El papel del humor en la salud mental: sesiones de risoterapia y sonrisas diarias
La salud mental es un aspecto crucial del bienestar general de las personas, especialmente en la tercera edad, donde las dificultades emocionales y sociales pueden ser más prevalentes.
Una de las herramientas más poderosas para mejorar la salud mental es el humor y la risoterapia.
Por ello, queremos divulgar el papel del humor en la salud mental, especialmente en los mayores, conociendo los beneficios de la risoterapia y cómo implementar actividades de humor y risoterapia en las residencias.
El Humor como herramienta terapéutica
El humor tiene un efecto terapéutico notable.
Ayuda a las personas a manejar el estrés, mejorar su estado de ánimo y fortalecer las relaciones interpersonales, creando una fortaleza muy importante de cara al envejecimiento activo.
En el contexto de la salud mental, el humor puede servir como un mecanismo de defensa que permite a las personas enfrentar situaciones difíciles con una perspectiva más positiva.
Los estudios han demostrado que reír y disfrutar del humor puede liberar endorfinas, las hormonas responsables de la sensación de felicidad. Este efecto se convierte en una herramienta útil para combatir la depresión y la ansiedad, problemas que son comunes en la población anciana.
Así, incorporar el humor en la vida diaria de los mayores puede contribuir a una mejor calidad de vida y a una salud mental más robusta.
Importancia del humor en nuestros mayores
En residencias de personas mayores, la importancia del humor se vuelve aún más crítica.
Muchos residentes enfrentan cambios significativos en sus vidas, como la pérdida de seres queridos, la disminución de su independencia y problemas de salud.
Estas situaciones llevan a sentimientos de tristeza y desesperanza. El humor actúa como un bálsamo emocional, aliviando la carga de estos sentimientos.
Un ambiente donde se fomente el humor puede crear un sentido de comunidad entre los residentes.
Las actividades humorísticas, como chistes compartidos, juegos cómicos y sesiones de risoterapia, son capaces de unir a los residentes y ayudarles a formar nuevas amistades. Esto no solo mejora su salud mental, sino también su calidad de vida al proporcionarles un sentido de pertenencia.
Risoterapia en residencias
La risoterapia en residencias de personas mayores puede llevarse a cabo de diversas maneras.
Las sesiones pueden ser dirigidas por un profesional de la salud capacitado o un facilitador de risoterapia.
Estas sesiones suelen incluir juegos, ejercicios de respiración, narración de chistes y dinámicas de grupo que fomentan la risa.
Además, la risoterapia puede ser adaptada a las necesidades específicas de los residentes. Por ejemplo, si hay residentes con discapacidades cognitivas, las actividades pueden enfocarse en el uso de imágenes y sonidos que evocan risa.
Para aquellos con movilidad reducida, se pueden implementar ejercicios de risa sentados, donde los participantes puedan disfrutar sin la necesidad de moverse excesivamente.
Actividades de humor y risoterapia con los mayores
Llevar a cabo actividades de humor y risoterapia con ancianos requiere sensibilidad y creatividad. Estas son algunas sugerencias prácticas:
Narración de chistes
Iniciar reuniones semanales donde los residentes compartan sus chistes favoritos. Esto no solo promueve la risa, sino que también permite que los residentes compartan su historia y personalidad.
Talleres de risa
Organizar talleres que se centren en la risa, donde se realicen ejercicios diseñados específicamente para provocar risa. Por ejemplo, imitar sonidos de animales o crear caras graciosas puede ser una forma efectiva de estimular la risa.
Juegos de palabras
Los juegos de palabras, como acertijos o adivinanzas cómicas, son una excelente manera de estimular la mente y provocar risas al mismo tiempo.
Terapia con payasos
Invitar a un payaso o un grupo de comediantes que realicen actuaciones en las residencias. La presencia de un payaso puede romper el hielo y llevar a situaciones hilarantes.
Videoclips graciosos
Mostrar cortos de comedias clásicas o videos divertidos puede ser una forma fácil de provocar la risa.
Grupos de conversación humorística
Formar grupos donde los residentes puedan discutir temas ligeros y divertidos, como sus películas o programas de televisión favoritos.
Beneficios del humor y la risa en personas mayores
La risoterapia es una técnica terapéutica que utiliza la risa como medio para mejorar la salud física y mental de las personas.
Este enfoque ha ganado popularidad en todo el mundo y se utiliza en diversas aplicaciones, desde hospitales hasta residencias de ancianos.
Así, el humor y la risa ofrecen múltiples ventajas para las personas mayores.
Aunque pueda parecer evidente, el impacto en diversas áreas es a menudo más profundo de lo que se podría pensar. Reconocer esto puede ayudarnos a apreciar la importancia de incorporar el humor en la atención y el cuidado diario de las personas mayores.
Beneficios físicos
- Reducción del estrés: La risa disminuye los niveles de cortisol, la hormona del estrés, contribuyendo a la relajación del cuerpo.
- Mejora del sistema inmunológico: La risa aumenta la producción de anticuerpos y activa células protectoras como los linfocitos T, linfocitos B y células NK.
- Aumento de la circulación sanguínea: Ayuda a prevenir problemas cardiovasculares.
- Alivio del dolor: Durante la risa, se liberan endorfinas que actúan como analgésicos naturales.
Beneficios emocionales
Los beneficios emocionales son, sin duda, los más evidentes al considerar el uso del humor en la vida cotidiana.
- Mejora del estado de ánimo: La risa libera las conocidas como “hormonas de la felicidad”, que no solo alivian el dolor, sino que también mejoran el estado de ánimo.
- Reducción de la ansiedad y la depresión: Si bien el humor no es una cura definitiva, puede tener un impacto positivo en el estado de ánimo, ayudando a reducir o prevenir sentimientos de ansiedad y síntomas depresivos en muchas personas mayores.
- Fomento de la resiliencia: Reír ante las adversidades fortalece la capacidad de adaptación y afrontamiento, mejorando nuestra respuesta a los desafíos.
- Mejora de las relaciones sociales: Compartir risas crea lazos más fuertes entre las personas, fomentando conexiones más profundas.
Beneficios cognitivos
Por su impacto en la función y el desarrollo del cerebro:
- Estimulación cognitiva: La risa oxigena el cerebro y puede activar diversas áreas, como la corteza prefrontal, mejorando así la función cognitiva.
- Mejora de la memoria: Las emociones positivas asociadas con la risa pueden activar el sistema límbico, que está involucrado en la formación de la memoria a largo plazo.
- Prevención de enfermedades neurodegenerativas: La actividad mental que implica la risa puede contribuir a un desarrollo cognitivo saludable y, aunque no garantiza la cura, puede ayudar a prevenir enfermedades como el Alzheimer.
Cómo integrar el humor en la vida diaria: consejos prácticos
A pesar de comprender la importancia del humor en la vida cotidiana, pueden surgir desafíos en su aplicación práctica. Estas son algunas estrategias para incorporar el humor en la rutina diaria:
- Participar en actividades recreativas: Juegos y otras actividades lúdicas pueden crear un ambiente propicio para la risa. También se pueden organizar grupos de teatro o sesiones de risoterapia.
- Ver comedias y programas humorísticos: Las películas y series de comedia son una forma fácil de provocar risas. Si se disfrutan en compañía, también fomentan la socialización y el bienestar.
- Fomentar la interacción social: Organizar reuniones y actividades donde se comparta el humor es fundamental. Las relaciones sociales, en última instancia, mejoran el estado de ánimo y el bienestar emocional.
- Crear un entorno positivo y estimulante: Mantener un ambiente ordenado y libre de estrés contribuye a la relajación y al buen humor. Un espacio acogedor, acompañado de música agradable y la inclusión de chistes o anécdotas graciosas, puede potenciar la risa.
Un factor clave para mejorar la salud mental
El papel del humor en la salud mental de los mayores es indiscutible.
La risa y el humor pueden mejorar la calidad de vida, reducir el estrés y fomentar un ambiente social saludable.
La risoterapia se presenta como una herramienta valiosa en residencias de mayores, proporcionando beneficios físicos y emocionales que pueden transformar la experiencia de vida de los residentes. Al llevar a cabo actividades de humor y risoterapia, podemos ayudar a los ancianos a enfrentar los desafíos de la vejez con una sonrisa y un corazón ligero.
Por tanto, es crucial que tanto los cuidadores como los profesionales de la salud reconozcan y aprovechen el poder del humor.
Nuestro enfoque
Por esta razón, todas las actividades terapéuticas y de animación que se llevan a cabo en el Cel Rubí están diseñadas con un enfoque en la psicología positiva.
Donde encontramos más risas es sobre todo cuando jugamos a juegos de mesa, ya que muchas veces los usuarios cuentan diferentes anécdotas graciosas, o cuando vienen los diferentes voluntariados al centro, ya que los residentes suelen explicar diferentes historias de cuando eran jóvenes.
En el taller de musicoterapia, cuando se ponen diferentes canciones, se suele conectar con su pasado y recuerdan momentos bonitos, donde siempre lo explican con muchas risas. Cuando hacemos el taller de cine, los residentes suelen pedir películas graciosas para pasar “buenos ratos” como ellos dicen.
La reminiscencia que hacemos de manera diaria los hacen conectar con su pasado y que les produzca una sensación de alegría, lo que hace que quieran explicarlo tanto a compañeros como a trabajadores del centro.
Comprendemos los valiosos beneficios que el buen humor aporta a las personas mayores. Por ello, nos esforzamos por integrarlo en el día a día de nuestros residentes. Sin duda, un buen sentido del humor es fundamental para alcanzar la felicidad y el bienestar físico y mental.
Celebrando hitos: cumpleaños, aniversarios y eventos especiales
Celebrar hitos y eventos especiales en El Cel Rubí supone conmemorar momentos significativos en la vida de los residentes, tales como cumpleaños, aniversarios de bodas, logros personales o eventos colectivos como festividades nacionales y culturales.
En nuestra residencia damos especial importancia a estas fechas marcadas en rojo en el calendario, que apuntalan la rutina diaria habitual de nuestros residentes.
¿Qué significa celebrar hitos en las residencias de ancianos?
Los hitos representan logros o fechas importantes que han marcado la vida de los residentes y, al celebrarlos, se reconoce y honra su historia personal, sus vivencias y sus contribuciones a lo largo de los años.
Estas celebraciones siempre varían en tamaño e ‘impacto’, desde pequeñas reuniones con familiares y amigos, hasta eventos más grandes que involucren a toda la comunidad de la residencia.
Desde El Cel Rubí no nos cansamos de recordar que este tipo de celebraciones son esenciales para reforzar el sentido de identidad y pertenencia, especialmente en un entorno donde los cambios de rutina y de lugar de residencia pueden afectar al bienestar emocional de nuestros mayores.

