Cómo prevenir la soledad en personas mayores
La longevidad es una de las características de la población española. De hecho, nuestro país es uno de los referentes europeos en calidad de vida en la vejez. Sin embargo, aunque vivimos más años, no siempre lo hacemos acompañados. Cada vez hay más personas mayores que, a pesar de tener familia o recursos, pasan gran parte de su tiempo en soledad.
Cuando las personas disfrutan solas porque así lo han elegido, no hay ningún problema. Sin embargo, en la mayoría de casos viven una soledad no deseada y esto impacta en sus vidas.
Sin ir más lejos, un estudio reciente revela que afecta a la memoria. En la misma línea, otro estudio de la Fundación “la Caixa”, revela que el 64% de las personas mayores entrevistadas manifestaban sentir soledad no deseada.
Además, la edad avanzada es uno de los principales factores de riesgo.
Teniendo en cuenta la longevidad en España, la soledad no deseada es, sin duda, uno de los grandes retos que enfrentamos como sociedad. Para frenar esta situación, hoy queremos abordar en nuestro blog cómo prevenir la soledad en personas mayores.
Las consecuencias de la soledad en la tercera edad
La soledad no deseada no es un problema menor.
Como hemos mencionado, hay estudios que muestran su impacto en diferentes ámbitos de la vida. De hecho, afecta a nivel mental, emocional, físico…Vamos a verlo.
A nivel mental y cognitivo
La falta de estímulos y de interacción social puede acelerar el deterioro cognitivo, afectar a la memoria y aumentar el riesgo de desarrollar enfermedades neurodegenerativas.
A nivel emocional
La soledad prolongada en el tiempo también puede generar tristeza, ansiedad, desmotivación e incluso depresión. En ocasiones, al hacernos mayores, no tener trabajo y estar solos, sentimos que hemos perdido nuestro lugar en el mundo o que no formamos parte de nuestro entorno de forma más activa.
A nivel físico
Las personas mayores que se sienten solas suelen ser más sedentarias, cuidarse menos y a presentar un peor estado de salud general.
Sin alguien con quien salir a pasear, muchas veces reducen su actividad física diaria, lo que puede afectar a su movilidad y equilibrio.
Además, en una edad en la que se suceden los olvidos o la memoria puede fallar, también pueden descuidar hábitos como la alimentación o el seguimiento de tratamientos médicos.
En definitiva, en términos generales, no relacionarse con otras personas les hace sentirse solos y, además, hace que falten estímulos. Todo ello provoca la pérdida de rutinas, menos participación en actividades sociales y, todo, una sensación de vacío constante y diario.
Por todo ello, la soledad no deseada afecta a la persona en su conjunto, no solo a su estado de ánimo.
Por qué aparece la soledad en las personas mayores (y cómo podemos prevenirla)
Hay muchos motivos para explicar por qué una persona mayor puede sentirse sola. Los más habituales son:
- Vivir en solitario
- La pérdida de la pareja o de personas cercanas
- La jubilación y la pérdida de rutinas
- Problemas de salud o limitaciones físicas
- Una red social cada vez más reducida
- Dificultades económicas
Todos estos factores pueden hacer que, poco a poco, la persona pierda su actividad social y deje de participar en el entorno.
La buena noticia es que la soledad no deseada se puede prevenir actuando a tiempo y con un entorno adecuado.
Estas son algunas de las claves para prevenir la soledad:
- Mantener relaciones sociales activas
- Fomentar el contacto con otras personas
- Conocer y utilizar recursos sociales disponibles
- Contar con entornos estimulantes que favorezcan la interacción
Y en este contexto, existen soluciones reales para poner remedio a la soledad no deseada tales como centro de día o la residencia para personas mayores.
Centro de día y residencia: espacios para convivir, compartir y sentirse acompañado
Después de más de 25 años dedicados al cuidado de las personas, hemos visto en primera persona cómo tanto las residencias como los centros de día son espacios muy convenientes para prevenir y reducir la soledad en los mayores.
¿Por qué?
Porque ofrecen algo fundamental en la conocida como tercera edad: un entorno de convivencia y acompañamiento diario.
En nuestras residencias y centro de día, los mayores siempre tienen alguien con quien hablar, una actividad en la que participar o historias que compartir.
Son entornos con vida donde los residentes sienten que forman parte de una comunidad.
Un entorno que favorece las relaciones
En el día a día de un centro de día o una residencia:
- Promovemos rutinas compartidas a través de horarios y actividades
- Celebramos fechas importantes (cumpleaños, fiestas, tradiciones…)
- Surgen conversaciones e interacciones de forma natural
- Se crean nuevas amistades
Además, fomentamos la relación con las familias con eventos, celebraciones y actividades abiertas e impulsamos iniciativas intergeneracionales con escuelas o entidades de nuestro entorno: Rubí.
Todo ello contribuye a generar un sentimiento de pertenencia, clave para el bienestar emocional.
Acompañamiento profesional continuo
Otro aspecto fundamental tanto en el centro de día como en la residencia es la presencia de un equipo de profesionales que cuidan y acompañan.
Nuestro equipo se encarga de detectar posibles necesidades emocionales, prevenir situaciones de aislamiento y fomentar la participación. Además, se establecen relaciones humanas muy estrechas donde los profesionales se convierten en personas que apoyan el día a día de los mayores. En consecuenciaa, este acompañamiento es clave para intervenir a tiempo y evitar que la soledad se cronifique.
