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El arte como terapia en la tercera edad: talleres creativos en El Cel Rubí

A menudo, cuando las familias piensan en ingresar a sus mayores en una residencia, ponen el foco en que estén bien cuidados y alimentados. Es algo vital, por supuesto. Sin embargo, en El Cel Rubí entendemos que cuidar de nuestros mayores significa mucho más que garantizar su bienestar físico y médico.

El bienestar emocional, cognitivo y social es también una parte fundamental de nuestra filosofía de cuidado. 

En este contexto, apostamos por el arte como terapia, convirtiendo los talleres creativos en una herramienta poderosa para cumplir con uno de nuestros principales objetivos: que nuestros mayores disfruten de una vida plena, en la que su bienestar sea integral.

Por eso en este artículo queremos contarte qué es la arteterapia, cómo la trabajamos en El Cel Rubí y cuáles son los beneficios que observamos día a día en nuestros residentes.

¿Qué es la arteterapia y qué beneficios aporta?

Según la Real Academia Española (s.f.), el arte se puede definir como la “actividad consistente en crear obras que, mediante recursos principalmente plásticos, visuales, sonoros o literarios, produzcan estimulación estética o intelectual”.

Las primeras expresiones artísticas de la humanidad se remontan a hace aproximadamente 40.000 años, con el arte rupestre (Barriuso, 2014). Aquellas pinturas son prueba de que el ser humano siempre ha tenido la necesidad de representar su realidad. Desde entonces, el arte ha evolucionado de forma constante: del Renacimiento al Barroco, del hiperrealismo al arte contemporáneo.

Además de su dimensión estética, el arte tiene un profundo impacto en la vida de las personas y en la sociedad:

  • A nivel social, refleja y transforma culturas, dejando un legado histórico de cada época (Fundación Botín, 2023).

  • A nivel individual, está estrechamente vinculado al bienestar emocional y al desarrollo personal (Aranda, 2023). Nos ayuda a expresarnos, gestionar emociones, estimular la creatividad y conectar con los demás.

En definitiva, la arteterapia se entiende como una disciplina que utiliza la creatividad como vehículo de expresión y transformación personal. En el caso de las personas mayores, cobra especial relevancia porque facilita la conexión con recuerdos, estimula la memoria, reduce el estrés y mejora la autoestima.

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La importancia de los talleres creativos en la tercera edad

En nuestra residencia de mayores en Rubí, el arte se convierte en un lenguaje universal

A través de diferentes talleres creativos fomentamos la comunicación, la socialización y la afectividad, especialmente en aquellos residentes que encuentran más difícil expresarse con palabras.

Los talleres creativos para personas mayores generan beneficios tangibles en la salud mental, emocional y social:

  • Favorecen la estimulación cognitiva, al ejercitar la memoria y la concentración.

  • Promueven la expresión emocional, ofreciendo un canal seguro para exteriorizar sentimientos.

  • Fomentan la socialización, creando vínculos entre residentes, familiares y personal.

  • Mejoran el estado de ánimo, aportando ilusión y una sensación de logro.

Lo más importante: todas las actividades se adaptan a las capacidades de cada residente, para que todos puedan participar y disfrutar, independientemente de su experiencia o habilidad artística.

Nuestros talleres creativos en El Cel Rubí

Hoy en día ofrecemos una amplia variedad de talleres adaptados a los intereses y necesidades de nuestros residentes:

  • Pintura y dibujo: una de las actividades más valoradas. Los residentes disfrutan creando y mostrando sus obras, que en ocasiones regalan a familiares o compañeros, reforzando así los vínculos afectivos.

  • Música y musicoterapia: la música forma parte esencial de nuestro día a día. Organizamos sesiones específicas y colaboramos con asociaciones de Rubí que nos regalan momentos únicos de disfrute y conexión con recuerdos.

