Las residencias no somos un parking de sillas de ruedas

Si algo nos ha enseñado esta pandemia, es el daño que puede causar el aislamiento social.

Hoy en día hay mucha gente que vive sola. Sin embargo, salen a trabajar, quedan con sus amigos, hacen viajes… Pero, ¿qué ha pasado cuando estas personas se han encontrado todo el día aisladas en casa sin poder socializar? Se han dado cuenta de que vivir solas cobra otra dimensión.

Pues en España, un país notablemente envejecido, hay muchísimas personas mayores para las que ese es su día a día. Nadie con quien hablar, ningún sitio a donde ir, exceptuando algunas visitas puntuales de familiares o, con suerte, una persona que las ayuda.

Datos en Catalunya:

Actualmente 
17% de la población > 65 años
2050
30% de la población > 65 años

4 millones de personas > 80 años

 

Actualmente en Rubí
10,9% de la población de Rubí > 70 años
El 20% vive sola

El 60% vive acompañada > 65 años

 

El contacto social es fundamental para la salud.

Necesitamos relacionarnos con otros individuos, establecer vínculos y sentirnos acompañados. Y más aún las personas mayores, que en muchos casos precisan ayuda para actividades diarias como la alimentación o el aseo.

 

¿Cuáles son los riesgos del aislamiento social?

 

Las personas que carecen de relaciones sociales tienen tendencia a sufrir un mayor deterioro tanto cognitivo como en su salud.

La soledad se asocia a tasas superiores de depresión, ansiedad e incluso muertes prematuras. Otra consecuencia podría ser una mala nutrición, ya que, al carecer de compañía, no se presta tanta atención a la alimentación y no hay alicientes para cocinar.

Asimismo, aumenta el riesgo de sufrir demencia, enfermedades cardíacas o accidentes cerebrovasculares.

Por otro lado, si tenemos en cuenta que la condición física se ve limitada por el paso de los años, existe el problema de las caídas. Si le ocurre a una persona mayor que vive sola, las consecuencias pueden ser nefastas.

 

El estigma de las residencias de ancianos

 

Todavía existe hoy en día un cierto estigma social sobre las residencias para la tercera edad, que hace que se las vea como un sitio donde la familia “aparca” a los abuelos porque les resultan una carga.

Esta visión, aunque afortunadamente ha ido cambiando en los últimos años, provoca sentimientos negativos tanto en la persona que es ingresada, como en la familia. Unos porque pueden sentir que los abandonan, y otros, culpabilidad por no ser ellos los que se encarguen de su pariente.

Pero lo cierto es que esta decisión es la más acertada.

 

Las ventajas de vivir en una residencia

 

Cuando una persona se hace mayor, puede empezar a necesitar ayuda para tareas que con anterioridad realizaba sola sin ningún problema, como ir a la compra, cocinar, bañarse, etc. Y puede que sus familiares no estén disponibles todo el tiempo para atenderla.

Una residencia, no solo cubre las necesidades básicas de esa persona, sino que además está rodeada por todo un conjunto de profesionales que harán su vida mucho más cómoda, segura y amena.

 

  • Atención médica continuada: la seguridad y la tranquilidad de saber que su salud está controlada en todo momento. El personal facultativo atiende las patologías y establece pautas para sus cuidados, así como el control de su medicación.

 

  • Espacios adaptados: en caso de dificultades en la movilidad, se dispone de sitio suficiente para circular con la silla de ruedas. Rampas y ascensores permiten desplazarse y otorgan más libertad al usuario. Sin barreras arquitectónicas se gana en autonomía, lo que repercute de forma positiva en el estado de ánimo.

 

  • Menús adecuados a las necesidades de cada persona: desayunos comidas y cenas, preparados teniendo en cuenta valores nutricionales y posibles alergias alimenticias. También se establecen unos horarios fijos, creando rutinas que benefician a los usuarios.

 

  • Personal cualificado: cualquiera sin la preparación necesaria tiene riesgo de sufrir una lesión intentando mover o cargar a una persona mayor. En una residencia, estas tareas las realizan trabajadores con la formación necesaria.

 

  • Envejecimiento activo y saludable: actividades para mantener las capacidades físicas y mentales, mejorando la autonomía.

 

  • Programa de actividades lúdicas: bingo, cine, fiestas populares… Estar en una residencia no excluye la diversión.

 

  • Higiene personal: se procura que la persona esté aseada y lleve ropa limpia.

 

  • Socialización y compañía: como hemos visto, las relaciones sociales son un punto importante en el hecho de vivir en una residencia. Poder estar rodeados de amigos y gente con la que hablar y convivir es una ventaja significativa respecto a vivir solo en un domicilio particular. Esto no significa que no se pueda tener un espacio de privacidad, puesto que se respeta la intimidad de los residentes.

 

  • Visitas de familiares y amigos: en estos momentos, debido a la pandemia, existen restricciones en este aspecto. Pero en circunstancias normales los usuarios pueden recibir visitas como si estuvieran en su domicilio, o salir cuando lo deseen.

