El Consejo de Participación: construyendo nuestra residencia entre todos

En las residencias de mayores, fomentar la participación activa de los residentes mediante los Consejos de Participación es absolutamente clave para garantizar su bienestar y calidad de vida.

En El Cel de Rubí creemos que un buen centro no solo se define por sus instalaciones o sus servicios, sino también por la capacidad que tiene de escuchar, adaptarse y mejorar constantemente.

Y esa mejora solo es posible cuando damos voz a todas las personas que forman parte del día a día: residentes, familias y trabajadores.

Por eso, una vez al año, organizamos con mucho cuidado y dedicación el Consejo de Participación, un espacio de diálogo donde entre todos analizamos, valoramos y proponemos acciones que repercutan de forma positiva en la vida del centro.

Estos Consejos de Participación se han consolidado como la mejor herramienta para empoderar a nuestros mayores, permitiéndoles influir en las decisiones que afectan su día a día.

¿Qué son los Consejos de Participación?

Estos consejos tienen su origen en normativas como la Ley Autonómica 12/2007 de Servicios Sociales, que establece la necesidad de procesos de participación democrática en centros que prestan servicios sociales, especialmente aquellos que reciben financiación pública.

Así, estamos ante unos órganos consultivos y deliberativos cuya finalidad es hablar con sinceridad sobre cómo va el día a día del centro.

Se trata de crear un espacio seguro y abierto donde los residentes puedan expresar sus opiniones, inquietudes, sugerencias y preocupaciones sobre la vida en la residencia.

Además de nuestros mayores, también participan familiares, profesionales del centro y, en algunos casos, representantes de la administración pública, fomentando así la colaboración y la toma de decisiones conjuntas.

Así, nos planteamos y debatimos entre todos sobre cuestiones como: ¿qué cosas han funcionado bien? ¿qué aspectos podrían mejorar? o ¿qué nuevas actividades o dinámicas se pueden plantear de cara al futuro?

¿Cómo funcionan los Consejos de Participación?

Aunque varía según la institución, el funcionamiento de los Consejos de Participación suele tener una estructura común, sencilla y lógica:

  • Composición: Hay representantes de los residentes, familiares, dirección del centro y profesionales como trabajadores sociales.
  • Elección de miembros: Se establecen mecanismos para garantizar elecciones transparentes y representativas.
  • Reuniones periódicas: Se celebran reuniones regularmente para abordar temas relevantes para la comunidad residente.
  • Temas tratados: Se discuten aspectos como la calidad de la atención, programación de actividades, alimentación, limpieza, uso de zonas comunes y convivencia.
Las trabajadoras del centro (de izquierda a derecha): Rosalina, adjunta de enfermería, y Francesca, enfermera.
Las trabajadoras del centro (de izquierda a derecha): Rosalina, adjunta de enfermería, y Francesca, enfermera.

¿Qué temas abordamos en el Consejo de Participación en El Cel Rubí?

Al inicio de estas reuniones siempre revisamos el acta del último Consejo, es decir, el resumen de lo que se acordó en la última reunión.

Esto nos permite ver si se han cumplido los compromisos adquiridos, si se ha avanzado en los objetivos marcados y qué puntos siguen pendientes o pueden retomarse.

Después, se abre una ronda de intervenciones donde cada grupo puede hablar de temas que considera importantes. Solemos centrarnos en aspectos como los siguientes:

Intentamos que sea una reunión donde todo el mundo se sienta escuchado, respetado y valorado.

Tomamos nota de todo lo que se comenta y, una vez finalizado, redactamos una nueva acta con los acuerdos y propuestas, que servirá como hoja de ruta para la siguiente reunión.

Para nuestra residencia, la reunión anual del Consejo de Participación se ha implementado como una herramienta para empoderar a nuestros residentes.

Su participación fortalece la comunidad y promueve un ambiente de colaboración y respeto y, al mismo tiempo, fomenta un sentido de pertenencia y mejora la calidad de los servicios.