  • Cine: cada semana, los residentes eligen una película para ver y comentar en grupo. Además, grabamos vídeos de TikTok, donde el humor y la complicidad son protagonistas.

  • Danza: realizamos talleres de baile y coreografías, especialmente durante las festividades del centro, donde la alegría se comparte en cada movimiento.

  • Teatro: hemos representado obras como la leyenda de Sant Jordi o el tradicional entierro de la sardina, fomentando el trabajo en equipo y la creatividad.

  • Literatura: uno de nuestros talleres más recientes. Leemos relatos y abrimos coloquios para compartir ideas y experiencias, promoviendo la reflexión y el diálogo.

Lo que hemos aprendido es que la disciplina artística escogida no es tan importante como el hecho de que nuestros mayores se sientan más felices y realizados. Algunos redescubren aficiones del pasado, otros exploran talentos ocultos y muchos encuentran en estas actividades una manera agradable de expresarse y disfrutar.

Además, decorar los espacios de la residencia con sus creaciones artísticas nos llena de orgullo y convierte El Cel Rubí en un hogar compartido, vivo y lleno de color.

manualitats en familia

El arte como motor de bienestar en la residencia

En El Cel Rubí vemos cada día cómo el arte transforma la vida de nuestros residentes. Tras cada taller creativo, las sonrisas, la satisfacción y la sensación de logro hablan por sí solas.

El arte no solo es decoración: cura, une y emociona. Por eso, seguimos apostando por la arteterapia y los talleres creativos como una fuente inagotable de salud, motivación y alegría para nuestros mayores.


cuaderno de música

Cómo la música en la tercera edad puede mejorar la calidad de vida

La música, desde tiempos inmemoriales, ha sido una fuente de alegría, consuelo y expresión para la humanidad.  Pero más allá de su capacidad para entretener y emocionar, la música en la tercera edad tiene un poder transformador que puede impactar significativamente en la calidad de vida de las personas. 

Desde El Cel de Rubí, os contamos cómo la música puede ser una herramienta poderosa para mejorar el bienestar físico, mental y emocional de los mayores y de la población en general.

La música en la tercera edad: bienestar y poder terapéutico

El envejecimiento es una etapa natural de la vida, pero puede venir acompañado de grandes desafíos, como la pérdida de seres queridos, la disminución de la movilidad y la salud física, así como la soledad y el aislamiento social. 

Estos factores pueden contribuir a problemas de salud mental, como la depresión y la ansiedad, y afectar la calidad de vida de los adultos mayores. Por lo tanto, es fundamental encontrar formas efectivas de promover el bienestar en esta etapa de la vida, como es el caso de la musicoterapia, y de apostar por el envejecimiento activo.

La música tiene la capacidad única de llegar a las personas en un nivel emocional profundo. Estimula recuerdos, despierta emociones y puede proporcionar consuelo en momentos de dolor o tristeza. 

En el caso de los adultos mayores, la música en la tercera edad puede ser una herramienta terapéutica invaluable que aborda una variedad de necesidades físicas, mentales y emocionales.

La importancia de la participación activa

Además de simplemente escuchar música, participar activamente en actividades musicales puede potenciar aún más los beneficios para la salud en la tercera edad

Aprender a tocar un instrumento musical, cantar en un coro o participar en clases de música pueden proporcionar una sensación de logro, estimular la creatividad y fomentar la conexión social con otras personas. 

Estas actividades ayudan a mantener la agudeza mental y la agilidad física, ofreciendo una forma divertida y gratificante de envejecer de manera activa y saludable.

La música como puente social

La música en la tercera edad también tiene el poder de unir a las personas, y esto es especialmente importante para los adultos mayores que pueden enfrentar el riesgo de aislamiento social y soledad

Participar en actividades musicales grupales, como clases de baile, coros o jam sessions, puede proporcionar un sentido de comunidad y pertenencia. Estas experiencias no solo ofrecen oportunidades para hacer nuevos amigos y fortalecer relaciones existentes, sino que también mejoran la autoestima y la confianza en sí mismos.