A la hora de poner freno a la soledad no deseada, no existe una única respuesta para todas las personas. Dependiendo de la situación, el centro de día o la residencia pueden ser la mejor opción:
- El centro de día permite mantener la vida en casa mientras se evita el aislamiento durante el día.
- La residencia ofrece un entorno de convivencia continuada, ideal cuando se necesita más apoyo o cuando la soledad es más intensa.
En cualquier caso, lo importante es adaptar la solución a la realidad de cada persona y actuar antes de que la soledad tenga un impacto mayor.
Prevenir la soledad es cuidar de verdad
Cuidar de una persona mayor no es solo atender sus necesidades físicas. Es también acompañarla, escucharla y ofrecerle un entorno donde pueda sentirse parte de algo.
Hemos visto cómo la soledad no deseada es uno de los grandes retos de nuestra sociedad, pero también es un problema que tiene solución.
Crear espacios de convivencia como los que hay en El Cel De Rubí, fomentar las relaciones y garantizar el acompañamiento diario es una de las mejores formas de mejorar la calidad de vida de las personas mayores.
Somos seres humanos y, por naturaleza, todos necesitamos lo mismo: sentirnos acompañados.
4 consejos para preparar la entrada a una residencia de mayores
Cuando llega el momento de plantearse el ingreso en una residencia de mayores, tanto los usuarios como sus familias pasan por cambios, muchas emociones y decisiones importantes.
En El Cel Rubí entendemos que este paso no es simplemente un cambio de domicilio.
Se abre camino una nueva etapa de vida que requiere cuidado, acompañamiento y sensibilidad.
Conscientes de ello, queremos compartir contigo nuestros mejores consejos para preparar la transición del hogar a la residencia, reforzando la importancia del acompañamiento emocional, social y familiar.
1. Entender la transición desde una perspectiva global
La decisión de que un mayor ingrese en una residencia suele surgir cuando los cuidados en domicilio se vuelven inviables.
Los hijos trabajan y no tienen tiempo o la persona mayor vive más años y quizá con patologías que requieren atención física o cognitiva especializada.
Esta es una realidad que la mayoría de familias afronta en algún momento de sus vidas por la imposibilidad de compaginar trabajo y cuidado del familiar o por el desconocimiento de cómo cuidar a una persona enferma o dependiente.
Es evidente que es una decisión difícil y que remueve a todos.
Por ello, los días previos y el momento del traslado pueden generar sentimientos como anticipación, culpa o incluso temor, tanto en la persona mayor como en su familia.
En estos casos, planificar con antelación, implicar al mayor en la medida de lo posible y fomentar la comunicación abierta entre los familiares y con la residencia son aspectos clave para que la adaptación sea más serena.
2. Expresar claramente los sentimientos de todos
Como en la mayoría de veces en la vida, uno de los pilares para afrontar bien la transición es abrir un espacio de diálogo sincero.
Por ejemplo, hay familias en las que tradicionalmente se han asumido los cuidados en el domicilio. Sin embargo, cuando la situación ya no es viable, se puede generar angustia, culpa o sensación de derrota.
En casos así, desde El Cel Rubí animamos a las familias a reconocer que se ha hecho todo lo posible por mantener el cuidado en casa.
Además, la decisión de ingresar en una residencia de mayores no es un fracaso, sino buscar lo mejor para la persona mayor.
De cara al futuro residente, hay que invitarle a expresar sus propias emociones con preguntas como: “¿cómo te sientes con este cambio?”, “¿qué te preocupa más?”.
También es muy importante asegurarle que aún sigue siendo parte fundamental de la familia.
Y, aún más importante, recordarle que el ingreso no supone el fin de sus vínculos ni de su proyecto de vida.
El hecho de hablar abiertamente favorece un clima de confianza entre el mayor y la familia, y permite que la persona se sienta comprendida y acompañada en esta nueva etapa.
3. Comprender que ingresar en residencia no supone renunciar a la vida social ni familiar
Uno de los mitos que más vemos en el momento de entrar en una residencia por primera vez es el famoso “ahora ya acabó todo”.
Pero nada más lejos de la realidad.
Al menos en El Cel Rubí, donde queremos subrayar que la vida en la residencia continúa con plenitud:
- El mayor mantiene sus amistades, puede recibir visitas, llamadas, compartir comidas o salidas con la familia.
- Organizamos salidas y excursiones y animamos a los familiares a participar, porque consideramos que ellos también forman parte de la gran familia de El Cel Rubí.
Esta continuidad de relaciones sociales es clave para evitar el aislamiento y reforzar el bienestar emocional.
4. Cómo lo hacemos en El Cel Rubí: acompañamiento, adaptación y personalización
En nuestra residencia en Rubí (Barcelona) contamos con un enfoque integral y humano para gestionar esta transición de vivir en casa a vivir en la residencia.
Visita y conocimiento previo del centro
Invitamos al mayor (y a la familia) a visitar la residencia, conocer a nuestro equipo y a sus futuros compañeros.
Creemos que cuando el usuario puede ver el lugar, la residencia deja de ser algo desconocido o “temido” y se convierte en un sitio para compartir, reír y vivir. En definitiva, una primera visita ayuda a disipar ideas preconcebidas, responde a dudas y favorece la confianza.
Expresión de sentimientos y voluntades
En esta fase facilitamos espacios de diálogo en los que, tanto mayor como familiares, pueden expresar sus inquietudes, deseos y expectativas.
