Cuando llega el buen tiempo, los beneficios de las salidas al exterior para las personas mayores cobran todavía más importancia. Disfrutar del sol a primera o última hora de la mañana, pasear por un parque, o sentarse en un banco a observar lo que sucede a nuestro alrededor es para muchos de nuestros mayores sinónimo de bienestar.
Pero la mayoría de personas no se da cuenta de ello.
En general, cuando se habla de ancianos, se pone el foco en los cuidados en el hogar o en las residencias. Y se olvida lo importante que es seguir estando en contacto con el entorno.
En los últimos años, hay estudios que hablan de los beneficios que tiene la naturaleza y la exposición a la luz natural sobre la salud.
De hecho, cada vez más los hospitales y centros sanitarios incorporan jardines terapéuticos, actividades al aire libre o espacios exteriores diseñados para favorecer la recuperación y el bienestar de los pacientes.
Sin ir más lejos, en Reino Unido se ha inaugurado recientemente la primera UCI al aire libre. Un ejemplo de que estar en contacto con el exterior es mucho más que ocio.
Para los mayores, y para todo el mundo, pasar tiempo al aire libre es una necesidad que contribuye a mantener una buena calidad de vida en cualquier etapa de la vida.
Beneficios de las salidas al exterior para las personas mayores
Ya hemos mencionado que la ciencia respalda los beneficios de pasar tiempo fuera.
Por mencionar otro ejemplo, en 2019 se publicó un estudio en la revista Scientific Report que llegaba a la conclusión de que dedicar al menos dos horas a la semana a estar en contacto con la naturaleza estaba asociado a mejor salud y bienestar.
Y no nos extraña.
¿O no te sientes menos estresado un sábado después de una buena caminata por la montaña? También solemos sentirnos mejor después de hacer deporte al aire libre y ver el atardecer suele aportar una calma indescriptible.
En el caso de nuestros mayores, estos son algunos de los beneficios más relevantes de salir al exterior:
- Favorece la movilidad y la actividad física a través de paseos y desplazamientos.
- Contribuye a la síntesis de vitamina D gracias a la exposición moderada al sol.
- Estimula la atención, la observación y la curiosidad mediante nuevos estímulos visuales y sensoriales.
- Ayuda a reducir el estrés y mejora el estado de ánimo.
- Rompe con la rutina diaria y aporta sensación de libertad.
- Favorece la conversación y las relaciones sociales.
- Refuerza el sentimiento de pertenencia a la comunidad y al entorno.
En definitiva, no cabe duda de que el contacto con espacios al aire libre y con la naturaleza tiene efectos positivos sobre la salud física, emocional y cognitiva de las personas.
Salidas al exterior y envejecimiento activo: seguir formando parte de la sociedad
Lo primero que suele venir a la mente al hablar de salidas al exterior suelen ser jardines, parques o espacios naturales.
Sin embargo, en El Cel de Rubí también lo relacionamos con seguir conectado a la vida del barrio, a las tradiciones locales y a lo que sucede en nuestro entorno. Es decir, ¡seguir formando parte de la sociedad!
Pasear por la ciudad, participar en una actividad cultural o disfrutar de una jornada en el campo o la playa son experiencias que disfrutan mucho.
Además, en este tipo de salidas también hay recuerdos y nuevas vivencias compartidas.
Otro beneficio de salir al exterior es que, en ocasiones, una calle o una celebración nos traen recuerdos de otras etapas de la vida. Y así se favorece la conversación y la conexión emocional con el entorno y con otras personas.
Las salidas también generan mucha ilusión los días previos.
Contar los días que faltan, prepararse para la salida, hablar de ello con otros residentes y, una vez realizada, comentar la experiencia, les da motivación y rompe la monotonía.
Cómo fomentamos el contacto con el exterior en El Cel Rubí
En El Cel Rubí combinamos espacios al aire libre dentro de nuestra residencia con actividades y salidas organizadas fuera.
En el centro tenemos una terraza equipada con porche, pérgolas, mesas y sillas donde los residentes pueden pasear, descansar, conversar o participar en actividades al aire libre.
También tenemos un pequeño huerto y diferentes plantas que los residentes se encargan de cuidar, favoreciendo la participación activa y el contacto con la naturaleza.
Pero además de estos espacios, organizamos diferentes salidas a lo largo del año que permiten seguir conectados con la vida social y cultural del entorno.
Entre ellas destacan actividades como:
- La tradicional salida a la playa en verano. Vamos a una playa adaptada para que se puedan bañar y comemos en un chiringuito.
- Meriendas a la fresca, salimos con nuestros mayores y las familias a un bosque cercano a merendar.
- Los paseos por Rubí para disfrutar de festividades como Sant Jordi y sus tradicionales paradas de libros y rosas.
- La participación en eventos y celebraciones del municipio como la Fiesta Major.
- Actividades de proximidad, como ir a hacer la compra al supermercado para ver qué hay, cómo compraban antes, ahora…
Estas experiencias, como decíamos, son para nuestros mayores un motivo de bienestar físico y emocional. Además, les trae ilusión, expectativas y momentos compartidos que días o semanas después continúan generando conversaciones y recuerdos.
En definitiva, las salidas al exterior son mucho más que una actividad puntual.
Son una oportunidad para mantenerse activo, seguir conectado con el entorno y disfrutar del bienestar, la compañía y la calidad de vida.