Los usuarios del centro: Patrocinio y Lucrecia.
Los usuarios del centro: Patrocinio y Lucrecia.

¿Cómo se organiza en El Cel de Rubí?

Unas semanas antes de celebrar el Consejo de Participación, enviamos un comunicado a todas las familias, a los usuarios y a las trabajadoras informando que pronto se llevará a cabo el Consejo de Participación.

En ese escrito explicamos en qué consiste y animamos a quien tenga interés en participar a que se apunte.

Sabemos que muchas personas tienen ganas de implicarse, así que si en alguno de los tres grupos (familiares, trabajadores o residentes) hay más de dos personas interesadas, organizamos una votación interna, sencilla y transparente, para elegir quiénes serán los dos representantes de cada colectivo.

De esta forma garantizamos que todas las voces estén representadas, pero también que la reunión se pueda gestionar de forma ordenada y efectiva.

Una vez tenemos a los participantes, enviamos la convocatoria oficial con el día, la hora y el lugar donde se celebrará la reunión.

Esta convocatoria también se remite a la Generalitat de Catalunya y al Ayuntamiento de Rubí, cumpliendo con el protocolo establecido para este tipo de órganos participativos.

Beneficios de los Consejos de Participación

Contar con un Consejo de Participación en residencias de mayores ofrece múltiples ventajas. Por nuestra experiencia, estas son las más destacadas:

  • Empoderamiento: Los residentes se sienten escuchados y valorados, lo que mejora su autoestima y bienestar emocional.
  • Mejora de servicios: Las sugerencias y opiniones de los residentes contribuyen a la mejora continua de los servicios ofrecidos.
  • Fortalecimiento de la comunidad: La participación activa fomenta un ambiente de colaboración y respeto mutuo.
  • Transparencia: Las decisiones se toman de manera abierta y participativa, lo que aumenta la confianza en la gestión del centro.

Un compromiso real con la participación

Para nosotros, el Consejo de Participación no es un mero trámite.

Es una herramienta muy valiosa para trabajar en equipo, fortalecer vínculos y seguir creciendo como centro. Cada año salen ideas, mejoras y propuestas que posteriormente se llevan a cabo, y eso marca una gran diferencia.

Aprovechar y poner en práctica estos consejos refleja un compromiso con una atención centrada en la persona y una gestión transparente y colaborativa.

Porque sabemos que escuchar a nuestros mayores y contar con su opinión es lo que nos permite seguir ofreciendo una atención centrada en las personas y en su bienestar.


Rubí Social avanza hacia la sostenibilidad con la instalación de paneles fotovoltaicos

Rubí Social da un paso más en su compromiso hacia la sostenibilidad introduciendo un nuevo modelo de consumo respetuoso con el medio.

Este proyecto, financiado por los Fondos Next Generation EU dentro del Plan de recuperación, transformación y resiliencia, es parte de nuestra estrategia para conseguir un consumo y producción de energía 100% renovable y de las iniciativas centradas en la transición hacia energías más sostenibles que contribuyan a la reducción de emisiones de CO2.


Relaciones Intergeneracionales: fortaleciendo nuestro tejido social

Una parte esencial de la vida humana. Así podemos definir a las relaciones intergeneracionales. Esas conexiones que se establecen entre personas de diferentes edades y generaciones y desempeñan un rol vital en la construcción de sociedades más cohesionadas y enriquecedoras.

Las relaciones intergeneracionales se basan en la comunicación y la comprensión mutua entre personas de diferentes grupos de edad y, para que sean positivas, es importante que exista una apertura a la diversidad de experiencias y perspectivas de cada generación.

¿Qué son las relaciones intergeneracionales?

Son las conexiones que se establecen entre individuos de diferentes grupos de edad, generalmente entre personas mayores y jóvenes.

