cuenta que el perfil del maltratador suele responder a alguien que consuma drogas o alcohol, que abuse del uso de fármacos, con elevados nivel de estrés, falta de apoyo social, sin formación en atención a las personas mayores, en situación de dependencia afectiva o económica de la persona mayor

En el caso de los cuidadores o el personal sanitario, la falta de formación, el estrés laboral y un escaso control por su labor son las principales razones.

Al respecto, las personas mayores que son proclives a ser víctimas de maltrato físico o psicológico suelen presentar algún deterioro cognitivo o trastorno psicológico, estar en situación de dependencia, ser de edad muy avanzada, o sufrir demencia con conductas muy alteradas viviendo con cuidadores familiares.

Señales de alerta

Lo primero que hay que considerar es que todos (familia, residencia, profesionales, amigos, etc.) deben ejercer la vigilancia. A partir de aquí, es fundamental que nuestros mayores no se vean o sientan aislados, que tengan un interlocutor válido y confiable para que expresen lo que les pasa o sienten.

Precisamente esto ayudará a detectar las señales de alarma que nos indican que puede haber malos tratos, como son:

  • No poder llevar a cabo sus actividades de la vida cotidiana y estar en situación de aislamiento.
  • No poder recibir visitas ni comunicarse con sus allegados porque los familiares u otras personas se lo impiden.
  • Movimientos extraños en sus cuentas bancarias, firmas en contratos que no tienen sentido…
  • Una apariencia muy descuidada.
  • Encontrar signos de desnutrición o deshidratación.
  • Que muestren una actitud de miedo, retraimiento o inquietud, y con el estado de ánimo alterado (insomnio, ansiedad, confusión, etc.)
  • Manifiesta un deseo manifiesto y reiterado de morirse.

Frente a ello, debemos actuar con la máxima rapidez y celeridad, informando a los Servicios Sociales, al Imserso, a la residencia o a alguna de las Asociaciones que velan por el bienestar de las personas mayores, como CEOMA o EIMA.

Prevención del maltrato a personas mayores

A la hora de prevenir el maltrato en mayores, hay multitud de acciones que podemos llevar a cabo, entre ellas:

  • Evitar el aislamiento social.
  • Campañas de concienciación pública y profesional.
  • Adecuar la vivienda de las personas mayores a sus necesidades.
  • No sobrecargar a los cuidadores principales y favorecer y facilitar el apoyo social, institucional y familiar.
  • Programas intergeneracionales desde la escuela.
  • Buscar apoyo psicoterapéutico.
  • Que dispongan de un cuaderno donde puedan escribir sus vivencias, sentimientos, temores, etc.
  • Líneas telefónicas de ayuda, casas de acogida y alojamientos de emergencia.
  • Políticas relativas a la atención en residencias para definir y mejorar los estándares de atención.
  • No calificar a la persona y no usar lenguaje que le estigmatice.

En general, la mejor prevención son las intervenciones que realizan los cuidadores, aliviando la carga que soportan los allegados a la persona mayor, además de una mejor financiación del dinero para quienes tengan mayor riesgo de sufrir explotación económica.

En este sentido, es clave que tanto el sector de la salud como las administraciones se responsabilicen de sensibilizar a la opinión pública sobre este problema.

Puntos básicos de la intervención en casos de maltrato

  1. Prevenir: Observar y detectar aquellas situaciones de riesgo que pueden ser causa de un maltrato ya sea por acción o por omisión.
  2. Proteger pero sin ser extremadamente invasivos, respetando en todo caso la capacidad de decidir de la persona: Cualquier intervención tiene que contar con la persona implicada. No contar con la víctima en caso de maltrato nos convierte en parte del problema, pues estamos anulando su capacidad de decisión. Para garantizar que se respeta la voluntad de la persona cuando esta no esté capacitada para decidir, es crucial contar con un documento de voluntades anticipadas que actúa como mecanismo de autoprotección de la persona dependiente.

primeros auxilios

Primeros auxilios en personas mayores

Las personas, a medida que envejecemos, nos volvemos más vulnerables ante cualquier lesión. Es por ello que los mayores tienen más riesgo de sufrir accidentes debido a la disminución de sus funciones, a ser más propensos a caerse, lesionarse o enfermar. Ante dichas situaciones, se hace vital conocer cuáles son los primeros auxilios en personas mayores y cómo se deben realizar, ya sea para manejar caídas, quemaduras, problemas cardiovasculares u otros accidentes comunes. Se trata de un conocimiento clave para las familias y los propios ancianos, y especialmente para las residencias de personas mayores como El Cel Rubí.

Foto de Martin Splitt en Unsplash

¿Qué son primeros auxilios en personas mayores?

Los primeros auxilios son las medidas inmediatas que se toman en una persona lesionada, inconsciente o que enferma súbitamente, en el sitio donde ha ocurrido el incidente (escena) y hasta que llega la asistencia sanitaria (servicio de emergencia).

Los primeros auxilios, lógicamente, están pensados para ayudar, no para causar más daño, por lo que hay que saber aplicarlos con éxito para:

  • Mantener vivo al accidentado.
  • Evitar nuevas lesiones o complicaciones.
  • Poner al accidentado lo antes posible en manos de servicios médicos.
  • Aliviar el dolor.
  • Evitar infecciones o lesiones secundarias.

Conocer los aspectos esenciales sobre los primeros auxilios ayuda a salvar vidas y a disminuir los riesgos.

El método PAS

En el caso de los primeros auxilios en ancianos, nos movemos siempre bajo las directrices del método PAS: Proteger, Avisar y Socorrer.

Primero hay que proteger. Es decir, evitar que la fuente de daño siga actuando y no realizar acciones si no se conocen las técnicas. Después hay que avisar, para que los servicios de emergencias lleguen cuanto antes. Por último, hay que socorrer. Si ya se ha avisado y se conocen los métodos para actuar, se pueden realizar las técnicas de primeros auxilios en ancianos.

Cómo realizar los primeros auxilios en mayores

A continuación, os explicamos las situaciones más habituales y/o propensas de accidentes en adultos mayores y cómo brindarle primeros auxilios de forma adecuada.

Intoxicaciones

Cuando aparece una intoxicación hay que averiguar cuál ha sido la causa, es decir, identificar el producto y dar la máxima información posible. Si se identifica, hay que comunicárselo al servicio de emergencias para que den pautas exactas de cómo actuar. Es crucial no provocar el vómito ni administrar sólidos, líquidos o medicamentos.

Cómo actuar ante un atropello

Los primeros auxilios en adultos mayores, en caso de atropello, deben seguir la estrategia PAS. Primero, apartar o proteger a la persona de la carretera. Y avisar de forma inmediata al servicio de emergencias sin mover el cuerpo, para evitar lesiones mayores. Después, se hace todo lo posible por mantener la vía aérea despejada y detener cualquier sangrado.

Quemaduras

Si bien vez son menos frecuentes, los ancianos pueden sufrir quemaduras al manipular líquidos hirviendo, como agua o aceite caliente. Aquí, dependiendo del tipo de quemadura, hay que realizar unas acciones u otras.

Para las quemaduras pequeñas de contacto, enfriar la zona bajo un chorro de agua. En quemaduras por llama, no retirar la ropa. Y en las quemaduras químicas, retirar la ropa y lavar con abundante agua. Y en todos los casos, llamar a la ambulancia.

quemadura

Foto de Diana Polekhina en Unsplash

Primeros auxilios en adultos mayores en caso de caída

Las caídas son muy frecuentes en la tercera edad y responden a multitud de factores de riesgo. De hecho, según este artículo de First Aid for Life, la gran mayoría de los accidentes que sufren las personas ancianas son las caídas. Dichas caídas suelen estar relacionadas con una pérdida de visión o con problemas del equilibrio, debido al deterioro de los huesos y las funciones motoras.

Una caída puede ocasionar un traumatismo craneoencefálico, una fractura de hueso o la rotura de cadera, entre otras situaciones. Por eso, para trabajar en la prevención de caídas, las residencias se han convertido en un espacio seguro para nuestros mayores, donde se disfruta de una accesibilidad completa disminuyendo drásticamente los riesgos.

En caso de caída, lo primero que debemos hacer es pedir ayuda y revisar el estado de la persona, intentando calmarlo y movilizarlo lentamente. Podemos colocar una almohada o manta, o lo que tengas a la mano, debajo de su cabeza.

  • Si aparece mucho dolor en alguna zona, una deformidad o incapacidad de movimiento, hay que evitar mover esa parte.
  • Hay que ayudar a esa persona a levantarse cuando sea posible hacerlo sin dolor. Para ello se recomienda colocarlo en cuatro patas para tener más estabilidad. Después se separan los codos del suelo.
  • En los casos en los que la caída haya provocado pérdida de conocimiento, dificultad para respirar, posibilidad de algún hueso roto, sangrado o vómitos es preciso acudir a urgencias.

Infarto cardíaco o accidente cerebrovascular

El infarto cardíaco o el accidente cerebrovascular también ponen en riesgo la vida del anciano. Por ello, se debe actuar con rapidez para que las consecuencias sean lo menos graves posibles.

Además, es crucial que las residencias conozcan el historial médico completo del paciente para saber actuar de inmediato y de la forma correcta.

Si un residente sufre alguno de estos dos accidentes, actuamos de la siguiente manera:

  • El personal sanitario debe llamar de inmediato a urgencias.
  • Revisar el pulso y las respiraciones. Si es necesario, ponemos en práctica la maniobra cardio respiratoria.
  • Acomodar a la persona mayor boca arriba, comprobando que no hay ningún obstáculo para que pueda respirar bien.
  • Colocar el mentón del mayor hacia arriba para abrir las vías respiratorias, abrimos su boca y tapando su nariz con nuestra mano, inhalamos aire y colocamos nuestros labios sobre los del accidentado. Después, exhalamos el aire hasta que el pecho se hinche. Esta acción debe repetirse 2 veces. Proceder a realizar 30 compresiones rápidas.
  • Realizar un masaje cardíaco y combinar las dos técnicas (2 insuflaciones y 30 compresiones) hasta que el anciano recobre el conocimiento o llegue la ayuda médica.
  • En El Cel de Rubí contamos con desfibrilador propio dentro del centro y formación para su uso. Además, en colaboración con el Ayuntamiento de Rubí, disponemos de un desfibrilador en la fachada del centro, en la calle, para que pueda ser utilizado en una emergencia en las cercanías del centro.

