12 consejos para proteger a las personas mayores en verano

El verano es la época más calurosa del año, y cada vez sus temperaturas son más extremas. A causa de diversos factores, el calor afecta más a las personas mayores. Por tanto, para evitar trastornos como el golpe de calor, deshidratación o fatiga, es importante tomar medidas adicionales.

De esta manera, verano es una época del año donde se tiene que redoblar el cuidado y atención de los mayores y personas dependientes. Desde El Cel Rubí tenemos claro que el cuidador principal es el encargado de cubrir o ayudar en todas las esferas del residente, a nivel psíquico, físico, social y espiritual.

En este post, vamos a hablar sobre las principales recomendaciones para el verano específicas para las personas mayores.

1. Una vestimenta adecuada

Lo más aconsejable en verano es llevar ropa amplia de colores claros, transpirable, preferentemente lino y algodón, así como calzado fresco y cómodo. Además de cubrir la cabeza con gorras o sombreros para evitar la insolación.

Desde la residencia gestionamos el cambio de armario cuando llega el buen tiempo y recomendamos a los familiares ropa cómoda y fresca.

En verano es recomendable utilizar ropa con tejidos más frescos y que transpiren fácilmente

2. Mantener la casa fresca

El control de las temperaturas en distintos ambientes y también el corporal es primordial.

Cabe recordar que la tolerancia a la temperatura de nuestros mayores es reducida, por lo que debemos evitar la exposición a altas temperaturas para no tener episodios de hipotensión arterial, edemas en piernas, mareos…

Dentro de casa, ya sea en sus respectivos hogares, con la familia o en la residencia, hay que mantener constante un ambiente fresco no inferior a 23º si usamos aires acondicionados, apoyándonos en recursos como el abanico o los ventiladores.

En El Cel Rubí, mantenemos la temperatura en una media de 25º y la regulamos con la programación de AA. A su vez, realizamos ejercicios de movilización a primera hora de la mañana de lunes a viernes, y disponemos de terraza con zona cubierta y sombra para disfrutar del aire libre, combatiendo los edemas de piernas con butacas reclinables, la piscina de agua fría de la terraza y masoterapia.

3. Alimentación variada: más frutas y más verduras

El consumo de líquidos en la dieta es también fundamental, por lo que se recomienda aumentar las frutas, ensaladas y verduras durante estos meses, así como más pescado que carne. Al mismo tiempo, no son recomendables los procesos de digestión largos que requieren guisos o caldos a altas temperaturas.

En este tiempo, también hay que tener especial cuidado en la manipulación y conservación de los alimentos. Y es interesante fraccionar las comidas en cinco ingestas, en lugar de tres, realizando cenas ligeras.

4. Hidratación

Es quizá el principal pilar del cuidado de los mayores en verano. ¿Por qué? Porque tienen una disminución de la percepción de la sed, no sienten necesidad de beber, incluso si su cuerpo lo necesita.

Esta disminución de la ingesta va acompañada a menudo con la toma de diuréticos, lo que hace que aumente el riesgo de deshidratación. Es por eso que el cuidador debe controlar la cantidad de agua que bebe el anciano y cerciorarse de que es la suficiente, invitándole a beber aunque no tenga sed.

¿Cómo lo afrontamos en El Cel Rubí? En nuestra residencia contamos con una amplia variedad de líquidos como agua, zumos, horchata… siempre en nevera, preparados para la ingesta.

Para mantener a nuestros abuelos bien hidratados y fresquitos, realizamos tomas continuadas y siempre recomendamos a los familiares, en salidas al exterior de larga duración, que intenten llevar una botellita o parar a tomar algo para mantener la hidratación.

persona mayor bebiendo agua
Beber agua es importante en cualquier época del año, pero especialmente en verano para evitar la deshidratación por el calor y las altas temperaturas

5. Evitar bebidas con cafeína o alcohol

La cafeína y el alcohol estimulan y provocar alteraciones nerviosas en las personas mayores, y además favorecen la deshidratación.

6. Los cuidados para la piel

Los cuidados de la piel de personas mayores son más importantes si cabe durante el verano.

Los rayos solares pueden dañar nuestra piel y son el principal factor riesgo de desarrollo del cáncer de piel u otras enfermedades como la dermatitis crónica.

En el caso de las personas mayores, el sol incide de manera directa en la dermatoporosis, una condición que se caracteriza por la delgadez y la fragilidad cutánea que provoca el envejecimiento de la piel, así como en la progresión de la osteoporosis.

7. Realizar actividades al aire libre

Mantener el cuerpo activo mediante actividades al aire libre asegura una mayor autonomía del anciano y evita caídas inesperadas, reduciendo su miedo a caminar solo.

Además, el verano favorece el contacto con la naturaleza y contribuye a aumentar las actividades compartidas con toda la familia. Son estas relaciones sociales las que hacen afrontar la vejez con una actitud positiva, ayudan a mejorar la autoestima y reducen el riesgo de presentar dependencia. Al respecto, es recomendable hacer ejercicio a primera hora de la mañana o a última de la tarde.

La gorra nunca debe faltar en las salidas durante el verano para proteger a nuestros mayores.

8. Controlar las horas de sueño

Para conseguir controlar las horas de sueño, es interesante mantener unos horarios fijos y realizar algo de ejercicio durante el día, lo que aumenta el cansancio y la sensación de sueño, ayudándoles a dormir mejor.

9. Evitar salidas en horas de máximo calor pero salir al aire libre

Los paseos al aire libre, estirar los músculos y disfrutar de la sombra y los atardeceres, son beneficiosos para la salud mental, emocional y física. Eso sí: es obligado evitar las horas de más calor, habitualmente de 11 a 17 horas.

10. Cuidado de los ojos

En verano exponemos a los ojos a ciertas condiciones que pueden ser perjudiciales, sobre todo en ancianos o personas mayores, ya que suelen sufrir problemas o enfermedades oculares.

Para evitar la sequedad ocular y otras consecuencias del verano en los ojos, debemos utilizar unas buenas gafas de sol, no mirar directamente al sol, usar gorro o sombrero y lavarse las manos y ojos a menudo para evitar irritaciones.

11. Vigilar la tensión arterial

El calor afecta a la tensión. Muchos tratamientos para personas de la tercera edad están relacionados con ésta, lo que provoca que sea indispensable su control.

12. Usar protección solar

Además de evitar la exposición al sol, en la medida de lo posible, entre las 11 y las 17 horas, durante el tiempo que la persona mayor esté al aire libre debe utilizar un bloqueador solar o crema solar con un factor de protección alto, como mínimo factor 20.

Para que estas cremas sean realmente útiles, es necesario aplicarlas sobre la piel bien seca 30 minutos antes de exponerse al sol. Es importante recordar que la piel de los mayores es más sensible y débil, por ello debemos asegurarnos de que utilizan protección solar adecuada al salir a la calle, especialmente en manos y cara.


Las terapias no farmacológicas en las residencias de mayores

En El Cel Rubí, las Terapias No Farmacológicas (TNF) son uno de los elementos en los que nos apoyamos para lograr una importante mejora de la calidad de vida de nuestros mayores.

En la atención a diversas patologías asociadas al envejecimiento y el deterioro cognitivo, y especialmente en el tratamiento de enfermedades neurodegenerativas, encontramos una serie de terapias basadas en distintas técnicas que persiguen la mejora de la calidad de vida del paciente, y sin emplear agentes químicos o fármacos. Hablamos de las terapias no farmacológicas.

¿Qué son las terapias no farmacológicas?

Los tratamientos no farmacológicos (TNF) en personas mayores son toda intervención ajena al uso de medicamentos, fundamentada científicamente, realizada sobre el paciente o el cuidador y que tiene el potencial de obtener un beneficio sobre los principales síntomas de diferentes enfermedades neurodegenerativas.

Es importante recalcar que las TNF son un complemento del tratamiento farmacológico, pero ni lo excluyen ni lo sustituyen. Se trata de intervenciones para optimizar la cognición, mejorar el estado de ánimo, la conducta y la funcionalidad de los pacientes.

Hablamos de un proceso individualizado y adaptado, que parte de un análisis detallado, y que normalmente incluye un diagnóstico clínico y una valoración neuropsicológica.

Gracias a las terapias no farmacológicas, podemos retrasar los estados de demencias y el deterioro cognitivo en general. Este tipo de terapias fomentan que el cerebro sea capaz de realizar cambios y modificaciones a nivel estructural y funcional, es decir, aumentan la plasticidad cerebral.

Al mismo tiempo, las terapias no farmacológicas conllevan menos efectos secundarios y son más económicas. En décadas pasadas, este tipo de terapias se centraban en estimulación cognitiva y tareas de memoria. Sin embargo, paulatinamente se han ido focalizando en aspectos cognitivos, motivacionales, emocionales, de aprendizaje, actividad física, ocio significativo…

Las investigaciones han evidenciado que las TNF pueden ser tan o más efectivas que el empleo de fármacos para mejorar la calidad de vida de las personas. 