 

Hay que tener también en cuenta que el ingreso en una residencia puede ser temporal. Se trata de una opción que está a disposición de las familias siempre que lo necesiten, durante el tiempo que quieran.

 

Busca un centro de confianza

Ante una decisión tan importante como esta, lo mejor es buscar una residencia que goce de nuestra confianza y nos aporte seguridad y tranquilidad.

En el Cel de Rubí, seguimos el modelo de atención centrada en la persona.

Nuestro objetivo es que los residentes se sientan como en su propio hogar, creando un ambiente cercano y familiar, a la vez que se cubren todas sus necesidades, ofreciendo cuidados a todos los niveles: físico, funcional, cognitivo, emocional y de ocio.

Fomentamos un envejecimiento activo y apostamos por la innovación, aprovechando las últimas tecnologías para mejorar día a día nuestra atención y servicios.

Fundada en 1991 en Rubí, en la actualidad la dirección está a cargo de las hijas de una de sus fundadoras, garantizando ese trato familiar.

Además de contar con una gran reputación entre los habitantes de la ciudad, la ubicación es excelente, al tener fácil acceso en transporte público y privado, y disponer de un espacio natural adyacente como es el parque de Ca n’Oriol.


DIA MUNDIAL DE TOMA DE CONCIENCIA DEL ABUSO Y MALTRATO EN LA VEJEZ

Un problema de violación de derechos humanos invisible

 

En nuestra sociedad cada vez tiene más fuerza el movimiento en contra de la violencia machista o el maltrato infantil. Pero, ¿qué pasa con el abuso y maltrato a las personas mayores?

Es un problema social que, pese a que está logrando más visibilidad, sigue siendo un tema tabú que no recibe la atención necesaria por parte de los planes de acción gubernamentales. De hecho, es el tipo de violencia que menos se trata en los estudios. 

Un tipo de violencia que pasa casi inadvertido, ya que solo se notifican 1 de cada 24 casos. 

Y este problema de salud pública y social se verá incrementado notablemente en un futuro próximo, debido al aumento de población mayor de 60 años. Se prevé que pase de los 900 millones de personas de 2015 a los 2000 millones en el año 2050. 

Por ello, el día 15 de junio (fecha oficial de la ONU) se celebra el DÍA MUNDIAL DE TOMA DE CONCIENCIA DEL ABUSO Y MALTRATO EN LA VEJEZ, con el objetivo de denunciar y concienciar sobre el maltrato y sufrimiento que padecen miles de personas mayores en el mundo. 

https://www.youtube.com/watch?v=1GLMD-6p9jI&t=3s

 

¿Qué es el maltrato a los ancianos? 

La OMS (Organización Mundial de la Salud) lo define como “un acto único o repetido que causa daño o sufrimiento a una persona de edad, o la falta de medidas apropiadas para evitarlo, que se produce en una relación basada en la confianza”. 

Uno de los mayores hándicaps radica precisamente en el hecho de que el abuso suele darse en el ámbito familiar, de modo que las personas que lo padecen no se atreven a denunciarlo, por miedo a represalias, a ser abandonadas o a perder relaciones afectivas (hijos, nietos, etc.)

Aunque en general el maltrato es intencionado, ya sea físico o psicológico, en muchos casos suele tratarse de un abandono. Es decir, no cubriendo las necesidades de la persona mayor, como su nutrición, su higiene, su medicación…

 

Tipos de abusos

Como hemos visto, este tipo de violencia en mayores puede darse de diversas formas:

  • Maltrato físico: uso de la fuerza física que causa lesiones intencionadamente. Puede incluir golpes, pellizcos, zarandeos, uso inapropiado de fármacos…
  • Maltrato psicológico: causa un daño emocional. Implica el uso de amenazas, insultos, menosprecio, humillaciones, impedir la toma de decisiones, etc. 
  • Abuso sexual: cuando hay contacto sexual con una persona anciana sin tener su consentimiento, tocamientos, desnudez forzada, etc.
  • Maltrato económico: apropiación sin autorización de dinero, objetos y propiedades pertenecientes a la persona mayor. También la manipulación de documentos o cuentas bancarias. 
  • Abandono o negligencia: cuando el cuidador se desentiende de las necesidades de la persona mayor (alimento, higiene, medicación) y esto amenaza a su salud o a su seguridad. También cuando es abandonado en residencias, hospitales o lugares públicos (plazas, centros comerciales...)

Todas estas situaciones raramente son denunciadas. 

Muchas veces las propias víctimas sienten vergüenza o simplemente no pueden hacerlo, debido al deterioro de sus capacidades cognitivas o de comunicación. 

Es por esto que hay que tener este problema presente, para poder detectarlo y prevenirlo. 

Cómo evitarlo

Son muchos los factores que influyen para detectar los malos tratos, así que debemos estar muy alerta ante los indicios que nos indiquen una posible situación de abuso. 