Beneficios de la música en personas mayores

El entrenamiento musical desacelera el envejecimiento. Ese es, básicamente, el principal beneficio de la música en personas mayores. 

Algo que, además, está contrastado por numerosos estudios en los que han participado miles de personas a lo largo de las últimas décadas.

De esta forma, la música es sumamente beneficiosa a nivel cognitivo, emocional y físico

Beneficios físicos

La música puede reducir el estrés, disminuir la presión arterial y mejorar la calidad del sueño

Además, es capaz de estimular la actividad física al servir como un estímulo motivador durante el ejercicio, como en clases de baile o aeróbicos.

La música también puede ayudar a mejorar la coordinación motora y la función cognitiva, lo que es especialmente beneficioso para mantener la independencia y la calidad de vida en la tercera edad.

Beneficios mentales, emocionales y sociales

La música en la tercera edad puede estimular el cerebro de maneras únicas. Puede mejorar la memoria, la concentración y la cognición en general, potenciando las emociones positivas

Para los adultos mayores, esto puede ser especialmente beneficioso en la prevención o ralentización del deterioro cognitivo asociado con el envejecimiento. Además, la música puede ser una herramienta efectiva para gestionar el estrés, la ansiedad y la depresión

Al escuchar música que les gusta, los adultos mayores pueden experimentar un aumento en los niveles de dopamina y serotonina, neurotransmisores asociados con el placer y el bienestar emocional.

Estas actividades con música suelen realizarse en grupo, lo que fomenta la interacción social.

Beneficios cognitivos

La música ayuda a los ancianos a obtener beneficios cognitivos como conservar o mejorar las habilidades verbales, estimular el aprendizaje, ejercitar la memoria, mantener la atención y concentración, fomentar la creatividad y disminuir la ansiedad y angustia.

La música, además, activa las neuronas y mejora nuestro aprendizaje; mejora nuestro estado de ánimo gracias al aumento de la serotonina, tiene efectos relajantes y nos ayuda a expresar emociones

Por otro lado, fomenta la comunicación y nuestros vínculos afectivos, nos entretiene, mejora la actividad cerebral al ejercitar la memoria y fomenta la agudeza mental, liberando ciertos recuerdos.

Asimismo, también se están investigando técnicas de musicoterapia en el tratamiento de otras enfermedades como el párkinson, autismo, traumatismo cerebral, apoplejía, etc.

La musicoterapia

La musicoterapia es el uso de la música con fines terapéuticos para restaurar o mejorar la salud de las personas.

El objetivo principal de esta actividad es promover un entorno donde se trabaje la comunicación, el aprendizaje, la expresión -verbal y no verbal-, la participación y la creatividad, entre otros aspectos. Todo ello, a la vez que se mejora la autoestima de los pacientes y calidad de vida.

Concretamente, la musicoterapia en los mayores se emplea para integrar y mejorar las capacidades en áreas como el lenguaje, atención, memoria, conducta, estado de ánimo y movilidad.

No hay duda de que el papel de la música en la medicina ha aumentado en los últimos años, ya que se ha demostrado que afecta positivamente la presión arterial, la memoria, el dolor, la depresión, la recuperación de derrames cerebrales, entre otros aspectos.

Al oír una canción y/o tocar un instrumento, ejercitamos nuestra mente, así como la capacidad auditiva y visual. Por ello, la musicoterapia es una de las actividades más recomendables para que las personas mayores puedan disfrutar de un envejecimiento con bienestar físico y psicológico.

De hecho, diversos estudios están trabajando en demostrar la importancia de la música puede ser una terapia efectiva para personas con alzhéimer y otras demencias

¿Cómo incorporar la música en personas mayores?