Desmayos

En caso de desmayos, lo más recomendable es seguir los siguientes pasos:

  • Comprobar el estado del adulto mayor, que no encuentre heridas o sangrados.
  • Posicionarlo boca arriba, pero dejando la cabeza de lado para evitar que se ahogue con la lengua. Luego, elevar sus piernas con las manos para ayudar a que la sangre llegue al cerebro.
  • Cuando la persona recupere el conocimiento, ayudarlo a pararse. Es recomendable llamar a emergencias o ir de inmediato a un centro médico para que le realicen un control.

Actuar frente a un atragantamiento

Otro tipo de accidente común entre los ancianos es la llamada broncoaspiración. Al perder piezas dentales y otros problemas de la edad, tragar es más difícil para los ancianos. Y es posible que parte de la comida vaya a parar a las vías respiratorias. Por eso, en El Cel de Rubí trabajamos en su prevención mediante el cuidado del entorno, la postura, la presentación de los alimentos y el acto de deglución. Por ejemplo, contamos con  terapeutas ocupacionales que trabajan sobre el aprendizaje de la deglución en el mayor con disfagia.

En caso de atragantamiento, si la persona tose, no está en riesgo su vida. La tos es el mecanismo del cuerpo para expulsar las obstrucciones. No obstante, y para salvar a la persona ante un atragantamiento que vaya a más, en los momentos más críticos de asfixia, es preciso conocer y realizar la maniobra Heimlich, o bien tratar de dar con el objeto que está obstaculizando las vías y si es posible, sacarlo con nuestras propias manos. Esto último solo lo pueden hacer profesionales capacitados y seguros, porque es peligroso, en El Cel de Rubí disponemos de formación para estos casos así como de dispositivos de emergencia para poder ser utilizados en caso de atragantamiento.

atragantamiento

Foto de Sincerely Media en Unsplash

Otros accidentes comunes

Los primeros auxilios en mayores también deben enfocarse en tratar consecuencias de la diabetes, intoxicaciones por medicamentos o convulsiones, así como el riesgo de que sufran deshidratación o cambios extremos de temperatura.

Botiquín básico de primeros auxilios & Formación adecuada

Para poder realizar primeros auxilios en adultos mayores, es fundamental tener un buen botiquín en casa o en nuestro caso, en las residencias de ancianos.

Este botiquín debe contar con una serie de elementos imprescindibles, como puedan ser gasas, tijeras, tiritas y pinzas, así como cinta, toallas antisépticas y desinfectante de manos.

En el caso de los residentes de hogares de ancianos, éstos tienen muchas más probabilidades que otras personas de ir al hospital. Así, el equipo médico adecuado para hogares de ancianos puede manejar una serie de afecciones médicas menores, evitando que empeoren y reduciendo la necesidad de transportar a los residentes al hospital.

Para ello, hay que contar con los suministros adecuados a mano y la preparación necesaria, como son:

  • Suministros de seguridad: Andadores, Sillas de ruedas, Alarmas de cama, Sistemas de llamada para pacientes de los distintos tipos y adaptados a sus necesidades…
  • Artículos de primeros auxilios
  • Suministros médicos para pacientes
  • Ascensores
  • Herramientas de evaluación: Estetoscopio, Otoscopio, Oxímetro de pulso, Termómetro, etc.
  • Material para la prevención de infecciones
  • Apoyo a la salud mental y cognitiva
  • El entrenamiento adecuado
  • Atención de emergencia respiratoria

Actuar con decisión y rapidez

En nuestras residencias sabemos que conocer las medidas básicas de primeros auxilios en adultos mayores evita muchas complicaciones e incluso puede salvarles la vida. Hay que tener muy claro cómo se debe actuar en cada situación, y que cada cuidador, fisioterapeuta, psicólogo, etc. sea consciente de los riesgos de esa persona.  Esperamos que todos estos consejos de te sirvan de ayuda si alguna vez te ves en la necesidad de practicar primeros auxilios a personas mayores.


anciana en centro de dia

Centros de día: prestaciones y ayudas económicas en la Ley de Dependencia

La dependencia es aquel estado en el que una persona, por diversas situaciones relacionadas con la edad, enfermedad o alguna discapacidad, requiere de la atención de otras personas que le ayuden a realizar las actividades básicas de la vida diaria. En los mayores, esta pérdida de autonomía física, psíquica o intelectual conlleva una necesidad de asistencia o ayudas para desarrollar los actos elementales del día a día.

En España, con la aprobación de la Ley de Dependencia en 2006, cualquier persona que esté en situación de dependencia puede acceder a las prestaciones que contempla la Ley, siempre y cuando tenga reconocida la situación de dependencia en alguno de los grados establecidos en la propia Ley.

La información sobre dichos grados, así como todo lo relacionado con el funcionamiento y características de la Ley de Dependencia en nuestro país, la encontraréis en este post.

Hoy, queremos centrarnos en los servicios de los Centros de día y las prestaciones asistenciales y económicas que se pueden solicitar.

Dependencia y PIA como primer paso

Lo primero, claro está, es haber realizado los trámites y tener reconocida la situación de dependencia en cualquiera de los grados establecidos. Justo después, los Servicios Sociales realizan el Plan Individual de Atención (PIA), que es el instrumento para determinar las necesidades y los recursos más adecuados según cada caso y situación.

Las prestaciones de atención a la dependencia contemplan tanto prestaciones económicas como servicios, estos últimos con carácter prioritario.

Grados de dependencia en Cataluña

Cada comunidad autónoma es la que se encarga de valorar el grado de dependencia. En el caso de Cataluña, donde se encuentran nuestros centros de El Cel de Rubí y Residencia Conxita Valls, hablamos de tres grados de dependencia:

  • Dependencia moderada (Grado I): La persona solo tiene necesidades intermitentes de ayuda, como mínimo una vez al día.
  • Dependencia severa (Grado II): La persona no necesita la presencia permanente para ser ayudada, pero sí que la necesita para realizar varias actividades básicas.
  • Gran dependencia (Grado III): Se da cuando hay una pérdida total de la autonomía física o mental, y precisa de la presencia continuada de otra persona.

Los centros de día: qué son y qué ofrecen

Los centros de día, como El Cel de Rubí, son instalaciones especializadas en la tercera edad donde un grupo de profesionales se dedica a atender las necesidades específicas de las personas mayores únicamente durante unas horas determinadas del día.

Este tipo de centros son a menudo el paso previo a una residencia continua de una persona mayor, siendo la primera fase de la aclimatación a la residencia.

Por tanto, y en líneas generales, los Centros de día en Cataluña ofrecen un servicio de acogimiento residencial diurno y momentáneo dirigido a personas de 65 años y más en situación de dependencia que necesitan organización, supervisión y asistencia en las actividades de la vida diaria.

Estos centros complementan la atención propia del entorno familiar, con los objetivos de favorecer la recuperación y el mantenimiento de la autonomía personal y social, mantener a la persona en su entorno personal y familiar en las mejores condiciones y proporcionar apoyo a las familias en la atención a las personas mayores dependientes.

¿Cómo se asignan los centros de día?

Tal y como indicábamos antes, la asignación de un centro de día se lleva a cabo a través del  Programa individual de atención (PIA), que realizan los servicios sociales públicos y que determina las modalidades de intervención más adecuadas a las necesidades de las personas en situación de dependencia en cuanto a los servicios y prestaciones económicas previstas en la resolución por su grado y nivel.

La solicitud para este estudio puede realizarse en el Centro de Atención Primaria a través del trabajador social, o en la sede de los Servicios Sociales del municipio.

¿Qué ayudas ofrece la Ley de Dependencia?

Las ayudas a la dependencia pueden ser de dos tipos: de servicios o económicas. Entre los servicios que contempla la ley, encontramos:

  • Servicios de prevención de la dependencia y promoción de la autonomía: programas preventivos y de rehabilitación llevados a cabo por los servicios sociales y sanitarios.
  • Servicio de teleasistencia: servicio dirigido a personas mayores o con discapacidad que viven solas y que les permite pedir ayuda en el propio domicilio en caso de necesidad.
  • Servicio de ayuda a domicilio: atienden las necesidades de la persona en su propia vivienda, tanto los cuidados personales como los cuidados del hogar.
  • Centros de día y Centros de noche, que representan una alternativa al ingreso residencial
  • Servicios de atención residencial ya sea en centros privados acreditados o públicos.

Por otro lado, están las prestaciones económicas, cuyo objetivo es cubrir los costes de los servicios del programa individual de atención (PIA) cuando no se puede ser atendido por un servicio público o concertado. Se trata, pues, de las ayudas económicas que contempla la Ley buscando aliviar los gastos derivados de la dependencia.

Entre estas ayudas para centros de día y residencias destacan las que mencionamos a continuación.

Prestación económica vinculada al Servicio (PEVS) o cheque servicio

Esta ayuda económica, recogida dentro del Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia (SAAD), va destinada al pago de servicios de atención residencial, atención diurna o ayuda a domiciliaria de personas dependientes.

Se ofrece esta prestación cuando no se puede acceder a un servicio público de atención de cuidados, con el objetivo de facilitar el pago de estos servicios en el sector privado, cuando la persona dependiente prefiere optar por éste en lugar de por una plaza pública. Las pagas a percibir se dividen en doce al año y la cuantía dependerá del grado de dependencia obtenido, del coste del servicio y de los ahorros económicos del solicitante.

El PEVS en Cataluña consiste en servicio de atención domiciliaria, servicio de centro de día para personas mayores y servicios de centros residenciales para personas mayores, como es el caso de El Cel de Rubí.

Prestación para cuidados en el entorno familiar y apoyo a cuidadores no profesionales

Es la ayuda que ofrece el Estado para contribuir a los gastos derivados de la atención por parte de un cuidador del entorno familiar o persona de confianza a un mayor en situación de dependencia en su domicilio.

Ambas prestaciones están sujetas al grado de dependencia y a la capacidad económica del beneficiario, siendo las cuantías máximas las siguientes:

En definitiva, estas ayudas económicas a la dependencia son óptimas para las familias, ya que con ellas se pueden costear los gastos de los centros residenciales. Esto supone un gran alivio para, por ejemplo, muchas familias que no pueden permitirse aguardar las largas listas de espera de una residencia pública o que se decantan por centros muy reconocidos por su apuesta por el máximo bienestar del residente.