Al ser una problemática compleja y muchas veces oculta, es esencial una sensibilización de la sociedad para poder prevenirla. 

Entender y afrontar los factores o situaciones de riesgo es fundamental para desarrollar iniciativas públicas o privadas. Hay que detectarlos y actuar antes de que aparezca el maltrato. 

Por otro lado, los factores de protección son aquellas características de la propia persona mayor, su familia o su entorno, que podrían actuar para prevenir estas situaciones. 

Este 2021 hemos participado en la elaboración de la Guía Local para hacer frente a los maltratos a personas mayores, llevada a cabo por los servicios sociales del Ayuntamiento de Rubí, en colaboración con la Diputació de Barcelona. Se trata de una herramienta para que profesionales y agentes sociales adquieran un profundo conocimiento de este tipo de violencia y les proporcione unos criterios y circuitos para prevenirla, detectarla y poder actuar. 

Cómo actuar ante un caso de abuso o maltrato a una persona mayor 

El silencio de cuidadores, familia o instituciones nunca debería ser una opción. 

Cualquiera que detectara o tuviera sospechas de que existe un posible caso de maltrato, ha de ponerse en contacto con las autoridades pertinentes para darlo a conocer y buscar una solución. 

Si no es posible acudir a la policía, existen otras alternativas: 

  • El Imserso puede ofrecer consejo o apoyo, así como facilitar medidas o posibles soluciones. 
  • Comunicación al Juzgado de guardia. Se prestará especial atención al caso y se actuará con mayor rapidez. 
  • Solicitud urgente de residencia, si la persona no está viviendo en las condiciones oportunas. 
  • La Asociación para la investigación del maltrato al anciano (EIMA): realizan acciones de sensibilización, forman a profesionales, realizan investigaciones y publican documentos relacionados con los malos tratos. 
  • La Asociación de lucha contra el maltrato a mayores (ALMAMA): es una organización sin ánimo de lucro que tiene como objetivo ayudar a personas mayores que viven una situación de abuso y maltrato. 
  • Solicitud de valoración del estado de salud en un centro de salud: cuando hay cambios físicos notorios o evidencia de daños físicos, el médico realiza un chequeo para confirmar las sospechas. 

 

Una responsabilidad como sociedad

No debemos caer en el paternalismo o la infantilización. 

Las personas mayores son parte de nuestra sociedad, y como tal, deben poder formar parte de ella de una manera activa. Hay que fomentar su participación y promover un envejecimiento activo. 

Del mismo modo que penalizamos el sexismo o el racismo como formas de discriminación, también hay que reprobar el edadismo, que discrimina a las personas por razón de su edad. 

Es necesario inculcar una actitud positiva hacia las personas mayores y proteger sus derechos. Y considerar esta etapa de la vida igualmente activa, un momento para disfrutar y compartir con otras generaciones.


LAS RESIDENCIAS SON UN LUGAR SEGURO

MEDIDAS DE SEGURIDAD FRENTE AL COVID-19 EN NUESTROS CENTROS

Desde que empezó la pandemia hace más de un año, las residencias han sido, sin lugar a dudas, el sitio donde más impacto ha tenido el coronavirus. Las personas mayores son un grupo especialmente vulnerable a esta enfermedad, tanto por la edad como por la presencia de patologías previas. 

Los centros residenciales hemos hecho frente a muchos obstáculos, sobre todo la falta de recursos. Hemos tenido que encarar una crisis sanitaria con medios asistenciales. 

Por otro lado, se han puesto en evidencia las carencias del sistema, y deberíamos tomarlo como una oportunidad para resolver las asignaturas pendientes que hace tiempo que venimos reclamando. 

Sin embargo, tanto los centros como los equipos que los integran han sabido adaptarse y gestionar la crisis sanitaria gracias a protocolos de seguridad y planes de contingencia (además de una implicación ejemplar por parte de todas las personas que forman parte de las plantillas). 

El Departament de Salut establece que la Residencia y Centro de día El Cel de Rubí es un centro de Tipo B. Esto significa que el centro dispone de profesionales asistenciales tanto sanitarios como no sanitarios. Y aunque presenta algunos inconvenientes para procurar una zona de aislamiento amplia, se cumplen los requisitos mínimos para atender casos puntuales de COVID-19 en el centro. 

 

Plan de contingencia

Hemos elaborado un Plan de contingencia, basado en el Plan Sectorial de la Generalitat de Catalunya, que fija los criterios y medidas para adaptar el funcionamiento de las residencias a esta nueva etapa. 

El objetivo es establecer un procedimiento de actuación ajustado a las características del centro, destinado a la prevención y respuesta ante la aparición de casos. También garantizar la protección de residentes, familiares y profesionales, así como ofrecer una atención de calidad. 

A continuación, veremos un resumen de los puntos más importantes de este plan de contingencia. 

 

  1. Identificación del caso

Se hará una detección de la infección a través del control de sintomatología, poniendo especial atención en los usuarios que presenten factores de vulnerabilidad previos. 