La importancia de celebrar hitos
Celebrar hitos no es solo una cuestión de entretenimiento; tiene un profundo impacto en la calidad de vida de nuestros residentes.
Estas celebraciones actúan como recordatorios tangibles de que cada individuo es valioso y tiene una historia que merece ser compartida y celebrada.
La importancia de estas celebraciones radica en su capacidad para humanizar y personalizar el entorno de la residencia.
Para muchos ancianos, mudarse a una residencia puede ser una experiencia difícil, marcada por la pérdida de independencia o la separación de su hogar. Las celebraciones de hitos ayudan a mitigar estos sentimientos al crear un ambiente donde se siente que su vida sigue siendo significativa y valorada.
Además, estas celebraciones pueden servir como momentos de aprendizaje intergeneracional, donde las historias y experiencias de nuestros mayores se transmiten a las generaciones más jóvenes, creando un puente entre el pasado y el presente. Este intercambio es fundamental para mantener la cultura y las tradiciones vivas, y para que las nuevas generaciones comprendan y aprecien la importancia de la historia personal y colectiva.
Por tanto, celebrar hitos es una práctica que va más allá de la simple festividad.
Es una manera de enriquecer la vida de los residentes, fortalecer sus lazos sociales, y recordarles que, a pesar del paso del tiempo, sus vidas siguen siendo valiosas y dignas de celebración.
La implementación de estas celebraciones debería ser una parte integral de la atención en las residencias, beneficiando tanto a los mayores como a la comunidad que los rodea.
Los eventos y fiestas en El Cel Rubí
Cada año, en nuestra residencia organizamos diferentes eventos o fiestas para celebrar diferentes hitos o eventos especiales.
Estos eventos nos permiten, tanto a los residentes como a los profesionales del centro, disf
rutar de festividades conjuntamente, compartiendo experiencias grupales.
Los eventos y fiestas que se festejan en la residencia suelen ser:
Cumpleaños
Durante el año se celebran los cumpleaños de nuestros mayores, agrupando a los residentes y trabajadores para cantar el cumpleaños feliz y soplar las velas rodeado de sus compañeros/as, compartiendo así un rato especial y significativo comiendo pastel.
Fiestas significativas
Durante el año tenemos varias fiestas específicas que los residentes siempre han celebrado en su casa como la Navidad, los Reyes Magos, carnaval, el día de la mujer, miércoles de ceniza, la Semana Santa, Sant Jordi, San Juan, la Diada de Catalunya;, la castañera o el Día de todos los santos.
A lo largo y ancho de estas festividades, se realizan cantadas de villancicos, manualidades, disfraces, semana temática de disfraces, obras teatrales protagonizadas por nuestros mayores y por personal del centro, puntos de libros y rosas hechas de manualidades, salidas a la comunidad, lanzamiento de petardos… Incluso hacemos panellets artesanos castañas y boniatos.
Cena especial
Cada dos semanas, los viernes, los residentes realizan una cena especial, confeccionada por ellos, y que se selecciona conjuntamente con la educadora social del centro.
Fiestas de las familias
Es la fiesta anual que realizamos un sábado durante el mes de mayo, coincidiendo con el buen tiempo. Esta festividad se lleva a cabo en la terraza del centro, donde invitamos a todos los residentes, centro de día, trabajadores y familiares del centro.
Cada año, disfrutamos de una fiesta con música, comida y bingo con reparto de regalos para todos los residentes y familiares que asisten.
Beneficios de celebrar hitos con nuestros mayores
1. Mejora del bienestar emocional y mental: Celebrar hitos brinda a los residentes la oportunidad de rememorar momentos felices de sus vidas, lo que puede mejorar su estado de ánimo y reducir sentimientos de depresión o soledad. Estas celebraciones pueden evocar recuerdos positivos, fortaleciendo su sentido de identidad y conexión con su pasado.
2. Fortalecimiento de lazos sociales: Los eventos conmemorativos a menudo involucran la participación de familiares, amigos y otros residentes, lo que fomenta las relaciones interpersonales y combate el aislamiento. Esto es especialmente importante en las residencias de ancianos, donde los vínculos sociales pueden verse reducidos por la distancia o la pérdida de seres queridos.
3. Aumento de la autoestima y el sentido de logro: Reconocer y celebrar los logros de nuestros mayores, por pequeños que sean, refuerza su autoestima. Saber que su vida y experiencias son valoradas les otorga un sentido de propósito y realización, lo que es vital para su bienestar psicológico.
4. Estimulación cognitiva: Las celebraciones que involucran la narración de historias, la música o la danza pueden servir como estímulos cognitivos, ayudando a mantener la mente activa y comprometida. Recordar detalles de eventos pasados y participar en actividades lúdicas estimula la memoria y la creatividad.
5. Contribución a un entorno positivo y dinámico: Las celebraciones rompen la rutina diaria y crean un ambiente más alegre y vibrante en la residencia. Esto no solo beneficia a los residentes, sino también al personal, que experimenta un entorno laboral más motivador y satisfactorio.

El programa de actividades de El Cel Rubí
Además de estos cumpleaños, aniversarios y eventos especiales, no hay duda de que las actividades son el motor del día a día de nuestros residentes.
Estas actividades son multinivel: dentro de una misma actividad hay diferentes dificultades para que los usuarios que participan, sin importar su capacidad actual.
De esta forma, nuestros mayores siempre pueden disfrutar de la actividad, especialmente teniendo el punto terapéutico de refuerzo de capacidades y retención, para no perder tan prematuramente sus capacidades.
Ejercicios de movilidad y flexibilidad para mayores
La tercera edad es una etapa que a menudo se asocia con una disminución de la movilidad, lo que puede tener un impacto negativo en varios aspectos de la vida cotidiana de nuestros mayores. En este sentido, una buena forma de fomentar su bienestar son los ejercicios de movilidad y flexibilidad para mayores.
La movilidad: el talón de Aquiles en la tercera edad
En este post hablaremos sobre algunos ejercicios básicos de movilidad y flexibilidad pero antes abordaremos cuáles son las principales dificultades y problemas físicos que se suelen afrontar en la tercera edad.
1. Dificultades en la vida diaria
La falta de movilidad puede dificultar la realización de tareas diarias como caminar, vestirse, ducharse o subir escaleras, lo que afecta directamente la independencia y la calidad de vida de las personas mayores.
2. Aumento del riesgo de caídas
La movilidad reducida incrementa el riesgo de caídas, una de las principales causas de lesiones graves en la tercera edad.
Mantener la movilidad y la atención en las articulaciones es crucial para prevenir estas situaciones de riesgo que pueden producirse en cualquier momento, independientemente de si los mayores están en casa o en la calle.
3. Aumento de problemas posturales, dolores y problemas cardiovasculares
La falta de movimiento puede contribuir a problemas posturales, dolores crónicos y una disminución en la capacidad cardiovascular. Es fundamental mantener una rutina de ejercicios para mitigar estos problemas.
3 beneficios de mantener la movilidad y la flexibilidad para mayores
A menudo nos da miedo pensar en personas mayores haciendo deporte. Sin embargo, la actividad física, adaptada a las necesidades y el momento vital de las personas, es una de las mejores formas de mantenerse sano y tener calidad de vida.
En el caso de la tercera edad, los ejercicios de movilidad y flexibilidad son un gran aliado y nos aportan toda una serie de beneficios:
- Mantiene o mejora la independencia y la autonomía, lo que permite realizar actividades diarias con mayor facilidad y sin ayuda.
- Previene lesiones y caídas gracias a que se mantienen las articulaciones móviles y alertas para evitar situaciones de riesgo.
- Reduce el dolor y la rigidez: Trabajar la movilidad y flexibilidad de nuestro cuerpo nos ayuda a evitar dolores crónicos y específicos, como en la espalda o rodillas, mediante la lubricación y buen funcionamiento de las articulaciones.