Estas relaciones se dan a diario en diversos entornos, como el familiar, el comunitario, el educativo y el laboral. Sin embargo, hay que ir al núcleo de la cuestión, a descifrar cómo estas relaciones modifican nuestra visión de la vida.

Es decir, lo más destacado no es el componente de la edad sino el de la experiencia.

Por tanto, ¿qué distingue a estas relaciones?

La oportunidad de intercambio, aprendizaje y apoyo mutuo entre generaciones.

Se produce aquí una respuesta bidireccional, pues los beneficios de las relaciones intergeneracionales funcionan en un doble sentido. Por un lado, subrayan la importancia de las personas mayores en la sociedad, y por otro lado avalan el impacto positivo de nuestros mayores sobre las generaciones más jóvenes.

Las relaciones intergeneracionales pueden tomar muchas formas, desde la interacción diaria entre abuelos y nietos hasta programas formales de mentoría en los que los más ancianos comparten sus experiencias con los más jóvenes.

En cualquier caso, el amor, el respeto, la amistad o la necesidad de cuidado y apoyo son conceptos muy presentes.

Los beneficios de las relaciones intergeneracionales

Independientemente de la forma que tomen, estas relaciones intergeneracionales favorecen a todos por igual.

La diferencia de edad no es un impedimento para la comprensión, el diálogo y el aprendizaje.

A nivel genérico, el trato entre generaciones rompe barreras y estereotipos, aumenta el respeto entre generaciones al ver al otro como un igual y supone un enriquecimiento mutuo, el refuerzo de la unidad familiar y comunitaria…

Veamos ahora los beneficios más en detalle según la edad.

Beneficios para las personas mayores

Al relacionarse con personas más jóvenes a través de diferentes actividades, los más ancianos:

  • Aprenden y mantienen el cerebro activo y un buen estado cognitivo.
  • Se sienten más útiles y se acelera el envejecimiento activo.
  • Ganan en autoestima y autoconfianza.
  • Disminuyen los pensamientos negativos y la sensación de soledad.
  • Ven cómo aumenta la red de apoyo y disminuye el sentimiento de soledad.
  • Potencian el envejecimiento activo y el sentido de propósito en la vida.
  • Disfrutan del estado de abuelo, es decir, tienen todos los beneficios y alegrías de la paternidad sin inconvenientes.

Beneficios para los más jóvenes

Para ellos se produce un:

  • Gran aprendizaje de experiencias de vida y conocimientos que pueden aprovechar.
  • Desarrollo de habilidades sociales como la empatía, la paciencia y la escucha activa.
  • El traspaso de valores y tradiciones de primera mano.
  • Se reduce la estigmatización de la vejez y se rompen mitos y prejuicios.

Un impacto positivo para siempre

¿Por qué dar por hecho el desinterés de los jóvenes por la importancia de las personas mayores en la sociedad? ¿Por qué creer que en la vejez se mira a las nuevas generaciones mayoritariamente con recelo o desconfianza?

Cuando se promueve la participación social de las personas mayores, se ponen en valor sus aportaciones y los jóvenes son más capaces de asimilar los aspectos positivos de hacerse mayores y de compartir esas experiencias.

Esas relaciones sociales con personas de otra edad generan en ambos casos un ambiente optimista, con ilusiones renovadas, nuevos retos y un sentimiento de integración y comprensión.

Grandes retos por delante

A pesar de las ventajas de las relaciones intergeneracionales, también pueden presentarse obstáculos comunes.

El más lógico es la diferencia generacional que hay que salvar, puesto que las diferencias en valores, creencias y estilos de vida pueden dar pie a malentendidos e incluso conflictos. La clave aquí está clara: una comunicación abierta y la empatía.

La brecha tecnológica también puede dificultar la comunicación y la interacción entre generaciones. La paciencia y el apoyo son fundamentales para superar esta barrera y que las personas mayores no se sientan abrumadas por la tecnología.

Por supuesto, también hay que poner un contrapeso cuando las expectativas de una de las partes pueden ser desiguales en tiempo, atención o compromiso en la relación.