Conclusión

El actual Sistema de Atención a la Dependencia prevé dos opciones como ayuda a los dependientes y sus familias:

  • El servicio de centro de día.
  • Una prestación económica vinculada al centro de día privado para usuarios mayores de 65 años o en situaciones de análoga naturaleza a partir del grado 1 de dependencia.

Por un lado, el Servicio de atención a la dependencia ofrece plazas públicas, concertadas o colaboradoras de centro de día, en el que se establecen dos tipos de jornada:

  • Media jornada: 5 horas diarias.
  • Jornada completa: 10 horas diarias.

En este caso, el usuario puede decidir cuantos días a la semana quiere hacer uso del servicio (de lunes a viernes, de lunes a domingo, etc.) En función de la jornada y los días elegidos y en base a los ingresos de la persona usuaria, la Generalitat de Catalunya establece una aportación para el usuario.

Por otro lado, está la prestación vinculada al centro de día. Se trata de una prestación económica destinada al ingreso en plaza privada de centro de día. El importe de ésta prestación va en función del grado de Dependencia de la persona así como de sus ingresos. Pueden acceder a ella todos los usuarios que cumplan los requisitos establecidos y se puede dar en centros acreditados por la Generalitat de Catalunya como El Cel de Rubí.

En ambos casos, el centro de día es compatible con otros servicios como pueden ser el de atención a domicilio, servicio de limpieza, prestación de cuidador no profesional, etc.

Al calcular el importe de la ayuda o la prestación, la trabajadora social de referencia del usuario calcula conjuntamente todos los servicios solicitados, siempre y cuando sean compatibles, y a partir de este cálculo junto con los ingresos, se establece lo que el usuario deberá pagar o cobrar por cada uno de los servicios o prestaciones que se acuerden entre la Trabajadora social y el usuario y su familia.

Beneficios de contar con El Cel de Rubí como Centro de Día

Los usuarios del centro de día de El Cel de Rubí pueden disfrutar de todos los servicios del centro tales como actividades de estimulación cognitiva, gimnasia, psicomotricidad, roboterapia, estimulación sensorial, laborterapia,  taller de cocina… además de todas las dietas que estén dentro de su jornada, siempre adaptadas a sus preferencias y sus necesidades.

En nuestro centro también ofrecemos a los usuarios la posibilidad de realizar una ducha semanal en el centro y de acceder a otros servicios como la peluquería o la podología.


Consejos y técnicas de relajación para personas mayores

Vivimos a toda prisa. Demasiado deprisa. Por suerte, durante la vejez, con una buena calidad de vida y si no hay enfermedades ni preocupaciones a nuestro alrededor, es posible reducir el ritmo para poder disfrutar más del día a día, las conversaciones, los amigos, etc. Sin embargo, hay veces que las personas mayores también se sienten nerviosas o angustiadas. Hoy queremos hablaros sobre la relajación de las personas mayores.

Si bien sentirnos relajados es importante para todo el mundo, para personas de cualquier edad, para los mayores lo es aún más ya que muchos de ellos padecen circunstancias que les hacen vivir más estresados: dolencias, haber dejado su casa de toda la vida, no estar todo lo que quisieran junto a su familia, etc.

Lo cierto es que muchas personas creen que los ancianos viven una vida muy tranquila, lejos de cualquier situación estresante. Pero esto no siempre es así: la ansiedad y el estrés también están presentes en las vidas de nuestros mayores, especialmente en personas con cierto deterioro cognitivo ya que el estrés y la ansiedad son parte de esta condición.

Ellos también poseen preocupaciones y miedos que les crean ansiedad. Es por esto que es muy importante ayudar a realizar ejercicios de relajación para personas mayores, además de conocer dónde y cómo se sienten seguros y tranquilos. Así, conseguiremos que vivan con la tranquilidad que merecen.

Actividades de relajación para evitar o combatir problemas de salud

Las actividades de relajación para mayores son una herramienta efectiva para combatir diversos estados alterados y sus consecuencias. El principal problema es que estos estados, en especial los ansiosos, no solo afectan al estado de ánimo, sino que en muchos casos son también el origen de otros problemas de salud importantes como:

  • Obesidad
  • Diabetes
  • Presión arterial alta
  • Deficiencias cardíacas
  • Insomnio y otros trastornos del sueño
  • Aumento de las posibilidades de desarrollar Alzheimer

¿En qué consiste la relajación de las personas mayores?

La relajación es un estado de reposo físico y mental que aporta un profundo descanso, equilibra el metabolismo y el ritmo cardíaco, libera de tensiones musculares o psicológicas y produce bienestar, calma y tranquilidad.

Para lograr la tan deseada relajación, podemos acudir a ejercicios físicos, de movilidad, respiración, etc. Sigue leyendo para descubrir algunos de ellos.

Mindfulness

Practicar ejercicios de mindfulness tiene un impacto muy positivo a la hora de intentar controlar y/o rebajar el estrés y la ansiedad generados por una situación de incertidumbre.

¿En qué consiste esta práctica? Se trata de prestar atención de forma consciente a la experiencia del momento presente, sin preocuparnos por lo que ya ha pasado o por lo que puede o va a pasar.

En las sesiones que ponemos en práctica en El Cel Rubí, el objetivo es lograr un profundo estado de conciencia, y se usan varias técnicas para alcanzarlo. De esta manera, conseguimos que nuestra conciencia se relaje sin elaborar juicios sobre lo que sentimos o pensamos en ese momento.  Se le otorga un gran peso al aquí y ahora ya que focalizamos toda la atención en el momento presente.

Estos ejercicios se pueden practicar en sesiones cortas, de alrededor de media hora, y es preciso realizarlos en un lugar cómodo, agradable y sin ruidos estridentes que nos distraigan, a excepción de música suave y relajante.

Para el mindfulness la posición será simplemente sentarse cómodamente en el suelo (cada uno a su manera). La postura debe dejar la espalda en un ángulo recto para facilitar la respiración. Si es necesario pueden coger un cojín, una esterilla o una toalla para estar más cómodos. En las sesiones, buscaremos respirar profundamente, identificar las emociones, sentir el propio cuerpo, escuchar los sonidos que nos rodean o pensar en sabores y olores.

¿Qué beneficios aporta el mindfulness en las personas mayores?

  • Aliviar síntomas propios de la depresión o ansiedad.
  • Tener efectos positivos en la percepción del dolor.
  • Mejoras en la memoria, capacidad de concentración, autoconciencia e inteligencia emocional.
  • Mejora en la percepción de soledad.

Ejercicios de respiración

Nuestros mayores, a través de los ejercicios de respiración, pueden conseguir beneficios como reducir los síntomas de la ansiedad o, incluso, aliviar dolores físicos. Además de relajarse, aumentarán su capacidad pulmonar, bajarán las pulsaciones del corazón y restablecerán la función del diafragma.

Lo ideal es empezar por controlar las respiraciones. Para eso es recomendable realizar un ejercicio que contenga inspiraciones profundas.

Hay especialmente dos efectivos ejercicios de respiración, inspirando por la nariz y espirando por la boca: respiración recostado, sentados en un sillón con la espalda apoyada en el respaldo; y respiración de pie, con las piernas ligeramente separadas. Si nuestro mayor tiene que permanecer en la cama, también hay una serie de ejercicios que se pueden hacer tumbado.

Yoga y pilates

El yoga o pilates, al unir respiración, movimiento y estiramientos en un equilibrio perfecto, es una excelente opción. Es también muy beneficioso para las personas de la tercera edad.

Son actividades muy adecuadas para concienciar sobre nuestro cuerpo y lograr desconectar de los problemas diarios. Ya que se trata de aprender a respirar y mejorar la postura a través del fortalecimiento muscular.

Estiramientos

Dentro de la categoría de ejercicios de movilidad, junto al yoga y pilates, lo más básico es realizar los estiramientos correctos en las distintas zonas del cuerpo.

Las personas mayores deben mantenerse activas, pero sobre todo relajadas para que su calidad de vida no se reduzca con el tiempo, y para ello es muy necesario seguir una rutina diaria de ejercicios con los que se pueden evitar muchos males tanto físicos como psicológicos.

Lo que buscamos es que los músculos no se agarroten ni se atrofien con tanta facilidad. Pueden ser ejercicios muy simples, pero también son muy eficaces. En este sentido, cabe destacar que es necesario hacer hincapié en las extremidades y en la zona de los hombros y cuello que es donde más estrés se acumula.

Terapia ocupacional

La terapia ocupacional busca mantener y aumentar la autonomía de las personas mayores. Suele ser grupal, de forma que los residentes se liberan, se sienten más cómodos y comprendidos. Producen muchos momentos de diversión, escape y de risas, por lo que impera el buen humor. Una de nuestras terapias más populares entre nuestros mayores es la roboterapia.

Arteterapia

Ambiente relajado, música pausada y movimientos tranquilos para relajarnos y explorarnos a través del arte.

Es la combinación entre terapia ocupacional y arte, y constituye una forma eficaz de abordar trastornos propios de la edad como la demencia, enfermedades neurológicas como el alzhéimer o el párkinson y físicas como la artritis o la artrosis. Pintar, dibujar, recrear espacios… este tipo de ejercicios fomenta positivamente la relajación en ancianos y personas mayores, siendo también de mucha utilidad.

Los beneficios de las técnicas de relajación en personas mayores

Al lidiar a diario con numerosas responsabilidades y tareas, o con las demandas de una enfermedad, es posible que las técnicas de relajación no sean una prioridad. Sin embargo, siempre hay que apostar por ellas en la vida diaria en la residencia, tal y como hacemos en El Cel Rubí. Y es que los beneficios son incontables:

  • Disminuir la frecuencia cardíaca.
  • Disminuir la presión arterial, la frecuencia respiratoria, tensión muscular, dolor crónico, fatiga, la actividad de las hormonas del estrés, ira y frustración…
  • Mejorar la digestión, la atención y el estado de ánimo y la calidad del sueño.
  • Controlar los niveles de glucosa en la sangre.
  • Incrementar el flujo sanguíneo hacia los músculos más grandes.
  • Desarrollar la confianza para resolver problemas.
  • Aliviar el dolor de cabeza y/o musculares, en especial de espalda y cuello.
  • Aumentar la creatividad, sobre todo con alguna especie de “bloqueo mental”.
  • Reducir el estrés general, alcanzar la paz interior y el equilibrio emocional.
  • Aliviar los síntomas de la ansiedad.