Ejercicios de flexibilidad para personas mayores
Para mejorar la flexibilidad en las personas mayores, es importante realizar estiramientos adecuados.
Se recomienda estirar lentamente los músculos hasta sentir una tensión moderada y mantener la posición durante unos segundos, por lo tanto nunca debemos sentir dolor al estirar.
También es crucial evitar estiramientos que causen molestias y ejercicios con rebotes.
Pautas para realizar un entrenamiento de flexibilidad
- Realizar 2 series del bloque de ejercicios, manteniendo la posición en cada ejercicio durante 30 segundos.
- Descansar 30 segundos entre cada serie.
- Mantener una buena hidratación durante el ejercicio.
- No alterar el orden de los ejercicios.
Se recomienda realizar estos ejercicios de flexibilidad a diario para mantener la continuidad y obtener beneficios más duraderos a largo plazo.
Ejemplo de bloque de ejercicios
- Cuello (flexión-extensión): Inclinar la cabeza hacia adelante y hacia atrás lentamente.
- Cuello (laterales):Inclinar la cabeza hacia los lados, llevando la oreja hacia el hombro.
- Flexores/Extensores de mano: Abrir y cerrar las manos, estirando los dedos.
- Brazo pectoral: Estirar los brazos hacia atrás, abriendo el pecho.
- Espalda: Sentarse derecho y girar lentamente el torso hacia la izquierda y la derecha.
- Cadera (laterales): De pie, separar las piernas y mover la cadera de un lado a otro.
- Isquiotibiales: Sentado, estirar una pierna hacia adelante y tratar de tocar los dedos del pie.
- Cuádriceps: De pie, llevar un pie hacia atrás y sujetarlo con la mano, estirando el muslo.
- Gemelos: De pie, apoyar las manos en una pared y estirar una pierna hacia atrás, manteniendo el talón en el suelo.
- Planta del pie: Sentado, rodar una pelota pequeña bajo el arco del pie para masajear y estirar.
Combinar estos ejercicios de flexibilidad con movimientos de resistencia o fuerza es excelente para la salud general, ya que ofrece un ejercicio completo y mayores beneficios.
En El Cel de Rubí promovemos la salud y el bienestar de nuestros residentes mediante la implementación de rutinas de ejercicio como los mencionados, adaptadas siempre a las necesidades de cada uno de nuestros mayores.
Con toda la información que tienes en este post, anímate a integrar estos ejercicios en tu rutina diaria o en la rutina de la persona mayor a la que cuides para disfrutar de una vida activa y sin limitaciones.
Antes de realizar cualquier ejercicio recuerda consultar con un médico de cabecera. Un profesional de la salud puede evaluar el estado físico y proporcionar recomendaciones personalizadas para asegurar que los ejercicios sean seguros y adecuados. Esto es especialmente importante para prevenir lesiones y maximizar los beneficios de estos ejercicios de movilidad y flexibilidad para mayores. ¡La salud y seguridad son lo primero!
Paseos y actividades al aire libre para los mayores: beneficios de conectar con la naturaleza
El envejecimiento es una etapa de la vida que merece ser disfrutada plenamente y tomada como un envejecimiento activo.
Una de las mejores maneras de lograrlo es a través de las actividades al aire libre, es decir, de la conexión con la naturaleza y los lugares que nos rodean, de salir del hogar habitual y diario.
La realización de actividades al aire libre y paseos en otros entornos es placentera y conlleva una serie de beneficios para la salud física y mental de las personas mayores.
Es importante recalcar que la movilidad es fundamental para mantener una calidad de vida óptima, y este principio es aplicable a todas las edades y condiciones físicas. Sin embargo, es crucial adaptar cualquier actividad física a las necesidades individuales de cada persona.
Además, los beneficios de mantenerse activo son integrales: la evidencia científica respalda que el ejercicio y las actividades físicas contribuyen positivamente al estado de ánimo.
En definitiva, participar en estas actividades en grupo añade un componente valioso, proporcionando compañía y apoyo emocional, especialmente para las personas mayores.

¿Qué objetivos tienen las actividades al aire libre para personas mayores?
Dentro de los propósitos que buscamos en El Cel Rubí en relación con las actividades al aire libre, fundamentados en las prácticas de terapia ocupacional con nuestros residentes, ponemos en valor los siguientes objetivos.
Mantenimiento de la movilidad articular global
Fomentar ejercicios que preserven y mejoren la movilidad de todas las articulaciones, contribuyendo así al bienestar físico integral de los participantes.
Desarrollo y conservación de habilidades diarias
Incrementar y/o conservar las habilidades y destrezas necesarias para las actividades cotidianas, trabajando en pro de la autonomía de los individuos.
Mejora de coordinación, resistencia y condiciones cardiorrespiratorias
Implementar actividades que apunten a la mejora y cuidado de la coordinación, resistencia y salud cardiorrespiratoria, fortaleciendo aspectos clave para el bienestar físico.
Prevención del sedentarismo y estímulo de la conexión social
Combatir el sedentarismo mediante la participación activa en actividades al aire libre, fomentando la interacción entre los residentes y fortaleciendo los lazos sociales.
Promoción de un uso positivo del tiempo libre
Ofrecer actividades al aire libre diseñadas específicamente para personas mayores, con el propósito de promover el disfrute y la utilización positiva del tiempo libre, contribuyendo a una experiencia más enriquecedora y satisfactoria.
Actividades al aire libre en nuestra residencia
Desde la residencia del Cel de Rubí contamos con un amplio programa de actividades al aire libre, modificados y adaptados en cada caso dependiendo de la época del año, los grupos y las posibilidades de cada uno de nuestros residentes.
Así, en nuestra terraza, destacan actividades de psicomotricidad, como petanca o juegos con pelotas. Mientras, en la piscina planteamos unos retos divertidos para ‘pescar’ unos muñecos y remojar los pies.
Además de los juegos de mesa como el ajedrez o el dominó, también apostamos por la estimulación cognitiva, con juegos más grupales como el ahorcado con la pizarra o de preguntas.
Fuera ya de nuestra residencia, especialmente en época de primavera/verano, organizamos excursiones a la playa o al exterior para tomar café. También hacemos salidas grupales con familiares para pasear.
Tipos de actividades al aire libre para personas mayores

¿Cuáles son las actividades al aire libre para personas mayores más habituales? Entre ellas destacamos:
- Paseos por la naturaleza: Caminatas suaves por senderos naturales y excursiones a parques locales o jardines botánicos.
- Jardinería terapéutica: Plantar y cuidar flores o vegetales o crear espacios de jardín accesibles para todos.
- Observación de aves o colocación de comederos para aves en áreas comunes.
- Yoga al aire libre, con clases adaptadas a las necesidades de los mayores en parques o jardines. El yoga mejora enormemente la calidad de vida porque activa los músculos y, a la vez, los relaja. Practicarlo al aire libre aumenta la calma que aporta este ejercicio, reduciendo dolores musculares y crónicos, la ansiedad o la pérdida de memoria, mejorando el sueño, etc.
- Arte al aire libre y actividades creativas en entornos naturales.
- Picnics y eventos sociales: Organización de comidas al aire libre y eventos especiales para fortalecer la comunidad.
- Programas de educación ambiental: Charlas y actividades que fomenten la comprensión y aprecio por la naturaleza.
- Gimnasia para personas mayores: Para conservar la movilidad y recuperar parte de la que se ha perdido, hacer gimnasia con ejercicios de movilidad adaptada a la persona mayores nos ayuda a reducir el estrés, la depresión y la ansiedad, aumentar la autoestima y la vitamina D en nuestro cuerpo y regular el sistema inmunológico.
El control de las actividades
Lógicamente, este tipo de actividades deben estar mínimamente planificadas, ya que si bien no existen ‘peligros’ asociados, sí debemos valorar las posibles condiciones climáticas, llevando protección solar y ropa adecuada; que sean accesibles, garantizando la accesibilidad a los lugares seleccionados, especialmente para personas con movilidad reducida; y por supuesto, mantener la supervisión adecuada durante las actividades.
Los beneficios de las actividades al aire libre para los mayores
La mejora de la salud física, el fomento del bienestar mental, la socialización, el impulso de los vínculos interpersonales y la estimulación cognitiva son los grandes beneficios que podemos observar al realizar este tipo de actividades.

