Rubí Social avanza hacia la sostenibilidad con la instalación de paneles fotovoltaicos

Rubí Social da un paso más en su compromiso hacia la sostenibilidad introduciendo un nuevo modelo de consumo respetuoso con el medio.

Este proyecto, financiado por los Fondos Next Generation EU dentro del Plan de recuperación, transformación y resiliencia, es parte de nuestra estrategia para conseguir un consumo y producción de energía 100% renovable y de las iniciativas centradas en la transición hacia energías más sostenibles que contribuyan a la reducción de emisiones de CO2.


Relaciones Intergeneracionales: fortaleciendo nuestro tejido social

Una parte esencial de la vida humana. Así podemos definir a las relaciones intergeneracionales. Esas conexiones que se establecen entre personas de diferentes edades y generaciones y desempeñan un rol vital en la construcción de sociedades más cohesionadas y enriquecedoras.

Las relaciones intergeneracionales se basan en la comunicación y la comprensión mutua entre personas de diferentes grupos de edad y, para que sean positivas, es importante que exista una apertura a la diversidad de experiencias y perspectivas de cada generación.

¿Qué son las relaciones intergeneracionales?

Son las conexiones que se establecen entre individuos de diferentes grupos de edad, generalmente entre personas mayores y jóvenes.

Estas relaciones se dan a diario en diversos entornos, como el familiar, el comunitario, el educativo y el laboral. Sin embargo, hay que ir al núcleo de la cuestión, a descifrar cómo estas relaciones modifican nuestra visión de la vida.

Es decir, lo más destacado no es el componente de la edad sino el de la experiencia.

Por tanto, ¿qué distingue a estas relaciones?

La oportunidad de intercambio, aprendizaje y apoyo mutuo entre generaciones.

Se produce aquí una respuesta bidireccional, pues los beneficios de las relaciones intergeneracionales funcionan en un doble sentido. Por un lado, subrayan la importancia de las personas mayores en la sociedad, y por otro lado avalan el impacto positivo de nuestros mayores sobre las generaciones más jóvenes.

Las relaciones intergeneracionales pueden tomar muchas formas, desde la interacción diaria entre abuelos y nietos hasta programas formales de mentoría en los que los más ancianos comparten sus experiencias con los más jóvenes.

En cualquier caso, el amor, el respeto, la amistad o la necesidad de cuidado y apoyo son conceptos muy presentes.

Los beneficios de las relaciones intergeneracionales

Independientemente de la forma que tomen, estas relaciones intergeneracionales favorecen a todos por igual.

La diferencia de edad no es un impedimento para la comprensión, el diálogo y el aprendizaje.

A nivel genérico, el trato entre generaciones rompe barreras y estereotipos, aumenta el respeto entre generaciones al ver al otro como un igual y supone un enriquecimiento mutuo, el refuerzo de la unidad familiar y comunitaria…

Veamos ahora los beneficios más en detalle según la edad.

Beneficios para las personas mayores

Al relacionarse con personas más jóvenes a través de diferentes actividades, los más ancianos:

  • Aprenden y mantienen el cerebro activo y un buen estado cognitivo.
  • Se sienten más útiles y se acelera el envejecimiento activo.
  • Ganan en autoestima y autoconfianza.
  • Disminuyen los pensamientos negativos y la sensación de soledad.
  • Ven cómo aumenta la red de apoyo y disminuye el sentimiento de soledad.
  • Potencian el envejecimiento activo y el sentido de propósito en la vida.
  • Disfrutan del estado de abuelo, es decir, tienen todos los beneficios y alegrías de la paternidad sin inconvenientes.

Beneficios para los más jóvenes

Para ellos se produce un:

  • Gran aprendizaje de experiencias de vida y conocimientos que pueden aprovechar.
  • Desarrollo de habilidades sociales como la empatía, la paciencia y la escucha activa.
  • El traspaso de valores y tradiciones de primera mano.
  • Se reduce la estigmatización de la vejez y se rompen mitos y prejuicios.