Los casos se clasifican en: 

  • Caso positivo (rojo)
  • Caso probable (amarillo)
  • Caso negativo (verde)

A diario se realiza una revisión en los usuarios, para comprobar que ninguno presenta síntomas. 

En caso de que sea necesario debido a la gravedad de los síntomas, se procederá a la derivación hospitalaria. 

 

  1. Actuación en caso de sospecha de caso de Covid-19

Será necesario utilizar los EPIs: mascarilla FFP2 y mascarilla quirúrgica para cubrirla, gafas o pantalla, bata o mono impermeable y doble guante. 

Una vez terminada la exposición, se seguirá lo indicado en el plan para su desinfección o eliminación. 

En caso de un resultado positivo en Covid, se realizará el siguiente control:

  • Medición de constantes e información al EAR (Equipo de Apoyo a Residencias, del CAP de referencia) diariamente. 
  • Solicitud de máquina de oxígeno.
  • 2 veces al día medición de las constantes de casos probables y temperatura de todos los usuarios. 
  • Cuarentena en las habitaciones de los casos probables sin síntomas. 
  • Aislamiento del caso probable con síntomas. 

 

  1. Sectorización de los espacios

Para garantizar la seguridad de residentes y personal, los espacios (señalizados en los planos del centro) se ha sectorizado en 3 áreas:

  • Zona verde: limpia
  • Zona amarilla: riesgo de contagio
  • Zona roja: destinada a aislamiento

En cada una se establecen las medidas de protección y los tipos de materiales que hay que usar. 

 

  1. Medidas preventivas

Se han fijado medidas preventivas en todos los aspectos de la vida del centro con el fin de evitar contagios y nuevos casos. 

  • Seguimiento de trabajadores y residentes.
  • Higiene y desinfección.
  • Distancias de seguridad.
  • Ventilación.
  • Gestión de residuos.
  • Recepción de mercancías.
  • Servicios externos.

 

  1. Altas de nuevos ingresos

Se modifica el protocolo de bienvenida al centro, haciendo la pre-alta por mail o videollamada. Se contactará con el CAP de referencia para programar la PCR de ingreso. 

Cualquier nueva alta tiene que estar autorizada por el departamento de salud y tener una PCR negativa previa (24h-48h). 

Una vez se produzca el ingreso, se realizará una cuarentena de 10-14 días, realizando un seguimiento del estado emocional y de salud. 

Los nuevos residentes correctamente vacunados NO necesitan realizar dicho aislamiento, pero sí una PCR negativa

 

  1. Salidas del centro

Cada vez que se salga del centro, ya sea para visitas médicas u ocio, será siempre con mascarilla y evitando el transporte público. 

Las salidas de ocio serán en el exterior. 

Y al volver a la residencia se llevará a cabo una limpieza y desinfección exhaustiva (ducha, cambio de ropa, desinfección de zapatos y sillas de ruedas, etc.). 

 

  1. Plan de actividades

Uno de los principales problemas durante la pandemia ha sido la falta de contacto con el entorno. En algunos casos, se han detectado episodios de estrés y ansiedad. 

Por ello, y siempre garantizando las medidas de seguridad, se ha preparado un plan de actividades para asegurar el bienestar de los usuarios, más allá de la protección frente al virus. 

También se han establecido grupos de convivencia por zonas, donde conviven durante el día. 

 

  1. Visitas, salidas de ocio y comunicación

A medida que la situación epidemiológica lo permita, se irá procediendo al retorno a la normalidad de manera progresiva. 

Habrá que consultar previamente con el centro las normas a seguir en lo relativo a las visitas y salidas. 

Como siempre, en todo momento mantenemos comunicación con las familias, tanto del seguimiento de salud y emocional de los usuarios, como de las actividades y modificaciones de las medidas. 

 

  1. Trabajadores del centro 

Para poder ofrecer el mejor trato a nuestros residentes, también ponemos especial énfasis en el cuidado de nuestros trabajadores. 

Disponemos de un Técnico de prevención en Riesgos Laborales, realizamos cribajes periódicos, damos soporte emocional al personal (imprescindible en este difícil periodo) y contamos con un programa formativo que nos permite estar actualizados. 

 

Estamos preparados

Ahora, gracias a la vacunación, se abre una nueva etapa ante nosotros. 

Tenemos un 93% de residentes vacunados y un 0,2% de contagios en los centros. 

La Associació Catalana de Recursos Assistencials (ACRA), de la que formamos parte, ha realizado la campaña “Estem preparats” (ver aquí).

Muestra cómo las residencias nos hemos adaptado a la nueva normalidad y estamos preparados para afrontar el futuro con ilusión y seguridad. 


COMUNICADO COVID-19

Apreciados familiares;

Desde la dirección del centro queremos tranquilizar a los familiares de nuestros residentes y por ello creemos que es importante informaros de las medidas que estamos aplicando desde la primera semana de marzo.