Para nosotros es muy importante valorar el hecho de que muchos mayores llevan rutinas bien establecidas, formas de hacer las cosas y necesitan respetar su historia de vida.
Personalización del nuevo hogar
A la hora de ingresar, el equipo técnico recoge información detallada sobre la historia personal del mayor (hábitos, gustos, preferencias, rutinas) para adaptar el día a día lo más posible a sus necesidades.
Para ayudarnos en esta labor, los residentes pueden traer consigo objetos significativos: fotografías, pequeños muebles, cojines, colchas, muñecos…
De esta forma, su habitación se convierte en un hogar personal, acogedor y con su propio gusto.
Al mismo tiempo, es una manera de respetar su autonomía y su intimidad desde el primer día.
Seguimiento del proceso de adaptación
Una vez ingresado, todo el equipo técnico realiza un seguimiento continuo tanto del mayor como de su familia, para ofrecer apoyo, resolver dudas y facilitar el proceso.
Somos conscientes del gran cambio que supone: cambiar de hogar, de rutina, de entorno. Por eso acompañamos esta fase con sensibilidad, flexibilidad y escucha activa.
En conjunto, este enfoque ha demostrado facilitar una integración más rápida, disminuir la ansiedad inicial y favorecer que nuestros residentes se sientan parte de la comunidad desde el inicio.
Acompañar para que el cambio sea oportunidad
Desde El Cel Rubí nos gusta animar entender la transición a una residencia no como el final de un capítulo, sino como el comienzo de otro lleno de posibilidades: nuevos vínculos, actividades, comunidad, atención especializada y acompañamiento.
Como hemos ido diciendo, para que el cambio realmente sea una oportunidad de bienestar, es imprescindible que tanto el mayor como su familia se sientan escuchados, respetados y acompañados.
Nuestro compromiso en este sentido está claro: crear un espacio donde la persona mayor se sienta considerada, partícipe y con pleno derecho a una vida plena.
Por eso apostamos por acompañar cada paso en este proceso, para que ni el mayor ni su familia tengan que transitar la decisión en solitario.Si estás valorando este cambio o ya estás en él y quieres compartir tus dudas, experiencias o necesidades, estaremos encantados de acompañarte. Porque el bienestar integral de nuestros mayores es responsabilidad de todos: familia, equipo y comunidad.
Afrontando el duelo: apoyo emocional para residentes y familias en momentos difíciles
El duelo no se limita a la pérdida de un ser querido, puede surgir ante cualquier cambio significativo: la pérdida de un trabajo, una mascota o, como ocurre en algunas ocasiones en las residencias, el ingreso en ellas.
Este proceso afecta tanto a los familiares como a los residentes, quienes enfrentan sentimientos de culpa, soledad y tristeza.
Para los familiares, la culpa suele derivar del sentimiento de abandono o la percepción de fracaso por no haber podido mantener al ser querido en casa.
Para los residentes, la adaptación a un nuevo entorno, rutinas y convivencia puede resultar abrumadora.
Las fases del duelo
El duelo, aunque compartido por muchos, es único para cada individuo. Según el modelo de Kübler-Ross, se desarrolla en cinco fases:
- Negación: Rechazo a aceptar la pérdida.
- Ira: Enfado y frustración por lo perdido.
- Negociación: Búsqueda de alternativas para revertir la situación.
- Tristeza: Reflexión y contacto con el vacío emocional.
- Aceptación: Reconocimiento de la pérdida y reanudación de la vida.
El duelo en la vejez: cómo afrontarlo y seguir adelante
Uno de los tipos de duelo es la pérdida de un ser querido, sin duda un momento de profundo impacto emocional, especialmente en la vejez.
Este proceso, aunque difícil, es necesario para aceptar la ausencia, adaptarse y encontrar motivación para seguir viviendo.
Características del duelo por pérdida en la vejez
El duelo es una reacción psicológica a la pérdida, acompañada de emociones como culpa, ansiedad, angustia y aislamiento social, entre otras.
En la vejez, este proceso presenta particularidades únicas debido a la acumulación de pérdidas: cónyuges, amigos cercanos, salud, o incluso independencia.
En estos casos, el duelo por viudedad o la pérdida de un compañero de vida puede intensificar la sensación de soledad y desamparo, haciendo indispensable contar con una red de apoyo cercana y, en algunos casos, ayuda profesional especializada en psicología o psiquiatría.
Además, la vulnerabilidad emocional en esta etapa, sumada al deterioro físico y social, puede aumentar el impacto del duelo, dificultando la adaptación y profundizando los sentimientos de inseguridad y desorientación.
El duelo al ingresar en la residencia
Aunque el envejecimiento conlleva inevitables cambios, es fundamental transmitir a los adultos mayores la posibilidad de iniciar nuevas etapas y vivir con plenitud.
Los centros especializados, como residencias y centros de día, son necesarios para prevenir la soledad, fomentando la socialización y el envejecimiento activo mediante actividades que refuercen el bienestar emocional.
El medio social, los vínculos previos con el ser querido perdido y las inquietudes personales del adulto mayor son factores clave en el proceso de adaptación y superación.
Cómo transitar el duelo
- Validar las emociones: Reconocer y aceptar las emociones, m especialmente la tristeza, sin intentar reprimirlas.
- Buscar distracción: Mantenerse activo en actividades placenteras como leer, socializar o disfrutar de la naturaleza.