Objetivos de las terapias no farmacológicas

Las intervenciones no farmacológicas en personas mayores buscan optimizar las funciones cognitivas, conductuales y funcionales, y contribuir a satisfacer ciertas necesidades que presentan los cuidadores.

Con el envejecimiento, pueden surgir modificaciones en el funcionamiento cognitivo, ya sea disminución de la atención, ralentización del procesamiento de la información, declive de la memoria y de las funciones ejecutivas...

Más allá del tipo de envejecimiento y su impacto en cada persona, numerosas patologías que surgen durante la vejez no tienen un tratamiento eficaz, lo que impulsa a complementar el tratamiento farmacológico con las intervenciones no farmacológicas o psicosociales, que pueden ser diversas. Pero todas ellas comparten los mismos objetivos terapéuticos:

  • Estimular y mantener las capacidades mentales
  • Evitar la desconexión del entorno y fortalecer las relaciones sociales
  • Dar seguridad e incrementar la autonomía personal del paciente
  • Estimular la propia identidad y autoestima
  • Minimizar el estrés y evitar reacciones psicológicas anómalas
  • Mejorar el rendimiento cognitivo y funcional
  • Incrementar la autonomía personal en las actividades de la vida diaria
  • Mejorar el estado y sentimiento de salud
  • Mejorar la calidad de vida del paciente y de los familiares y/o cuidadores

Problemas y hándicaps de las terapias farmacológicas en el paciente geriátrico

La toma de medicamentos por parte de nuestros mayores es algo imprescindible en muchos casos.

La disminución de la morbimortalidad fruto del progreso sanitario y social, junto al descenso de la natalidad, ha dado lugar a un importante envejecimiento poblacional. En España, cerca de un 20% de la población supera los 65 años. Además, más de un millón de personas supera los 80 años en nuestro país. Este colectivo poblacional es el que concentra la mayor parte de la prescripción farmacológica, especialmente por los factores de riesgo y enfermedades crónicas asociados. Factores que suelen coincidir de forma múltiple (comorbilidad).

Teniendo en cuenta que en los ancianos la polifarmacia, la autoprescripción, el mal uso de fármacos, las interacciones farmacológicas y las reacciones adversas a medicamentos (RAM) son más habituales de lo que quisiéramos, es fundamental analizar cada caso en concreto. Y ver la problemática de su diferente respuesta farmacológica, la falta de adherencia, los problemas de comorbilidad, etc. como elementos cruciales a los que desde el Cel Rubí damos respuesta mediante la ayuda de las terapias no farmacológicas.

Principales terapias en la actualidad

Entre las TNF orientadas al paciente más utilizadas, encontramos la intervención conductual, el ejercicio físico, estimulación cognitiva y/o sensorial, musicoterapia, reminiscencia, relajación muscular, terapia asistida con robots, psicomotricidad o el uso de realidad virtual, entre otras.

Un ejemplo práctico es la roboterapia. En El Cel Rubí apostamos por la roboterapia para jugar y acompañar a personas con deterioro cognitivo avanzado y generar efectos en nuestros mayores como el placer o la relajación. En este enlace podéis ver en qué consiste.

La estimulación cognitiva es quizá la que tiene como bagaje un mayor apoyo empírico, siendo incluso propuesta como la primera intervención que se debe realizar en las demencias.

Conozcamos algunas de ellas:

Terapia de Orientación a la Realidad (OR)

La Terapia de Orientación a la Realidad (OR) se basa en la presentación de información relacionada con la orientación tanto temporal, como espacial y la propia identidad, para proporcionar a la persona comprensión acerca de sí misma y de lo que la rodea.

Psicomotricidad y Fisioterapia y Estimulación Motora

Es la estimulación de las capacidades intelectuales y físicas a partir del movimiento, con el ritmo, la respiración, el equilibrio, tono muscular, etc. Favorece la expresión y la estimulación sensorial, facilitando la comunicación a través del lenguaje corporal y aumenta el confort y la calidad de vida del paciente y de su familia.

Terapias con animales

Es el uso de animales de compañía, habitualmente perros y gatos, para motivar al paciente y provocar una mejoría global tanto cognitiva, afectiva como social. El uso de robots, permite un mejor control sobre las reacciones de los animales que participan en las terapias, así como un mayor control sobre la terapia.

Musicoterapia

La música como herramienta terapéutica lleva a las personas a acceder a sus emociones y recuerdos gracias a la producción y audición de la música.

Terapia de reminiscencia

Es el proceso natural de la mente que persigue traer de nuevo a la conciencia experiencias vividas en el pasado, así como conflictos pendientes por resolver. Esta terapia del recuerdo se basa fundamentalmente en la realización de sesiones (individuales o grupales) en las que se estimula a los participantes a recordar hechos y acontecimientos personales o sociales del pasado.

Estimulación Cognitiva

Son los procedimientos y técnicas para lograr el máximo rendimiento intelectual, la mejor adaptación familiar y social en los sujetos que sufren un proceso degenerativo. Se basa en la plasticidad sináptica y fundamentalmente se emplean estrategias de restauración, compensación y sustitución de las funciones cognitivas. ¿Cómo? Mediante modificaciones ambientales, entrenamiento de habilidades compensatorias o reentrenamiento directo de las áreas comprometidas. Es decir: estimular el cerebro para la mejora de las funciones cognitivas y la optimización de su rendimiento, potenciando las capacidades preservadas y persiguiendo frenar en lo posible la progresión del deterioro.

Estimulación multisensorial - Snoezelen

Se trata de uno de los métodos que está ganando más importancia y popularidad en la actualidad, y del que os hemos hablado largo y tendido en el Cel Rubí.

El enfoque “Snoezelen” asume el mundo como lugar en el que vivimos en constante mezcla de luces, sensaciones, gustos, experiencias táctiles, etc. mediante nuestros órganos sensoriales. Esto se puede configurar como terapia para provocar el despertar sensorial de las personas, favoreciendo la comprensión con nosotros mismos y el entorno mediante actividades significativas y estímulos. Por ello, las salas multisensoriales Snoezelen son espacios interactivos pensados para la estimulación de los sentidos, buscando mejorar la calidad de vida de personas con discapacidad y personas mayores con deterioro cognitivo severo o demencia, cuyas capacidades motoras y neurológicas están afectadas.

La actividad física

La actividad física supone una de las funciones cognitivas más relevantes entre las involucradas en el mantenimiento de las actividades de la vida diaria y del funcionamiento independiente. En nuestro caso, la Actividad Física Adaptada es considerada una terapia no farmacológica de múltiples beneficios. Para ello, es fundamental el trabajo multidisciplinar de todos los integrantes de la clínica.

Talleres para mayores

Es una de las terapias genéricas más eficaces con el fin de tener un buen envejecimiento, tanto en salud física como mental. Es crucial para cualquier persona mayor poder realizar talleres que estimulen las tres áreas: física, cognitiva y social.

Existen talleres de todo tipo. En El Cel Rubí apostamos por actividades relacionadas con el ingenio, como los juegos de mesa, los crucigramas y pasatiempos; la lectoescritura, gerontogimnasia, risoterapia, Mindfulness, Arteterapia, etc.

Entrenamiento en Actividades de la Vida Diaria

Consiste en la práctica guiada, con el mínimo de ayuda que sea posible, de actividades de la vida diaria del residente.

Programas de Psicoestimulación

Son programas concretos que mezclan distintos tipo de actividades para trabajar varias habilidades y capacidades, ya sean la orientación, lenguaje, atención, memoria, cálculo…

Ventajas y beneficios de las terapias no farmacológicas

Los primeros estudios para aplicar estas terapias indicaron que eran muy beneficiosas para personas con algún tipo de demencia y sus familiares. Sin embargo, a lo largo de los años y por nuestra experiencia propia, podemos asegurar que estas terapias impactan positivamente en cualquier persona, tenga enfermedades neurodegenerativas o no. Por otro lado, los beneficios son múltiples pero individualizados en cada usuario.

A grandes rasgos, hablamos de:

  • Prevenir futuros problemas cognitivos y deterioros en la salud
  • Tienen menos efectos secundarios
  • Evitar el aislamiento social, la desconexión con su entorno, y mejorar las relaciones sociales
  • Reforzar y mantener las capacidades y habilidades, así como estimular la propia identidad y autoestima.
  • Poder comunicarse y expresar sentimientos y emociones con mayor seguridad
  • Estimular, potenciar o mantener las capacidades del paciente.
  • Menguar el estrés y evitar reacciones psicológicas anómalas.

En definitiva, mejorar la calidad de vida de la persona enferma y sus familiares y cuidadores.


Las salas de estimulación multisensorial o Snoezelen

Con el reto de mejorar la calidad asistencial y lograr una mejor calidad de vida para nuestros mayores, en las últimas décadas han ido apareciendo y desarrollándose nuevas estrategias de intervención en el ámbito psicogeriátrico.

Uno de los métodos que está ganando más importancia y popularidad en la actualidad es la intervención mediante la estimulación multisensorial o Snoezelen.