Llevamos ya más de dos semanas pidiendo a nuestro personal que se proteja del contacto con personas ajenas al centro y a sus familias, que eviten asistir a lugares concurridos y extremen las medidas higiénicas para evitar su contagio y así no poner en riesgo a las personas a las que estamos cuidando, cuya salud es extremadamente frágil, somos plenamente conscientes de ello.

También hemos facilitado a todo el personal medidas de protección individual y consejos de actuación.

Al mismo tiempo llevamos todo ese tiempo avisando a familiares y visitantes de nuestros usuarios de la gravedad de la situación y recomendando medidas para evitar contagio accidental hasta el punto de pedir que se evitara venir de visita si no era estrictamente necesario y posteriormente confinando el centro a fin de evitar contagios (Siguiendo las pautas de la Generalitat de Catalunya).

Queremos dar las gracias a las familias por su comprensión y conciencia, lo cual nos ha facilitado mucho la tarea de proteger a sus seres queridos.

Hemos extremado las medidas higiénicas del centro y seguido los protocolos de actuación para evitar el contagio que nos han facilitado: nuestro médico, el CAP de referencia, el Departament de Salut de la Generalitat y el Departament de Treball i Afers socials, y algunas otras que nos han parecido de sentido común.

Paralelamente queremos informaros de que, como medida preventiva, todo el personal no imprescindible del centro ha sido enviado a sus casas. Esta actuación nos ha permitido garantizar que en caso de necesidad, habrá personal formado y que conoce a vuestros familiares para seguir realizando nuestro trabajo. El equipo técnico, a excepción de la terapeuta ocupacional, se encuentra trabajando desde casa y enviando actividades para que los residentes sigan activos. En lo referente al personal de atención directa tenemos un equipo que se encuentra confinado y disponible para que podamos recurrir a ellos en caso de necesidad.

Al principio de la semana pasada ya se avisó por escrito a todos los familiares, tanto por whatsapp como por correo electrónico y con carteles colgados en las zonas comunes del centro, así como verbalmente a todas las visitas.

Hemos estado buscando por todas partes: CAP, patronal, Departament de Salut y distintos proveedores... equipos de protección individual para evitar contagios tanto de los usuarios como del personal del centro, ha sido extremadamente difícil conseguirlos pero ha día de hoy, estamos todos cubiertos, además hemos descubierto varias iniciativas solidarias y humanas que no nos esperábamos, como ROBINHAT, de aquí de Rubí que nos ha regalado mascarillas de tela para el personal auxiliar, agradecemos a todos ellos y ellas su colaboración. Finalmente el Departament de Salut nos ha informado de que nos proveerá más allá de lo que nosotros hayamos podido conseguir.

Estamos en contacto continuo con los servicios de emergencias y con el Departament de Salut, informando diariamente del estado de nuestros usuarios, tomando constantes varias veces al día tanto a usuarios como al personal y siguiendo todas las indicaciones que estos servicios nos dan, tanto las específicas por nuestras características particulares como las generales de los protocolos de actuación que se van actualizando continuamente.

Seguiremos informando a los familiares del estado de salud de nuestros usuarios, ya sea por teléfono, videoconferencia o whatsapp, estamos a su disposición.

Comprendemos que la situación es muy dura y que renuncian a ver a sus seres queridos para proteger su salud. Agradecemos la colaboración y buena disposición y solo podemos asegurarles que desde el centro estamos haciendo todo lo que está en nuestras manos para garantizar el bienestar y la salud de sus familiares, que es nuestra máxima preocupación y motivación en estos momentos tan complicados.

Espero que esta situación se resuelva lo antes y lo mejor posible y nos podamos ver de nuevo con normalidad.

Os recordamos que estamos a vuestra disposición en el 936975049 o en el 674098276 para videollamadas o whatsapps el la Residencia Conxita Valls y en el 935882024 y el 683379709 para videollamadas o whatsapps para la Residencia El Cel de Rubí.

Intentaremos haceros llegar vídeos tanto por whatsapp como por redes sociales para que podáis comprobar que vuestros familiares están bien.

Un cordial saludo,


EMPODEREMOS AL SECTOR ASISTENCIAL – 8 Marzo día de la mujer trabajadora

El papel de la mujer como madre y cuidadora en el ámbito familiar, ha evolucionado a lo largo de décadas, a cientos de mujeres con mucha iniciativa, formadas y excelentemente preparadas que han visto en el ámbito asistencial un lugar donde poder ofrecer a las personas atendidas unos servicios de calidad. Centrados no solo en los cuidados puramente médicos sino con el objetivo de mejorar la calidad de vida de los mayores y de ofrecerles una serie de servicios y atenciones dirigidos a garantizar su bienestar y lo más importante, su felicidad.