Un impacto positivo para siempre

¿Por qué dar por hecho el desinterés de los jóvenes por la importancia de las personas mayores en la sociedad? ¿Por qué creer que en la vejez se mira a las nuevas generaciones mayoritariamente con recelo o desconfianza?

Cuando se promueve la participación social de las personas mayores, se ponen en valor sus aportaciones y los jóvenes son más capaces de asimilar los aspectos positivos de hacerse mayores y de compartir esas experiencias.

Esas relaciones sociales con personas de otra edad generan en ambos casos un ambiente optimista, con ilusiones renovadas, nuevos retos y un sentimiento de integración y comprensión.

Grandes retos por delante

A pesar de las ventajas de las relaciones intergeneracionales, también pueden presentarse obstáculos comunes.

El más lógico es la diferencia generacional que hay que salvar, puesto que las diferencias en valores, creencias y estilos de vida pueden dar pie a malentendidos e incluso conflictos. La clave aquí está clara: una comunicación abierta y la empatía.

La brecha tecnológica también puede dificultar la comunicación y la interacción entre generaciones. La paciencia y el apoyo son fundamentales para superar esta barrera y que las personas mayores no se sientan abrumadas por la tecnología.

Por supuesto, también hay que poner un contrapeso cuando las expectativas de una de las partes pueden ser desiguales en tiempo, atención o compromiso en la relación.

¿Cómo fomentar estas relaciones? A continuación veremos algunos ejemplos como actividades compartidas, pero siempre a partir de la construcción de un puente intergeneracional para facilitar el entendimiento y el apoyo mutuo.

Actividades para fortalecer las relaciones intergeneracionales

Las actividades que fortalecen las relaciones intergeneracionales son de lo más variopinto y deben adaptarse a las preferencias y necesidades de las personas involucradas.

En El Cel de Rubí somos muy conscientes de ello. Es por eso que en nuestro centro desarrollamos las siguientes actividades intergeneracionales:

  • Actividades en Sant Jordi: Intercambio de puntos de libros y rosas con diferentes institutos de Rubí.
  • Cantar ‘Nadales’: en navidad acuden diferentes grupos de edades (guardería e infantil) a cantar Nadales y los abuelos preparan el coro de navidad e intercambian versiones y postales navideñas.
  • Proyecto de rendimiento físico: Proyecto donde estudiantes del módulo de rendimiento físico de Terrassa vienen a realizar clases al centro con y para nuestros mayores.
  • Servicio comunitario de Institutos de Secundaria: Diversos colegios e institutos de Secundaria realizan proyectos intergeneracionales en nuestro centro. Cada año conjuntamente con los colegios/institutos diseñamos una serie de proyectos que los alumnos desarrollan en el centro.
  • Proyectos junto al Instituto la Serreta: Colaboraciones con estudiantes del Grado Superior de Atención a las Personas donde preparan actividades en carnaval, Sant Jordi, navidad, etc.
  • Salidas al exterior con participación de familiares: Durante junio y julio, los jueves por la tarde se crean grupos de salidas al parque de Can Oriol, a merendar, días de playa…
  • La fiesta de las familias: Comida que se realiza en el centro en mayo, donde participan todas las familias de los usuarios y se conocen, se relacionan y se realiza una gran fiesta.
  • Visita al colegio Creanova de Sant Cugat: Nuestros abuelos realizaron diferentes talleres y enseñan a los más pequeños a plantar plantas y a jugar al dominó.

Además, estamos ultimando los detalles del futuro proyecto de "Solidaridad y juegos intergeneracionales", que se implantará en el curso 23-24.

En definitiva, fomentar la comprensión y el respeto mutuo entre generaciones es la llave para potenciar las relaciones intergeneracionales.

Sin duda, son un activo muy valioso en nuestra sociedad.

Conectan a personas de diferentes edades, generaciones y eras, permitiendo un intercambio de experiencias, apoyo mutuo y enriquecimiento personal.