Este concepto se desarrolló en Países Bajos en los años 70 como Terapia No Farmacológica (TNF) y está pensado para proporcionar sensaciones y estímulos específicos a la persona, buscando su bienestar e interacción con el entorno y contribuyendo a la organización cerebral, la comunicación y el aprendizaje.

 

La práctica de Terapias No Farmacológicas (TNF)

En El Cel Rubí las Terapias No Farmacológicas (TNF) son uno de los elementos en los que nos apoyamos para lograr una importante mejora de la calidad de vida de nuestros mayores.

¿Qué son las Terapias No Farmacológicas?

Se trata de toda intervención ajena al uso de medicamentos, con fundamento científico, realizada sobre el paciente o el cuidador y potencialmente capaz de obtener un beneficio relevante sobre los principales síntomas de diferentes enfermedades neurodegenerativas.

Por lo tanto, las TNF son un complemento del tratamiento farmacológico, sin excluirlo ni sustituirlo. Hablamos de intervenciones dirigidas a optimizar la cognición, mejorar el estado de ánimo, la conducta y la funcionalidad de los pacientes. Siempre, desde entretenimiento y la diversión, fomentando actividades lúdicas y la participación social.

Gracias a su condición de actividad grupal, se favorece la conexión con el entorno, las relaciones interpersonales y la comunicación.

Un ejemplo es la roboterapia. En El Cel Rubí apostamos por la roboterapia para jugar y acompañar a personas con deterioro cognitivo avanzado y generar efectos en nuestros mayores como el placer o la relajación. En este enlace podéis ver en qué consiste.

Hoy, no obstante, queremos hablaros de una de las principales actividades terapéuticas englobadas en el campo de las TNF que desarrollamos en nuestros centros: la Sala de estimulación multisensorial – Snoezelen.

 

¿Qué son las salas Snoezelen?

El enfoque “Snoezelen” procede de los términos explorar y soñar, así como de la teoría de la Integración Sensorial de Jean Ayres.

Es un concepto que asume el mundo como lugar en el que vivimos en constante mezcla de luces, sensaciones, gustos, experiencias táctiles, etc. mediante nuestros órganos sensoriales.

Esto se puede configurar como terapia para provocar el despertar sensorial de las personas, favoreciendo la comprensión con nosotros mismos y el entorno mediante actividades significativas y estímulos.

Por lo tanto, las salas multisensoriales Snoezelen son espacios interactivos pensados para la estimulación de los sentidos, buscando mejorar la calidad de vida de personas con discapacidad y personas mayores con deterioro cognitivo severo o demencia, cuyas capacidades motoras y neurológicas están afectadas.

 

Características de las salas multisensoriales Snoezelen

El espacio Snoezelen es una sala adaptada con material ya preparado para proporcionar experiencias sensoriales diversas. Lo que busca es lograr un ambiente de estimulación facilitando la exploración, el descubrimiento y el disfrute de diferentes experiencias sensoriales. Es lo que conocemos como “despertar sensorial”.

De esta manera, las actividades que desarrollamos en estos espacios están planificadas según las circunstancias y necesidades de los usuarios que participan en ellas, para ofrecer un servicio personalizado velando en todo momento por nuestros mayores.

Estos espacios proporcionan ambientes cálidos y de bienestar, lo que permite a la persona trabajar las capacidades conductuales y emocionales. Los elementos que han de estar presentes en un espacio Snoezelen varían en función del tipo de sistema sensorial que estimula: táctiles, vibratorios, vestibulares, visuales, auditivos, gustativos y olfativos.

Objetivos y enfoque de las intervenciones

Estas salas suponen un medio muy efectivo para trabajar múltiples objetivos de intervención enfocados a mejorar la calidad de vida de las personas, tales como:

  • Motores: Coordinación motora y manual, rangos de movimiento, control de la postura…
  • Sensoriales: Registrar varias sensaciones, ya sean táctiles, visuales, auditivas, olfativas, propioceptivas o vestibulares.
  • Cognitivos: Niveles de atención y alerta, integrar conceptos, memoria, resolver problemas…
  • Psicosociales: Iniciativa, madurez emocional, respetar turnos y roles, autoestima…

 

Beneficios de las salas Snoezelen

La estimulación sensorial es especialmente beneficiosa, por ejemplo, en personas con Alzhéimer o deterioro cognitivo severo, ya que tienen dificultades para controlar sus habilidades psicomotrices.

En cualquier caso, usar entornos multisensoriales tiene beneficios inmediatos en el estado de ánimo de nuestros mayores, así como en sus capacidades. Algunos de estos beneficios son:

  • Mejorar la confianza en uno mismo y potenciar el autocontrol, la atención y la concentración.
  • Mejorar la autoestima mediante la posibilidad de elección, reduciendo el estrés y mejorando de paso su estado de ánimo.
  • Mantener el contacto con el entorno y hacer que el cerebro continúe siendo receptivo a los estímulos.
  • Estar más activos y alerta, disminuyendo la apatía y el aburrimiento.
  • Rebajar las alteraciones conductuales de agresividad y las de agitación, hablando más espontáneamente, relacionándose mejor, etc.
  • Aumenta la duración de la mirada dirigida a las personas de referencia.
  • Maximización de la plasticidad neuronal.
  • Incentivar la exploración, la experimentación, la creatividad y la comunicación.

La evidencia nos indica que los entornos multisensoriales Snoezelen son óptimos para personas con:

  • Discapacidad intelectual y trastornos generalizados del desarrollo.
  • Ictus, fracturas, depresión o párkinson.
  • TEA, RETT y trastornos de conducta.
  • Demencias y enfermedad de Alzheimer.
  • Daño cerebral y otras patologías neurológicas.

 

Elementos y actividades en las salas multisensoriales

En el Cel de Rubí, la sala multisensorial Snoezelen representa un recurso muy edificante y efectivo que ayuda al terapeuta ocupacional, educador social y psicólogo a crear ambientes de sosiego y relax, agradables, accesibles tanto física como cognitivamente, capaces de estimular los sentidos y facilitar la interacción de las personas mayores con otros residentes, sus familias, entorno e incluso con los cuidadores.

Para que las personas mayores pueden trabajar la memoria, la comunicación e incluso la coordinación psicomotriz, en las salas multisensoriales Snoezelen se recrean atmósferas mediante el uso de luces, aromas, música, sonidos y texturas.

Algunos ejemplos:

  • Para el tacto, podemos usar cajas con distintos productos de diferentes tamaños, formas y texturas, o telas de diferentes texturas.
  • Para la vista, tubos que cambian de color, fibra óptica, elementos con efectos al proyectarse…
  • Para el olfato, la difusión de aromas.
  • Para el gusto, masticadores y/o mordedores.
  • Para el oído, música de ambiente, instrumentos, proyección de música e imagen…

De esta manera, materiales como la cama de agua, sillón vibro-acústico, tubo de burbujas, luz negra o bola disco, que son materiales eficaces pero muy caros, pasan a un segundo plano, ya que para su introducción se necesita un mayor apoyo humano para poder utilizarlos y una mayor inversión, lo que convierte a las salas multisensoriales en un espacio muy costoso y de escaso provecho.

Para llegar al mayor número de usuarios y poder implementar dichas salas, tanto materiales como terapias deben ser accesibles económicamente y a su vez poder dirigir la terapia o actividad con un único profesional, siendo la sesión 1:1 o en grupo reducido.

En El Cel Rubí utilizamos diversidad de materiales con los que el terapeuta aplica estímulos, ya sea para la activación y el aprendizaje o en busca de la relajación y el bienestar. Y siempre, realizando una evaluación continua de los residentes para adaptar cada elemento y actividad a sus capacidades.

 

Conclusiones

El principal objetivo de las residencias de ancianos es garantizar la calidad de vida y bienestar de las personas mayores. Especialmente, cuando el deterioro cognitivo y funcional asociado con enfermedades típicas de la edad está presente, ya sea Alzheimer, demencias... Por ello, contar con espacios adaptados como las salas multisensoriales es fundamental.

Se ha demostrado que, a través de la estimulación sensorial y cognitiva, la agitación se reduce y el deterioro cognitivo, sensorial y funcional se ralentiza.

Se trata de una terapia que forma parte de las terapias no farmacológicas, muy presentes en la residencia El Cel Rubí. Es, en definitiva, un complemento perfecto al resto de actividades que buscan mejorar la calidad de vida y el trato individualizado del paciente.

De esta forma, apostamos por el uso de materiales simples para realizar terapias y actividades sensoriales, asegurándonos de que estas actividades llegan a todos los usuarios que pueden beneficiarse de ellas. Por supuesto, siendo llevadas a cabo por la terapeuta ocupacional, educador social o psicóloga, en paralelo con otras actividades del centro, lo que asegura un éxito y el máximo rendimiento de nuestra sala multisensorial.


curatela

Incapacitación legal, tutelaje y curatela en España: un nuevo paradigma

Desde 2021, la tutela y la incapacitación judicial han dejado paso a la figura de la curatela.

En septiembre de 2021, se implementó en España una nueva ley que ha cambiado los paradigmas respecto a la capacidad jurídica de las personas con discapacidad.