¿Cómo fomentar estas relaciones? A continuación veremos algunos ejemplos como actividades compartidas, pero siempre a partir de la construcción de un puente intergeneracional para facilitar el entendimiento y el apoyo mutuo.

Actividades para fortalecer las relaciones intergeneracionales

Las actividades que fortalecen las relaciones intergeneracionales son de lo más variopinto y deben adaptarse a las preferencias y necesidades de las personas involucradas.

En El Cel de Rubí somos muy conscientes de ello. Es por eso que en nuestro centro desarrollamos las siguientes actividades intergeneracionales:

  • Actividades en Sant Jordi: Intercambio de puntos de libros y rosas con diferentes institutos de Rubí.
  • Cantar ‘Nadales’: en navidad acuden diferentes grupos de edades (guardería e infantil) a cantar Nadales y los abuelos preparan el coro de navidad e intercambian versiones y postales navideñas.
  • Proyecto de rendimiento físico: Proyecto donde estudiantes del módulo de rendimiento físico de Terrassa vienen a realizar clases al centro con y para nuestros mayores.
  • Servicio comunitario de Institutos de Secundaria: Diversos colegios e institutos de Secundaria realizan proyectos intergeneracionales en nuestro centro. Cada año conjuntamente con los colegios/institutos diseñamos una serie de proyectos que los alumnos desarrollan en el centro.
  • Proyectos junto al Instituto la Serreta: Colaboraciones con estudiantes del Grado Superior de Atención a las Personas donde preparan actividades en carnaval, Sant Jordi, navidad, etc.
  • Salidas al exterior con participación de familiares: Durante junio y julio, los jueves por la tarde se crean grupos de salidas al parque de Can Oriol, a merendar, días de playa…
  • La fiesta de las familias: Comida que se realiza en el centro en mayo, donde participan todas las familias de los usuarios y se conocen, se relacionan y se realiza una gran fiesta.
  • Visita al colegio Creanova de Sant Cugat: Nuestros abuelos realizaron diferentes talleres y enseñan a los más pequeños a plantar plantas y a jugar al dominó.

Además, estamos ultimando los detalles del futuro proyecto de "Solidaridad y juegos intergeneracionales", que se implantará en el curso 23-24.

En definitiva, fomentar la comprensión y el respeto mutuo entre generaciones es la llave para potenciar las relaciones intergeneracionales.

Sin duda, son un activo muy valioso en nuestra sociedad.

Conectan a personas de diferentes edades, generaciones y eras, permitiendo un intercambio de experiencias, apoyo mutuo y enriquecimiento personal.

Así, a medida que reconocemos y fomentamos la importancia de las relaciones intergeneracionales, podemos construir comunidades más fuertes y cohesionadas. Unas conexiones que enriquecen nuestras vidas y nos ayudan a aprender, crecer y prosperar en un mundo diverso y en constante evolución.


Una alimentación e hidratación adecuada para personas mayores durante el verano: consejos y recomendaciones

Con la llegada de la época de mayor calor del año, es importante prestar atención a la alimentación de las personas mayores en verano.

El aumento de las temperaturas y la exposición al sol pueden afectar su salud y bienestar, por lo que es crucial tomar medidas para mantener una dieta equilibrada y nutritiva.

Sufrir golpes de calor o deshidratarse por la pérdida de líquidos son algunos de los principales problemas causados en épocas de altas temperaturas. Cuando hablamos de nuestros mayores, en tanto que población vulnerable, las probabilidades de padecer alguno de estos males en verano se multiplican.

Por ello, una alimentación equilibrada, saludable y con alto contenido de líquidos, ayudará a combatir el calor en este sector de la población.

Para tener claro el qué, el cuándo y el cómo, en este artículo vamos a explorar y detallar qué alimentos deben consumir, qué bebidas deben tomar y qué deben evitar comer las personas mayores durante los meses más calurosos del año.