Es importante recalcar que la relajación no pretende sustituir la visita médica diaria o sustituir un tratamiento que éste le haya prescrito, sino que es un complemento.

Conclusión

El control de la ansiedad en la vejez, o los propios ejercicios de relajación para un mayor bienestar, exigen el diseño de rutinas que permitan que el adulto mayor se mantenga en activo.

Las actividades de relajación para mayores a través de la respiración o la meditación son más efectivas cuando se combinan con el ejercicio físico y mental, como la terapia ocupacional o la arteterapia. La actividad moderada y adaptada al nivel de capacidad de cada persona permitirá tomar el control sobre todos aquellos aspectos que pueden repercutir de forma negativa en la salud física y psicológica de las personas mayores.


12 consejos para proteger a las personas mayores en verano

El verano es la época más calurosa del año, y cada vez sus temperaturas son más extremas. A causa de diversos factores, el calor afecta más a las personas mayores. Por tanto, para evitar trastornos como el golpe de calor, deshidratación o fatiga, es importante tomar medidas adicionales.

De esta manera, verano es una época del año donde se tiene que redoblar el cuidado y atención de los mayores y personas dependientes. Desde El Cel Rubí tenemos claro que el cuidador principal es el encargado de cubrir o ayudar en todas las esferas del residente, a nivel psíquico, físico, social y espiritual.

En este post, vamos a hablar sobre las principales recomendaciones para el verano específicas para las personas mayores.

1. Una vestimenta adecuada

Lo más aconsejable en verano es llevar ropa amplia de colores claros, transpirable, preferentemente lino y algodón, así como calzado fresco y cómodo. Además de cubrir la cabeza con gorras o sombreros para evitar la insolación.

Desde la residencia gestionamos el cambio de armario cuando llega el buen tiempo y recomendamos a los familiares ropa cómoda y fresca.

En verano es recomendable utilizar ropa con tejidos más frescos y que transpiren fácilmente

2. Mantener la casa fresca

El control de las temperaturas en distintos ambientes y también el corporal es primordial.

Cabe recordar que la tolerancia a la temperatura de nuestros mayores es reducida, por lo que debemos evitar la exposición a altas temperaturas para no tener episodios de hipotensión arterial, edemas en piernas, mareos…

Dentro de casa, ya sea en sus respectivos hogares, con la familia o en la residencia, hay que mantener constante un ambiente fresco no inferior a 23º si usamos aires acondicionados, apoyándonos en recursos como el abanico o los ventiladores.

En El Cel Rubí, mantenemos la temperatura en una media de 25º y la regulamos con la programación de AA. A su vez, realizamos ejercicios de movilización a primera hora de la mañana de lunes a viernes, y disponemos de terraza con zona cubierta y sombra para disfrutar del aire libre, combatiendo los edemas de piernas con butacas reclinables, la piscina de agua fría de la terraza y masoterapia.

3. Alimentación variada: más frutas y más verduras

El consumo de líquidos en la dieta es también fundamental, por lo que se recomienda aumentar las frutas, ensaladas y verduras durante estos meses, así como más pescado que carne. Al mismo tiempo, no son recomendables los procesos de digestión largos que requieren guisos o caldos a altas temperaturas.

En este tiempo, también hay que tener especial cuidado en la manipulación y conservación de los alimentos. Y es interesante fraccionar las comidas en cinco ingestas, en lugar de tres, realizando cenas ligeras.

4. Hidratación

Es quizá el principal pilar del cuidado de los mayores en verano. ¿Por qué? Porque tienen una disminución de la percepción de la sed, no sienten necesidad de beber, incluso si su cuerpo lo necesita.

Esta disminución de la ingesta va acompañada a menudo con la toma de diuréticos, lo que hace que aumente el riesgo de deshidratación. Es por eso que el cuidador debe controlar la cantidad de agua que bebe el anciano y cerciorarse de que es la suficiente, invitándole a beber aunque no tenga sed.

¿Cómo lo afrontamos en El Cel Rubí? En nuestra residencia contamos con una amplia variedad de líquidos como agua, zumos, horchata… siempre en nevera, preparados para la ingesta.

Para mantener a nuestros abuelos bien hidratados y fresquitos, realizamos tomas continuadas y siempre recomendamos a los familiares, en salidas al exterior de larga duración, que intenten llevar una botellita o parar a tomar algo para mantener la hidratación.

persona mayor bebiendo agua
Beber agua es importante en cualquier época del año, pero especialmente en verano para evitar la deshidratación por el calor y las altas temperaturas

5. Evitar bebidas con cafeína o alcohol

La cafeína y el alcohol estimulan y provocar alteraciones nerviosas en las personas mayores, y además favorecen la deshidratación.

6. Los cuidados para la piel

Los cuidados de la piel de personas mayores son más importantes si cabe durante el verano.

Los rayos solares pueden dañar nuestra piel y son el principal factor riesgo de desarrollo del cáncer de piel u otras enfermedades como la dermatitis crónica.

En el caso de las personas mayores, el sol incide de manera directa en la dermatoporosis, una condición que se caracteriza por la delgadez y la fragilidad cutánea que provoca el envejecimiento de la piel, así como en la progresión de la osteoporosis.

7. Realizar actividades al aire libre

Mantener el cuerpo activo mediante actividades al aire libre asegura una mayor autonomía del anciano y evita caídas inesperadas, reduciendo su miedo a caminar solo.

Además, el verano favorece el contacto con la naturaleza y contribuye a aumentar las actividades compartidas con toda la familia. Son estas relaciones sociales las que hacen afrontar la vejez con una actitud positiva, ayudan a mejorar la autoestima y reducen el riesgo de presentar dependencia. Al respecto, es recomendable hacer ejercicio a primera hora de la mañana o a última de la tarde.

La gorra nunca debe faltar en las salidas durante el verano para proteger a nuestros mayores.

8. Controlar las horas de sueño

Para conseguir controlar las horas de sueño, es interesante mantener unos horarios fijos y realizar algo de ejercicio durante el día, lo que aumenta el cansancio y la sensación de sueño, ayudándoles a dormir mejor.

9. Evitar salidas en horas de máximo calor pero salir al aire libre

Los paseos al aire libre, estirar los músculos y disfrutar de la sombra y los atardeceres, son beneficiosos para la salud mental, emocional y física. Eso sí: es obligado evitar las horas de más calor, habitualmente de 11 a 17 horas.

10. Cuidado de los ojos

En verano exponemos a los ojos a ciertas condiciones que pueden ser perjudiciales, sobre todo en ancianos o personas mayores, ya que suelen sufrir problemas o enfermedades oculares.

Para evitar la sequedad ocular y otras consecuencias del verano en los ojos, debemos utilizar unas buenas gafas de sol, no mirar directamente al sol, usar gorro o sombrero y lavarse las manos y ojos a menudo para evitar irritaciones.

11. Vigilar la tensión arterial

El calor afecta a la tensión. Muchos tratamientos para personas de la tercera edad están relacionados con ésta, lo que provoca que sea indispensable su control.

12. Usar protección solar

Además de evitar la exposición al sol, en la medida de lo posible, entre las 11 y las 17 horas, durante el tiempo que la persona mayor esté al aire libre debe utilizar un bloqueador solar o crema solar con un factor de protección alto, como mínimo factor 20.

Para que estas cremas sean realmente útiles, es necesario aplicarlas sobre la piel bien seca 30 minutos antes de exponerse al sol. Es importante recordar que la piel de los mayores es más sensible y débil, por ello debemos asegurarnos de que utilizan protección solar adecuada al salir a la calle, especialmente en manos y cara.


La comida texturizada en las residencias de ancianos

La alimentación texturizada favorece que las personas con parálisis cerebral y problemas de deglución vuelvan a disfrutar de la comida, además de forma segura y participando en la vida social del centro.

Hoy queremos hablaros de la comida texturizada, una de las formas de alimentación con mayor potencial y que más bienestar aportan a nuestros mayores.

Esta dieta texturizada es un eficiente potenciador del apetito por la variedad de platos que se pueden degustar. A su vez, beneficia la salud nutricional, repercute en el bienestar funcional y genera una mayor autonomía en la alimentación de las personas que no pueden ingerir alimentos con su solidez habitual.

Además de conocer sus ventajas, es importante saber también en qué consiste exactamente, cómo se logra y qué supone para la dieta en personas mayores.

¿Qué es la comida texturizada?

Cuando hablamos de alimentos texturizados o texturización de alimentos, nos referimos a una técnica que permite dar a los alimentos una consistencia segura y atractiva para las personas con disfagia. Es decir, mediante la texturización de alimentos, logramos la consistencia adecuada en las comidas y para que las personas con problemas para masticar y digerir puedan hacerlo sin problemas.

Gracias a la comida texturizada podemos reintroducir alimentos en la dieta que el usuario ha ido eliminando por riesgo de atragantamiento, a la vez que se mantienen todas las propiedades nutritivas.

Beneficios y ventajas de la comida texturizada

El principal beneficio de la comida texturizada de El Cel Rubí es que nuestros residentes TODOS disfrutan del mismo menú, no hay distinción entre el menú basal y el de textura modificada, en caso de tener problemas de alimentación, recuperan el gusto por la comida, previniendo así problemas de desnutrición y otras complicaciones derivadas.

Las personas que tienen problemas para masticar y tragar pueden no ser capaces de ingerir alimentos de forma habitual y consistente. Con la texturización, podemos preservar los colores, sabores y olores originales, aumentando de manera significativa el grado de satisfacción ante la comida.

En suma, nos permite elaborar platos más fáciles de ingerir, pero gastronómicamente apetecibles, ya que esa nueva textura que se intenta conseguir respeta en lo posible la que tenía el alimento antes de ser tratado.

La alimentación, además de proporcionar los nutrientes necesarios para la vida y la buena salud, conlleva también un importante aspecto social: la gratificación de compartir buenos momentos a la mesa en compañía.