Una importante parte de la población, fundamentalmente en la vejez, suele presentar un deterioro de su capacidad de juicio, de sus facultades y de otras capacidades cognitivas que les impide la correcta toma de decisiones para manejar su persona y asuntos económicos.

Por ello, es importante conocer la situación actual respecto a la antigua figura de la incapacitación judicial.

Cambios legislativos: adiós a la tutela y la incapacitación legal

Si hablamos de cambios, el principal es que es que ya no existe la tutela, la patria potestad prorrogada ni especialmente la incapacitación judicial, una situación que suponía la imposibilidad de una persona de tomar decisiones por su discapacidad psíquica, intelectual o física.

Actualmente, contamos con medidas de apoyo a la persona con discapacidad, como es el caso de la curatela, para promover la toma de decisiones voluntaria de las personas.

Así, las modificaciones más importantes que introdujo la nueva ley para sustituir la incapacitación judicial son:

  • Desaparición de la posibilidad de incapacitar, a través de una demanda judicial, a una persona con discapacidad intelectual.
  • Desaparición de la figura de la tutela, esto es, que ya no es posible que otra persona distinta a la que posee la discapacidad tome decisiones legales o médicas directamente por ella.
  • Desaparición de la patria potestad prorrogada, la que se ejerce sobre los hijos una vez que hayan cumplido la mayoría de edad.

Medidas preventivas ante la pérdida de capacidad o toma de decisiones

El derecho a decidir es un derecho fundamental del ser humano, un derecho que además no desaparece por el mero hecho de hacernos mayores. Sin embargo, distintas enfermedades como demencia o Alzheimer, así como otros tipos de deterioro cognitivo o patologías, pueden limitar o impedir la capacidad de tomar decisiones.

En algún momento de nuestra vida, especialmente en personas ya ancianas, esa capacidad de decidir se puede ver alterada. Para este hecho, disponemos de tres alternativas que son la “prevención” de dichas situaciones, con el fin de decidir con antelación aquello que queremos hacer.

  • El Documento de Voluntades Anticipadas (DVA), también llamado Testamento Vital, es un documento legal en el que una persona mayor de edad, capaz y actuando libremente, manifiesta su voluntad respecto a los cuidados y tratamientos médicos que quiere recibir en caso de que se encuentre en una situación en la que no pueda decidir por sí misma o expresar libremente su voluntad.
  • Poderes notariales y mandatos preventivos son un poder preventivo mediante documento notarial por el que una persona designa a otra para que le represente y defienda sus intereses en caso de perder la capacidad y para poder manifestar su voluntad.
  • Autocuratela: Mediante escritura pública, y previendo situaciones que puedan limitar su capacidad de decidir, una persona mayor de edad puede nombrar a o varias personas como “curadores”, quienes podrán representarle en los ámbitos que la persona decida previamente. También, en el mismo acto, tiene la posibilidad de excluir a otras personas de esta función.

¿Qué sucede cuando no podemos tomar medidas preventivas?

No obstante, en numerosas ocasiones no podemos llegar a manifestar nuestra voluntad con suficiente antelación, bien por falta de previsión, bien por la repentina aparición de una patología incapacitante.

Al respecto, existen una serie de medidas que deben tomar nuestros familiares o personas de referencia si ya nos encontramos con limitaciones en nuestra capacidad de decisión.

Tutela y/o curatela

Tras el cambio de paradigma con la nueva ley aprobada en 2021, la tutela se ha sustituido, principalmente, por una curatela representativa o la aplicación de un sistema de apoyos voluntarios.

La curatela es la principal medida de apoyo a la persona con discapacidad. Este instrumento se aplica cuando no sean suficientes las medidas voluntarias y se requiera de una asistencia continuada.

Es decisión de la justicia dictaminar quién establecerá los actos en los que se prestará el apoyo y, excepcionalmente, aquellos en los que se representará en la toma de decisiones.

¿Quiénes pueden ser curadores?

Podrán ser curadores:

  • Toda persona mayor de edad apta para la función.
  • Fundaciones o personas jurídicas sin ánimo de lucro que trabajen en la asistencia de personas con discapacidad

Trámites y procedimiento de la curatela

Cuando no existe otra medida de apoyo suficiente para la persona que tiene discapacidad, la curatela parte de una resolución motivada de la autoridad judicial.

En aquellos supuestos que lo precisen, en dicha resolución se fijarán también por dicha los actos concretos de representación del curador. Dicha resolución no puede incluir en ningún caso la mera privación de derechos.

Derechos y obligaciones de los curadores

  • El curador deberá actuar según los principios que rigen esta ley y en los actos jurídicos expresados en su designación.
  • Está obligado a presentar una rendición periódica de cuentas establecida en la justicia.
  • Mostrar la rendición de cuentas cada vez que lo solicite el Ministerio Fiscal de manera independiente al punto anterior.

La sustituta de la tutela

La curatela es también lo más similar a la incapacitación legal para personas con limitaciones en su capacidad de decisión. Con la nueva ley, la curatela deberá ser revisada periódicamente en un plazo máximo de tres años y especificar siempre aquellas medidas de apoyo que son necesarias, es decir, concretando los actos en los que la persona no está capacitada para actuar libremente. Por ello, se debe tratar la limitación de esta “incapacidad” sólo en aquellos ámbitos en los que sea estrictamente necesario.

De la misma forma que la autocuratela, requiere de toma de posesión del cargo mediante un letrado de la administración de justicia  y presentar anualmente un resumen de las actuaciones realizadas respecto a la persona de quien se ejerce la curatela.

Cuando la persona no tiene familiares directos que ejerzan este cargo, puede designarse a una fundación tutelar que actuará en nombre y representación del residente, la cual deberá rendir cuentas periódicamente a la autoridad judicial.

En conclusión, la curatela es la figura que sustituye a la antigua tutela y busca acompañar y promover el desarrollo de la persona con discapacidad, atendiendo al deseo, voluntad y preferencias en la medida proporcional a la necesidad del afectado.

Defensor judicial

De esta figura legal solo se hará uso cuando el curador no pueda prestar el apoyo necesario o cuando existan conflictos de intereses entre la persona y su curador. Será el defensor judicial quien respete, comprenda e interprete los deseos y preferencias de la persona y decidir en función de ello.

Guarda de hecho

Decimos que existe una situación de Guarda de Hecho cuando una persona física o una institución presta espontáneamente a una persona desvalida (discapacitado, anciano, etc...) los cuidados y atenciones que necesita sin que medie sentencia o resolución administrativa que así lo disponga. Por tanto, en las residencias la guarda de hecho suele aplicarse en situaciones en las que no existe un familiar directo que pueda hacerse cargo de la persona que ingresa. En este caso la guarda la puede ejercer la directora del propio centro o un familiar no directo previa comunicación al juzgado de primera instancia.

Aquel que ejerza la guarda de hecho necesitará autorización judicial para cualquier acto que realice representando a la persona de quien asume la guarda, y solo podrá realizar gestiones muy básicas para garantizar el bienestar de la persona.

SI la guarda de hecho la ejerce un familiar no directo, posteriormente siempre podrá iniciar los trámites necesarios para ejercer la curatela, lo que le permitirá actuar en todos los ámbitos de la vida del residente que el juez considere oportuno sin necesidad de autorización previa por parte de la Autoridad judicial.

Medidas clave en la residencia

Estas medidas y figuras permiten a los residentes y usuarios del Centro Residencial El Cel de Rubí tener a una persona de confianza que en caso de padecer cualquier enfermedad que limite su capacidad de decisión, defienda sus derechos e intereses y que, por supuesto, escuche, respete y comprenda sus deseos y su voluntad más allá de su opinión particular.


Todo lo que debes saber sobre Ley de Dependencia en España

La actual Ley de Dependencia en España es la Ley 39/2006, de 14 de diciembre, de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las personas en situación de dependencia de España.

¿A quién se aplica la ley de dependencia?

Popularmente se le conoce como “ley de dependencia”, y se trata básicamente de una ley creada por el actual Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia, es decir, los servicios y prestaciones destinados a la promoción de la autonomía personal, así como a la protección y atención a las personas, a través de servicios públicos y privados concertados debidamente acreditados.

Según esta ley, la autonomía personal es la “capacidad de controlar, adoptar y tomar por propia iniciativa decisiones personales, así como desarrollar las actividades básicas de la vida diaria”.

Por otra parte, la definición de dependencia que da es: “Estado de carácter permanente en que se encuentran las personas que, por razones derivadas de la edad, la enfermedad o la discapacidad, y ligadas a la falta o a la pérdida de autonomía física, mental, intelectual o sensorial, precisan de la atención de otra u otras personas o ayudas importantes para realizar actividades básicas de la vida diaria o, en el caso de las personas con discapacidad intelectual o enfermedad mental, de otros apoyos para su autonomía personal.

En suma, desde la aprobación de la Ley de Dependencia en 2006, toda persona que esté en situación de dependencia puede acceder a las prestaciones contempladas, siempre que tenga reconocida la situación de dependencia en alguno de los grados establecidos en la propia Ley.