El consumo de agua, la hidratación y las mejores bebidas para el verano

A medida que envejecemos, nuestro sentido de la sed puede disminuir, lo que aumenta el riesgo de deshidratación. Por ello, es primordial mantener los niveles de hidratación adecuados.

Básicamente, se trata de consumir mucho líquido en diferentes formas.

Además de agua y/o aguas con frutas de temporada, son muy apetecible los zumos, leche semi o desnatada, horchata baja en azúcar, infusiones frías o la gelatina sin azúcar, que se utiliza mucho especialmente en usuarios con disfagia.

Las leches fermentadas como el yogur también poseen un alto valor nutritivo, son de muy fácil ingesta y digestión, y aportan calcio para combatir su desgaste óseo.

Concretamente, la cantidad de agua diaria debe ser de 8 vasos o más o su equivalente en comidas y bebidas líquidas, como sopas ligeras, gazpachos, zumos. Y es más que recomendable beber un vaso de agua al menos cada dos horas, aunque la persona mayor afirme que no tiene sed.

Debemos insistir en que, para evitar la deshidratación, el equilibro hídrico debe aproximarse a los 2-2,5 litros por día de agua.

persona mayor bebiendo agua

La importancia de una alimentación nutritiva y completa

Una alimentación equilibrada y nutritiva es esencial para las personas mayores durante el verano.

Todo parte de la base de consumir alimentos hidratantes, en especial frutas y verduras con alto contenido de agua, como sandía, melón, pepino y lechuga. Pero hay mucho más a tener en cuenta.

En lo que a hortalizas y verduras frescas se refiere, hablamos de una excelente fuente de vitaminas, minerales y antioxidantes. Aquí, es importante, tal y como hacemos en El Cel de Rubí, seguir las recomendaciones de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología, que invita a dar más hortalizas y verduras refrescantes como ensaladas de tomate, espinacas, pepino, lechuga, zanahoria, alcachofas, remolacha, escarola, col, brotes, pimiento, etc.

Sobre las frutas está ‘todo’ escrito, siendo la sandía, el melón y el melocotón los reyes del verano, a los que añadir, por ejemplo, kiwi, manzana, fresas y arándanos.

También son recomendables las proteínas magras, es decir, optar por carnes magras, pescado, huevos, legumbres y lácteos bajos en grasa proporciona a las personas mayores los nutrientes necesarios para mantener la masa muscular y la energía.

Además, el consumo moderado de grasas saludables como aguacates, nueces y aceite de oliva, ayuda a mantener una buena salud cardiovascular. Y las grasas mono y poli-insaturadas, como las que contienen el aceite de oliva y de semillas, además de los frutos secos oleaginosos, deben incluirse más en los aderezos, comidas y meriendas.

Es decir: los alimentos con Ácidos grasos omega-3, como el aceite de oliva, el pescado azul, el marisco, frutos secos y la lechuga o espinacas, son esenciales para el fortalecimiento de la masa muscular y retrasa el deterioro cognitivo, y en especial el control de la presión arterial.

También debemos hacer un consumo habitual de cereales, siendo los más beneficiosos los integrales, como la cebada o el maíz, que no aportan grasas.

En este sentido, hay que tener muy presente la necesidad de tomar fibra para evitar estreñimientos, que es uno de los problemas más habituales en las personas mayores, y preparar legumbres o comer habitualmente frutos secos.

En definitiva, y siempre según los expertos, la dieta de una persona mayor en verano debe ser rica en fibra, agua y baja en calorías.

¿Qué alimentos y bebidas se deben evitar?

Hay algunos alimentos que deben evitarse o consumirse con moderación durante el verano.

En general, hablamos de platos de gran aporte calórico, como embutidos, carnes grasas, quesos demasiado curados o leche entera, así como un exceso de alimentos ricos en azúcares (ciertos helados, granizados o bebidas gaseosas), ya que lejos de calmar la sed, aumentarán la sensación de ella.