- Crear una nueva rutina: Incorporar el contacto regular con el ser querido en la residencia, adaptándose al nuevo contexto.
- Evitar comentarios dañinos: No minimizar los sentimientos con frases como "el tiempo lo cura todo”.
- Fomentar recuerdos compartidos: Revivir momentos positivos ayuda a resignificar la pérdida.
- Buscar apoyo profesional, si es necesario.
En resumen, expresar las emociones, crear un entorno de apoyo y mantener hábitos saludables son elementales para afrontar el duelo y avanzar.
Terapias para superar el duelo
Uno de los mayores desafíos para los ancianos en duelo es la falta de costumbre a expresar emociones.
En generaciones anteriores, se promovía la fortaleza emocional como signo de carácter, lo que puede dificultar la búsqueda de ayuda o la comunicación sobre sentimientos.
Esta reticencia puede conducir al llamado duelo complicado, que en ocasiones deriva en depresión. Por ello, es crucial contar con el acompañamiento de especialistas que faciliten la gestión de las emociones.
Entre las estrategias terapéuticas más efectivas destacan:
- Grupos de apoyo donde compartir experiencias y abordar duelos no resueltos.
- Evocar recuerdos positivos y negativos para evitar la idealización de la persona fallecida.
- Fomentar actividades recreativas y hobbies que ofrezcan satisfacción personal.
- Conversar sobre lo que se extraña y valorar los aspectos positivos de la vida actual.

Cómo apoyar a nuestros mayores
El entorno familiar y social juega un papel esencial en la recuperación. Algunas recomendaciones para brindar apoyo efectivo son:
- Respetar los ritmos del duelo: Reconocer que la acumulación de pérdidas y la dificultad para expresar emociones pueden prolongar el proceso.
- Fomentar el diálogo: Crear momentos para escuchar y compartir sentimientos sobre la pérdida.
- Acompañar activamente: Dedicar tiempo a actividades que el adulto mayor disfrute y reforzar la esperanza en el futuro.
- Evitar la infantilización: Reconocer su capacidad para afrontar el duelo y no sobreprotegerlos.
- Proponer actividades sociales y al aire libre: Promover la interacción con familiares y personas de su edad, así como el ejercicio físico y los juegos en grupo.
El duelo es un proceso que, aunque doloroso, puede gestionarse de manera saludable con apoyo, comprensión y las herramientas adecuadas.
Ayudar a nuestros mayores a encontrar nuevos propósitos y vínculos servirá para superar esta etapa y seguir adelante con calidad de vida.
Gestión de la culpa en familiares al ingreso
Desde el otro punto de vista de los implicados, la culpa es una de las emociones más comunes cuando se toma la decisión de ingresar a un ser querido en una residencia.
Los familiares sienten que están "abandonando" o "apartando" a su ser querido, lo que puede generar un fuerte impacto emocional.
Esta etapa inicial puede ser desafiante, pero en El Cel Rubí contamos con profesionales capacitados para ayudar a las familias a comprender que esta decisión se toma desde el amor y el cuidado, tanto por el bienestar del familiar como por el propio equilibrio emocional.
El valor de la comunicación y las actividades compartidas
La comunicación abierta es vital para aliviar los temores y preocupaciones asociados con esta decisión. Siempre que las capacidades cognitivas del adulto mayor lo permitan, hablar con honestidad puede ser un gran apoyo.
Además, nuestras instalaciones están diseñadas para ofrecer un entorno cálido y familiar.
Invitamos a las familias a participar activamente en la vida de sus seres queridos, asistiendo a actividades, celebraciones de cumpleaños, aniversarios y otros eventos organizados.
Estos momentos compartidos fortalecen los lazos afectivos y crean nuevos recuerdos que unen aún más a las familias.
Facilitando la adaptación y reduciendo la culpa
Aunque la culpa no desaparece de inmediato, observar cómo el ser querido se adapta a su nuevo entorno puede aliviarla significativamente. Por ello, promovemos que nuestros residentes vean la residencia como su nuevo hogar, donde forman parte de una comunidad que complementa el apoyo familiar.
Así, para un proceso de adaptación exitoso recomendamos:
- Participación en actividades comunitarias
Fomentamos la participación en talleres y actividades recreativas que promueven la socialización y el bienestar emocional.
- Respeto por la identidad y autonomía
Apoyamos la libertad de elección en las decisiones diarias para mantener la autoestima y el sentido de individualidad.
- Flexibilidad de visitas y salidas
Facilitamos que los residentes mantengan contacto con sus familias mediante visitas regulares y estancias temporales fuera del centro.
- Refuerzo de los vínculos familiares
Las interacciones frecuentes con familiares son esenciales para el bienestar emocional y fortalecen la conexión con sus seres queridos.
- Promoción de recuerdos positivos:
Compartir y reflexionar sobre momentos felices ayuda a los residentes a encontrar consuelo y alegría en su día a día.
- Roles significativos dentro de la comunidad
Permitir que los residentes asuman tareas acordes a sus capacidades les da un propósito y fomenta su sentido de pertenencia.
- Espacios para la diversión
Ofrecemos actividades lúdicas que garantizan momentos de entretenimiento y contribuyen a un ambiente optimista.
En nuestra residencia trabajamos para que la adaptación sea un proceso positivo tanto para el residente como para su familia, priorizando el bienestar emocional, la calidad de vida y la creación de una nueva comunidad llena de oportunidades.