Ante una realidad eminentemente masculina donde diariamente debemos luchar por la igualdad creemos que es fundamental detenernos para valorar nuestras habilidades y capacidades y nuestra excelente preparación. Dejar a lado los prejuicios de género y por una vez dar relevancia al papel de la mujer como pionera y como base de un sector en auge en el que empoderar a otras mujeres sobradamente preparadas para seguir avanzando y reivindicando nuestro lugar. Ignacio Fernández-Cid, nuevo presidente de la FED (Federación Empresarial de la Dependencia) dice, "Tenemos que poner en valor el sector. Somos de los que más empleo está creando y el que más está invirtiendo" (aquí)

 El sector en números, se sabe que el sector asistencial y del cuidado a personas dependientes es mayoritariamente femenino, como ejemplo hemos recogido los datos de residencias de la tercera edad en el municipio de Rubí (ver, Tabla 1). El 83,33% cargos directivos son mujeres, el 79,54% personal técnico (licenciatura/diplomatura) son mujeres y más del 75% del equipo de atención directa/indirecta son mujeres. Como dato relevante, la asociación catalana de residencias ACRA, tiene presidenta.

Contrastemos con los datos generales en sectores fuera de la salud donde solo un 11% de los cargos directivos son mujeres y, 28% de los investigadores en todo el mundo son mujeres.

Según el Consell Interuniversitari de Catalunya el pasado 2018 a las Proves d’Acces a la Universitat (PAU), 12.096 estudiantes fueron hombres, 16.686 fueron mujeres con mejores notas en selectividad y bachillerato, donde el 60% de los 523 excelentes fueron para mujeres. De este número el 73% de las inscripciones a la universidad fueron en ciencias de la salud y solo un 24,5% se decidió por carreras STEAM -Science Technology Enginyering Arts Maths - (dato preocupante teniendo en cuenta que la demanda en empresas tecnológicas y TIC se incrementa un 4% anualmente)

Esto refleja un futuro de mujeres prometedor en el sector asistencial, donde tienen mejores expedientes académicos y el 73% optan por carreras vinculadas al sector de la salud.

Tabla 1 comparativa de residencias de la tercera edad en Rubí:

CENTRO Plazas

m2/per

Mujer/Total plantilla

dirección Equipo técnico

(Mujer/total)

Equipo gerocultor

(Hombre/total)

Atención indirecta
(total Hombre)
Hostelería
(total Hombre)
El Cel de Rubí (GRUP Rubí Social)
54

25 m2

34/40

Mujer           7/8          1/20              3             1
Conxita Valls

(GRUP Rubí Social)

52

28,8m2

34/38

Mujer           7/8           1/19               2             0
Amanecer 60

25 m2

34/40

Mujer          6/7            2/?               1             2
Assistida MUTUAM

(Rubí)

90

 

Mujer          6/7          5/36              0               1
Els Avets 38

 

 

Hombre            4/7           50%               0              0
Sant Jaume 30

 

 

Mujer          5/7            1/?               0               0

A través de estos números nos gustaría dar visibilidad a un sector asistencial, muchas veces desprestigiado y olvidado, donde en muchas ocasiones ni nosotros somos capaces de valorar unos excelentes números y unas fantásticas mujeres. Un modelo muy profesional y experto, sector liderado por mujeres al que se tiene social y culturalmente por un sector con mal fama y poco profesional, donde en los discursos nunca aparece el envejecimiento con calidad de vida, que es la realidad del modelo asistencial actual.

Estigmas que nos persiguen, como la figura del “cuidador no profesional”, principalmente mujeres, donde las personas que coticen bajo este rol, lo hacen bajo la mínima cotización y tendrán un acceso al sistema de pensiones precario, derivando en dos problemas principales:

1) No permitiendo la progresión laboral, convierte a las mujeres en 'asistentes' que ven su vida condenada al igual que la de la persona dependiente. Así, tras años de cuidados de una familiar dependiente, no se consigue ninguna cualificación para volver al mercado de trabajo. Nadie cuida a su padre, madre, esposo o esposa por 200 o 300 euros al mes, sino por amor y cariño, sin pensar en el sobre coste que tiene eso para él o ella.

Donde además los cuidados no profesionales muy a menudo no son suficientes, derivando en una precariedad en el envejecimiento y una falta en la calidad de vida de nuestros mayores.

2)  Así, tras años de cuidados de una familiar dependiente, no se ha cotizado lo suficiente para generar una pensión cosa que por supuesto hace que el día de mañana se soliciten los cuidados bajo un coste puramente público. Por lo tanto, la atención a mayores y dependientes es una obligación que deben asumir las administraciones y es un derecho de todas las personas tener una asistencia de calidad con un modelo profesional.

Empoderemos el sector, hagamos visible estos números y las grandes capacidades de gerencia y dirección de las mujeres, a través de nuevos modelos de atención y asistencia ofreciendo estrategias que permiten una implicación bio psicosocial desde un abordaje interdisciplinario.