Así, a medida que reconocemos y fomentamos la importancia de las relaciones intergeneracionales, podemos construir comunidades más fuertes y cohesionadas. Unas conexiones que enriquecen nuestras vidas y nos ayudan a aprender, crecer y prosperar en un mundo diverso y en constante evolución.


Una alimentación e hidratación adecuada para personas mayores durante el verano: consejos y recomendaciones

Con la llegada de la época de mayor calor del año, es importante prestar atención a la alimentación de las personas mayores en verano.

El aumento de las temperaturas y la exposición al sol pueden afectar su salud y bienestar, por lo que es crucial tomar medidas para mantener una dieta equilibrada y nutritiva.

Sufrir golpes de calor o deshidratarse por la pérdida de líquidos son algunos de los principales problemas causados en épocas de altas temperaturas. Cuando hablamos de nuestros mayores, en tanto que población vulnerable, las probabilidades de padecer alguno de estos males en verano se multiplican.

Por ello, una alimentación equilibrada, saludable y con alto contenido de líquidos, ayudará a combatir el calor en este sector de la población.

Para tener claro el qué, el cuándo y el cómo, en este artículo vamos a explorar y detallar qué alimentos deben consumir, qué bebidas deben tomar y qué deben evitar comer las personas mayores durante los meses más calurosos del año.

El consumo de agua, la hidratación y las mejores bebidas para el verano

A medida que envejecemos, nuestro sentido de la sed puede disminuir, lo que aumenta el riesgo de deshidratación. Por ello, es primordial mantener los niveles de hidratación adecuados.

Básicamente, se trata de consumir mucho líquido en diferentes formas.

Además de agua y/o aguas con frutas de temporada, son muy apetecible los zumos, leche semi o desnatada, horchata baja en azúcar, infusiones frías o la gelatina sin azúcar, que se utiliza mucho especialmente en usuarios con disfagia.

Las leches fermentadas como el yogur también poseen un alto valor nutritivo, son de muy fácil ingesta y digestión, y aportan calcio para combatir su desgaste óseo.

Concretamente, la cantidad de agua diaria debe ser de 8 vasos o más o su equivalente en comidas y bebidas líquidas, como sopas ligeras, gazpachos, zumos. Y es más que recomendable beber un vaso de agua al menos cada dos horas, aunque la persona mayor afirme que no tiene sed.

Debemos insistir en que, para evitar la deshidratación, el equilibro hídrico debe aproximarse a los 2-2,5 litros por día de agua.

persona mayor bebiendo agua

La importancia de una alimentación nutritiva y completa

Una alimentación equilibrada y nutritiva es esencial para las personas mayores durante el verano.

Todo parte de la base de consumir alimentos hidratantes, en especial frutas y verduras con alto contenido de agua, como sandía, melón, pepino y lechuga. Pero hay mucho más a tener en cuenta.

En lo que a hortalizas y verduras frescas se refiere, hablamos de una excelente fuente de vitaminas, minerales y antioxidantes. Aquí, es importante, tal y como hacemos en El Cel de Rubí, seguir las recomendaciones de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología, que invita a dar más hortalizas y verduras refrescantes como ensaladas de tomate, espinacas, pepino, lechuga, zanahoria, alcachofas, remolacha, escarola, col, brotes, pimiento, etc.

Sobre las frutas está ‘todo’ escrito, siendo la sandía, el melón y el melocotón los reyes del verano, a los que añadir, por ejemplo, kiwi, manzana, fresas y arándanos.

También son recomendables las proteínas magras, es decir, optar por carnes magras, pescado, huevos, legumbres y lácteos bajos en grasa proporciona a las personas mayores los nutrientes necesarios para mantener la masa muscular y la energía.

Además, el consumo moderado de grasas saludables como aguacates, nueces y aceite de oliva, ayuda a mantener una buena salud cardiovascular. Y las grasas mono y poli-insaturadas, como las que contienen el aceite de oliva y de semillas, además de los frutos secos oleaginosos, deben incluirse más en los aderezos, comidas y meriendas.