La garantía de estar bien acompañados
El ingreso de un ser querido en una residencia es un proceso complejo y cargado de emociones. Requiere comunicación sincera, planificación cuidadosa y, en muchos casos, el acompañamiento de profesionales.
Reconocer esta transición como un duelo y nombrar las emociones asociadas permite enfrentarlas de manera más saludable.
Para las familias, es fundamental entender que la culpa y la ansiedad son reacciones naturales ante esta decisión. Abordarlas con empatía, respeto y una adecuada preparación emocional facilita transitar esta etapa de forma más llevadera, promoviendo el bienestar de todos los involucrados.
El papel del humor en la salud mental: sesiones de risoterapia y sonrisas diarias
La salud mental es un aspecto crucial del bienestar general de las personas, especialmente en la tercera edad, donde las dificultades emocionales y sociales pueden ser más prevalentes.
Una de las herramientas más poderosas para mejorar la salud mental es el humor y la risoterapia.
Por ello, queremos divulgar el papel del humor en la salud mental, especialmente en los mayores, conociendo los beneficios de la risoterapia y cómo implementar actividades de humor y risoterapia en las residencias.
El Humor como herramienta terapéutica
El humor tiene un efecto terapéutico notable.
Ayuda a las personas a manejar el estrés, mejorar su estado de ánimo y fortalecer las relaciones interpersonales, creando una fortaleza muy importante de cara al envejecimiento activo.
En el contexto de la salud mental, el humor puede servir como un mecanismo de defensa que permite a las personas enfrentar situaciones difíciles con una perspectiva más positiva.
Los estudios han demostrado que reír y disfrutar del humor puede liberar endorfinas, las hormonas responsables de la sensación de felicidad. Este efecto se convierte en una herramienta útil para combatir la depresión y la ansiedad, problemas que son comunes en la población anciana.
Así, incorporar el humor en la vida diaria de los mayores puede contribuir a una mejor calidad de vida y a una salud mental más robusta.
Importancia del humor en nuestros mayores
En residencias de personas mayores, la importancia del humor se vuelve aún más crítica.
Muchos residentes enfrentan cambios significativos en sus vidas, como la pérdida de seres queridos, la disminución de su independencia y problemas de salud.
Estas situaciones llevan a sentimientos de tristeza y desesperanza. El humor actúa como un bálsamo emocional, aliviando la carga de estos sentimientos.
Un ambiente donde se fomente el humor puede crear un sentido de comunidad entre los residentes.
Las actividades humorísticas, como chistes compartidos, juegos cómicos y sesiones de risoterapia, son capaces de unir a los residentes y ayudarles a formar nuevas amistades. Esto no solo mejora su salud mental, sino también su calidad de vida al proporcionarles un sentido de pertenencia.
Risoterapia en residencias
La risoterapia en residencias de personas mayores puede llevarse a cabo de diversas maneras.
Las sesiones pueden ser dirigidas por un profesional de la salud capacitado o un facilitador de risoterapia.
Estas sesiones suelen incluir juegos, ejercicios de respiración, narración de chistes y dinámicas de grupo que fomentan la risa.
Además, la risoterapia puede ser adaptada a las necesidades específicas de los residentes. Por ejemplo, si hay residentes con discapacidades cognitivas, las actividades pueden enfocarse en el uso de imágenes y sonidos que evocan risa.
Para aquellos con movilidad reducida, se pueden implementar ejercicios de risa sentados, donde los participantes puedan disfrutar sin la necesidad de moverse excesivamente.
Actividades de humor y risoterapia con los mayores
Llevar a cabo actividades de humor y risoterapia con ancianos requiere sensibilidad y creatividad. Estas son algunas sugerencias prácticas:
Narración de chistes
Iniciar reuniones semanales donde los residentes compartan sus chistes favoritos. Esto no solo promueve la risa, sino que también permite que los residentes compartan su historia y personalidad.
Talleres de risa
Organizar talleres que se centren en la risa, donde se realicen ejercicios diseñados específicamente para provocar risa. Por ejemplo, imitar sonidos de animales o crear caras graciosas puede ser una forma efectiva de estimular la risa.
Juegos de palabras
Los juegos de palabras, como acertijos o adivinanzas cómicas, son una excelente manera de estimular la mente y provocar risas al mismo tiempo.
Terapia con payasos
Invitar a un payaso o un grupo de comediantes que realicen actuaciones en las residencias. La presencia de un payaso puede romper el hielo y llevar a situaciones hilarantes.
Videoclips graciosos
Mostrar cortos de comedias clásicas o videos divertidos puede ser una forma fácil de provocar la risa.
Grupos de conversación humorística
Formar grupos donde los residentes puedan discutir temas ligeros y divertidos, como sus películas o programas de televisión favoritos.
Beneficios del humor y la risa en personas mayores
La risoterapia es una técnica terapéutica que utiliza la risa como medio para mejorar la salud física y mental de las personas.
Este enfoque ha ganado popularidad en todo el mundo y se utiliza en diversas aplicaciones, desde hospitales hasta residencias de ancianos.
Así, el humor y la risa ofrecen múltiples ventajas para las personas mayores.
Aunque pueda parecer evidente, el impacto en diversas áreas es a menudo más profundo de lo que se podría pensar. Reconocer esto puede ayudarnos a apreciar la importancia de incorporar el humor en la atención y el cuidado diario de las personas mayores.