La musicoterapia no consiste simplemente en reproducir canciones para que los mayores las escuchen. La terapia con música para ancianos puede realizarse mediante diferentes actividades, como:

  • Tocar un instrumento, para potenciar la creatividad y coordinación
  • Bailar al ritmo de las canciones. Con ello, mejoran la coordinación, sociabilidad, movilidad y equilibrio, y entrenan la memoria al tener que aprender una coreografía.
  • Cantar, ya que estimula la memoria, la atención y otros aspectos cognitivos.
  • Pintar como actividad alternativa mientras escuchan música, para aumentar los beneficios psicomotrices y emocionales.

Cabe señalar que la Revista Española de Geriatría y Gerontología defendió el uso de la musicoterapia en pacientes con demencia hospitalizados. Realizaron un estudio y concluyeron que las preferencias musicales del paciente tenían mucha importancia en que la musicoterapia fuera efectiva. Gracias a ella, se valoró incluso recetar una menor dosis de ciertos psicofármacos.

Una herramienta muy poderosa

En resumen, la música puede ser una herramienta poderosa para mejorar la calidad de vida en la tercera edad

Sus beneficios físicos, mentales y emocionales son ampliamente reconocidos y respaldados por la investigación científica. 

Ya sea escuchando música, participando en actividades musicales o compartiendo experiencias musicales con otros, los adultos mayores pueden disfrutar de una mejor salud y bienestar en todas las áreas de sus vidas. 

Como sociedad, es importante reconocer el valor de la música en la tercera edad y proporcionar oportunidades accesibles para que todos puedan beneficiarse de sus efectos positivos.

 


Rutinas diarias: estructura y consistencia en la vida de las personas mayores

Las rutinas diarias desempeñan un papel fundamental en la vida de las personas mayores, especialmente en el entorno de una residencia para ancianos.

La estructura y consistencia proporcionadas por estas rutinas no solo contribuyen al bienestar general, sino que también tienen un impacto significativo en la calidad de vida de los residentes.

¿Cuáles son esas rutinas diarias comunes en una residencia de ancianos? ¿Qué importancia tienen para las personas mayores? ¿Cuáles son sus beneficios y los problemas que pueden surgir en ausencia de rutinas estructuradas? De todo ello hablaremos en este artículo.

¿Por qué son importantes las rutinas en personas mayores?

Las personas mayores, especialmente aquellas que residen en entornos de cuidado, encuentran gran ‘consuelo’, confianza y seguridad en las rutinas diarias.

La previsibilidad de estas rutinas les brinda un sentido de control sobre su entorno y les ayuda a adaptarse a los cambios más fácilmente. Por tanto, la importancia de estas rutinas se refleja en dos aspectos clave:

  • Seguridad emocional: La consistencia en las rutinas diarias crea un entorno anticipable, lo que proporciona seguridad emocional a los residentes e impulsa, entre otras cosas, el envejecimiento activo. Esto es especialmente significativo para aquellos que pueden experimentar ansiedad debido a la pérdida de autonomía.
  • Mejora de la salud mental: Las rutinas estructuradas contribuyen positivamente a la salud mental de las personas mayores. Al reducir la incertidumbre y el estrés, promovemos un estado de bienestar emocional, incluso nutritivo y en la alimentación, generando un impacto positivo en la cognición y la calidad de vida.

Beneficios de las rutinas

Entendida ya la importancia real de estas rutinas diarias en una residencia, en el hogar, etc. es preciso comprender hasta qué punto son beneficiosas tanto a nivel individual como colectivo.

Precisamente una de las grandes ventajas es el fomento de la socialización.

Las rutinas diarias que proponemos desde El Cel de Rubí incluyen actividades grupales que propulsan la socialización entre los residentes. Y es que una interacción regular contribuye a la formación de amistades, reduciendo la sensación de aislamiento.