Otras ventajas son:
- mejora la circulación sanguínea
- despeja la mente
- Favorece mantener un peso ideal, que es diferente en cada persona
- ayuda a dormir mejor
- ralentiza el deterioro cognitivo.
En suma, los paseos al aire libre promueven la actividad física, lo que contribuye a mantener la salud cardiovascular y reducir el riesgo de enfermedades crónicas.
Además, la exposición al sol facilita la síntesis de vitamina D, esencial para la salud ósea y el sistema inmunológico.
A su vez, la naturaleza tiene un efecto terapéutico en la mente, reduciendo el estrés, la ansiedad y la depresión. Sin olvidar que la estimulación sensorial proporcionada por la naturaleza promueve la relajación y la mejora del estado de ánimo.
Las actividades al aire libre también fomentan la interacción social, fortaleciendo los lazos afectivos entre los mayores y sus compañeros. No en vano, compartir experiencias en entornos naturales crea recuerdos significativos y promueve un sentido de pertenencia.

Finalmente, la exposición a entornos naturales ofrece una variedad de estímulos visuales y auditivos que pueden ayudar a mantener la agudeza cognitiva.
En resumen, las mejores actividades para personas mayores al aire libre son aquellas que incorporan ejercicios suaves y ayudan a mejorar su salud sin hacer un sobreesfuerzo.
Rubí Social avanza hacia la sostenibilidad con la instalación de paneles fotovoltaicos
Rubí Social da un paso más en su compromiso hacia la sostenibilidad introduciendo un nuevo modelo de consumo respetuoso con el medio.
Este proyecto, financiado por los Fondos Next Generation EU dentro del Plan de recuperación, transformación y resiliencia, es parte de nuestra estrategia para conseguir un consumo y producción de energía 100% renovable y de las iniciativas centradas en la transición hacia energías más sostenibles que contribuyan a la reducción de emisiones de CO2.

Relaciones Intergeneracionales: fortaleciendo nuestro tejido social
Una parte esencial de la vida humana. Así podemos definir a las relaciones intergeneracionales. Esas conexiones que se establecen entre personas de diferentes edades y generaciones y desempeñan un rol vital en la construcción de sociedades más cohesionadas y enriquecedoras.
Las relaciones intergeneracionales se basan en la comunicación y la comprensión mutua entre personas de diferentes grupos de edad y, para que sean positivas, es importante que exista una apertura a la diversidad de experiencias y perspectivas de cada generación.
¿Qué son las relaciones intergeneracionales?
Son las conexiones que se establecen entre individuos de diferentes grupos de edad, generalmente entre personas mayores y jóvenes.
Estas relaciones se dan a diario en diversos entornos, como el familiar, el comunitario, el educativo y el laboral. Sin embargo, hay que ir al núcleo de la cuestión, a descifrar cómo estas relaciones modifican nuestra visión de la vida.
Es decir, lo más destacado no es el componente de la edad sino el de la experiencia.
Por tanto, ¿qué distingue a estas relaciones?
La oportunidad de intercambio, aprendizaje y apoyo mutuo entre generaciones.
Se produce aquí una respuesta bidireccional, pues los beneficios de las relaciones intergeneracionales funcionan en un doble sentido. Por un lado, subrayan la importancia de las personas mayores en la sociedad, y por otro lado avalan el impacto positivo de nuestros mayores sobre las generaciones más jóvenes.
Las relaciones intergeneracionales pueden tomar muchas formas, desde la interacción diaria entre abuelos y nietos hasta programas formales de mentoría en los que los más ancianos comparten sus experiencias con los más jóvenes.
En cualquier caso, el amor, el respeto, la amistad o la necesidad de cuidado y apoyo son conceptos muy presentes.
Los beneficios de las relaciones intergeneracionales

Independientemente de la forma que tomen, estas relaciones intergeneracionales favorecen a todos por igual.
La diferencia de edad no es un impedimento para la comprensión, el diálogo y el aprendizaje.
A nivel genérico, el trato entre generaciones rompe barreras y estereotipos, aumenta el respeto entre generaciones al ver al otro como un igual y supone un enriquecimiento mutuo, el refuerzo de la unidad familiar y comunitaria…
Veamos ahora los beneficios más en detalle según la edad.
Beneficios para las personas mayores
Al relacionarse con personas más jóvenes a través de diferentes actividades, los más ancianos:
- Aprenden y mantienen el cerebro activo y un buen estado cognitivo.
- Se sienten más útiles y se acelera el envejecimiento activo.
- Ganan en autoestima y autoconfianza.
- Disminuyen los pensamientos negativos y la sensación de soledad.
- Ven cómo aumenta la red de apoyo y disminuye el sentimiento de soledad.
- Potencian el envejecimiento activo y el sentido de propósito en la vida.
- Disfrutan del estado de abuelo, es decir, tienen todos los beneficios y alegrías de la paternidad sin inconvenientes.
Beneficios para los más jóvenes
Para ellos se produce un:
- Gran aprendizaje de experiencias de vida y conocimientos que pueden aprovechar.
- Desarrollo de habilidades sociales como la empatía, la paciencia y la escucha activa.
- El traspaso de valores y tradiciones de primera mano.
- Se reduce la estigmatización de la vejez y se rompen mitos y prejuicios.
Un impacto positivo para siempre
¿Por qué dar por hecho el desinterés de los jóvenes por la importancia de las personas mayores en la sociedad? ¿Por qué creer que en la vejez se mira a las nuevas generaciones mayoritariamente con recelo o desconfianza?
Cuando se promueve la participación social de las personas mayores, se ponen en valor sus aportaciones y los jóvenes son más capaces de asimilar los aspectos positivos de hacerse mayores y de compartir esas experiencias.
Esas relaciones sociales con personas de otra edad generan en ambos casos un ambiente optimista, con ilusiones renovadas, nuevos retos y un sentimiento de integración y comprensión.
Grandes retos por delante