Más concretamente, los alimentos fritos y grasosos pueden ser pesados para la digestión y aumentar la sensación de calor corporal.

A su vez, los alimentos procesados y azucarados pueden causar fluctuaciones en los niveles de azúcar en la sangre y contribuir al aumento de peso.

En suma, debemos evitar preparaciones contundentes en forma de guisos, pucheros, fritos o asados y las sopas calientes.

Y mucho ojo también con el aumento del riesgo de intoxicaciones alimentarias: debemos consumir alimentos seguros, bien conservados, envasados o cocinados, utilizar huevo pasteurizado y tener cuidado con las salsas y mahonesas.

Y finalmente, el quid de la cuestión: el alcohol. Junto a la cafeína, el alcohol puede aumentar el riesgo de deshidratación y afectar el sueño, por lo que no se recomienda el alcohol para la gente de edad avanzada. Ahora bien: lo mejor es limitar su consumo, ya que si no está contraindicado, se puede dar una copa de vino en la comida y/o en la cena, o incluso una cerveza sin alcohol, pero sin exceder los 25 gramos al día.

Ideas de recetas para verano

Como decíamos, durante el verano son ideales las comidas más ligeras, como cremas, caldos y sopas frías en almuerzos y cenas. Entre ellas destacamos la vichyssoise, gazpacho, ajoblanco y otras recetas veraniegas.

Como segundos platos, el pescado azul y los muslos de pollo son ideales, y de acompañantes las ensaladas, arroz integral o cuscús, entre otros.

Los huevos rellenos, el gazpacho de sandía o fresas, timbal de atún y aguacate o la ensalada de lentejas son platos muy sugerentes e ideales para que nuestros mayores pasen los días más calurosos del año saciados, felices y sanos.

Recetas veraniegas en El Cel de Rubí

En nuestra residencia siempre realizamos platos especiales según la época del año. En este caso, tres de las más demandadas son el gazpacho, la ensaladilla rusa y la ensalada de verano. Aquí os dejamos los ingredientes y la receta tal y como las preparamos para nuestros residentes.

Gazpacho

  • Ingredientes: Tomates pera, pimiento verde, cebolla, pan, vinagre, agua fría, aceite y sal.
  • Modo de preparación: Primero se pelan los tomates y se trocean todos los ingredientes, se pone todo en la trituradora y cuando esta se mete en la nevera para enfriar.

Ensaladilla rusa

  • Ingredientes: patatas, judías verdes, atún, huevos, mayonesa, olivas sin hueso y pimientos rojos.
  • Modo de preparación: Primero se cuecen las patatas y las judías verdes. Se ponen los huevos en una cazuela con agua para hacer huevos duros. Se asan los pimientos rojos en el horno. Una vez está todo hecho se corta en trozos y se mezcla con el atún y las olivas. Cuando lo tenemos todo bien mezclado se añade la mayonesa y se mezcla bien. Y a la nevera a enfriarse.

Ensalada de verano

  • Ingredientes: pimientos verdes y rojos, tomates, cebolla dulce, sal, aceite y vinagre.
  • Modo de preparación: Se asan los tomates y los pimientos, una vez asados se pelan y se cortan a trozos, se corta la cebolla bien picadita, se mezcla y se hecha el aceite, la sal y el vinagre al gusto. Y a la nevera a enfriar.

Alimentación fresca y nutritiva

La alimentación es importante todos los días del año pero los meses de verano, el incremento de la temperatura hace que necesitemos consumir menos alimentos para el mantenimiento y estabilización de la temperatura corporal.

Sin embargo, las personas mayores no pueden descuidar su dieta.

Ellos necesitan un aporte energético y de nutrientes adecuado a sus necesidades, basado en alimentos con menor aporte energético (frutas, verduras y hortalizas), pero más ricos en vitaminas, sales minerales, fibra, y especialmente en líquidos (agua).