Además, está la mejora de la salud física y mental. La incorporación de actividades físicas en las rutinas diarias contribuye a mantener la movilidad y la salud física de los residentes, previniendo prevenir problemas de salud a largo plazo y siempre con el objetivo de mejorar la calidad de vida. Y esto también hace que se estimule sensorialmente a los residentes, se sientan más cómodos y satisfechos.

Problemas asociados a la ausencia de rutinas

Está la cara y está la cruz. La falta de rutinas estructuradas puede dar lugar a una serie de problemas que afectan negativamente la vida de las personas mayores en una residencia. Podemos destacar:

  • Confusión y desorientación: La falta de rutinas puede llevar a la incertidumbre, a la confusión y desorientación en los residentes, especialmente aquellos que enfrentan problemas cognitivos. La previsibilidad de las rutinas actúa como un ancla que ayuda a mantener la orientación.
  • Declive en la salud mental: Puede contribuir al empeoramiento en la salud mental de los residentes, aumentando el riesgo de depresión y ansiedad. La falta de certezas sobre lo que sucederá a continuación puede generar estrés innecesario.
  • Carencia de una estructura en la vida diaria: La falta de rutinas puede resultar en una vida diaria carente de estructura. Esto puede llevar a la pérdida de interés en actividades, disminución de la participación social y, en última instancia, afectar la calidad de vida.

3 rutinas diarias en una residencia de mayores

En una residencia de gente mayor como El Cel Rubí, las rutinas diarias son cuidadosamente diseñadas para satisfacer las necesidades físicas, emocionales y sociales de los residentes.

Estas rutinas suelen incluir actividades programadas, comidas, momentos de descanso y atención médica.

Veamos algunas de las rutinas más comunes:

1.     Actividades programadas

Las actividades programadas, como ejercicios físicos suaves, clases de arte, música, risoterapia o juegos, son esenciales en la rutina diaria de los residentes.

Estas actividades, además de promover la salud física, también fomentan la interacción social, lo cual es crucial para combatir la soledad y el aislamiento.

2.     Horarios de comidas

La regularidad en los horarios de comidas proporciona estabilidad y asegura una nutrición adecuada.

Comer juntos también crea un sentido de comunidad y promueve la socialización entre los residentes.

3.     Cuidado personal y medicación

Las rutinas diarias incluyen momentos designados para el cuidado personal, como aseo, baños y administración de medicamentos.

Estos momentos son ineludibles para mantener la salud física y mental de los residentes.

¿Cómo es un día en El Cel Rubí?

El día a día en nuestra residencia sigue unos patrones muy claros, aunque siempre contamos con días especiales, como Sant Jordi, Reyes, festividades nacionales, etc. además de nuevas actividades que vamos introduciendo, espacios como la sala de estimulación sensorial Snoezelen y en definitiva alternativas continuas para impulsar el bienestar diario de nuestros mayores.

En todo caso, aquí os dejamos un organigrama para entender cómo sería un día en nuestra residencia:

Además de las rutinas habituales, en nuestro centro también tenemos actividades especiales como las colaboraciones con colegios e institutos. Éstas son muy valiosas y tienen muy buena acogida porque no solo rompen con la rutina “social” sino que se relacionan con personas muy diferentes ya que nos involucramos en proyectos intergeneracionales.

La rutina: un pilar fundamental para las personas mayores

adeEn resumen, las rutinas diarias son una de las bases de la vida de las personas mayores que viven en una residencia.

La estructura y la consistencia proporcionadas por estas actividades que se repiten día a día no solo mejoran la calidad de vida, sino que también contribuyen al bienestar emocional, social y físico de cada residente.

Por otro lado, la falta de una rutina puede dar lugar a problemas que afectan negativamente la salud y el bienestar de las personas mayores.

Es por ello que la creación de rutinas adaptadas a las necesidades individuales de los residentes, tal y como hacemos con cada uno de nuestros mayores en El Cel Rubí, es esencial para asegurar un entorno en el que puedan florecer y disfrutar de una vida plena.