Requisitos para poder percibir las ayudas para la dependencia

Para ser considerado beneficiario, es necesario que se cumplan estas premisas:

  • Tener la nacionalidad española.
  • Residir en la comunidad autónoma en la que se solicita la ayuda.
  • Residir en territorio español y haberlo hecho durante 5 años, de los cuales 2 deben de ser inmediatamente anteriores a la fecha de solicitud.
  • Ser declarado “dependiente” por el órgano evaluador de la Comunidad Autónoma correspondiente.

Colectivos que incluye la ley de dependencia

La ley de dependencia se aplica a aquellas personas que por razones de enfermedad, edad o discapacidad son dependientes de forma permanente. Esto implica que la persona en cuestión no dispone de autonomía física, mental o sensorial, por lo que precisa de una o varias personas para realizar las actividades de la vida diaria.

Así lo reconoce la ley, aseverando que las personas “que no pueden valerse por sí mismas serán atendidas por las administraciones públicas”. Esta atención va desde los servicios asistenciales a las prestaciones económicas.

Problemática en España

En España, el ejercicio 2020 concluyó con un total de 1.356.473 personas dependientes, de las cuales el 17.1% no perciben ninguna prestación aun teniendo derecho a ello.

Esto se debe a que hasta que una persona no es valorada personalmente por el equipo de Valoración de la Dependencia y posteriormente éste emite la resolución, pueden pasar entre tres y seis meses.

Además, una vez recibida esta resolución de grado de dependencia, deberá esperar otros tantos meses a que los servicios sociales del municipio en el que reside la citen para valorar la situación, y ofrecerle aquellos servicios o prestaciones que más se adapten a sus necesidades y a su voluntad.

Finalmente, una vez realizada esta gestión, deberá esperar a que se emita una nueva resolución, ésta vez contemplando las prestaciones y ayudas que se han aprobado, para finalmente poder cobrar la prestación o acceder a los servicios solicitados.

Por un lado, se da el caso de que muchas personas, tal y como alertan desde la Asociación Estatal de Directores y Gerentes en Servicios sociales, fallecen antes de ser atendidos. Y por otro lado, el sistema garantista se ha visto ralentizado año a año por la falta de recursos, por lo que cerca de 300.000 personas en España siguen sin cobrar las ayudas a las que tienen derecho.

¿Cuándo es una persona dependiente y qué grados contempla la ley?

Por lo general, una persona se convierte en dependiente cuando necesita ayuda de otra persona para realizar actividades cotidianas, ya sea comer, vestirse, caminar, bañarse, preparar comidas, asearse, etc. En este punto, es importante discernir entre dependencia y discapacidad. Son términos y situaciones distintas, por lo que los la trámites de solicitud del certificado de discapacidad y la valoración del grado de dependencia no tienen nada que ver.

Así, los tres grados de dependencia que contempla la ley son:

  • Grado 1 - Moderada: se precisa apoyo temporal para realizar actividades de la vida diaria de la persona al menos una vez al día.
  • Grado 2 - Severa: se necesita ayuda para realizar actividades de la vida diaria dos o tres veces al día, pero sin requerir el apoyo permanente de un cuidador.
  • Grado 3 - Gran dependencia: la persona dependiente necesita ayuda para realizar actividades de la vida diaria varias veces al día y además tiene necesidades de apoyo continuas. Las personas con Grado 3 son atendidos con carácter preferente.

Este grado de dependencia puede ser revisado si se produce un cambio en la situación, si aparece una nueva patología o a instancias de la persona afectada, sus representantes o la administración.

Servicios y prestaciones económicas de las personas dependientes

Las personas dependientes tienen por derecho la opción de solicitar servicios de atención y, en ocasiones especiales, prestaciones económicas. A su vez, pueden recibir información relacionada con su patología, notificaciones en caso de que los procedimientos necesiten autorización, confidencialidad y a decidir sobre su propia tutela, la de sus bienes y sobre su ingreso en un centro residencial.

Algunos de los servicios de los que se puede beneficiar una persona declarada dependiente son:

  • Ayuda a domicilio.
  • Limpieza del hogar
  • Centro de Día.
  • Atención residencial.

En cuanto a las prestaciones económicas, encontramos:

  • Prestación económica para cuidados en el entorno familiar y apoyo a cuidadores no profesionales.
  • Prestación económica vinculada al servicio asignado, cuando sea imposible el acceso a un servicio público o concertado.
  • Prestación económica para la contratación de un asistente personal que ayude a realizar las actividades de la vida diaria.

Por ejemplo, actualmente, las personas con grado II o III de dependencia pueden percibir hasta 715.07 € mensuales en concepto de prestación vinculada a residencia, así como acceder a una plaza pública, concertada o colaboradora por la cual pagarán una aportación que se calculará siempre en función de sus ingresos.

Por otro lado, por cuidados familiares, hay un importe mensual máximo de 306 euros, cantidad que actualmente perciben 450.000 personas. Así, las personas de grado I suelen percibir una media de 138 euros, 242 euros para las personas de grado II y 335 euros para las personas de grado III.

De esta manera, las personas tendrán derecho a recibir diferentes tipos de ayuda y prestaciones en función de su grado de dependencia. Además, la ley establece un nivel mínimo de protección que está definido por la Administración del Estado.

Procedimiento, solicitud y valoración

El primer paso del procedimiento es solicitar el reconocimiento de grado, presentando la solicitud según el modelo oficial y adjuntando la documentación requerida por la administración pública.

Al ser una ley transferida a las autonomías, cada Comunidad Autónoma establece un órgano de valoración. Éste será el responsable de emitir un dictamen sobre el grado de dependencia de las personas que lo tramiten.

Una vez realizada la valoración y determinado el grado de dependencia, se emitirá una resolución y se procederá a elaborar un Plan Individual de Atención (PIA) para la persona interesada, que es el instrumento que concreta las necesidades y los recursos más adecuados según cada caso y situación.

La solicitud de ayudas a la dependencia puede hacerla la persona con alguna enfermedad, un familiar, un representante legal o incluso una administración pública. Para ello, nos podemos dirigir a los Servicios Sociales comunitarios de referencia, o bien a los centros de atención primaria, concretamente a la trabajadora social del centro. La trabajadora social de las residencias y centros de día también puede actuar como profesional de referencia, para ayudar a las personas dependientes y a sus familiares a realizar todos los trámites necesarios de cara a acceder a los servicios y prestaciones derivados de la Ley de Dependencia.

Es importante recalcar que tanto el grado como los servicios asignados podrán revisarse en cualquier momento.


Las residencias no somos un parking de sillas de ruedas

Si algo nos ha enseñado esta pandemia, es el daño que puede causar el aislamiento social.

Hoy en día hay mucha gente que vive sola. Sin embargo, salen a trabajar, quedan con sus amigos, hacen viajes… Pero, ¿qué ha pasado cuando estas personas se han encontrado todo el día aisladas en casa sin poder socializar? Se han dado cuenta de que vivir solas cobra otra dimensión.

Pues en España, un país notablemente envejecido, hay muchísimas personas mayores para las que ese es su día a día. Nadie con quien hablar, ningún sitio a donde ir, exceptuando algunas visitas puntuales de familiares o, con suerte, una persona que las ayuda.

Datos en Catalunya:

Actualmente 
17% de la población > 65 años
2050
30% de la población > 65 años

4 millones de personas > 80 años

 

Actualmente en Rubí
10,9% de la población de Rubí > 70 años
El 20% vive sola

El 60% vive acompañada > 65 años

 

El contacto social es fundamental para la salud.

Necesitamos relacionarnos con otros individuos, establecer vínculos y sentirnos acompañados. Y más aún las personas mayores, que en muchos casos precisan ayuda para actividades diarias como la alimentación o el aseo.

 

¿Cuáles son los riesgos del aislamiento social?

 

Las personas que carecen de relaciones sociales tienen tendencia a sufrir un mayor deterioro tanto cognitivo como en su salud.

La soledad se asocia a tasas superiores de depresión, ansiedad e incluso muertes prematuras. Otra consecuencia podría ser una mala nutrición, ya que, al carecer de compañía, no se presta tanta atención a la alimentación y no hay alicientes para cocinar.

Asimismo, aumenta el riesgo de sufrir demencia, enfermedades cardíacas o accidentes cerebrovasculares.

Por otro lado, si tenemos en cuenta que la condición física se ve limitada por el paso de los años, existe el problema de las caídas. Si le ocurre a una persona mayor que vive sola, las consecuencias pueden ser nefastas.

 

El estigma de las residencias de ancianos

 

Todavía existe hoy en día un cierto estigma social sobre las residencias para la tercera edad, que hace que se las vea como un sitio donde la familia “aparca” a los abuelos porque les resultan una carga.

Esta visión, aunque afortunadamente ha ido cambiando en los últimos años, provoca sentimientos negativos tanto en la persona que es ingresada, como en la familia. Unos porque pueden sentir que los abandonan, y otros, culpabilidad por no ser ellos los que se encarguen de su pariente.