Por otro lado, la masticación estimula el cerebro. Numerosos estudios confirman que la masticación activa muchas zonas del cerebro, sobre todo las relacionadas con el movimiento y la atención. Esto aumenta al mismo tiempo el flujo sanguíneo y la actividad cardíaca y vascular, lo que se asocia con la mejora de la memoria inmediata y las facultades de cálculo.

chef-cocinando

 

Problemas en la deglución y la alimentación de la tercera edad

La correcta alimentación de la tercera edad es algo tan delicado como esencial para su salud.

Fruto de diferentes tipos de enfermedades y del propio proceso de envejecimiento, buena parte de las personas mayores tiene dificultades a la hora de masticar, tragar o ingerir alimentos. Así, pueden surgir otros problemas relacionados. Uno de ellos es la disminución del apetito y dificultad para masticar y tragar alimentos. Es decir: con el paso de los años, las personas mayores incorporan cada vez menos alimentos. Esto puede derivar en falta de nutrientes suficientes, debilitamiento del cuerpo y el sistema inmunológico, etc.

En datos, la disfagia -dificultad para tragar de forma segura y eficaz- afecta a más del 30% de personas que han sufrido un ictus, y afecta especialmente en el Parkinson y Alzheimer. Y los problemas de masticación afectan casi al 40% de personas a partir de los 65 años.

Las consecuencias de la disfagia, como vemos, pueden resultar graves, porque la dificultad a la hora de deglutir los alimentos puede llevar a la desnutrición y, además, provocar importantes problemas a nivel psicológico en la persona que lo padece.

Al optar por preparados triturados o cremas, podemos suplir la falta de nutrientes, pero dejando de lado un proceso muy importante: la masticación. Y es que las preparaciones de alimentos triturados y convertidos en purés o papillas no dan lugar a una correcta insalivación, dado que no hay masticación previa.

Ante estas situaciones, las técnicas de texturización pueden hacer que las personas con problemas de deglución, de masticar e ingerir, puedan disfrutar de las comidas sin perder ningún nutriente esencial en el proceso, amén de otros beneficios aparejados. Os los contamos a continuación.

¿En qué consiste la texturización?

La texturización, lejos de lo que se pueda pensar a primera vista, no es tan solo el tradicional triturado o puré. Va mucho más allá. Hablamos de un conjunto de técnicas que respetan la consistencia de cada alimento, conservando todos sus nutrientes y esas propiedades, como el aroma o el color, que lo convierten en atractivo. Es decir: modificar la comida lo justo para lograr que resulte más fácil de masticar y deglutir.

De esta manera, texturizar un alimento consiste en transformar su textura, viscosidad y consistencia para poder adecuarlo a las necesidades de las personas con dificultades de masticación o deglución.

Para texturizar no es necesario contar con equipos específicos, pero sí hay que conocer las técnicas y emulsionadores de los que disponemos actualmente, básicamente, procesamos los alimentos de manera distinta, por ejemplo espesando líquidos o triturando sólidos, o incluso dando a los líquidos una consistencia semisólida como en el caso de las cremas de verduras, los purés, los yogures o las natillas, es imprescindible conocer que alimentos o preparados podemos utilizar para realizar estas técnicas que NO interfieran en el sabor, y que una ensalada, siga sabiendo a ensalada sea cual sea su textura.

Además, existen diferentes niveles de texturización según las necesidades de masticación y deglución de la persona, y las características propias de cada alimento.

Dieta y alimentación de nuestros mayores

El envejecimiento poblacional ha aumentado exponencialmente en las últimas décadas, y más lo hará a corto y medio plazo.

Este envejecimiento es un proceso fisiológico natural e irreversible del organismo que provoca cambios en la estructura y función de los diferentes sistemas. Una de las consecuencias es que las personas mayores constituyen un colectivo particularmente vulnerable a la malnutrición.

Para ello, debemos contar con una dieta saludable para las personas mayores, adaptada a cada condición, contexto y situación. Eso es lo que buscamos en nuestro día a día en El Cel Rubí. Y es que es fundamental que nuestros mayores prosigan con una dieta lo más sana y personalizada posible.

Para ello, la primera opción es optar por una dieta variada y rica en alimentos con nutrientes como las proteínas, vitaminas y minerales, tales como la leche y productos lácteos, carne, huevos, pescado, pan, cereales, frutas y verduras, comida tradicional y sin ultra-procesados.

En el Cel Rubí nos preocupamos cada día de que nuestros residentes y usuarios del centro mantengan una alimentación adecuada y equilibrada, revisada y actualizada periódicamente por un facultativo, pero sobre todo que sea del agrado de los usuarios del centro.

Nuestros menús, tanto normales como texturizados, evitan carencias típicas como la repetición, exceso de alimentos fritos y embutidos, abuso de sopas y purés como platos principales, falta de adaptación a las diferentes patologías de este colectivo, etc. En nuestros centros, aseguramos a cada residente los nutrientes energéticos, proteínicos, de Carbohidratos, grasas, minerales, fibra, etc. necesarios para su correcta alimentación.

En definitiva, el diseño de una comida y un menú en la residencia de mayores es pieza clave del envejecimiento saludable, y siempre apostando por los alimentos texturizados para facilitar el mantener gustos y mejorar la presentación de los platos.


Las terapias no farmacológicas en las residencias de mayores

En El Cel Rubí, las Terapias No Farmacológicas (TNF) son uno de los elementos en los que nos apoyamos para lograr una importante mejora de la calidad de vida de nuestros mayores.

En la atención a diversas patologías asociadas al envejecimiento y el deterioro cognitivo, y especialmente en el tratamiento de enfermedades neurodegenerativas, encontramos una serie de terapias basadas en distintas técnicas que persiguen la mejora de la calidad de vida del paciente, y sin emplear agentes químicos o fármacos. Hablamos de las terapias no farmacológicas.

¿Qué son las terapias no farmacológicas?

Los tratamientos no farmacológicos (TNF) en personas mayores son toda intervención ajena al uso de medicamentos, fundamentada científicamente, realizada sobre el paciente o el cuidador y que tiene el potencial de obtener un beneficio sobre los principales síntomas de diferentes enfermedades neurodegenerativas.

Es importante recalcar que las TNF son un complemento del tratamiento farmacológico, pero ni lo excluyen ni lo sustituyen. Se trata de intervenciones para optimizar la cognición, mejorar el estado de ánimo, la conducta y la funcionalidad de los pacientes.

Hablamos de un proceso individualizado y adaptado, que parte de un análisis detallado, y que normalmente incluye un diagnóstico clínico y una valoración neuropsicológica.

Gracias a las terapias no farmacológicas, podemos retrasar los estados de demencias y el deterioro cognitivo en general. Este tipo de terapias fomentan que el cerebro sea capaz de realizar cambios y modificaciones a nivel estructural y funcional, es decir, aumentan la plasticidad cerebral.

Al mismo tiempo, las terapias no farmacológicas conllevan menos efectos secundarios y son más económicas. En décadas pasadas, este tipo de terapias se centraban en estimulación cognitiva y tareas de memoria. Sin embargo, paulatinamente se han ido focalizando en aspectos cognitivos, motivacionales, emocionales, de aprendizaje, actividad física, ocio significativo…

Las investigaciones han evidenciado que las TNF pueden ser tan o más efectivas que el empleo de fármacos para mejorar la calidad de vida de las personas. 

Objetivos de las terapias no farmacológicas

Las intervenciones no farmacológicas en personas mayores buscan optimizar las funciones cognitivas, conductuales y funcionales, y contribuir a satisfacer ciertas necesidades que presentan los cuidadores.

Con el envejecimiento, pueden surgir modificaciones en el funcionamiento cognitivo, ya sea disminución de la atención, ralentización del procesamiento de la información, declive de la memoria y de las funciones ejecutivas...

Más allá del tipo de envejecimiento y su impacto en cada persona, numerosas patologías que surgen durante la vejez no tienen un tratamiento eficaz, lo que impulsa a complementar el tratamiento farmacológico con las intervenciones no farmacológicas o psicosociales, que pueden ser diversas. Pero todas ellas comparten los mismos objetivos terapéuticos:

  • Estimular y mantener las capacidades mentales
  • Evitar la desconexión del entorno y fortalecer las relaciones sociales
  • Dar seguridad e incrementar la autonomía personal del paciente
  • Estimular la propia identidad y autoestima
  • Minimizar el estrés y evitar reacciones psicológicas anómalas
  • Mejorar el rendimiento cognitivo y funcional
  • Incrementar la autonomía personal en las actividades de la vida diaria
  • Mejorar el estado y sentimiento de salud
  • Mejorar la calidad de vida del paciente y de los familiares y/o cuidadores

Problemas y hándicaps de las terapias farmacológicas en el paciente geriátrico

La toma de medicamentos por parte de nuestros mayores es algo imprescindible en muchos casos.

La disminución de la morbimortalidad fruto del progreso sanitario y social, junto al descenso de la natalidad, ha dado lugar a un importante envejecimiento poblacional. En España, cerca de un 20% de la población supera los 65 años. Además, más de un millón de personas supera los 80 años en nuestro país. Este colectivo poblacional es el que concentra la mayor parte de la prescripción farmacológica, especialmente por los factores de riesgo y enfermedades crónicas asociados. Factores que suelen coincidir de forma múltiple (comorbilidad).

Teniendo en cuenta que en los ancianos la polifarmacia, la autoprescripción, el mal uso de fármacos, las interacciones farmacológicas y las reacciones adversas a medicamentos (RAM) son más habituales de lo que quisiéramos, es fundamental analizar cada caso en concreto. Y ver la problemática de su diferente respuesta farmacológica, la falta de adherencia, los problemas de comorbilidad, etc. como elementos cruciales a los que desde el Cel Rubí damos respuesta mediante la ayuda de las terapias no farmacológicas.

Principales terapias en la actualidad

Entre las TNF orientadas al paciente más utilizadas, encontramos la intervención conductual, el ejercicio físico, estimulación cognitiva y/o sensorial, musicoterapia, reminiscencia, relajación muscular, terapia asistida con robots, psicomotricidad o el uso de realidad virtual, entre otras.