A pesar de las ventajas de las relaciones intergeneracionales, también pueden presentarse obstáculos comunes.
El más lógico es la diferencia generacional que hay que salvar, puesto que las diferencias en valores, creencias y estilos de vida pueden dar pie a malentendidos e incluso conflictos. La clave aquí está clara: una comunicación abierta y la empatía.
La brecha tecnológica también puede dificultar la comunicación y la interacción entre generaciones. La paciencia y el apoyo son fundamentales para superar esta barrera y que las personas mayores no se sientan abrumadas por la tecnología.
Por supuesto, también hay que poner un contrapeso cuando las expectativas de una de las partes pueden ser desiguales en tiempo, atención o compromiso en la relación.
¿Cómo fomentar estas relaciones? A continuación veremos algunos ejemplos como actividades compartidas, pero siempre a partir de la construcción de un puente intergeneracional para facilitar el entendimiento y el apoyo mutuo.
Actividades para fortalecer las relaciones intergeneracionales
Las actividades que fortalecen las relaciones intergeneracionales son de lo más variopinto y deben adaptarse a las preferencias y necesidades de las personas involucradas.
En El Cel de Rubí somos muy conscientes de ello. Es por eso que en nuestro centro desarrollamos las siguientes actividades intergeneracionales:
- Actividades en Sant Jordi: Intercambio de puntos de libros y rosas con diferentes institutos de Rubí.
- Cantar ‘Nadales’: en navidad acuden diferentes grupos de edades (guardería e infantil) a cantar Nadales y los abuelos preparan el coro de navidad e intercambian versiones y postales navideñas.
- Proyecto de rendimiento físico: Proyecto donde estudiantes del módulo de rendimiento físico de Terrassa vienen a realizar clases al centro con y para nuestros mayores.
- Servicio comunitario de Institutos de Secundaria: Diversos colegios e institutos de Secundaria realizan proyectos intergeneracionales en nuestro centro. Cada año conjuntamente con los colegios/institutos diseñamos una serie de proyectos que los alumnos desarrollan en el centro.
- Proyectos junto al Instituto la Serreta: Colaboraciones con estudiantes del Grado Superior de Atención a las Personas donde preparan actividades en carnaval, Sant Jordi, navidad, etc.
- Salidas al exterior con participación de familiares: Durante junio y julio, los jueves por la tarde se crean grupos de salidas al parque de Can Oriol, a merendar, días de playa…
- La fiesta de las familias: Comida que se realiza en el centro en mayo, donde participan todas las familias de los usuarios y se conocen, se relacionan y se realiza una gran fiesta.
- Visita al colegio Creanova de Sant Cugat: Nuestros abuelos realizaron diferentes talleres y enseñan a los más pequeños a plantar plantas y a jugar al dominó.
Además, estamos ultimando los detalles del futuro proyecto de "Solidaridad y juegos intergeneracionales", que se implantará en el curso 23-24.
En definitiva, fomentar la comprensión y el respeto mutuo entre generaciones es la llave para potenciar las relaciones intergeneracionales.
Sin duda, son un activo muy valioso en nuestra sociedad.
Conectan a personas de diferentes edades, generaciones y eras, permitiendo un intercambio de experiencias, apoyo mutuo y enriquecimiento personal.
Así, a medida que reconocemos y fomentamos la importancia de las relaciones intergeneracionales, podemos construir comunidades más fuertes y cohesionadas. Unas conexiones que enriquecen nuestras vidas y nos ayudan a aprender, crecer y prosperar en un mundo diverso y en constante evolución.
Mejorando la capacidad cognitiva con actividades en la sala multisensorial
En el Cel de Rubí venimos apostando por un nuevo proyecto de actividad en la sala multisensorial para mejorar la capacidad cognitiva.
Se trata de un juego de lo más entretenido para nuestros mayores: el trabajo de construcción con Lego, es decir, trabajar a nivel psicológico la elaboración de figuras 3D de construcción a partir de imágenes 2D.
Todo ello forma parte, además, del programa de actividades de El Cel de Rubí.
Como veremos en este artículo, estos ejercicios funcionan muy bien para estimular la capacidad cognitiva.
Trabajando las capacidades cognitivas
Las capacidades cognitivas son funciones mentales y habilidades que permiten a una persona procesar, entender, recordar y utilizar la información que recibe del entorno.
Estas capacidades juegan un papel fundamental en el pensamiento, el aprendizaje, la resolución de problemas y la toma de decisiones. Abarcan una amplia gama de funciones mentales que trabajan juntas para procesar la información y desempeñar diversas tareas cognitivas.
Concretamente, a través de estos ejercicios con LEGO y de estimulación sensorial, se trabajan varias capacidades cognitivas como son:
- La capacidad atencional y de concentración. El estar pendientes de qué pieza se corresponde con la figura o el hecho de ser conscientes de que piezas ya han sido seleccionadas estimula la capacidad de focalización en un estímulo.
- La memoria reciente e inmediata. Nos permite saber qué piezas hemos colocado ya y cuáles son las siguientes a elegir.
- La socialización y el ocio. Como trabajamos de forma grupal, favorecemos los lazos relacionales entre los y las diferentes usuarios/as. Durante la construcción, surgen conversaciones sobre lo que se está llevando a cabo o sobre otros aspectos que recuerdan. La socialización y el espacio de ocio son componentes muy importantes para llevar a cabo un envejecimiento activo.
Y es que con el trabajo de la capacidad cognitiva, se progresa en el trabajo sobre la atención, la concentración, la memoria, el razonamiento lógico, resolver problemas y a mayor velocidad, la percepción visual y espacial y las habilidades motoras, la creatividad o las habilidades sociales, entre otros elementos.
Estas capacidades cognitivas trabajan juntas y se complementan para permitir un funcionamiento mental eficiente y adaptativo en diversas situaciones y contextos. Por ello, mantenerlas a lo largo de la vida es esencial para un envejecimiento saludable y para mantener una mente activa y comprometida.
En esto también son determinantes las praxias.
¿Qué son las praxias?
Las praxias hacen referencia a un proceso neurológico donde se llevan a cabo una serie de acciones de movimientos de forma voluntaria para llevar a cabo un fin.
Es decir, son habilidades motoras y cognitivas que permiten planificar, organizar y ejecutar acciones y movimientos precisos y coordinados para realizar tareas específicas. Estas habilidades están relacionadas con la capacidad del cerebro para planificar y llevar a cabo acciones motrices complejas, como vestirse, comer, cepillarse los dientes, escribir, manipular objetos, entre otras.
En el caso que nos ocupa, la construcción de figuras, estamos trabajando las praxias visoconstructivas o visuoespaciales. Estas se corresponden con la capacidad de ejecutar una serie de movimientos en específico para organizar ciertos elementos en un espacio concreto (Maragall, s.f.).
Existen otros tipos de praxias, cada una enfocada en una función particular:
- Ideomotoras: Implican la capacidad de realizar movimientos en respuesta a una orden verbal o mental.
- Ideatorias: Involucran la planificación y ejecución de secuencias de movimientos.
- Oromotoras: Son habilidades relacionadas con la coordinación de los músculos orales y faciales para realizar movimientos como hablar, masticar, tragar, etc.

¿Cómo estimular la capacidad cognitiva?
Contamos con numerosas herramientas para estimular la capacidad cognitiva de nuestros mayores en El Cel de Rubí, con el objetivo de mantener su mente activa y mejorar su calidad de vida.
Son actividades que además son extrapolables más allá de nuestros centros.
Todo empieza con las actividades cognitivas propiamente, es decir, acciones que desafíen y estimulen el cerebro, como rompecabezas, crucigramas, sudokus, juegos de memoria, juegos de palabras y juegos de estrategia.
A ello podemos añadir actividades creativas y de expresión artística, como la pintura, la escultura, la escritura, la música y la danza.
Con clases y talleres también se mantiene la mente activa, al igual que con el ejercicio físico regular – mejor aún si son al aire libre-.
Y hay que destacar especialmente la terapia ocupacional. En el Cel Rubí contamos con terapeutas ocupacionales para diseñar actividades personalizadas que aborden las necesidades individuales de los residentes, incluidas las actividades que mantengan sus habilidades motoras y cognitivas.
Por supuesto, los juegos de mesa y grupos sociales, la reminiscencia (compartir sus historias de vida, recuerdos y experiencias), y contar siempre con una óptima alimentación, es fundamental.
Como también lo es la estimulación multisensorial, de la que ya os hemos hablado largo y tendido.
Básicamente consiste en diseñar espacios que estimulen los sentidos a través de colores, texturas, aromas y sonidos agradables. Y es que la estimulación multisensorial puede mejorar el estado de ánimo y la cognición.
En este caso, es necesario ahondar en las virtudes de la intervención mediante la estimulación multisensorial o Snoezelen. Estos espacios son salas adaptadas con material ya preparado para proporcionar experiencias sensoriales diversas.
Lo que perseguimos es lograr un ambiente de estimulación facilitando la exploración, el descubrimiento y el disfrute de diferentes experiencias sensoriales. Un “despertar sensorial”.

Beneficios de la estimulación cognitiva
La estimulación cognitiva en los ancianos ofrece una serie de ventajas y beneficios que contribuyen a mejorar su calidad de vida y su funcionamiento mental.
Algunos de estos beneficios (NeuronUP, 2022) aluden a la promoción de la autonomía y la autoestima, ralentizar el deterioro cognitivo… Veamos cuáles son los más destacados:
- Mantener las habilidades cognitivas y fortalecer las habilidades mentales como la memoria, la atención, el razonamiento y la resolución de problemas. Esto ayuda a retrasar el declive cognitivo asociado con el envejecimiento.
- Prevenir el deterioro cognitivo, reduciendo el riesgo de desarrollar trastornos neurodegenerativos como la enfermedad de Alzheimer y la demencia.
- Mejorar la concentración y la atención y una mayor estimulación neuronal y plasticidad cerebral.
- Mejorar el estado de ánimo y reducir los sentimientos de ansiedad y depresión.
- Fomentar la socialización, la interacción social y el compromiso emocional para prevenir el aislamiento social y aumentar la autoestima.
- Retrasar el avance de enfermedades neurodegenerativas y promover su independencia.
En resumen, la estimulación cognitiva en nuestros mayores supone una serie de beneficios que abarcan desde el mantenimiento de habilidades mentales hasta la promoción de la salud emocional y el bienestar general. Por ello, para maximizar estos beneficios, en el Cel Rubi diseñamos programas de estimulación cognitiva adecuados a las necesidades individuales y preferencias de cada persona.
Referencias
- Maragall, F. P. (s. f.). Praxias: ¿Qué son y cómo estimular estas capacidades cognitivas?
- (2022, 13 septiembre). Beneficios de la estimulación cognitiva en personas mayores.
Una alimentación e hidratación adecuada para personas mayores durante el verano: consejos y recomendaciones
Con la llegada de la época de mayor calor del año, es importante prestar atención a la alimentación de las personas mayores en verano.
El aumento de las temperaturas y la exposición al sol pueden afectar su salud y bienestar, por lo que es crucial tomar medidas para mantener una dieta equilibrada y nutritiva.
Sufrir golpes de calor o deshidratarse por la pérdida de líquidos son algunos de los principales problemas causados en épocas de altas temperaturas. Cuando hablamos de nuestros mayores, en tanto que población vulnerable, las probabilidades de padecer alguno de estos males en verano se multiplican.
Por ello, una alimentación equilibrada, saludable y con alto contenido de líquidos, ayudará a combatir el calor en este sector de la población.
Para tener claro el qué, el cuándo y el cómo, en este artículo vamos a explorar y detallar qué alimentos deben consumir, qué bebidas deben tomar y qué deben evitar comer las personas mayores durante los meses más calurosos del año.
El consumo de agua, la hidratación y las mejores bebidas para el verano
A medida que envejecemos, nuestro sentido de la sed puede disminuir, lo que aumenta el riesgo de deshidratación. Por ello, es primordial mantener los niveles de hidratación adecuados.
Básicamente, se trata de consumir mucho líquido en diferentes formas.
Además de agua y/o aguas con frutas de temporada, son muy apetecible los zumos, leche semi o desnatada, horchata baja en azúcar, infusiones frías o la gelatina sin azúcar, que se utiliza mucho especialmente en usuarios con disfagia.
Las leches fermentadas como el yogur también poseen un alto valor nutritivo, son de muy fácil ingesta y digestión, y aportan calcio para combatir su desgaste óseo.
Concretamente, la cantidad de agua diaria debe ser de 8 vasos o más o su equivalente en comidas y bebidas líquidas, como sopas ligeras, gazpachos, zumos. Y es más que recomendable beber un vaso de agua al menos cada dos horas, aunque la persona mayor afirme que no tiene sed.
Debemos insistir en que, para evitar la deshidratación, el equilibro hídrico debe aproximarse a los 2-2,5 litros por día de agua.