Beneficios físicos
- Reducción del estrés: La risa disminuye los niveles de cortisol, la hormona del estrés, contribuyendo a la relajación del cuerpo.
- Mejora del sistema inmunológico: La risa aumenta la producción de anticuerpos y activa células protectoras como los linfocitos T, linfocitos B y células NK.
- Aumento de la circulación sanguínea: Ayuda a prevenir problemas cardiovasculares.
- Alivio del dolor: Durante la risa, se liberan endorfinas que actúan como analgésicos naturales.
Beneficios emocionales
Los beneficios emocionales son, sin duda, los más evidentes al considerar el uso del humor en la vida cotidiana.
- Mejora del estado de ánimo: La risa libera las conocidas como “hormonas de la felicidad”, que no solo alivian el dolor, sino que también mejoran el estado de ánimo.
- Reducción de la ansiedad y la depresión: Si bien el humor no es una cura definitiva, puede tener un impacto positivo en el estado de ánimo, ayudando a reducir o prevenir sentimientos de ansiedad y síntomas depresivos en muchas personas mayores.
- Fomento de la resiliencia: Reír ante las adversidades fortalece la capacidad de adaptación y afrontamiento, mejorando nuestra respuesta a los desafíos.
- Mejora de las relaciones sociales: Compartir risas crea lazos más fuertes entre las personas, fomentando conexiones más profundas.
Beneficios cognitivos
Por su impacto en la función y el desarrollo del cerebro:
- Estimulación cognitiva: La risa oxigena el cerebro y puede activar diversas áreas, como la corteza prefrontal, mejorando así la función cognitiva.
- Mejora de la memoria: Las emociones positivas asociadas con la risa pueden activar el sistema límbico, que está involucrado en la formación de la memoria a largo plazo.
- Prevención de enfermedades neurodegenerativas: La actividad mental que implica la risa puede contribuir a un desarrollo cognitivo saludable y, aunque no garantiza la cura, puede ayudar a prevenir enfermedades como el Alzheimer.
Cómo integrar el humor en la vida diaria: consejos prácticos
A pesar de comprender la importancia del humor en la vida cotidiana, pueden surgir desafíos en su aplicación práctica. Estas son algunas estrategias para incorporar el humor en la rutina diaria:
- Participar en actividades recreativas: Juegos y otras actividades lúdicas pueden crear un ambiente propicio para la risa. También se pueden organizar grupos de teatro o sesiones de risoterapia.
- Ver comedias y programas humorísticos: Las películas y series de comedia son una forma fácil de provocar risas. Si se disfrutan en compañía, también fomentan la socialización y el bienestar.
- Fomentar la interacción social: Organizar reuniones y actividades donde se comparta el humor es fundamental. Las relaciones sociales, en última instancia, mejoran el estado de ánimo y el bienestar emocional.
- Crear un entorno positivo y estimulante: Mantener un ambiente ordenado y libre de estrés contribuye a la relajación y al buen humor. Un espacio acogedor, acompañado de música agradable y la inclusión de chistes o anécdotas graciosas, puede potenciar la risa.
Un factor clave para mejorar la salud mental
El papel del humor en la salud mental de los mayores es indiscutible.
La risa y el humor pueden mejorar la calidad de vida, reducir el estrés y fomentar un ambiente social saludable.
La risoterapia se presenta como una herramienta valiosa en residencias de mayores, proporcionando beneficios físicos y emocionales que pueden transformar la experiencia de vida de los residentes. Al llevar a cabo actividades de humor y risoterapia, podemos ayudar a los ancianos a enfrentar los desafíos de la vejez con una sonrisa y un corazón ligero.
Por tanto, es crucial que tanto los cuidadores como los profesionales de la salud reconozcan y aprovechen el poder del humor.
Nuestro enfoque
Por esta razón, todas las actividades terapéuticas y de animación que se llevan a cabo en el Cel Rubí están diseñadas con un enfoque en la psicología positiva.
Donde encontramos más risas es sobre todo cuando jugamos a juegos de mesa, ya que muchas veces los usuarios cuentan diferentes anécdotas graciosas, o cuando vienen los diferentes voluntariados al centro, ya que los residentes suelen explicar diferentes historias de cuando eran jóvenes.
En el taller de musicoterapia, cuando se ponen diferentes canciones, se suele conectar con su pasado y recuerdan momentos bonitos, donde siempre lo explican con muchas risas. Cuando hacemos el taller de cine, los residentes suelen pedir películas graciosas para pasar “buenos ratos” como ellos dicen.
La reminiscencia que hacemos de manera diaria los hacen conectar con su pasado y que les produzca una sensación de alegría, lo que hace que quieran explicarlo tanto a compañeros como a trabajadores del centro.
Comprendemos los valiosos beneficios que el buen humor aporta a las personas mayores. Por ello, nos esforzamos por integrarlo en el día a día de nuestros residentes. Sin duda, un buen sentido del humor es fundamental para alcanzar la felicidad y el bienestar físico y mental.
Celebrando hitos: cumpleaños, aniversarios y eventos especiales
Celebrar hitos y eventos especiales en El Cel Rubí supone conmemorar momentos significativos en la vida de los residentes, tales como cumpleaños, aniversarios de bodas, logros personales o eventos colectivos como festividades nacionales y culturales.
En nuestra residencia damos especial importancia a estas fechas marcadas en rojo en el calendario, que apuntalan la rutina diaria habitual de nuestros residentes.
¿Qué significa celebrar hitos en las residencias de ancianos?