Un ejemplo práctico es la roboterapia. En El Cel Rubí apostamos por la roboterapia para jugar y acompañar a personas con deterioro cognitivo avanzado y generar efectos en nuestros mayores como el placer o la relajación. En este enlace podéis ver en qué consiste.

La estimulación cognitiva es quizá la que tiene como bagaje un mayor apoyo empírico, siendo incluso propuesta como la primera intervención que se debe realizar en las demencias.

Conozcamos algunas de ellas:

Terapia de Orientación a la Realidad (OR)

La Terapia de Orientación a la Realidad (OR) se basa en la presentación de información relacionada con la orientación tanto temporal, como espacial y la propia identidad, para proporcionar a la persona comprensión acerca de sí misma y de lo que la rodea.

Psicomotricidad y Fisioterapia y Estimulación Motora

Es la estimulación de las capacidades intelectuales y físicas a partir del movimiento, con el ritmo, la respiración, el equilibrio, tono muscular, etc. Favorece la expresión y la estimulación sensorial, facilitando la comunicación a través del lenguaje corporal y aumenta el confort y la calidad de vida del paciente y de su familia.

Terapias con animales

Es el uso de animales de compañía, habitualmente perros y gatos, para motivar al paciente y provocar una mejoría global tanto cognitiva, afectiva como social. El uso de robots, permite un mejor control sobre las reacciones de los animales que participan en las terapias, así como un mayor control sobre la terapia.

Musicoterapia

La música como herramienta terapéutica lleva a las personas a acceder a sus emociones y recuerdos gracias a la producción y audición de la música.

Terapia de reminiscencia

Es el proceso natural de la mente que persigue traer de nuevo a la conciencia experiencias vividas en el pasado, así como conflictos pendientes por resolver. Esta terapia del recuerdo se basa fundamentalmente en la realización de sesiones (individuales o grupales) en las que se estimula a los participantes a recordar hechos y acontecimientos personales o sociales del pasado.

Estimulación Cognitiva

Son los procedimientos y técnicas para lograr el máximo rendimiento intelectual, la mejor adaptación familiar y social en los sujetos que sufren un proceso degenerativo. Se basa en la plasticidad sináptica y fundamentalmente se emplean estrategias de restauración, compensación y sustitución de las funciones cognitivas. ¿Cómo? Mediante modificaciones ambientales, entrenamiento de habilidades compensatorias o reentrenamiento directo de las áreas comprometidas. Es decir: estimular el cerebro para la mejora de las funciones cognitivas y la optimización de su rendimiento, potenciando las capacidades preservadas y persiguiendo frenar en lo posible la progresión del deterioro.

Estimulación multisensorial - Snoezelen

Se trata de uno de los métodos que está ganando más importancia y popularidad en la actualidad, y del que os hemos hablado largo y tendido en el Cel Rubí.

El enfoque “Snoezelen” asume el mundo como lugar en el que vivimos en constante mezcla de luces, sensaciones, gustos, experiencias táctiles, etc. mediante nuestros órganos sensoriales. Esto se puede configurar como terapia para provocar el despertar sensorial de las personas, favoreciendo la comprensión con nosotros mismos y el entorno mediante actividades significativas y estímulos. Por ello, las salas multisensoriales Snoezelen son espacios interactivos pensados para la estimulación de los sentidos, buscando mejorar la calidad de vida de personas con discapacidad y personas mayores con deterioro cognitivo severo o demencia, cuyas capacidades motoras y neurológicas están afectadas.

La actividad física

La actividad física supone una de las funciones cognitivas más relevantes entre las involucradas en el mantenimiento de las actividades de la vida diaria y del funcionamiento independiente. En nuestro caso, la Actividad Física Adaptada es considerada una terapia no farmacológica de múltiples beneficios. Para ello, es fundamental el trabajo multidisciplinar de todos los integrantes de la clínica.

Talleres para mayores

Es una de las terapias genéricas más eficaces con el fin de tener un buen envejecimiento, tanto en salud física como mental. Es crucial para cualquier persona mayor poder realizar talleres que estimulen las tres áreas: física, cognitiva y social.

Existen talleres de todo tipo. En El Cel Rubí apostamos por actividades relacionadas con el ingenio, como los juegos de mesa, los crucigramas y pasatiempos; la lectoescritura, gerontogimnasia, risoterapia, Mindfulness, Arteterapia, etc.

Entrenamiento en Actividades de la Vida Diaria

Consiste en la práctica guiada, con el mínimo de ayuda que sea posible, de actividades de la vida diaria del residente.

Programas de Psicoestimulación

Son programas concretos que mezclan distintos tipo de actividades para trabajar varias habilidades y capacidades, ya sean la orientación, lenguaje, atención, memoria, cálculo…

Ventajas y beneficios de las terapias no farmacológicas

Los primeros estudios para aplicar estas terapias indicaron que eran muy beneficiosas para personas con algún tipo de demencia y sus familiares. Sin embargo, a lo largo de los años y por nuestra experiencia propia, podemos asegurar que estas terapias impactan positivamente en cualquier persona, tenga enfermedades neurodegenerativas o no. Por otro lado, los beneficios son múltiples pero individualizados en cada usuario.

A grandes rasgos, hablamos de:

  • Prevenir futuros problemas cognitivos y deterioros en la salud
  • Tienen menos efectos secundarios
  • Evitar el aislamiento social, la desconexión con su entorno, y mejorar las relaciones sociales
  • Reforzar y mantener las capacidades y habilidades, así como estimular la propia identidad y autoestima.
  • Poder comunicarse y expresar sentimientos y emociones con mayor seguridad
  • Estimular, potenciar o mantener las capacidades del paciente.
  • Menguar el estrés y evitar reacciones psicológicas anómalas.

En definitiva, mejorar la calidad de vida de la persona enferma y sus familiares y cuidadores.


Las salas de estimulación multisensorial o Snoezelen

Con el reto de mejorar la calidad asistencial y lograr una mejor calidad de vida para nuestros mayores, en las últimas décadas han ido apareciendo y desarrollándose nuevas estrategias de intervención en el ámbito psicogeriátrico.

Uno de los métodos que está ganando más importancia y popularidad en la actualidad es la intervención mediante la estimulación multisensorial o Snoezelen.

Este concepto se desarrolló en Países Bajos en los años 70 como Terapia No Farmacológica (TNF) y está pensado para proporcionar sensaciones y estímulos específicos a la persona, buscando su bienestar e interacción con el entorno y contribuyendo a la organización cerebral, la comunicación y el aprendizaje.

 

La práctica de Terapias No Farmacológicas (TNF)

En El Cel Rubí las Terapias No Farmacológicas (TNF) son uno de los elementos en los que nos apoyamos para lograr una importante mejora de la calidad de vida de nuestros mayores.

¿Qué son las Terapias No Farmacológicas?

Se trata de toda intervención ajena al uso de medicamentos, con fundamento científico, realizada sobre el paciente o el cuidador y potencialmente capaz de obtener un beneficio relevante sobre los principales síntomas de diferentes enfermedades neurodegenerativas.

Por lo tanto, las TNF son un complemento del tratamiento farmacológico, sin excluirlo ni sustituirlo. Hablamos de intervenciones dirigidas a optimizar la cognición, mejorar el estado de ánimo, la conducta y la funcionalidad de los pacientes. Siempre, desde entretenimiento y la diversión, fomentando actividades lúdicas y la participación social.

Gracias a su condición de actividad grupal, se favorece la conexión con el entorno, las relaciones interpersonales y la comunicación.

Un ejemplo es la roboterapia. En El Cel Rubí apostamos por la roboterapia para jugar y acompañar a personas con deterioro cognitivo avanzado y generar efectos en nuestros mayores como el placer o la relajación. En este enlace podéis ver en qué consiste.

Hoy, no obstante, queremos hablaros de una de las principales actividades terapéuticas englobadas en el campo de las TNF que desarrollamos en nuestros centros: la Sala de estimulación multisensorial – Snoezelen.

 

¿Qué son las salas Snoezelen?

El enfoque “Snoezelen” procede de los términos explorar y soñar, así como de la teoría de la Integración Sensorial de Jean Ayres.

Es un concepto que asume el mundo como lugar en el que vivimos en constante mezcla de luces, sensaciones, gustos, experiencias táctiles, etc. mediante nuestros órganos sensoriales.

Esto se puede configurar como terapia para provocar el despertar sensorial de las personas, favoreciendo la comprensión con nosotros mismos y el entorno mediante actividades significativas y estímulos.

Por lo tanto, las salas multisensoriales Snoezelen son espacios interactivos pensados para la estimulación de los sentidos, buscando mejorar la calidad de vida de personas con discapacidad y personas mayores con deterioro cognitivo severo o demencia, cuyas capacidades motoras y neurológicas están afectadas.

 

Características de las salas multisensoriales Snoezelen

El espacio Snoezelen es una sala adaptada con material ya preparado para proporcionar experiencias sensoriales diversas. Lo que busca es lograr un ambiente de estimulación facilitando la exploración, el descubrimiento y el disfrute de diferentes experiencias sensoriales. Es lo que conocemos como “despertar sensorial”.

De esta manera, las actividades que desarrollamos en estos espacios están planificadas según las circunstancias y necesidades de los usuarios que participan en ellas, para ofrecer un servicio personalizado velando en todo momento por nuestros mayores.

Estos espacios proporcionan ambientes cálidos y de bienestar, lo que permite a la persona trabajar las capacidades conductuales y emocionales. Los elementos que han de estar presentes en un espacio Snoezelen varían en función del tipo de sistema sensorial que estimula: táctiles, vibratorios, vestibulares, visuales, auditivos, gustativos y olfativos.

Objetivos y enfoque de las intervenciones

Estas salas suponen un medio muy efectivo para trabajar múltiples objetivos de intervención enfocados a mejorar la calidad de vida de las personas, tales como:

  • Motores: Coordinación motora y manual, rangos de movimiento, control de la postura…
  • Sensoriales: Registrar varias sensaciones, ya sean táctiles, visuales, auditivas, olfativas, propioceptivas o vestibulares.
  • Cognitivos: Niveles de atención y alerta, integrar conceptos, memoria, resolver problemas…
  • Psicosociales: Iniciativa, madurez emocional, respetar turnos y roles, autoestima…

 

Beneficios de las salas Snoezelen

La estimulación sensorial es especialmente beneficiosa, por ejemplo, en personas con Alzhéimer o deterioro cognitivo severo, ya que tienen dificultades para controlar sus habilidades psicomotrices.