Pero lo cierto es que esta decisión es la más acertada.

 

Las ventajas de vivir en una residencia

 

Cuando una persona se hace mayor, puede empezar a necesitar ayuda para tareas que con anterioridad realizaba sola sin ningún problema, como ir a la compra, cocinar, bañarse, etc. Y puede que sus familiares no estén disponibles todo el tiempo para atenderla.

Una residencia, no solo cubre las necesidades básicas de esa persona, sino que además está rodeada por todo un conjunto de profesionales que harán su vida mucho más cómoda, segura y amena.

 

  • Atención médica continuada: la seguridad y la tranquilidad de saber que su salud está controlada en todo momento. El personal facultativo atiende las patologías y establece pautas para sus cuidados, así como el control de su medicación.

 

  • Espacios adaptados: en caso de dificultades en la movilidad, se dispone de sitio suficiente para circular con la silla de ruedas. Rampas y ascensores permiten desplazarse y otorgan más libertad al usuario. Sin barreras arquitectónicas se gana en autonomía, lo que repercute de forma positiva en el estado de ánimo.

 

  • Menús adecuados a las necesidades de cada persona: desayunos comidas y cenas, preparados teniendo en cuenta valores nutricionales y posibles alergias alimenticias. También se establecen unos horarios fijos, creando rutinas que benefician a los usuarios.

 

  • Personal cualificado: cualquiera sin la preparación necesaria tiene riesgo de sufrir una lesión intentando mover o cargar a una persona mayor. En una residencia, estas tareas las realizan trabajadores con la formación necesaria.

 

  • Envejecimiento activo y saludable: actividades para mantener las capacidades físicas y mentales, mejorando la autonomía.

 

  • Programa de actividades lúdicas: bingo, cine, fiestas populares… Estar en una residencia no excluye la diversión.

 

  • Higiene personal: se procura que la persona esté aseada y lleve ropa limpia.

 

  • Socialización y compañía: como hemos visto, las relaciones sociales son un punto importante en el hecho de vivir en una residencia. Poder estar rodeados de amigos y gente con la que hablar y convivir es una ventaja significativa respecto a vivir solo en un domicilio particular. Esto no significa que no se pueda tener un espacio de privacidad, puesto que se respeta la intimidad de los residentes.

 

  • Visitas de familiares y amigos: en estos momentos, debido a la pandemia, existen restricciones en este aspecto. Pero en circunstancias normales los usuarios pueden recibir visitas como si estuvieran en su domicilio, o salir cuando lo deseen.

 

Hay que tener también en cuenta que el ingreso en una residencia puede ser temporal. Se trata de una opción que está a disposición de las familias siempre que lo necesiten, durante el tiempo que quieran.

 

Busca un centro de confianza

Ante una decisión tan importante como esta, lo mejor es buscar una residencia que goce de nuestra confianza y nos aporte seguridad y tranquilidad.

En el Cel de Rubí, seguimos el modelo de atención centrada en la persona.

Nuestro objetivo es que los residentes se sientan como en su propio hogar, creando un ambiente cercano y familiar, a la vez que se cubren todas sus necesidades, ofreciendo cuidados a todos los niveles: físico, funcional, cognitivo, emocional y de ocio.

Fomentamos un envejecimiento activo y apostamos por la innovación, aprovechando las últimas tecnologías para mejorar día a día nuestra atención y servicios.

Fundada en 1991 en Rubí, en la actualidad la dirección está a cargo de las hijas de una de sus fundadoras, garantizando ese trato familiar.

Además de contar con una gran reputación entre los habitantes de la ciudad, la ubicación es excelente, al tener fácil acceso en transporte público y privado, y disponer de un espacio natural adyacente como es el parque de Ca n’Oriol.


DIA MUNDIAL DE TOMA DE CONCIENCIA DEL ABUSO Y MALTRATO EN LA VEJEZ

Un problema de violación de derechos humanos invisible

 

En nuestra sociedad cada vez tiene más fuerza el movimiento en contra de la violencia machista o el maltrato infantil. Pero, ¿qué pasa con el abuso y maltrato a las personas mayores?

Es un problema social que, pese a que está logrando más visibilidad, sigue siendo un tema tabú que no recibe la atención necesaria por parte de los planes de acción gubernamentales. De hecho, es el tipo de violencia que menos se trata en los estudios. 

Un tipo de violencia que pasa casi inadvertido, ya que solo se notifican 1 de cada 24 casos. 

Y este problema de salud pública y social se verá incrementado notablemente en un futuro próximo, debido al aumento de población mayor de 60 años. Se prevé que pase de los 900 millones de personas de 2015 a los 2000 millones en el año 2050. 

Por ello, el día 15 de junio (fecha oficial de la ONU) se celebra el DÍA MUNDIAL DE TOMA DE CONCIENCIA DEL ABUSO Y MALTRATO EN LA VEJEZ, con el objetivo de denunciar y concienciar sobre el maltrato y sufrimiento que padecen miles de personas mayores en el mundo. 

https://www.youtube.com/watch?v=1GLMD-6p9jI&t=3s

 

¿Qué es el maltrato a los ancianos? 

La OMS (Organización Mundial de la Salud) lo define como “un acto único o repetido que causa daño o sufrimiento a una persona de edad, o la falta de medidas apropiadas para evitarlo, que se produce en una relación basada en la confianza”. 

Uno de los mayores hándicaps radica precisamente en el hecho de que el abuso suele darse en el ámbito familiar, de modo que las personas que lo padecen no se atreven a denunciarlo, por miedo a represalias, a ser abandonadas o a perder relaciones afectivas (hijos, nietos, etc.)

Aunque en general el maltrato es intencionado, ya sea físico o psicológico, en muchos casos suele tratarse de un abandono. Es decir, no cubriendo las necesidades de la persona mayor, como su nutrición, su higiene, su medicación…

 

Tipos de abusos

Como hemos visto, este tipo de violencia en mayores puede darse de diversas formas:

  • Maltrato físico: uso de la fuerza física que causa lesiones intencionadamente. Puede incluir golpes, pellizcos, zarandeos, uso inapropiado de fármacos…
  • Maltrato psicológico: causa un daño emocional. Implica el uso de amenazas, insultos, menosprecio, humillaciones, impedir la toma de decisiones, etc. 
  • Abuso sexual: cuando hay contacto sexual con una persona anciana sin tener su consentimiento, tocamientos, desnudez forzada, etc.
  • Maltrato económico: apropiación sin autorización de dinero, objetos y propiedades pertenecientes a la persona mayor. También la manipulación de documentos o cuentas bancarias. 
  • Abandono o negligencia: cuando el cuidador se desentiende de las necesidades de la persona mayor (alimento, higiene, medicación) y esto amenaza a su salud o a su seguridad. También cuando es abandonado en residencias, hospitales o lugares públicos (plazas, centros comerciales...)

Todas estas situaciones raramente son denunciadas. 

Muchas veces las propias víctimas sienten vergüenza o simplemente no pueden hacerlo, debido al deterioro de sus capacidades cognitivas o de comunicación. 

Es por esto que hay que tener este problema presente, para poder detectarlo y prevenirlo. 

Cómo evitarlo

Son muchos los factores que influyen para detectar los malos tratos, así que debemos estar muy alerta ante los indicios que nos indiquen una posible situación de abuso. 

Al ser una problemática compleja y muchas veces oculta, es esencial una sensibilización de la sociedad para poder prevenirla. 

Entender y afrontar los factores o situaciones de riesgo es fundamental para desarrollar iniciativas públicas o privadas. Hay que detectarlos y actuar antes de que aparezca el maltrato. 

Por otro lado, los factores de protección son aquellas características de la propia persona mayor, su familia o su entorno, que podrían actuar para prevenir estas situaciones. 

Este 2021 hemos participado en la elaboración de la Guía Local para hacer frente a los maltratos a personas mayores, llevada a cabo por los servicios sociales del Ayuntamiento de Rubí, en colaboración con la Diputació de Barcelona. Se trata de una herramienta para que profesionales y agentes sociales adquieran un profundo conocimiento de este tipo de violencia y les proporcione unos criterios y circuitos para prevenirla, detectarla y poder actuar. 

Cómo actuar ante un caso de abuso o maltrato a una persona mayor 

El silencio de cuidadores, familia o instituciones nunca debería ser una opción. 

Cualquiera que detectara o tuviera sospechas de que existe un posible caso de maltrato, ha de ponerse en contacto con las autoridades pertinentes para darlo a conocer y buscar una solución. 

Si no es posible acudir a la policía, existen otras alternativas: 

  • El Imserso puede ofrecer consejo o apoyo, así como facilitar medidas o posibles soluciones. 
  • Comunicación al Juzgado de guardia. Se prestará especial atención al caso y se actuará con mayor rapidez. 
  • Solicitud urgente de residencia, si la persona no está viviendo en las condiciones oportunas. 
  • La Asociación para la investigación del maltrato al anciano (EIMA): realizan acciones de sensibilización, forman a profesionales, realizan investigaciones y publican documentos relacionados con los malos tratos. 
  • La Asociación de lucha contra el maltrato a mayores (ALMAMA): es una organización sin ánimo de lucro que tiene como objetivo ayudar a personas mayores que viven una situación de abuso y maltrato. 
  • Solicitud de valoración del estado de salud en un centro de salud: cuando hay cambios físicos notorios o evidencia de daños físicos, el médico realiza un chequeo para confirmar las sospechas. 