Mujeres innovadoras y luchadoras que han hecho sobrevivir el sector servicios a la tercera edad en la enorme crisis, crisis económica con consecuencias sociales devastadoras, donde la esperanza de vida des del 2010 ha decrecido un año de vida por año, que con los recursos congelados y retrasos en los pagos han seguido apostando por la calidad en la etapa final de vida en una población de envejecimiento creciente. Si en este sector ha sido posible, lo es en todos, empoderemos a la sociedad dando ejemplos reales de mujeres reales y sectores reales donde la mujer va sin duda a la cabeza.


Industria 4.0. en el campo assistencial

Nos encontramos frente la 4rta revolución industrial, la comúnmente llamada industria 4.0. debemos preguntarnos qué significa esto, como hemos llegado hasta aquí? Y como lo vivimos en el sector asistencial.

A finales del siglo XVII hablamos de la primera revolución industrial, iniciada en el Reino Unido, por la llegada de la mecanización, tras la aparición de la máquina de vapor de Watt, el primer paso hacia las comunicaciones modernas con el telégrafo de Morse, los primeros telares y el nacimiento de la industria textil. Un tiempo lleno de nuevos inventos y avances tecnológicos que propiciaron el cambio socio-económico, el nacimiento de la clase burguesa y el primer movimiento de la vida rural a una vida urbana y industrializada.

En la segunda revolución industrial, gracias a la lámpara incandescente de Edison, llega la electricidad a las ciudades, la populación de la prensa escrita, la revolución en las comunicaciones con la radio y teléfono, la gran expansión de las líneas ferroviarias para el tren de vapor, el barco de vapor y la globalización del comercio. Las fabricas pasan a la industrialización en líneas de producción masiva, como el automóvil de la mano de Henry Ford, revolucionando el transporte. Todos estos hechos cambiaron el curso de la vida como se conocía hasta entonces, dándose otro cambio socio-económico a nivel mundial: el abandono del campo para trabajar en fabricas, con un salario fijo semanal, provocando el crecimiento desmesurado de ciudades.

La vida se localizaba en suburbios no preparados para la masificación donde se sufrían grandes epidemias, obligando a un cambio en los gobernantes para adaptarse a los nuevos tiempos. Se instauraron normativas relacionadas con la construcción, y la salud pública, sistema de limpieza para controlar enfermedades contagiosas, mejoras sanitarias, las vacunas, una mayor preocupación por la salud, mejor nutrición y por primera vez en la historia aumento de la esperanza de vida. Aparece la nueva clase trabajadora capaz de agruparse, y las mujeres, empiezan a reivindicar su papel igualitario, defendiendo sus derechos. Este punto es esencial, mirando a la clase trabajadora. La mujer realiza el mismo trabajo por menos retribución y menos derechos, mirando a la clase burguesa, la mujer tiene menos educación y es forzada a la vida en el 'hogar', este punto es fundamental ya que determina como antes el cambio socio-económico donde se huye del campo y la vida rural, la mujer se sigue haciéndose cargo del cuidado del hogar y los niños.

Llegamos a la tercera revolución industrial a principios de los años 60 con el desarrollo de la electrónica y las TIC's (Sistemas electrónicos y tecnologías de la información), sistemas con control numérico, sistemas embebidos, PIDs, la revolución de los ordenadores, fabricas con robots en línea, la era de Internet, las redes sociales, y los Smartphone's. La preocupación por el medio ambiente, el uso de las energías renovables, coches híbridos y eléctricos. La era de la profesionalidad, la necesidad de nuevos perfiles profesionales, los estándares y la protocolización.

Las mejoras sanitarias y la alimentación, provocan un incremento en la longevidad superándose los 70 años de vida. Culturalmente el papel de la mujer sigue siendo secundario, donde se ocupa de las labores del hogar, el cuidado de infantes y gracias al incremento de la esperanza de vida, ahora también de sus mayores. En el siglo XXI la mujer sigue luchando por sus derechos, ya consolidada en el mundo laboral, la mujer que trabaja ya no puede cuidar de sus ancianos, la esperanza de vida es mayor, aparecen enfermedades neurodegenerativas que necesitan unos mayores cuidados y atenciones más profesionales. Todo esto repercute directamente en el campo asistencial, se protocoliza y profesionaliza el mundo de la atención a las personas mayores: Médico, enfermera, psicóloga, trabajadora social, fisioterapeuta, terapeuta ocupacional y educadora social de la mano del equipo gerocultor.