La importancia de una alimentación nutritiva y completa
Una alimentación equilibrada y nutritiva es esencial para las personas mayores durante el verano.
Todo parte de la base de consumir alimentos hidratantes, en especial frutas y verduras con alto contenido de agua, como sandía, melón, pepino y lechuga. Pero hay mucho más a tener en cuenta.
En lo que a hortalizas y verduras frescas se refiere, hablamos de una excelente fuente de vitaminas, minerales y antioxidantes. Aquí, es importante, tal y como hacemos en El Cel de Rubí, seguir las recomendaciones de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología, que invita a dar más hortalizas y verduras refrescantes como ensaladas de tomate, espinacas, pepino, lechuga, zanahoria, alcachofas, remolacha, escarola, col, brotes, pimiento, etc.
Sobre las frutas está ‘todo’ escrito, siendo la sandía, el melón y el melocotón los reyes del verano, a los que añadir, por ejemplo, kiwi, manzana, fresas y arándanos.
También son recomendables las proteínas magras, es decir, optar por carnes magras, pescado, huevos, legumbres y lácteos bajos en grasa proporciona a las personas mayores los nutrientes necesarios para mantener la masa muscular y la energía.
Además, el consumo moderado de grasas saludables como aguacates, nueces y aceite de oliva, ayuda a mantener una buena salud cardiovascular. Y las grasas mono y poli-insaturadas, como las que contienen el aceite de oliva y de semillas, además de los frutos secos oleaginosos, deben incluirse más en los aderezos, comidas y meriendas.
Es decir: los alimentos con Ácidos grasos omega-3, como el aceite de oliva, el pescado azul, el marisco, frutos secos y la lechuga o espinacas, son esenciales para el fortalecimiento de la masa muscular y retrasa el deterioro cognitivo, y en especial el control de la presión arterial.
También debemos hacer un consumo habitual de cereales, siendo los más beneficiosos los integrales, como la cebada o el maíz, que no aportan grasas.
En este sentido, hay que tener muy presente la necesidad de tomar fibra para evitar estreñimientos, que es uno de los problemas más habituales en las personas mayores, y preparar legumbres o comer habitualmente frutos secos.
En definitiva, y siempre según los expertos, la dieta de una persona mayor en verano debe ser rica en fibra, agua y baja en calorías.
¿Qué alimentos y bebidas se deben evitar?
Hay algunos alimentos que deben evitarse o consumirse con moderación durante el verano.
En general, hablamos de platos de gran aporte calórico, como embutidos, carnes grasas, quesos demasiado curados o leche entera, así como un exceso de alimentos ricos en azúcares (ciertos helados, granizados o bebidas gaseosas), ya que lejos de calmar la sed, aumentarán la sensación de ella.
Más concretamente, los alimentos fritos y grasosos pueden ser pesados para la digestión y aumentar la sensación de calor corporal.
A su vez, los alimentos procesados y azucarados pueden causar fluctuaciones en los niveles de azúcar en la sangre y contribuir al aumento de peso.
En suma, debemos evitar preparaciones contundentes en forma de guisos, pucheros, fritos o asados y las sopas calientes.
Y mucho ojo también con el aumento del riesgo de intoxicaciones alimentarias: debemos consumir alimentos seguros, bien conservados, envasados o cocinados, utilizar huevo pasteurizado y tener cuidado con las salsas y mahonesas.
Y finalmente, el quid de la cuestión: el alcohol. Junto a la cafeína, el alcohol puede aumentar el riesgo de deshidratación y afectar el sueño, por lo que no se recomienda el alcohol para la gente de edad avanzada. Ahora bien: lo mejor es limitar su consumo, ya que si no está contraindicado, se puede dar una copa de vino en la comida y/o en la cena, o incluso una cerveza sin alcohol, pero sin exceder los 25 gramos al día.
Ideas de recetas para verano
Como decíamos, durante el verano son ideales las comidas más ligeras, como cremas, caldos y sopas frías en almuerzos y cenas. Entre ellas destacamos la vichyssoise, gazpacho, ajoblanco y otras recetas veraniegas.
Como segundos platos, el pescado azul y los muslos de pollo son ideales, y de acompañantes las ensaladas, arroz integral o cuscús, entre otros.
Los huevos rellenos, el gazpacho de sandía o fresas, timbal de atún y aguacate o la ensalada de lentejas son platos muy sugerentes e ideales para que nuestros mayores pasen los días más calurosos del año saciados, felices y sanos.

Recetas veraniegas en El Cel de Rubí
En nuestra residencia siempre realizamos platos especiales según la época del año. En este caso, tres de las más demandadas son el gazpacho, la ensaladilla rusa y la ensalada de verano. Aquí os dejamos los ingredientes y la receta tal y como las preparamos para nuestros residentes.
Gazpacho
- Ingredientes: Tomates pera, pimiento verde, cebolla, pan, vinagre, agua fría, aceite y sal.
- Modo de preparación: Primero se pelan los tomates y se trocean todos los ingredientes, se pone todo en la trituradora y cuando esta se mete en la nevera para enfriar.
Ensaladilla rusa
- Ingredientes: patatas, judías verdes, atún, huevos, mayonesa, olivas sin hueso y pimientos rojos.
- Modo de preparación: Primero se cuecen las patatas y las judías verdes. Se ponen los huevos en una cazuela con agua para hacer huevos duros. Se asan los pimientos rojos en el horno. Una vez está todo hecho se corta en trozos y se mezcla con el atún y las olivas. Cuando lo tenemos todo bien mezclado se añade la mayonesa y se mezcla bien. Y a la nevera a enfriarse.
Ensalada de verano
- Ingredientes: pimientos verdes y rojos, tomates, cebolla dulce, sal, aceite y vinagre.
- Modo de preparación: Se asan los tomates y los pimientos, una vez asados se pelan y se cortan a trozos, se corta la cebolla bien picadita, se mezcla y se hecha el aceite, la sal y el vinagre al gusto. Y a la nevera a enfriar.
Alimentación fresca y nutritiva
La alimentación es importante todos los días del año pero los meses de verano, el incremento de la temperatura hace que necesitemos consumir menos alimentos para el mantenimiento y estabilización de la temperatura corporal.
Sin embargo, las personas mayores no pueden descuidar su dieta.
Ellos necesitan un aporte energético y de nutrientes adecuado a sus necesidades, basado en alimentos con menor aporte energético (frutas, verduras y hortalizas), pero más ricos en vitaminas, sales minerales, fibra, y especialmente en líquidos (agua).
Centros de día: prestaciones y ayudas económicas en la Ley de Dependencia
La dependencia es aquel estado en el que una persona, por diversas situaciones relacionadas con la edad, enfermedad o alguna discapacidad, requiere de la atención de otras personas que le ayuden a realizar las actividades básicas de la vida diaria. En los mayores, esta pérdida de autonomía física, psíquica o intelectual conlleva una necesidad de asistencia o ayudas para desarrollar los actos elementales del día a día.
En España, con la aprobación de la Ley de Dependencia en 2006, cualquier persona que esté en situación de dependencia puede acceder a las prestaciones que contempla la Ley, siempre y cuando tenga reconocida la situación de dependencia en alguno de los grados establecidos en la propia Ley.
La información sobre dichos grados, así como todo lo relacionado con el funcionamiento y características de la Ley de Dependencia en nuestro país, la encontraréis en este post.
Hoy, queremos centrarnos en los servicios de los Centros de día y las prestaciones asistenciales y económicas que se pueden solicitar.
Dependencia y PIA como primer paso
Lo primero, claro está, es haber realizado los trámites y tener reconocida la situación de dependencia en cualquiera de los grados establecidos. Justo después, los Servicios Sociales realizan el Plan Individual de Atención (PIA), que es el instrumento para determinar las necesidades y los recursos más adecuados según cada caso y situación.
Las prestaciones de atención a la dependencia contemplan tanto prestaciones económicas como servicios, estos últimos con carácter prioritario.
Grados de dependencia en Cataluña
Cada comunidad autónoma es la que se encarga de valorar el grado de dependencia. En el caso de Cataluña, donde se encuentran nuestros centros de El Cel de Rubí y Residencia Conxita Valls, hablamos de tres grados de dependencia:
- Dependencia moderada (Grado I): La persona solo tiene necesidades intermitentes de ayuda, como mínimo una vez al día.
- Dependencia severa (Grado II): La persona no necesita la presencia permanente para ser ayudada, pero sí que la necesita para realizar varias actividades básicas.
- Gran dependencia (Grado III): Se da cuando hay una pérdida total de la autonomía física o mental, y precisa de la presencia continuada de otra persona.
Los centros de día: qué son y qué ofrecen
Los centros de día, como El Cel de Rubí, son instalaciones especializadas en la tercera edad donde un grupo de profesionales se dedica a atender las necesidades específicas de las personas mayores únicamente durante unas horas determinadas del día.
Este tipo de centros son a menudo el paso previo a una residencia continua de una persona mayor, siendo la primera fase de la aclimatación a la residencia.
Por tanto, y en líneas generales, los Centros de día en Cataluña ofrecen un servicio de acogimiento residencial diurno y momentáneo dirigido a personas de 65 años y más en situación de dependencia que necesitan organización, supervisión y asistencia en las actividades de la vida diaria.
Estos centros complementan la atención propia del entorno familiar, con los objetivos de favorecer la recuperación y el mantenimiento de la autonomía personal y social, mantener a la persona en su entorno personal y familiar en las mejores condiciones y proporcionar apoyo a las familias en la atención a las personas mayores dependientes.
¿Cómo se asignan los centros de día?
Tal y como indicábamos antes, la asignación de un centro de día se lleva a cabo a través del Programa individual de atención (PIA), que realizan los servicios sociales públicos y que determina las modalidades de intervención más adecuadas a las necesidades de las personas en situación de dependencia en cuanto a los servicios y prestaciones económicas previstas en la resolución por su grado y nivel.
La solicitud para este estudio puede realizarse en el Centro de Atención Primaria a través del trabajador social, o en la sede de los Servicios Sociales del municipio.