El programa de actividades de El Cel Rubí

Hay distintos temas que son de vital importancia para abordar todo lo que conlleva la vida en nuestras residencias, de algunos ya os hemos hablado anteriormente en el blog. Por ello, hoy queremos hablaros de otro tema crucial en el día a día de nuestros mayores: el programa de actividades de El Cel Rubí.

Las actividades, el motor del día a día

Nuestro centro está adaptado a las necesidades de los usuarios con el fin de garantizar el máximo nivel de autonomía y bienestar, velando nuestro personal por el bienestar durante toda la estancia del usuario en el centro y desde diversas disciplinas: auxiliares de enfermería y geriatría, médicos, servicio de enfermería, psicóloga, terapeutas, educadores y trabajadores sociales, fisioterapia, así como servicios de lavandería, peluquería, podología, transporte adaptado, acompañamiento, atención y limpieza domiciliaria y cocina propia.

En ese cuidado integral, un asunto elemental son las actividades específicas que realizan nuestros mayores.

En primer lugar, las actividades son multinivel: dentro de una misma actividad hay diferentes dificultades para que los usuarios que participan, sin importar su capacidad actual.

De esta forma, nuestros mayores siempre pueden disfrutar de la actividad, especialmente teniendo el punto terapéutico de refuerzo de capacidades y retención, para no perder tan prematuramente sus capacidades.

En El Cel Rubí tenemos claro que el objetivo de una actividad es disfrutar y ser feliz, pero todas tienen una bastante terapéutica.

Por otro lado, realizamos actividades en paralelo aprovechando los diferentes perfiles técnicos que tenemos. Un ejemplo: mientras un grupo realiza ejercicios en 'Actívate' - la gimnasia matinal-, otro grupo que no pueda seguir este tipo de gimnasia hace estimulación sensorial.

Con diferentes actividades en paralelo, podemos dar a los usuarios varias opciones según sus gustos y capacidad de seguir la actividad.

Con esta propuesta diaria, nos aseguramos al mismo tiempo que las personas con  alto deterioro cognitivo participen diariamente en alguna actividad. Su pérdida de capacidad decisoria nos lleva a reforzar el beneficio terapéutico de las mismas, y esto es de suma importancia.

Las actividades más destacadas

Disponemos de un calendario de actividades dirigidas mensual, disponemos de diferentes áreas de actuación:

  • Estimulación cognitiva: Atención i concentración, Bingo, Cálculo, Conversa, Memoria, reminiscencias, Musicoterapia, praxias, razonamiento, taller de costura, orientación espacial y temporal, manualidades, terapia canina, tertulias
  • Estimulación sensorial: estimulación basal, reconocimiento auditivo, táctil, visual y olfativo, juegos de pelota, roboterapia, estimulación en sala multiseosnrial
  • Psicomotricidad: Activate, basket, bolos, diana, juego de aros o de pelota, kriket, taller funcional.
  • Fisioterapia: Crossfit, marcha y bipedestación, fisioterapia encamados, gimnasia global extremidades
  • Ludoterapia, juegos de mesa, cartas, domino,
  • Actividades de ocio entre otras actividades de centro.

Seguro que habéis podido ver en nuestras redes sociales que no pasamos por alto ningún cumpleaños de nuestros mayores.

Cada mes la Educadora Social pone los cumpleaños de los usuarios en el calendario del comedor. Lo celebramos y felicitamos a cada persona, y si la familia quiere, puede llevar pastas o entremeses para compartir.