Los hitos representan logros o fechas importantes que han marcado la vida de los residentes y, al celebrarlos, se reconoce y honra su historia personal, sus vivencias y sus contribuciones a lo largo de los años.
Estas celebraciones siempre varían en tamaño e ‘impacto’, desde pequeñas reuniones con familiares y amigos, hasta eventos más grandes que involucren a toda la comunidad de la residencia.
Desde El Cel Rubí no nos cansamos de recordar que este tipo de celebraciones son esenciales para reforzar el sentido de identidad y pertenencia, especialmente en un entorno donde los cambios de rutina y de lugar de residencia pueden afectar al bienestar emocional de nuestros mayores.

La importancia de celebrar hitos
Celebrar hitos no es solo una cuestión de entretenimiento; tiene un profundo impacto en la calidad de vida de nuestros residentes.
Estas celebraciones actúan como recordatorios tangibles de que cada individuo es valioso y tiene una historia que merece ser compartida y celebrada.
La importancia de estas celebraciones radica en su capacidad para humanizar y personalizar el entorno de la residencia.
Para muchos ancianos, mudarse a una residencia puede ser una experiencia difícil, marcada por la pérdida de independencia o la separación de su hogar. Las celebraciones de hitos ayudan a mitigar estos sentimientos al crear un ambiente donde se siente que su vida sigue siendo significativa y valorada.
Además, estas celebraciones pueden servir como momentos de aprendizaje intergeneracional, donde las historias y experiencias de nuestros mayores se transmiten a las generaciones más jóvenes, creando un puente entre el pasado y el presente. Este intercambio es fundamental para mantener la cultura y las tradiciones vivas, y para que las nuevas generaciones comprendan y aprecien la importancia de la historia personal y colectiva.
Por tanto, celebrar hitos es una práctica que va más allá de la simple festividad.
Es una manera de enriquecer la vida de los residentes, fortalecer sus lazos sociales, y recordarles que, a pesar del paso del tiempo, sus vidas siguen siendo valiosas y dignas de celebración.
La implementación de estas celebraciones debería ser una parte integral de la atención en las residencias, beneficiando tanto a los mayores como a la comunidad que los rodea.
Los eventos y fiestas en El Cel Rubí
Cada año, en nuestra residencia organizamos diferentes eventos o fiestas para celebrar diferentes hitos o eventos especiales.
Estos eventos nos permiten, tanto a los residentes como a los profesionales del centro, disf
rutar de festividades conjuntamente, compartiendo experiencias grupales.
Los eventos y fiestas que se festejan en la residencia suelen ser:
Cumpleaños
Durante el año se celebran los cumpleaños de nuestros mayores, agrupando a los residentes y trabajadores para cantar el cumpleaños feliz y soplar las velas rodeado de sus compañeros/as, compartiendo así un rato especial y significativo comiendo pastel.
Fiestas significativas
Durante el año tenemos varias fiestas específicas que los residentes siempre han celebrado en su casa como la Navidad, los Reyes Magos, carnaval, el día de la mujer, miércoles de ceniza, la Semana Santa, Sant Jordi, San Juan, la Diada de Catalunya;, la castañera o el Día de todos los santos.
A lo largo y ancho de estas festividades, se realizan cantadas de villancicos, manualidades, disfraces, semana temática de disfraces, obras teatrales protagonizadas por nuestros mayores y por personal del centro, puntos de libros y rosas hechas de manualidades, salidas a la comunidad, lanzamiento de petardos… Incluso hacemos panellets artesanos castañas y boniatos.
Cena especial
Cada dos semanas, los viernes, los residentes realizan una cena especial, confeccionada por ellos, y que se selecciona conjuntamente con la educadora social del centro.
Fiestas de las familias
Es la fiesta anual que realizamos un sábado durante el mes de mayo, coincidiendo con el buen tiempo. Esta festividad se lleva a cabo en la terraza del centro, donde invitamos a todos los residentes, centro de día, trabajadores y familiares del centro.
Cada año, disfrutamos de una fiesta con música, comida y bingo con reparto de regalos para todos los residentes y familiares que asisten.
Beneficios de celebrar hitos con nuestros mayores
1. Mejora del bienestar emocional y mental: Celebrar hitos brinda a los residentes la oportunidad de rememorar momentos felices de sus vidas, lo que puede mejorar su estado de ánimo y reducir sentimientos de depresión o soledad. Estas celebraciones pueden evocar recuerdos positivos, fortaleciendo su sentido de identidad y conexión con su pasado.
2. Fortalecimiento de lazos sociales: Los eventos conmemorativos a menudo involucran la participación de familiares, amigos y otros residentes, lo que fomenta las relaciones interpersonales y combate el aislamiento. Esto es especialmente importante en las residencias de ancianos, donde los vínculos sociales pueden verse reducidos por la distancia o la pérdida de seres queridos.
3. Aumento de la autoestima y el sentido de logro: Reconocer y celebrar los logros de nuestros mayores, por pequeños que sean, refuerza su autoestima. Saber que su vida y experiencias son valoradas les otorga un sentido de propósito y realización, lo que es vital para su bienestar psicológico.
4. Estimulación cognitiva: Las celebraciones que involucran la narración de historias, la música o la danza pueden servir como estímulos cognitivos, ayudando a mantener la mente activa y comprometida. Recordar detalles de eventos pasados y participar en actividades lúdicas estimula la memoria y la creatividad.