 

Una responsabilidad como sociedad

No debemos caer en el paternalismo o la infantilización. 

Las personas mayores son parte de nuestra sociedad, y como tal, deben poder formar parte de ella de una manera activa. Hay que fomentar su participación y promover un envejecimiento activo. 

Del mismo modo que penalizamos el sexismo o el racismo como formas de discriminación, también hay que reprobar el edadismo, que discrimina a las personas por razón de su edad. 

Es necesario inculcar una actitud positiva hacia las personas mayores y proteger sus derechos. Y considerar esta etapa de la vida igualmente activa, un momento para disfrutar y compartir con otras generaciones.


LAS RESIDENCIAS SON UN LUGAR SEGURO

MEDIDAS DE SEGURIDAD FRENTE AL COVID-19 EN NUESTROS CENTROS

Desde que empezó la pandemia hace más de un año, las residencias han sido, sin lugar a dudas, el sitio donde más impacto ha tenido el coronavirus. Las personas mayores son un grupo especialmente vulnerable a esta enfermedad, tanto por la edad como por la presencia de patologías previas. 

Los centros residenciales hemos hecho frente a muchos obstáculos, sobre todo la falta de recursos. Hemos tenido que encarar una crisis sanitaria con medios asistenciales. 

Por otro lado, se han puesto en evidencia las carencias del sistema, y deberíamos tomarlo como una oportunidad para resolver las asignaturas pendientes que hace tiempo que venimos reclamando. 

Sin embargo, tanto los centros como los equipos que los integran han sabido adaptarse y gestionar la crisis sanitaria gracias a protocolos de seguridad y planes de contingencia (además de una implicación ejemplar por parte de todas las personas que forman parte de las plantillas). 

El Departament de Salut establece que la Residencia y Centro de día El Cel de Rubí es un centro de Tipo B. Esto significa que el centro dispone de profesionales asistenciales tanto sanitarios como no sanitarios. Y aunque presenta algunos inconvenientes para procurar una zona de aislamiento amplia, se cumplen los requisitos mínimos para atender casos puntuales de COVID-19 en el centro. 

 

Plan de contingencia

Hemos elaborado un Plan de contingencia, basado en el Plan Sectorial de la Generalitat de Catalunya, que fija los criterios y medidas para adaptar el funcionamiento de las residencias a esta nueva etapa. 

El objetivo es establecer un procedimiento de actuación ajustado a las características del centro, destinado a la prevención y respuesta ante la aparición de casos. También garantizar la protección de residentes, familiares y profesionales, así como ofrecer una atención de calidad. 

A continuación, veremos un resumen de los puntos más importantes de este plan de contingencia. 

 

  1. Identificación del caso

Se hará una detección de la infección a través del control de sintomatología, poniendo especial atención en los usuarios que presenten factores de vulnerabilidad previos. 

Los casos se clasifican en: 

  • Caso positivo (rojo)
  • Caso probable (amarillo)
  • Caso negativo (verde)

A diario se realiza una revisión en los usuarios, para comprobar que ninguno presenta síntomas. 

En caso de que sea necesario debido a la gravedad de los síntomas, se procederá a la derivación hospitalaria. 

 

  1. Actuación en caso de sospecha de caso de Covid-19

Será necesario utilizar los EPIs: mascarilla FFP2 y mascarilla quirúrgica para cubrirla, gafas o pantalla, bata o mono impermeable y doble guante. 

Una vez terminada la exposición, se seguirá lo indicado en el plan para su desinfección o eliminación. 

En caso de un resultado positivo en Covid, se realizará el siguiente control:

  • Medición de constantes e información al EAR (Equipo de Apoyo a Residencias, del CAP de referencia) diariamente. 
  • Solicitud de máquina de oxígeno.
  • 2 veces al día medición de las constantes de casos probables y temperatura de todos los usuarios. 
  • Cuarentena en las habitaciones de los casos probables sin síntomas. 
  • Aislamiento del caso probable con síntomas. 

 

  1. Sectorización de los espacios

Para garantizar la seguridad de residentes y personal, los espacios (señalizados en los planos del centro) se ha sectorizado en 3 áreas:

  • Zona verde: limpia
  • Zona amarilla: riesgo de contagio
  • Zona roja: destinada a aislamiento

En cada una se establecen las medidas de protección y los tipos de materiales que hay que usar. 

 

  1. Medidas preventivas

Se han fijado medidas preventivas en todos los aspectos de la vida del centro con el fin de evitar contagios y nuevos casos. 

  • Seguimiento de trabajadores y residentes.
  • Higiene y desinfección.
  • Distancias de seguridad.
  • Ventilación.
  • Gestión de residuos.
  • Recepción de mercancías.
  • Servicios externos.

 

  1. Altas de nuevos ingresos

Se modifica el protocolo de bienvenida al centro, haciendo la pre-alta por mail o videollamada. Se contactará con el CAP de referencia para programar la PCR de ingreso. 

Cualquier nueva alta tiene que estar autorizada por el departamento de salud y tener una PCR negativa previa (24h-48h). 

Una vez se produzca el ingreso, se realizará una cuarentena de 10-14 días, realizando un seguimiento del estado emocional y de salud. 

Los nuevos residentes correctamente vacunados NO necesitan realizar dicho aislamiento, pero sí una PCR negativa

 

  1. Salidas del centro

Cada vez que se salga del centro, ya sea para visitas médicas u ocio, será siempre con mascarilla y evitando el transporte público. 

Las salidas de ocio serán en el exterior. 

Y al volver a la residencia se llevará a cabo una limpieza y desinfección exhaustiva (ducha, cambio de ropa, desinfección de zapatos y sillas de ruedas, etc.). 

 

  1. Plan de actividades

Uno de los principales problemas durante la pandemia ha sido la falta de contacto con el entorno. En algunos casos, se han detectado episodios de estrés y ansiedad. 

Por ello, y siempre garantizando las medidas de seguridad, se ha preparado un plan de actividades para asegurar el bienestar de los usuarios, más allá de la protección frente al virus. 

También se han establecido grupos de convivencia por zonas, donde conviven durante el día. 

 

  1. Visitas, salidas de ocio y comunicación

A medida que la situación epidemiológica lo permita, se irá procediendo al retorno a la normalidad de manera progresiva. 

Habrá que consultar previamente con el centro las normas a seguir en lo relativo a las visitas y salidas. 

Como siempre, en todo momento mantenemos comunicación con las familias, tanto del seguimiento de salud y emocional de los usuarios, como de las actividades y modificaciones de las medidas. 

 

  1. Trabajadores del centro 

Para poder ofrecer el mejor trato a nuestros residentes, también ponemos especial énfasis en el cuidado de nuestros trabajadores. 

Disponemos de un Técnico de prevención en Riesgos Laborales, realizamos cribajes periódicos, damos soporte emocional al personal (imprescindible en este difícil periodo) y contamos con un programa formativo que nos permite estar actualizados. 

 

Estamos preparados

Ahora, gracias a la vacunación, se abre una nueva etapa ante nosotros. 

Tenemos un 93% de residentes vacunados y un 0,2% de contagios en los centros. 

La Associació Catalana de Recursos Assistencials (ACRA), de la que formamos parte, ha realizado la campaña “Estem preparats” (ver aquí).

Muestra cómo las residencias nos hemos adaptado a la nueva normalidad y estamos preparados para afrontar el futuro con ilusión y seguridad. 


COMUNICADO COVID-19

Apreciados familiares;

Desde la dirección del centro queremos tranquilizar a los familiares de nuestros residentes y por ello creemos que es importante informaros de las medidas que estamos aplicando desde la primera semana de marzo.

Llevamos ya más de dos semanas pidiendo a nuestro personal que se proteja del contacto con personas ajenas al centro y a sus familias, que eviten asistir a lugares concurridos y extremen las medidas higiénicas para evitar su contagio y así no poner en riesgo a las personas a las que estamos cuidando, cuya salud es extremadamente frágil, somos plenamente conscientes de ello.

También hemos facilitado a todo el personal medidas de protección individual y consejos de actuación.

Al mismo tiempo llevamos todo ese tiempo avisando a familiares y visitantes de nuestros usuarios de la gravedad de la situación y recomendando medidas para evitar contagio accidental hasta el punto de pedir que se evitara venir de visita si no era estrictamente necesario y posteriormente confinando el centro a fin de evitar contagios (Siguiendo las pautas de la Generalitat de Catalunya).

Queremos dar las gracias a las familias por su comprensión y conciencia, lo cual nos ha facilitado mucho la tarea de proteger a sus seres queridos.