Es decir: los alimentos con Ácidos grasos omega-3, como el aceite de oliva, el pescado azul, el marisco, frutos secos y la lechuga o espinacas, son esenciales para el fortalecimiento de la masa muscular y retrasa el deterioro cognitivo, y en especial el control de la presión arterial.

También debemos hacer un consumo habitual de cereales, siendo los más beneficiosos los integrales, como la cebada o el maíz, que no aportan grasas.

En este sentido, hay que tener muy presente la necesidad de tomar fibra para evitar estreñimientos, que es uno de los problemas más habituales en las personas mayores, y preparar legumbres o comer habitualmente frutos secos.

En definitiva, y siempre según los expertos, la dieta de una persona mayor en verano debe ser rica en fibra, agua y baja en calorías.

¿Qué alimentos y bebidas se deben evitar?

Hay algunos alimentos que deben evitarse o consumirse con moderación durante el verano.

En general, hablamos de platos de gran aporte calórico, como embutidos, carnes grasas, quesos demasiado curados o leche entera, así como un exceso de alimentos ricos en azúcares (ciertos helados, granizados o bebidas gaseosas), ya que lejos de calmar la sed, aumentarán la sensación de ella.

Más concretamente, los alimentos fritos y grasosos pueden ser pesados para la digestión y aumentar la sensación de calor corporal.

A su vez, los alimentos procesados y azucarados pueden causar fluctuaciones en los niveles de azúcar en la sangre y contribuir al aumento de peso.

En suma, debemos evitar preparaciones contundentes en forma de guisos, pucheros, fritos o asados y las sopas calientes.

Y mucho ojo también con el aumento del riesgo de intoxicaciones alimentarias: debemos consumir alimentos seguros, bien conservados, envasados o cocinados, utilizar huevo pasteurizado y tener cuidado con las salsas y mahonesas.

Y finalmente, el quid de la cuestión: el alcohol. Junto a la cafeína, el alcohol puede aumentar el riesgo de deshidratación y afectar el sueño, por lo que no se recomienda el alcohol para la gente de edad avanzada. Ahora bien: lo mejor es limitar su consumo, ya que si no está contraindicado, se puede dar una copa de vino en la comida y/o en la cena, o incluso una cerveza sin alcohol, pero sin exceder los 25 gramos al día.

Ideas de recetas para verano

Como decíamos, durante el verano son ideales las comidas más ligeras, como cremas, caldos y sopas frías en almuerzos y cenas. Entre ellas destacamos la vichyssoise, gazpacho, ajoblanco y otras recetas veraniegas.

Como segundos platos, el pescado azul y los muslos de pollo son ideales, y de acompañantes las ensaladas, arroz integral o cuscús, entre otros.

Los huevos rellenos, el gazpacho de sandía o fresas, timbal de atún y aguacate o la ensalada de lentejas son platos muy sugerentes e ideales para que nuestros mayores pasen los días más calurosos del año saciados, felices y sanos.

Recetas veraniegas en El Cel de Rubí

En nuestra residencia siempre realizamos platos especiales según la época del año. En este caso, tres de las más demandadas son el gazpacho, la ensaladilla rusa y la ensalada de verano. Aquí os dejamos los ingredientes y la receta tal y como las preparamos para nuestros residentes.

Gazpacho

  • Ingredientes: Tomates pera, pimiento verde, cebolla, pan, vinagre, agua fría, aceite y sal.
  • Modo de preparación: Primero se pelan los tomates y se trocean todos los ingredientes, se pone todo en la trituradora y cuando esta se mete en la nevera para enfriar.

Ensaladilla rusa

  • Ingredientes: patatas, judías verdes, atún, huevos, mayonesa, olivas sin hueso y pimientos rojos.
  • Modo de preparación: Primero se cuecen las patatas y las judías verdes. Se ponen los huevos en una cazuela con agua para hacer huevos duros. Se asan los pimientos rojos en el horno. Una vez está todo hecho se corta en trozos y se mezcla con el atún y las olivas. Cuando lo tenemos todo bien mezclado se añade la mayonesa y se mezcla bien. Y a la nevera a enfriarse.