En cualquier caso, usar entornos multisensoriales tiene beneficios inmediatos en el estado de ánimo de nuestros mayores, así como en sus capacidades. Algunos de estos beneficios son:

  • Mejorar la confianza en uno mismo y potenciar el autocontrol, la atención y la concentración.
  • Mejorar la autoestima mediante la posibilidad de elección, reduciendo el estrés y mejorando de paso su estado de ánimo.
  • Mantener el contacto con el entorno y hacer que el cerebro continúe siendo receptivo a los estímulos.
  • Estar más activos y alerta, disminuyendo la apatía y el aburrimiento.
  • Rebajar las alteraciones conductuales de agresividad y las de agitación, hablando más espontáneamente, relacionándose mejor, etc.
  • Aumenta la duración de la mirada dirigida a las personas de referencia.
  • Maximización de la plasticidad neuronal.
  • Incentivar la exploración, la experimentación, la creatividad y la comunicación.

La evidencia nos indica que los entornos multisensoriales Snoezelen son óptimos para personas con:

  • Discapacidad intelectual y trastornos generalizados del desarrollo.
  • Ictus, fracturas, depresión o párkinson.
  • TEA, RETT y trastornos de conducta.
  • Demencias y enfermedad de Alzheimer.
  • Daño cerebral y otras patologías neurológicas.

 

Elementos y actividades en las salas multisensoriales

En el Cel de Rubí, la sala multisensorial Snoezelen representa un recurso muy edificante y efectivo que ayuda al terapeuta ocupacional, educador social y psicólogo a crear ambientes de sosiego y relax, agradables, accesibles tanto física como cognitivamente, capaces de estimular los sentidos y facilitar la interacción de las personas mayores con otros residentes, sus familias, entorno e incluso con los cuidadores.

Para que las personas mayores pueden trabajar la memoria, la comunicación e incluso la coordinación psicomotriz, en las salas multisensoriales Snoezelen se recrean atmósferas mediante el uso de luces, aromas, música, sonidos y texturas.

Algunos ejemplos:

  • Para el tacto, podemos usar cajas con distintos productos de diferentes tamaños, formas y texturas, o telas de diferentes texturas.
  • Para la vista, tubos que cambian de color, fibra óptica, elementos con efectos al proyectarse…
  • Para el olfato, la difusión de aromas.
  • Para el gusto, masticadores y/o mordedores.
  • Para el oído, música de ambiente, instrumentos, proyección de música e imagen…

De esta manera, materiales como la cama de agua, sillón vibro-acústico, tubo de burbujas, luz negra o bola disco, que son materiales eficaces pero muy caros, pasan a un segundo plano, ya que para su introducción se necesita un mayor apoyo humano para poder utilizarlos y una mayor inversión, lo que convierte a las salas multisensoriales en un espacio muy costoso y de escaso provecho.

Para llegar al mayor número de usuarios y poder implementar dichas salas, tanto materiales como terapias deben ser accesibles económicamente y a su vez poder dirigir la terapia o actividad con un único profesional, siendo la sesión 1:1 o en grupo reducido.

En El Cel Rubí utilizamos diversidad de materiales con los que el terapeuta aplica estímulos, ya sea para la activación y el aprendizaje o en busca de la relajación y el bienestar. Y siempre, realizando una evaluación continua de los residentes para adaptar cada elemento y actividad a sus capacidades.

 

Conclusiones

El principal objetivo de las residencias de ancianos es garantizar la calidad de vida y bienestar de las personas mayores. Especialmente, cuando el deterioro cognitivo y funcional asociado con enfermedades típicas de la edad está presente, ya sea Alzheimer, demencias... Por ello, contar con espacios adaptados como las salas multisensoriales es fundamental.

Se ha demostrado que, a través de la estimulación sensorial y cognitiva, la agitación se reduce y el deterioro cognitivo, sensorial y funcional se ralentiza.

Se trata de una terapia que forma parte de las terapias no farmacológicas, muy presentes en la residencia El Cel Rubí. Es, en definitiva, un complemento perfecto al resto de actividades que buscan mejorar la calidad de vida y el trato individualizado del paciente.

De esta forma, apostamos por el uso de materiales simples para realizar terapias y actividades sensoriales, asegurándonos de que estas actividades llegan a todos los usuarios que pueden beneficiarse de ellas. Por supuesto, siendo llevadas a cabo por la terapeuta ocupacional, educador social o psicóloga, en paralelo con otras actividades del centro, lo que asegura un éxito y el máximo rendimiento de nuestra sala multisensorial.


curatela

Incapacitación legal, tutelaje y curatela en España: un nuevo paradigma

Desde 2021, la tutela y la incapacitación judicial han dejado paso a la figura de la curatela.

En septiembre de 2021, se implementó en España una nueva ley que ha cambiado los paradigmas respecto a la capacidad jurídica de las personas con discapacidad.

Una importante parte de la población, fundamentalmente en la vejez, suele presentar un deterioro de su capacidad de juicio, de sus facultades y de otras capacidades cognitivas que les impide la correcta toma de decisiones para manejar su persona y asuntos económicos.

Por ello, es importante conocer la situación actual respecto a la antigua figura de la incapacitación judicial.

Cambios legislativos: adiós a la tutela y la incapacitación legal

Si hablamos de cambios, el principal es que es que ya no existe la tutela, la patria potestad prorrogada ni especialmente la incapacitación judicial, una situación que suponía la imposibilidad de una persona de tomar decisiones por su discapacidad psíquica, intelectual o física.

Actualmente, contamos con medidas de apoyo a la persona con discapacidad, como es el caso de la curatela, para promover la toma de decisiones voluntaria de las personas.

Así, las modificaciones más importantes que introdujo la nueva ley para sustituir la incapacitación judicial son:

  • Desaparición de la posibilidad de incapacitar, a través de una demanda judicial, a una persona con discapacidad intelectual.
  • Desaparición de la figura de la tutela, esto es, que ya no es posible que otra persona distinta a la que posee la discapacidad tome decisiones legales o médicas directamente por ella.
  • Desaparición de la patria potestad prorrogada, la que se ejerce sobre los hijos una vez que hayan cumplido la mayoría de edad.

Medidas preventivas ante la pérdida de capacidad o toma de decisiones

El derecho a decidir es un derecho fundamental del ser humano, un derecho que además no desaparece por el mero hecho de hacernos mayores. Sin embargo, distintas enfermedades como demencia o Alzheimer, así como otros tipos de deterioro cognitivo o patologías, pueden limitar o impedir la capacidad de tomar decisiones.

En algún momento de nuestra vida, especialmente en personas ya ancianas, esa capacidad de decidir se puede ver alterada. Para este hecho, disponemos de tres alternativas que son la “prevención” de dichas situaciones, con el fin de decidir con antelación aquello que queremos hacer.

  • El Documento de Voluntades Anticipadas (DVA), también llamado Testamento Vital, es un documento legal en el que una persona mayor de edad, capaz y actuando libremente, manifiesta su voluntad respecto a los cuidados y tratamientos médicos que quiere recibir en caso de que se encuentre en una situación en la que no pueda decidir por sí misma o expresar libremente su voluntad.
  • Poderes notariales y mandatos preventivos son un poder preventivo mediante documento notarial por el que una persona designa a otra para que le represente y defienda sus intereses en caso de perder la capacidad y para poder manifestar su voluntad.
  • Autocuratela: Mediante escritura pública, y previendo situaciones que puedan limitar su capacidad de decidir, una persona mayor de edad puede nombrar a o varias personas como “curadores”, quienes podrán representarle en los ámbitos que la persona decida previamente. También, en el mismo acto, tiene la posibilidad de excluir a otras personas de esta función.

¿Qué sucede cuando no podemos tomar medidas preventivas?

No obstante, en numerosas ocasiones no podemos llegar a manifestar nuestra voluntad con suficiente antelación, bien por falta de previsión, bien por la repentina aparición de una patología incapacitante.

Al respecto, existen una serie de medidas que deben tomar nuestros familiares o personas de referencia si ya nos encontramos con limitaciones en nuestra capacidad de decisión.

Tutela y/o curatela

Tras el cambio de paradigma con la nueva ley aprobada en 2021, la tutela se ha sustituido, principalmente, por una curatela representativa o la aplicación de un sistema de apoyos voluntarios.

La curatela es la principal medida de apoyo a la persona con discapacidad. Este instrumento se aplica cuando no sean suficientes las medidas voluntarias y se requiera de una asistencia continuada.

Es decisión de la justicia dictaminar quién establecerá los actos en los que se prestará el apoyo y, excepcionalmente, aquellos en los que se representará en la toma de decisiones.

¿Quiénes pueden ser curadores?

Podrán ser curadores:

  • Toda persona mayor de edad apta para la función.
  • Fundaciones o personas jurídicas sin ánimo de lucro que trabajen en la asistencia de personas con discapacidad

Trámites y procedimiento de la curatela

Cuando no existe otra medida de apoyo suficiente para la persona que tiene discapacidad, la curatela parte de una resolución motivada de la autoridad judicial.

En aquellos supuestos que lo precisen, en dicha resolución se fijarán también por dicha los actos concretos de representación del curador. Dicha resolución no puede incluir en ningún caso la mera privación de derechos.

Derechos y obligaciones de los curadores

  • El curador deberá actuar según los principios que rigen esta ley y en los actos jurídicos expresados en su designación.
  • Está obligado a presentar una rendición periódica de cuentas establecida en la justicia.
  • Mostrar la rendición de cuentas cada vez que lo solicite el Ministerio Fiscal de manera independiente al punto anterior.

La sustituta de la tutela

La curatela es también lo más similar a la incapacitación legal para personas con limitaciones en su capacidad de decisión. Con la nueva ley, la curatela deberá ser revisada periódicamente en un plazo máximo de tres años y especificar siempre aquellas medidas de apoyo que son necesarias, es decir, concretando los actos en los que la persona no está capacitada para actuar libremente. Por ello, se debe tratar la limitación de esta “incapacidad” sólo en aquellos ámbitos en los que sea estrictamente necesario.