¿Qué ayudas ofrece la Ley de Dependencia?
Las ayudas a la dependencia pueden ser de dos tipos: de servicios o económicas. Entre los servicios que contempla la ley, encontramos:
- Servicios de prevención de la dependencia y promoción de la autonomía: programas preventivos y de rehabilitación llevados a cabo por los servicios sociales y sanitarios.
- Servicio de teleasistencia: servicio dirigido a personas mayores o con discapacidad que viven solas y que les permite pedir ayuda en el propio domicilio en caso de necesidad.
- Servicio de ayuda a domicilio: atienden las necesidades de la persona en su propia vivienda, tanto los cuidados personales como los cuidados del hogar.
- Centros de día y Centros de noche, que representan una alternativa al ingreso residencial
- Servicios de atención residencial ya sea en centros privados acreditados o públicos.
Por otro lado, están las prestaciones económicas, cuyo objetivo es cubrir los costes de los servicios del programa individual de atención (PIA) cuando no se puede ser atendido por un servicio público o concertado. Se trata, pues, de las ayudas económicas que contempla la Ley buscando aliviar los gastos derivados de la dependencia.
Entre estas ayudas para centros de día y residencias destacan las que mencionamos a continuación.
Prestación económica vinculada al Servicio (PEVS) o cheque servicio
Esta ayuda económica, recogida dentro del Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia (SAAD), va destinada al pago de servicios de atención residencial, atención diurna o ayuda a domiciliaria de personas dependientes.
Se ofrece esta prestación cuando no se puede acceder a un servicio público de atención de cuidados, con el objetivo de facilitar el pago de estos servicios en el sector privado, cuando la persona dependiente prefiere optar por éste en lugar de por una plaza pública. Las pagas a percibir se dividen en doce al año y la cuantía dependerá del grado de dependencia obtenido, del coste del servicio y de los ahorros económicos del solicitante.
El PEVS en Cataluña consiste en servicio de atención domiciliaria, servicio de centro de día para personas mayores y servicios de centros residenciales para personas mayores, como es el caso de El Cel de Rubí.
Prestación para cuidados en el entorno familiar y apoyo a cuidadores no profesionales
Es la ayuda que ofrece el Estado para contribuir a los gastos derivados de la atención por parte de un cuidador del entorno familiar o persona de confianza a un mayor en situación de dependencia en su domicilio.
Ambas prestaciones están sujetas al grado de dependencia y a la capacidad económica del beneficiario, siendo las cuantías máximas las siguientes:

En definitiva, estas ayudas económicas a la dependencia son óptimas para las familias, ya que con ellas se pueden costear los gastos de los centros residenciales. Esto supone un gran alivio para, por ejemplo, muchas familias que no pueden permitirse aguardar las largas listas de espera de una residencia pública o que se decantan por centros muy reconocidos por su apuesta por el máximo bienestar del residente.
Conclusión
El actual Sistema de Atención a la Dependencia prevé dos opciones como ayuda a los dependientes y sus familias:
- El servicio de centro de día.
- Una prestación económica vinculada al centro de día privado para usuarios mayores de 65 años o en situaciones de análoga naturaleza a partir del grado 1 de dependencia.
Por un lado, el Servicio de atención a la dependencia ofrece plazas públicas, concertadas o colaboradoras de centro de día, en el que se establecen dos tipos de jornada:
- Media jornada: 5 horas diarias.
- Jornada completa: 10 horas diarias.
En este caso, el usuario puede decidir cuantos días a la semana quiere hacer uso del servicio (de lunes a viernes, de lunes a domingo, etc.) En función de la jornada y los días elegidos y en base a los ingresos de la persona usuaria, la Generalitat de Catalunya establece una aportación para el usuario.
Por otro lado, está la prestación vinculada al centro de día. Se trata de una prestación económica destinada al ingreso en plaza privada de centro de día. El importe de ésta prestación va en función del grado de Dependencia de la persona así como de sus ingresos. Pueden acceder a ella todos los usuarios que cumplan los requisitos establecidos y se puede dar en centros acreditados por la Generalitat de Catalunya como El Cel de Rubí.
En ambos casos, el centro de día es compatible con otros servicios como pueden ser el de atención a domicilio, servicio de limpieza, prestación de cuidador no profesional, etc.
Al calcular el importe de la ayuda o la prestación, la trabajadora social de referencia del usuario calcula conjuntamente todos los servicios solicitados, siempre y cuando sean compatibles, y a partir de este cálculo junto con los ingresos, se establece lo que el usuario deberá pagar o cobrar por cada uno de los servicios o prestaciones que se acuerden entre la Trabajadora social y el usuario y su familia.
Beneficios de contar con El Cel de Rubí como Centro de Día
Los usuarios del centro de día de El Cel de Rubí pueden disfrutar de todos los servicios del centro tales como actividades de estimulación cognitiva, gimnasia, psicomotricidad, roboterapia, estimulación sensorial, laborterapia, taller de cocina… además de todas las dietas que estén dentro de su jornada, siempre adaptadas a sus preferencias y sus necesidades.
En nuestro centro también ofrecemos a los usuarios la posibilidad de realizar una ducha semanal en el centro y de acceder a otros servicios como la peluquería o la podología.
Las terapias no farmacológicas en las residencias de mayores
En El Cel Rubí, las Terapias No Farmacológicas (TNF) son uno de los elementos en los que nos apoyamos para lograr una importante mejora de la calidad de vida de nuestros mayores.
En la atención a diversas patologías asociadas al envejecimiento y el deterioro cognitivo, y especialmente en el tratamiento de enfermedades neurodegenerativas, encontramos una serie de terapias basadas en distintas técnicas que persiguen la mejora de la calidad de vida del paciente, y sin emplear agentes químicos o fármacos. Hablamos de las terapias no farmacológicas.
¿Qué son las terapias no farmacológicas?
Los tratamientos no farmacológicos (TNF) en personas mayores son toda intervención ajena al uso de medicamentos, fundamentada científicamente, realizada sobre el paciente o el cuidador y que tiene el potencial de obtener un beneficio sobre los principales síntomas de diferentes enfermedades neurodegenerativas.
Es importante recalcar que las TNF son un complemento del tratamiento farmacológico, pero ni lo excluyen ni lo sustituyen. Se trata de intervenciones para optimizar la cognición, mejorar el estado de ánimo, la conducta y la funcionalidad de los pacientes.
Hablamos de un proceso individualizado y adaptado, que parte de un análisis detallado, y que normalmente incluye un diagnóstico clínico y una valoración neuropsicológica.
Gracias a las terapias no farmacológicas, podemos retrasar los estados de demencias y el deterioro cognitivo en general. Este tipo de terapias fomentan que el cerebro sea capaz de realizar cambios y modificaciones a nivel estructural y funcional, es decir, aumentan la plasticidad cerebral.
Al mismo tiempo, las terapias no farmacológicas conllevan menos efectos secundarios y son más económicas. En décadas pasadas, este tipo de terapias se centraban en estimulación cognitiva y tareas de memoria. Sin embargo, paulatinamente se han ido focalizando en aspectos cognitivos, motivacionales, emocionales, de aprendizaje, actividad física, ocio significativo…
Las investigaciones han evidenciado que las TNF pueden ser tan o más efectivas que el empleo de fármacos para mejorar la calidad de vida de las personas.
Objetivos de las terapias no farmacológicas