Pero también hacemos muchas otras actividades:

  • Sala multisensorial y roboterapia: Realizamos terapia sensorial en el espacio Snoezelen, especialmente pensado para la participación de personas con alta dependencia.
  • Tareas del hogar: De forma siempre voluntaria los usuarios que lo quieran pueden doblar toallas o baberos, ayudar a poner la mesa a las auxiliares, enrollar venas compresivas, colocar baberos a los usuarios antes de las comidas... Con ello fomentamos la autoestima y la sensación de utilidad e importancia de cada persona mayor.
  • Fiesta de la familia: Este acontecimiento anual tiene como principal objetivo incorporar a los familiares a la dinámica del centro y ofrecer a los usuarios un día en el que poder disfrutar de la familia y de los compañeros. Esta jornada festiva se basa en la celebración de una comida de hermandad.
  • Apoyo familiar: Junto a la fiesta de la familia, realizamos monográficos y sesiones formativas para familiares, donde tratamos varios temas del centro, con información específica del usuario, etc.
  • Programa de voluntariado: Ya sea con familiares, amigos o con proyectos de escuelas, practicamos el programa de voluntariado con actividades dentro del calendario, donde normalmente se comparte o muestra alguna nueva habilidad.
  • Trabajo comunitario: Realizamos salidas en la comunidad con acompañamiento de familiares y voluntarios. Visitamos y paseamos por lugares particulares del barrio donde los usuarios se sienten identificados y recuerdan vivencias pasadas.
  • Taller Solidario: Los participantes realizan varios productos artesanales a propuesta suya y estos trabajos se ponen a la venta, pudiendo destinar los beneficios a un proyecto social de su elección.
  • Taller de Cocina: Los usuarios proponen a cocina un plato a realizar que les recuerde algún hecho importante de su vida. Además, también contamos con talleres de y cocina de la cena de los viernes, donde los mismos usuarios preparan el segundo plato de la cena, empanadas, pizzas, etc.
  • Fiesta de San Jordi: Se interpreta la leyenda del dragón y San Jordi por parte de los usuarios, trabajadores y familiares. Se acude al centro de la ciudad a ver las paradas de libros y rosas
  • Fin de semana del ocio: Cada fin de semana vemos una película por la tarde, con palomitas y refrescos. Es una actividad que surgió desde el consejo de participación del centro, cuando nuestros mayores decidieron que querían cine los fines de semana. Para ello, adquirimos una televisión de 75" y disponemos de Movistar TV para que puedan elegir la película que deseen.

Actividades socio-educativas en fechas señaladas

Por supuesto, en fechas como Nochevieja, Reyes o Carnaval, celebramos las campanadas en la cena, se hace un regalo para todos los usuarios, una comida especial y roscón, y hacemos una fiesta de disfraces, respectivamente.

¿Cómo organizamos las actividades?

La Educadora social, psicóloga, la terapeuta ocupacional y la fisioterapeuta son quienes principalmente velan para hacer un calendario de actividades equilibrado y con la máxima participación.

Así, cada profesional, ya sea psicólogo, terapeuta, terapeuta ocupacional o educador social, planifica sus actividades, todas quedan registradas en nuestro software de gestión, la información es totalmente transversal y hay una buena coordinación del equipo para no repetirlas y para disponer de un calendario mensual.

Contar con la participación de todos

La participación de nuestros mayores y sus familiares, junto con el personal de El Cel de Rubí, es la base sobre la que se sustentan todas las actividades de nuestro centro. Para ello, fomentamos dicha participación de forma específica según cada grupo:

Los familiares

  • Consejo de participación
  • Encuestas de satisfacción
  • Buzón de sugerencias y quejas
  • Hojas de reclamación
  • Grupos de acogida y monográficos
  • Reuniones puntuales

Colectiva

  • Consejos de participación
  • Reuniones puntuales

Individuales

  • Encuestas de satisfacción
  • Buzón de sugerencias y quejas
  • Hojas de reclamación
  • Reuniones puntuales

Actividades fijadas en el calendario

A principios de cada año, diseñamos el Calendario anual de actividades según la participación y su éxito en el pasado curso, organizando también con antelación las distintas actividades lúdicas en función del calendario mensual de las actividades dirigidas.

Además, informamos con mucha previsión a nuestros mayores, futuros residentes y sus familias sobre las actividades de El Cel Rubí para lograr que se involucren y participen.