Ensalada de verano

  • Ingredientes: pimientos verdes y rojos, tomates, cebolla dulce, sal, aceite y vinagre.
  • Modo de preparación: Se asan los tomates y los pimientos, una vez asados se pelan y se cortan a trozos, se corta la cebolla bien picadita, se mezcla y se hecha el aceite, la sal y el vinagre al gusto. Y a la nevera a enfriar.

Alimentación fresca y nutritiva

La alimentación es importante todos los días del año pero los meses de verano, el incremento de la temperatura hace que necesitemos consumir menos alimentos para el mantenimiento y estabilización de la temperatura corporal.

Sin embargo, las personas mayores no pueden descuidar su dieta.

Ellos necesitan un aporte energético y de nutrientes adecuado a sus necesidades, basado en alimentos con menor aporte energético (frutas, verduras y hortalizas), pero más ricos en vitaminas, sales minerales, fibra, y especialmente en líquidos (agua).


LAS RESIDENCIAS SON UN LUGAR SEGURO

MEDIDAS DE SEGURIDAD FRENTE AL COVID-19 EN NUESTROS CENTROS

Desde que empezó la pandemia hace más de un año, las residencias han sido, sin lugar a dudas, el sitio donde más impacto ha tenido el coronavirus. Las personas mayores son un grupo especialmente vulnerable a esta enfermedad, tanto por la edad como por la presencia de patologías previas. 

Los centros residenciales hemos hecho frente a muchos obstáculos, sobre todo la falta de recursos. Hemos tenido que encarar una crisis sanitaria con medios asistenciales. 

Por otro lado, se han puesto en evidencia las carencias del sistema, y deberíamos tomarlo como una oportunidad para resolver las asignaturas pendientes que hace tiempo que venimos reclamando. 

Sin embargo, tanto los centros como los equipos que los integran han sabido adaptarse y gestionar la crisis sanitaria gracias a protocolos de seguridad y planes de contingencia (además de una implicación ejemplar por parte de todas las personas que forman parte de las plantillas). 

El Departament de Salut establece que la Residencia y Centro de día El Cel de Rubí es un centro de Tipo B. Esto significa que el centro dispone de profesionales asistenciales tanto sanitarios como no sanitarios. Y aunque presenta algunos inconvenientes para procurar una zona de aislamiento amplia, se cumplen los requisitos mínimos para atender casos puntuales de COVID-19 en el centro. 

 

Plan de contingencia

Hemos elaborado un Plan de contingencia, basado en el Plan Sectorial de la Generalitat de Catalunya, que fija los criterios y medidas para adaptar el funcionamiento de las residencias a esta nueva etapa. 

El objetivo es establecer un procedimiento de actuación ajustado a las características del centro, destinado a la prevención y respuesta ante la aparición de casos. También garantizar la protección de residentes, familiares y profesionales, así como ofrecer una atención de calidad. 

A continuación, veremos un resumen de los puntos más importantes de este plan de contingencia. 

 

  1. Identificación del caso

Se hará una detección de la infección a través del control de sintomatología, poniendo especial atención en los usuarios que presenten factores de vulnerabilidad previos. 

Los casos se clasifican en: 

  • Caso positivo (rojo)
  • Caso probable (amarillo)
  • Caso negativo (verde)

A diario se realiza una revisión en los usuarios, para comprobar que ninguno presenta síntomas. 

En caso de que sea necesario debido a la gravedad de los síntomas, se procederá a la derivación hospitalaria. 

 

  1. Actuación en caso de sospecha de caso de Covid-19

Será necesario utilizar los EPIs: mascarilla FFP2 y mascarilla quirúrgica para cubrirla, gafas o pantalla, bata o mono impermeable y doble guante. 

Una vez terminada la exposición, se seguirá lo indicado en el plan para su desinfección o eliminación. 