Y ahora emerge una nueva revolución, la Industria 4.0, se abre un nuevo concepto de producción, damos voz al consumidor, queremos ser únicos y diferentes, estamos en constante cambio. En la jornada en HP3D a la que asistí a través de la Xarxa Rubí Empresa (aqui), Jaume Homs dio un ejemplo sencillo y muy comprensible del cambio de modelo a nivel mundial ante el que nos enfrentamos,- en los 80's-90's hacíamos fotos, analógicas - cámara y carrete-, las llevábamos a revelar y comprábamos un bonito álbum expuesto en la tienda de revelado, y de aquí creábamos nuestro propio álbum. A día de hoy, hacemos nuestras fotos -con nuestro Smartphone- a través de una APP y sentados en el sofá de casa creamos nuestro álbum digital, con nuestras fotos, saliendo nosotros mismos en la portada, algo único y diferente, le 'damos a comprar' donde pagamos directamente con el móvil - con nuestras contraseñas guardadas en la 'nube'- y entonces nos llega nuestro propio álbum a casa. Esto es la transformación digital. Smart factories, IoT y la posibilidad de conectar cualquier cosa a Internet, la informatización y digitalización de todos los procesos, la combinación de maquinaria física con procesos digitales, conocido como sistemas ciberfísicos, y el cloud computing, la flexibilidad y personalización de la producción. El trabajo en una red interna, capaz de la toma automática de decisiones evitando fallos, contribuyendo a una mejora de la producción. Fabricas ligadas al exterior, donde consultar y acceder des de nuestro Smartphone.

¿Pero y en el campo asistencial?

Ya vemos la punta del iceberg, en Hospitales y especialistas médicos, donde tanto pruebas como informes y recetas, todo va informatizado, ya se trabaja en un 'historia clínica compartida' donde cada persona tiene todos sus datos médicos, siendo posible la consulta por diferentes especialistas, Centros de Atención Primaria (CAP) y/o Hospital. En las residencias ya disponemos de software de gestión donde cada usuario ya dispone de su espació para su historia clínica y el seguimiento de los diferentes profesionales, test validados y planes de atención, pero como ya presentamos en el articulo La innovació i la importancia de la inclusió dels centres residencials per la gent gran de mitja i alta dependencia a la xarxa sanitaria per millorar l'ACP, en inlcusio.cat 2017 (aquí) hay una falta de comunicación e información entre el sistema sanitario y el asistencial, toda la información de los usuarios de residencia no es visible para los especialistas médicos, perdiendo de esta forma mucha información, social y sanitaria, personal y valiosa de los pacientes, en dicho artículo hacemos hincapié en la importancia del clouding para todas las partes implicadas en los cuidados de la persona. Además resaltábamos que las visitas a especialistas, en personas mayores de alta y media dependencia con gran fragilidad, crean una gran desorientación, agotamiento, incomodidad y malestar.  Para una visita de 15 minutos necesitan transporte en ambulancia, con un coste de 282,29€ (visita especialista + transporte en ambulancia) y remarcamos el uso de la tecnología ya existente para realizar visitas on-line con especialistas. O, pensando simplemente en el sistema de 'sintrom' donde desde el CAP de referencia una enfermera va a tomar la muestra sanguínea a la residencia, esta se envía al laboratorio, del laboratorio el resultado va al CAP y nuevamente del CAP a la residencia. En el caso de la optimización de recursos sanitarios es donde más vemos la problemática del actual modelo asistencial, la tecnología le lleva la delantera a la normativa.

Des de la Generalita de Catalunya dentro del Pla Interdepartamental d'Atenció i Interacció Social i Sanitària ya trabajan en un "Model d’atenció sanitària integrada a les persones que viuen en centres residencials", ya ha lanzado una prueba piloto con 2 Residencias y Hospitales Catalanes. Presentación del nuevo modelo aquí.

El modelo asistencial tal y como lo conocemos esta en extinción nos encontramos ante un nuevo paradigma asistencial, no solo con la integración sanitaria sino con la transformación digital dentro de los centros residenciales. Un cuidado bio-psico-social, no se trata de comprar un aparato 'molón' y moderno, se trata del uso de la tecnología como facilitadora del cambio de paradigma, un modelo centrado en la persona, sus gustos y aptitudes, y si no es capaz de manifestar sus deseos la búsqueda de su bienestar bajo el conocimiento de su historia de vida.

El profesional como diseñador de programas de actividades únicos y específicos para cada persona y donde ellos mismos puedan elegir la actividad en cada momento, el uso de tabletas y apoyo digital, si no pueden sostener un lápiz para pintar, poder pintar con el dedo, si no pueden leer la letra pequeña de un libro poder ampliarla en libros digitales, disponer de un abanico de actividades cognitivas. Actividades con alto impacto sensorial para crear un vinculo entre el usuario y su cuidador para estimular a aquellas personas que han perdido esa capacidad. Con el uso de salas multisensoriales, la realidad virtual nos permite 'llevar' a usuarios a la playa o a su ciudad natal o realizar video llamadas con familiares lejanos. La monitorización on-line de la persona, siendo capaz de detectar cambios físicos y sistemas de actuación preventivos. El control del sueño, para diseñar mejor el cuidado nocturno. Mejorar la calidad de vida de nuestros usuarios a la vez incorporando tecnologías que mejoren el trabajo del personal asistencial, la optimización de procesos, el uso de sistemas inteligentes y robóticos que nos ayuden con los esfuerzos físicos diarios, dejando tiempo para centrarnos en lo verdaderamente importante la parte social, el contacto humano y cariño.