El pasado mes de mayo fue muy importante para nosotros, ¡celebramos los 25 años de actividad de El Cel Rubí! Todo un hito en nuestra trayectoria de atención y cuidado de las personas mayores. 

Nuestros comienzos se remontan a 1991 con el Grup Rubí Social. Fue fundado por un grupo de mujeres emprendedoras. Poco a poco, pasito a pasito y con mucho esfuerzo, cariño y amor por nuestra labor como cuidadores, hemos logrado convertirnos en un referente de calidad y dedicación.

Ha sido un camino lleno de desafíos, crecimiento e innovación y… ¡lo mejor está por llegar! 

Un breve recorrido por nuestra historia

Como decíamos, en 1991, un grupo de mujeres visionarias inició un proyecto de atención y limpieza a domicilio para personas mayores.

Tan solo tres años después, en 1994, inauguramos la Residencia Rubí Social, el primer centro privado de atención a personas mayores en nuestro municipio. Nuestra misión era mejorar la calidad de vida de nuestros residentes. 

Este primer hito al ejercer nuestra labor oficialmente como residencia tuvo una cálida acogida y nos motivó a seguir creciendo. Así, en 1999 dimos un pasito más para seguir creciendo y vio la luz la Residencia y Centro de Día El Cel de Rubí, tal y como lo conocemos hoy en día y apostando siempre por un trato directo y familiar.

Una década después, seguimos creciendo con la apertura de la Residencia Conxita Valls en 2006, gracias al entusiasmo y apoyo del personal que se unió como socios a la entidad. 

En la actualidad tanto la Residencia Conxita Valls como la Residencia y Centro de Día El Cel Rubí forman parte del Grup Rubí Social, con un total de 106 plazas residenciales y 38 plazas de centro de día, algunas de ellas subvencionadas por la Generalitat de Cataluña. 

Además, mantenemos nuestros servicios de atención a domicilio y limpieza del hogar, adaptándonos a las necesidades y circunstancias de cada usuario.

Innovar para crecer y cuidar

A lo largo de estos 25 años, la innovación ha sido un pilar fundamental en nuestra evolución. 

Nuestra residencia opera bajo la norma ISO 9001, asegurando una atención personalizada y centrada en la persona. Además, hemos incorporado tecnologías avanzadas como el sistema de avisos TREX, registros informatizados con el sistema GdR, controles biomédicos de entradas y salidas, y sistemas de prevención de riesgos como el control de legionelosis. Zona de alta dependencia, grúas de techo, sala snoezelen, baño sensorial y sala TIC son algunas de nuestras estancias que garantizan cuidados avanzados para personas dependientes. 

Por último, también cabe destacar que nuestro plan estratégico incluye mejoras sostenibles para nuestras infraestructuras, encaminándonos hacia una residencia moderna y eco-friendly, sistema de climatización con recuperador de calor, programable en todas las estancias y habitaciones del centro y de bajo consumo.

Poniendo el valor el liderazgo femenino

El éxito de El Cel Rubí y del Grup Rubí Social se debe en gran medida al liderazgo femenino. 

Piedad España Sánchez, una de nuestras fundadoras, ha sido reconocida en 2024 como mujer destacada por su labor en el cuidado de personas mayores en Rubí. Actualmente, sus hijas Marian y Claudia continúan con su legado desde que asumieran la gerencia de la organización en 2017. 

Nuestra empresa, con capital propio y gestión íntegra de mujeres, sigue demostrando que las empresas lideradas por mujeres son no sólo posibles, sino exitosas.

Yo soy Claudia, la hija menor de Piedad. Para mí El Cel Rubí es como casi, abrió sus puertas cuando yo tenía 15 años y aquí tengo recuerdos de toda mi vida. Cada persona que viene a vivir con nosotros pasa a formar parte de la familia de la residencia. De hecho, los trabajadores del centro somos más que compañeros, somos amigos y después de tantos años nos hemos convertido en una gran familia. Hemos crecido con los valores del cuidado a las personas mayores para que sean felices y están bien tratadas. Por otra parte, desde que asumí la dirección del centro he trabajado en adaptar el centro para media y alta dependencia con un equipo profesional que aborda terapias no farmacológicas en nuestras salas sensoriales y un plan de actividades que se adapta a las personas que viven con nosotros creando un cuidado totalmente personalizado.

Nuestro equipo y nuestros residentes y sus familias

Queremos agradecer a todos los que nos han acompañado estos 25 años porque sin ellos nada hubiera sido posible. 

Gracias a nuestros residentes, sus familias y la comunidad de Rubí. Juntos hemos construido un espacio donde la calidad de vida y el bienestar de nuestros mayores son la máxima prioridad. Seguiremos trabajando con la misma pasión y compromiso para ofrecer el mejor cuidado posible.

Mención especial también para nuestro talentoso equipo, que dedica su día a día a cuidar del bienestar de los demás con todo el cariño y la profesionalidad del mundo. Cesca es una de nuestras enfermeras y lo que más le gusta de su trabajo es poder ayudar a las personas: “El acompañamiento a las personas mayores en su etapa final de la vida puede tener creatividad y alegría aunque su estado de salud haya mermado. Poner a su servicio nuestros conocimientos para mejorar sus vidas es un placer que nos viene de vuelta cada día en forma de agradecimiento. Además, todas las experiencias vividas en El Cel Rubí me sirven de crecimiento personal y dan sentido a mi profesión”. 

Por su parte, Gemma, nuestra trabajadora social desde hace ya 17 años, valora de su trabajo que “muchas personas me han dado la oportunidad de ser parte de su vida y aunque haya días tristes y malos, al final del día lo que quedan son las personas, las historias que vivimos y anécdotas. Cuando llego a casa siempre siento que el balance es positivo y que tengo la fortuna de poder formar parte de la vida de muchas personas y ayudarles”. 

¡Por muchos años más de dedicación y cuidado!