De la misma forma que la autocuratela, requiere de toma de posesión del cargo mediante un letrado de la administración de justicia  y presentar anualmente un resumen de las actuaciones realizadas respecto a la persona de quien se ejerce la curatela.

Cuando la persona no tiene familiares directos que ejerzan este cargo, puede designarse a una fundación tutelar que actuará en nombre y representación del residente, la cual deberá rendir cuentas periódicamente a la autoridad judicial.

En conclusión, la curatela es la figura que sustituye a la antigua tutela y busca acompañar y promover el desarrollo de la persona con discapacidad, atendiendo al deseo, voluntad y preferencias en la medida proporcional a la necesidad del afectado.

Defensor judicial

De esta figura legal solo se hará uso cuando el curador no pueda prestar el apoyo necesario o cuando existan conflictos de intereses entre la persona y su curador. Será el defensor judicial quien respete, comprenda e interprete los deseos y preferencias de la persona y decidir en función de ello.

Guarda de hecho

Decimos que existe una situación de Guarda de Hecho cuando una persona física o una institución presta espontáneamente a una persona desvalida (discapacitado, anciano, etc...) los cuidados y atenciones que necesita sin que medie sentencia o resolución administrativa que así lo disponga. Por tanto, en las residencias la guarda de hecho suele aplicarse en situaciones en las que no existe un familiar directo que pueda hacerse cargo de la persona que ingresa. En este caso la guarda la puede ejercer la directora del propio centro o un familiar no directo previa comunicación al juzgado de primera instancia.

Aquel que ejerza la guarda de hecho necesitará autorización judicial para cualquier acto que realice representando a la persona de quien asume la guarda, y solo podrá realizar gestiones muy básicas para garantizar el bienestar de la persona.

SI la guarda de hecho la ejerce un familiar no directo, posteriormente siempre podrá iniciar los trámites necesarios para ejercer la curatela, lo que le permitirá actuar en todos los ámbitos de la vida del residente que el juez considere oportuno sin necesidad de autorización previa por parte de la Autoridad judicial.

Medidas clave en la residencia

Estas medidas y figuras permiten a los residentes y usuarios del Centro Residencial El Cel de Rubí tener a una persona de confianza que en caso de padecer cualquier enfermedad que limite su capacidad de decisión, defienda sus derechos e intereses y que, por supuesto, escuche, respete y comprenda sus deseos y su voluntad más allá de su opinión particular.


La figura del terapeuta ocupacional

En el post de hoy analizamos la función de la terapia ocupacional en las residencias para mayores, la labor de los profesionales que trabajan en El Cel Rubí y su importancia para cubrir las necesidades específicas de todos nuestros y nuestras residentes.

Dentro del proceso de ingreso y permanencia en una residencia de personas mayores, el acompañamiento de expertos es fundamental en cada una de las fases. Uno de los profesionales que juegan un papel determinante en el bienestar de las personas que ingresan y residen en El Cel Rubí, así como en cualquier residencia de ancianos, es el terapeuta ocupacional.

¿Qué es un terapeuta ocupacional?

Esta profesión socio-sanitaria tiene como principal función dotar a la persona de mayor autonomía y calidad de vida. Para ello, y partiendo de una valoración especializada e individualizada, así como implementando un plan de tratamiento pautado, emplea la ocupación como medio. Es decir: el/la terapeuta ocupacional, a través de la actividad como forma terapéutica, ayuda a la prevención de enfermedades y discapacidades, a tratarlas, a mantener una buena salud y a la rehabilitación de la funcionalidad perdida en las áreas de autocuidado, educación, etc. cuando existe algún problema carácter físico, cognitivo y/o sensorial.

Regulación y rol de la terapia ocupacional

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la terapia ocupacional se define como el conjunto de técnicas, métodos y actuaciones que, a través de actividades aplicadas con fines terapéuticos, previene y mantiene la salud, “favorece la restauración de la función, suple los déficits invalidantes y valora los supuestos comportamentales y su significación, profunda para conseguir la mayor independencia del individuo en todos sus aspectos: mental, físico y social”.

En España, la terapia ocupacional es una profesión regulada por la Ley de Ordenación de Profesiones Sanitarias (LOPS). La función principal es la aplicación de técnicas y la realización de actividades de carácter ocupacional que tiendan a potenciar o suplir funciones físicas o psíquicas disminuidas o perdidas, y a orientar y estimular el desarrollo de tales funciones.

Los terapeutas ocupacionales tienen conocimientos sobre rehabilitación en el ámbito socio-sanitario, y en nuestro país 1 de cada 3 profesionales trabaja con personas de edad avanzada. El papel de los terapeutas ocupacionales es determinante en los cuidados sanitarios y sociales para mejorar la calidad de vida de las personas.

La formación que tienen estos profesionales les acredita para:

  • Valorar de las capacidades y limitaciones de la persona.
  • Prevenir discapacidades.
  • Valorar las capacidades sensoriales, superiores, sociales y psicológicas.
  • Elaborar y evaluar programas de tratamiento de rehabilitación individualizados.
  • Entrenar y reeducar en las actividades básicas e instrumentales de la vida diaria.
  • Adaptar el entorno y asesorar a familias.
  • Ayudar al individuo a reajustar sus hábitos diarios y capacitarlo para obtener el mayor grado de reinserción como miembro activo dentro de su comunidad.

 

¿Cómo trabaja el terapeuta ocupacional en El Cel Rubí?

En una residencia de personas mayores, este profesional realiza primero una valoración inicial para analizar el nivel de autonomía de la persona y dar pautas a todo el equipo auxiliar de cómo hay que tratar a esa persona. De esta forma, evalúa las condiciones contextuales que afectan directa o indirectamente la participación de la persona en sus actividades de la vida diaria, como por ejemplo las barreras arquitectónicas, condiciones de accesibilidad, exclusión social… Todo, con el objetivo de adaptar o modificar el entorno de cara a conseguir la mayor independencia posible.

Se trata, por tanto, de un trabajo fundamental. En nuestra residencia, el terapeuta ocupacional confecciona la valoración Barthel, que da las pautas a seguir por cada persona. Y según la autonomía de cada persona, sabemos hasta qué punto puede valerse por sí sola, y donde no puede llegar nosotros hacemos la atención directa.

Se crea un plan de atención, con unas pautas especificas a realizar por el usuario y fomentar su autonomía a través de actividades básicas, por ejemplo, vestirse la parte superior, o cepillarse los dientes, para no perder la capacidad del movimiento que nos permite hacerlo.

A través del plan de actividades del centro, se busca también el fomento de la psicomotricidad gruesa y fina con actividades relevantes, útiles y del agrado de la persona, que la motiven a realizar dichos ejercicios y de forma indirecta ejercitar el cuerpo y la mente para mantener la autonomía. Coser un botón suelto, doblar toallas, preparar los disfraces de carnaval, un torneo de bolos, ayudar con la preparación de platos culinarios, cuidar las plantas. Actividades de todo tipo que nos gusten y nos hagan sentir útiles y felices y sobre todo que ejerciten nuestro cuerpo.

Áreas de trabajo e intervenciones

Las áreas que trabaja el terapeuta ocupacional son:

  • Actividades básicas de la vida diaria, en especial del autocuidado, como bañarse, vestirse o asearse.
  • Actividades instrumentales de la vida diaria más relacionadas con el entorno como las compras, el uso del teléfono, cuidar de otros, movilidad en la comunidad...
  • Ocio y tiempo libre, para proporcionar libertad y autodesarrollo mediante juegos de mesa, cine, teatro, paseos…
  • Estimulación cognitiva, para capacidades de lenguaje, memoria, atención, cálculo, concentración, etc. y estimulación funcional.
  • Entrenamiento de prótesis y ayudas técnicas.
  • Realizar un seguimiento y evaluación de la aplicación del tratamiento de Terapia Ocupacional.

En suma, los profesionales de la terapia ocupacional en las residencias para personas mayores son profesionales sanitarios dedicados a la rehabilitación física, neurológica, geriátrica, salud mental o psicosocial, así como la discapacidad psíquica, traumatología o adaptación del entorno, entre otros.

Objetivos y beneficios

En geriatría, la Terapia Ocupacional tiene como principal objetivo aumentar la calidad de vida de las personas de la tercera edad mediante herramientas que mejoran su salud. Además, este profesional persigue fomentar un mayor grado de independencia e integración social de la persona, así como estimular y mantener las capacidades cognitivas que se ven afectadas por el envejecimiento. Algo que es crucial para la salud, autoestima y calidad de vida de los residentes.

Por otro lado, cabe señalar que el terapeuta ocupacional en El Cel Rubí no trabaja solo con el paciente, sino también con la familia, con el fin de ajustarse mejor a sus necesidades, habilidades y entorno. Una vez detectadas estas necesidades, trabaja con la persona de forma individual.

El terapeuta ocupacional estudia qué es lo que necesita la persona para garantizar su autonomía. Al mismo tiempo, enseña a practicar una variedad de ejercicios que permitan mejorar el movimiento de las articulaciones, cómo sentarse, levantarse de la cama… A la par, ayuda a mejorar la atención, la memoria y las habilidades sociales mediante actividades físicas, lúdicas, de entretenimiento...

Así, entre los beneficios de la terapia ocupacional en residencias podemos destacar:

  • La prevención de discapacidades, lesiones y disfunciones ocupacionales.
  • Mejora de la capacidad física y el tono muscular de las personas.
  • Fomento de su autonomía, individualidad, autoestima y confianza, interacción y la socialización.
  • Potenciación de las capacidades de cada persona.

El principal objetivo es encontrar actividades de relevancia para cada persona, para que No sea una obligación hacer un ejercicio rehabilitador, sino que, a través de una actividad con un sentido para el usuario, indirectamente podamos trabajar todas las capacidades y detener o ralentizar así su deterioro. Por este motivo en nuestro centro, conocer bien a nuestros usuarios nos permite desarrollar un plan de actividades vivo, que se modifica según los gustos de los usuarios, que garantice su participación y que puedan compartir en grupo para fomentar los lazos sociales.

Desde el servicio de Terapia Ocupacional del Centro Residencial El Cel Rubí, realizamos una labor directa y diaria con el residente y sus familiares desde el ingreso. Siempre de forma individualizada, explicamos los tipos de programas que desarrollamos y su finalidad, así como el procedimiento que seguimos para motivarles a que participen en los mismos.