Hemos extremado las medidas higiénicas del centro y seguido los protocolos de actuación para evitar el contagio que nos han facilitado: nuestro médico, el CAP de referencia, el Departament de Salut de la Generalitat y el Departament de Treball i Afers socials, y algunas otras que nos han parecido de sentido común.

Paralelamente queremos informaros de que, como medida preventiva, todo el personal no imprescindible del centro ha sido enviado a sus casas. Esta actuación nos ha permitido garantizar que en caso de necesidad, habrá personal formado y que conoce a vuestros familiares para seguir realizando nuestro trabajo. El equipo técnico, a excepción de la terapeuta ocupacional, se encuentra trabajando desde casa y enviando actividades para que los residentes sigan activos. En lo referente al personal de atención directa tenemos un equipo que se encuentra confinado y disponible para que podamos recurrir a ellos en caso de necesidad.

Al principio de la semana pasada ya se avisó por escrito a todos los familiares, tanto por whatsapp como por correo electrónico y con carteles colgados en las zonas comunes del centro, así como verbalmente a todas las visitas.

Hemos estado buscando por todas partes: CAP, patronal, Departament de Salut y distintos proveedores... equipos de protección individual para evitar contagios tanto de los usuarios como del personal del centro, ha sido extremadamente difícil conseguirlos pero ha día de hoy, estamos todos cubiertos, además hemos descubierto varias iniciativas solidarias y humanas que no nos esperábamos, como ROBINHAT, de aquí de Rubí que nos ha regalado mascarillas de tela para el personal auxiliar, agradecemos a todos ellos y ellas su colaboración. Finalmente el Departament de Salut nos ha informado de que nos proveerá más allá de lo que nosotros hayamos podido conseguir.

Estamos en contacto continuo con los servicios de emergencias y con el Departament de Salut, informando diariamente del estado de nuestros usuarios, tomando constantes varias veces al día tanto a usuarios como al personal y siguiendo todas las indicaciones que estos servicios nos dan, tanto las específicas por nuestras características particulares como las generales de los protocolos de actuación que se van actualizando continuamente.

Seguiremos informando a los familiares del estado de salud de nuestros usuarios, ya sea por teléfono, videoconferencia o whatsapp, estamos a su disposición.

Comprendemos que la situación es muy dura y que renuncian a ver a sus seres queridos para proteger su salud. Agradecemos la colaboración y buena disposición y solo podemos asegurarles que desde el centro estamos haciendo todo lo que está en nuestras manos para garantizar el bienestar y la salud de sus familiares, que es nuestra máxima preocupación y motivación en estos momentos tan complicados.

Espero que esta situación se resuelva lo antes y lo mejor posible y nos podamos ver de nuevo con normalidad.

Os recordamos que estamos a vuestra disposición en el 936975049 o en el 674098276 para videollamadas o whatsapps el la Residencia Conxita Valls y en el 935882024 y el 683379709 para videollamadas o whatsapps para la Residencia El Cel de Rubí.

Intentaremos haceros llegar vídeos tanto por whatsapp como por redes sociales para que podáis comprobar que vuestros familiares están bien.

Un cordial saludo,


EMPODEREMOS AL SECTOR ASISTENCIAL – 8 Marzo día de la mujer trabajadora

El papel de la mujer como madre y cuidadora en el ámbito familiar, ha evolucionado a lo largo de décadas, a cientos de mujeres con mucha iniciativa, formadas y excelentemente preparadas que han visto en el ámbito asistencial un lugar donde poder ofrecer a las personas atendidas unos servicios de calidad. Centrados no solo en los cuidados puramente médicos sino con el objetivo de mejorar la calidad de vida de los mayores y de ofrecerles una serie de servicios y atenciones dirigidos a garantizar su bienestar y lo más importante, su felicidad.

Ante una realidad eminentemente masculina donde diariamente debemos luchar por la igualdad creemos que es fundamental detenernos para valorar nuestras habilidades y capacidades y nuestra excelente preparación. Dejar a lado los prejuicios de género y por una vez dar relevancia al papel de la mujer como pionera y como base de un sector en auge en el que empoderar a otras mujeres sobradamente preparadas para seguir avanzando y reivindicando nuestro lugar. Ignacio Fernández-Cid, nuevo presidente de la FED (Federación Empresarial de la Dependencia) dice, "Tenemos que poner en valor el sector. Somos de los que más empleo está creando y el que más está invirtiendo" (aquí)

 El sector en números, se sabe que el sector asistencial y del cuidado a personas dependientes es mayoritariamente femenino, como ejemplo hemos recogido los datos de residencias de la tercera edad en el municipio de Rubí (ver, Tabla 1). El 83,33% cargos directivos son mujeres, el 79,54% personal técnico (licenciatura/diplomatura) son mujeres y más del 75% del equipo de atención directa/indirecta son mujeres. Como dato relevante, la asociación catalana de residencias ACRA, tiene presidenta.

Contrastemos con los datos generales en sectores fuera de la salud donde solo un 11% de los cargos directivos son mujeres y, 28% de los investigadores en todo el mundo son mujeres.

Según el Consell Interuniversitari de Catalunya el pasado 2018 a las Proves d’Acces a la Universitat (PAU), 12.096 estudiantes fueron hombres, 16.686 fueron mujeres con mejores notas en selectividad y bachillerato, donde el 60% de los 523 excelentes fueron para mujeres. De este número el 73% de las inscripciones a la universidad fueron en ciencias de la salud y solo un 24,5% se decidió por carreras STEAM -Science Technology Enginyering Arts Maths - (dato preocupante teniendo en cuenta que la demanda en empresas tecnológicas y TIC se incrementa un 4% anualmente)

Esto refleja un futuro de mujeres prometedor en el sector asistencial, donde tienen mejores expedientes académicos y el 73% optan por carreras vinculadas al sector de la salud.

Tabla 1 comparativa de residencias de la tercera edad en Rubí:

CENTRO Plazas

m2/per

Mujer/Total plantilla

dirección Equipo técnico

(Mujer/total)

Equipo gerocultor

(Hombre/total)

Atención indirecta
(total Hombre)
Hostelería
(total Hombre)
El Cel de Rubí (GRUP Rubí Social)
54

25 m2

34/40

Mujer           7/8          1/20              3             1
Conxita Valls

(GRUP Rubí Social)

52

28,8m2

34/38

Mujer           7/8           1/19               2             0
Amanecer 60

25 m2

34/40

Mujer          6/7            2/?               1             2
Assistida MUTUAM

(Rubí)

90

 

Mujer          6/7          5/36              0               1
Els Avets 38

 

 

Hombre            4/7           50%               0              0
Sant Jaume 30

 

 

Mujer          5/7            1/?               0               0

A través de estos números nos gustaría dar visibilidad a un sector asistencial, muchas veces desprestigiado y olvidado, donde en muchas ocasiones ni nosotros somos capaces de valorar unos excelentes números y unas fantásticas mujeres. Un modelo muy profesional y experto, sector liderado por mujeres al que se tiene social y culturalmente por un sector con mal fama y poco profesional, donde en los discursos nunca aparece el envejecimiento con calidad de vida, que es la realidad del modelo asistencial actual.

Estigmas que nos persiguen, como la figura del “cuidador no profesional”, principalmente mujeres, donde las personas que coticen bajo este rol, lo hacen bajo la mínima cotización y tendrán un acceso al sistema de pensiones precario, derivando en dos problemas principales:

1) No permitiendo la progresión laboral, convierte a las mujeres en 'asistentes' que ven su vida condenada al igual que la de la persona dependiente. Así, tras años de cuidados de una familiar dependiente, no se consigue ninguna cualificación para volver al mercado de trabajo. Nadie cuida a su padre, madre, esposo o esposa por 200 o 300 euros al mes, sino por amor y cariño, sin pensar en el sobre coste que tiene eso para él o ella.

Donde además los cuidados no profesionales muy a menudo no son suficientes, derivando en una precariedad en el envejecimiento y una falta en la calidad de vida de nuestros mayores.

2)  Así, tras años de cuidados de una familiar dependiente, no se ha cotizado lo suficiente para generar una pensión cosa que por supuesto hace que el día de mañana se soliciten los cuidados bajo un coste puramente público. Por lo tanto, la atención a mayores y dependientes es una obligación que deben asumir las administraciones y es un derecho de todas las personas tener una asistencia de calidad con un modelo profesional.

Empoderemos el sector, hagamos visible estos números y las grandes capacidades de gerencia y dirección de las mujeres, a través de nuevos modelos de atención y asistencia ofreciendo estrategias que permiten una implicación bio psicosocial desde un abordaje interdisciplinario.

Mujeres innovadoras y luchadoras que han hecho sobrevivir el sector servicios a la tercera edad en la enorme crisis, crisis económica con consecuencias sociales devastadoras, donde la esperanza de vida des del 2010 ha decrecido un año de vida por año, que con los recursos congelados y retrasos en los pagos han seguido apostando por la calidad en la etapa final de vida en una población de envejecimiento creciente. Si en este sector ha sido posible, lo es en todos, empoderemos a la sociedad dando ejemplos reales de mujeres reales y sectores reales donde la mujer va sin duda a la cabeza.