En caso de un resultado positivo en Covid, se realizará el siguiente control:

  • Medición de constantes e información al EAR (Equipo de Apoyo a Residencias, del CAP de referencia) diariamente. 
  • Solicitud de máquina de oxígeno.
  • 2 veces al día medición de las constantes de casos probables y temperatura de todos los usuarios. 
  • Cuarentena en las habitaciones de los casos probables sin síntomas. 
  • Aislamiento del caso probable con síntomas. 

 

  1. Sectorización de los espacios

Para garantizar la seguridad de residentes y personal, los espacios (señalizados en los planos del centro) se ha sectorizado en 3 áreas:

  • Zona verde: limpia
  • Zona amarilla: riesgo de contagio
  • Zona roja: destinada a aislamiento

En cada una se establecen las medidas de protección y los tipos de materiales que hay que usar. 

 

  1. Medidas preventivas

Se han fijado medidas preventivas en todos los aspectos de la vida del centro con el fin de evitar contagios y nuevos casos. 

  • Seguimiento de trabajadores y residentes.
  • Higiene y desinfección.
  • Distancias de seguridad.
  • Ventilación.
  • Gestión de residuos.
  • Recepción de mercancías.
  • Servicios externos.

 

  1. Altas de nuevos ingresos

Se modifica el protocolo de bienvenida al centro, haciendo la pre-alta por mail o videollamada. Se contactará con el CAP de referencia para programar la PCR de ingreso. 

Cualquier nueva alta tiene que estar autorizada por el departamento de salud y tener una PCR negativa previa (24h-48h). 

Una vez se produzca el ingreso, se realizará una cuarentena de 10-14 días, realizando un seguimiento del estado emocional y de salud. 

Los nuevos residentes correctamente vacunados NO necesitan realizar dicho aislamiento, pero sí una PCR negativa

 

  1. Salidas del centro

Cada vez que se salga del centro, ya sea para visitas médicas u ocio, será siempre con mascarilla y evitando el transporte público. 

Las salidas de ocio serán en el exterior. 

Y al volver a la residencia se llevará a cabo una limpieza y desinfección exhaustiva (ducha, cambio de ropa, desinfección de zapatos y sillas de ruedas, etc.). 

 

  1. Plan de actividades

Uno de los principales problemas durante la pandemia ha sido la falta de contacto con el entorno. En algunos casos, se han detectado episodios de estrés y ansiedad. 

Por ello, y siempre garantizando las medidas de seguridad, se ha preparado un plan de actividades para asegurar el bienestar de los usuarios, más allá de la protección frente al virus. 

También se han establecido grupos de convivencia por zonas, donde conviven durante el día. 

 

  1. Visitas, salidas de ocio y comunicación

A medida que la situación epidemiológica lo permita, se irá procediendo al retorno a la normalidad de manera progresiva. 

Habrá que consultar previamente con el centro las normas a seguir en lo relativo a las visitas y salidas. 

Como siempre, en todo momento mantenemos comunicación con las familias, tanto del seguimiento de salud y emocional de los usuarios, como de las actividades y modificaciones de las medidas. 

 

  1. Trabajadores del centro 

Para poder ofrecer el mejor trato a nuestros residentes, también ponemos especial énfasis en el cuidado de nuestros trabajadores. 

Disponemos de un Técnico de prevención en Riesgos Laborales, realizamos cribajes periódicos, damos soporte emocional al personal (imprescindible en este difícil periodo) y contamos con un programa formativo que nos permite estar actualizados. 

 

Estamos preparados

Ahora, gracias a la vacunación, se abre una nueva etapa ante nosotros. 

Tenemos un 93% de residentes vacunados y un 0,2% de contagios en los centros. 

La Associació Catalana de Recursos Assistencials (ACRA), de la que formamos parte, ha realizado la campaña “Estem preparats” (ver aquí).

Muestra cómo las residencias nos hemos adaptado a la nueva normalidad y estamos preparados para afrontar el futuro con ilusión y seguridad.