Las intervenciones no farmacológicas en personas mayores buscan optimizar las funciones cognitivas, conductuales y funcionales, y contribuir a satisfacer ciertas necesidades que presentan los cuidadores.
Con el envejecimiento, pueden surgir modificaciones en el funcionamiento cognitivo, ya sea disminución de la atención, ralentización del procesamiento de la información, declive de la memoria y de las funciones ejecutivas...
Más allá del tipo de envejecimiento y su impacto en cada persona, numerosas patologías que surgen durante la vejez no tienen un tratamiento eficaz, lo que impulsa a complementar el tratamiento farmacológico con las intervenciones no farmacológicas o psicosociales, que pueden ser diversas. Pero todas ellas comparten los mismos objetivos terapéuticos:
- Estimular y mantener las capacidades mentales
- Evitar la desconexión del entorno y fortalecer las relaciones sociales
- Dar seguridad e incrementar la autonomía personal del paciente
- Estimular la propia identidad y autoestima
- Minimizar el estrés y evitar reacciones psicológicas anómalas
- Mejorar el rendimiento cognitivo y funcional
- Incrementar la autonomía personal en las actividades de la vida diaria
- Mejorar el estado y sentimiento de salud
- Mejorar la calidad de vida del paciente y de los familiares y/o cuidadores
Problemas y hándicaps de las terapias farmacológicas en el paciente geriátrico
La toma de medicamentos por parte de nuestros mayores es algo imprescindible en muchos casos.
La disminución de la morbimortalidad fruto del progreso sanitario y social, junto al descenso de la natalidad, ha dado lugar a un importante envejecimiento poblacional. En España, cerca de un 20% de la población supera los 65 años. Además, más de un millón de personas supera los 80 años en nuestro país. Este colectivo poblacional es el que concentra la mayor parte de la prescripción farmacológica, especialmente por los factores de riesgo y enfermedades crónicas asociados. Factores que suelen coincidir de forma múltiple (comorbilidad).
Teniendo en cuenta que en los ancianos la polifarmacia, la autoprescripción, el mal uso de fármacos, las interacciones farmacológicas y las reacciones adversas a medicamentos (RAM) son más habituales de lo que quisiéramos, es fundamental analizar cada caso en concreto. Y ver la problemática de su diferente respuesta farmacológica, la falta de adherencia, los problemas de comorbilidad, etc. como elementos cruciales a los que desde el Cel Rubí damos respuesta mediante la ayuda de las terapias no farmacológicas.

Principales terapias en la actualidad
Entre las TNF orientadas al paciente más utilizadas, encontramos la intervención conductual, el ejercicio físico, estimulación cognitiva y/o sensorial, musicoterapia, reminiscencia, relajación muscular, terapia asistida con robots, psicomotricidad o el uso de realidad virtual, entre otras.
Un ejemplo práctico es la roboterapia. En El Cel Rubí apostamos por la roboterapia para jugar y acompañar a personas con deterioro cognitivo avanzado y generar efectos en nuestros mayores como el placer o la relajación. En este enlace podéis ver en qué consiste.
La estimulación cognitiva es quizá la que tiene como bagaje un mayor apoyo empírico, siendo incluso propuesta como la primera intervención que se debe realizar en las demencias.
Conozcamos algunas de ellas:
Terapia de Orientación a la Realidad (OR)
La Terapia de Orientación a la Realidad (OR) se basa en la presentación de información relacionada con la orientación tanto temporal, como espacial y la propia identidad, para proporcionar a la persona comprensión acerca de sí misma y de lo que la rodea.
Psicomotricidad y Fisioterapia y Estimulación Motora
Es la estimulación de las capacidades intelectuales y físicas a partir del movimiento, con el ritmo, la respiración, el equilibrio, tono muscular, etc. Favorece la expresión y la estimulación sensorial, facilitando la comunicación a través del lenguaje corporal y aumenta el confort y la calidad de vida del paciente y de su familia.
Terapias con animales
Es el uso de animales de compañía, habitualmente perros y gatos, para motivar al paciente y provocar una mejoría global tanto cognitiva, afectiva como social. El uso de robots, permite un mejor control sobre las reacciones de los animales que participan en las terapias, así como un mayor control sobre la terapia.
Musicoterapia
La música como herramienta terapéutica lleva a las personas a acceder a sus emociones y recuerdos gracias a la producción y audición de la música.
Terapia de reminiscencia
Es el proceso natural de la mente que persigue traer de nuevo a la conciencia experiencias vividas en el pasado, así como conflictos pendientes por resolver. Esta terapia del recuerdo se basa fundamentalmente en la realización de sesiones (individuales o grupales) en las que se estimula a los participantes a recordar hechos y acontecimientos personales o sociales del pasado.
Estimulación Cognitiva
Son los procedimientos y técnicas para lograr el máximo rendimiento intelectual, la mejor adaptación familiar y social en los sujetos que sufren un proceso degenerativo. Se basa en la plasticidad sináptica y fundamentalmente se emplean estrategias de restauración, compensación y sustitución de las funciones cognitivas. ¿Cómo? Mediante modificaciones ambientales, entrenamiento de habilidades compensatorias o reentrenamiento directo de las áreas comprometidas. Es decir: estimular el cerebro para la mejora de las funciones cognitivas y la optimización de su rendimiento, potenciando las capacidades preservadas y persiguiendo frenar en lo posible la progresión del deterioro.
Estimulación multisensorial - Snoezelen
Se trata de uno de los métodos que está ganando más importancia y popularidad en la actualidad, y del que os hemos hablado largo y tendido en el Cel Rubí.
El enfoque “Snoezelen” asume el mundo como lugar en el que vivimos en constante mezcla de luces, sensaciones, gustos, experiencias táctiles, etc. mediante nuestros órganos sensoriales. Esto se puede configurar como terapia para provocar el despertar sensorial de las personas, favoreciendo la comprensión con nosotros mismos y el entorno mediante actividades significativas y estímulos. Por ello, las salas multisensoriales Snoezelen son espacios interactivos pensados para la estimulación de los sentidos, buscando mejorar la calidad de vida de personas con discapacidad y personas mayores con deterioro cognitivo severo o demencia, cuyas capacidades motoras y neurológicas están afectadas.
La actividad física
La actividad física supone una de las funciones cognitivas más relevantes entre las involucradas en el mantenimiento de las actividades de la vida diaria y del funcionamiento independiente. En nuestro caso, la Actividad Física Adaptada es considerada una terapia no farmacológica de múltiples beneficios. Para ello, es fundamental el trabajo multidisciplinar de todos los integrantes de la clínica.
Talleres para mayores

Es una de las terapias genéricas más eficaces con el fin de tener un buen envejecimiento, tanto en salud física como mental. Es crucial para cualquier persona mayor poder realizar talleres que estimulen las tres áreas: física, cognitiva y social.
Existen talleres de todo tipo. En El Cel Rubí apostamos por actividades relacionadas con el ingenio, como los juegos de mesa, los crucigramas y pasatiempos; la lectoescritura, gerontogimnasia, risoterapia, Mindfulness, Arteterapia, etc.
Entrenamiento en Actividades de la Vida Diaria
Consiste en la práctica guiada, con el mínimo de ayuda que sea posible, de actividades de la vida diaria del residente.
Programas de Psicoestimulación
Son programas concretos que mezclan distintos tipo de actividades para trabajar varias habilidades y capacidades, ya sean la orientación, lenguaje, atención, memoria, cálculo…
Ventajas y beneficios de las terapias no farmacológicas
Los primeros estudios para aplicar estas terapias indicaron que eran muy beneficiosas para personas con algún tipo de demencia y sus familiares. Sin embargo, a lo largo de los años y por nuestra experiencia propia, podemos asegurar que estas terapias impactan positivamente en cualquier persona, tenga enfermedades neurodegenerativas o no. Por otro lado, los beneficios son múltiples pero individualizados en cada usuario.
A grandes rasgos, hablamos de:
- Prevenir futuros problemas cognitivos y deterioros en la salud
- Tienen menos efectos secundarios
- Evitar el aislamiento social, la desconexión con su entorno, y mejorar las relaciones sociales
- Reforzar y mantener las capacidades y habilidades, así como estimular la propia identidad y autoestima.
- Poder comunicarse y expresar sentimientos y emociones con mayor seguridad
- Estimular, potenciar o mantener las capacidades del paciente.
- Menguar el estrés y evitar reacciones psicológicas anómalas.
En definitiva, mejorar la calidad de vida de la persona enferma y sus familiares y cuidadores.