5. Contribución a un entorno positivo y dinámico: Las celebraciones rompen la rutina diaria y crean un ambiente más alegre y vibrante en la residencia. Esto no solo beneficia a los residentes, sino también al personal, que experimenta un entorno laboral más motivador y satisfactorio.

El programa de actividades de El Cel Rubí
Además de estos cumpleaños, aniversarios y eventos especiales, no hay duda de que las actividades son el motor del día a día de nuestros residentes.
Estas actividades son multinivel: dentro de una misma actividad hay diferentes dificultades para que los usuarios que participan, sin importar su capacidad actual.
De esta forma, nuestros mayores siempre pueden disfrutar de la actividad, especialmente teniendo el punto terapéutico de refuerzo de capacidades y retención, para no perder tan prematuramente sus capacidades.
Mejorando la capacidad cognitiva con actividades en la sala multisensorial
En el Cel de Rubí venimos apostando por un nuevo proyecto de actividad en la sala multisensorial para mejorar la capacidad cognitiva.
Se trata de un juego de lo más entretenido para nuestros mayores: el trabajo de construcción con Lego, es decir, trabajar a nivel psicológico la elaboración de figuras 3D de construcción a partir de imágenes 2D.
Todo ello forma parte, además, del programa de actividades de El Cel de Rubí.
Como veremos en este artículo, estos ejercicios funcionan muy bien para estimular la capacidad cognitiva.
Trabajando las capacidades cognitivas
Las capacidades cognitivas son funciones mentales y habilidades que permiten a una persona procesar, entender, recordar y utilizar la información que recibe del entorno.
Estas capacidades juegan un papel fundamental en el pensamiento, el aprendizaje, la resolución de problemas y la toma de decisiones. Abarcan una amplia gama de funciones mentales que trabajan juntas para procesar la información y desempeñar diversas tareas cognitivas.
Concretamente, a través de estos ejercicios con LEGO y de estimulación sensorial, se trabajan varias capacidades cognitivas como son:
- La capacidad atencional y de concentración. El estar pendientes de qué pieza se corresponde con la figura o el hecho de ser conscientes de que piezas ya han sido seleccionadas estimula la capacidad de focalización en un estímulo.
- La memoria reciente e inmediata. Nos permite saber qué piezas hemos colocado ya y cuáles son las siguientes a elegir.
- La socialización y el ocio. Como trabajamos de forma grupal, favorecemos los lazos relacionales entre los y las diferentes usuarios/as. Durante la construcción, surgen conversaciones sobre lo que se está llevando a cabo o sobre otros aspectos que recuerdan. La socialización y el espacio de ocio son componentes muy importantes para llevar a cabo un envejecimiento activo.
Y es que con el trabajo de la capacidad cognitiva, se progresa en el trabajo sobre la atención, la concentración, la memoria, el razonamiento lógico, resolver problemas y a mayor velocidad, la percepción visual y espacial y las habilidades motoras, la creatividad o las habilidades sociales, entre otros elementos.
Estas capacidades cognitivas trabajan juntas y se complementan para permitir un funcionamiento mental eficiente y adaptativo en diversas situaciones y contextos. Por ello, mantenerlas a lo largo de la vida es esencial para un envejecimiento saludable y para mantener una mente activa y comprometida.
En esto también son determinantes las praxias.
¿Qué son las praxias?
Las praxias hacen referencia a un proceso neurológico donde se llevan a cabo una serie de acciones de movimientos de forma voluntaria para llevar a cabo un fin.
Es decir, son habilidades motoras y cognitivas que permiten planificar, organizar y ejecutar acciones y movimientos precisos y coordinados para realizar tareas específicas. Estas habilidades están relacionadas con la capacidad del cerebro para planificar y llevar a cabo acciones motrices complejas, como vestirse, comer, cepillarse los dientes, escribir, manipular objetos, entre otras.
En el caso que nos ocupa, la construcción de figuras, estamos trabajando las praxias visoconstructivas o visuoespaciales. Estas se corresponden con la capacidad de ejecutar una serie de movimientos en específico para organizar ciertos elementos en un espacio concreto (Maragall, s.f.).
Existen otros tipos de praxias, cada una enfocada en una función particular:
- Ideomotoras: Implican la capacidad de realizar movimientos en respuesta a una orden verbal o mental.
- Ideatorias: Involucran la planificación y ejecución de secuencias de movimientos.
- Oromotoras: Son habilidades relacionadas con la coordinación de los músculos orales y faciales para realizar movimientos como hablar, masticar, tragar, etc.

¿Cómo estimular la capacidad cognitiva?
Contamos con numerosas herramientas para estimular la capacidad cognitiva de nuestros mayores en El Cel de Rubí, con el objetivo de mantener su mente activa y mejorar su calidad de vida.
Son actividades que además son extrapolables más allá de nuestros centros.
Todo empieza con las actividades cognitivas propiamente, es decir, acciones que desafíen y estimulen el cerebro, como rompecabezas, crucigramas, sudokus, juegos de memoria, juegos de palabras y juegos de estrategia.
A ello podemos añadir actividades creativas y de expresión artística, como la pintura, la escultura, la escritura, la música y la danza.
Con clases y talleres también se mantiene la mente activa, al igual que con el ejercicio físico regular – mejor aún si son al aire libre-.
Y hay que destacar especialmente la terapia ocupacional. En el Cel Rubí contamos con terapeutas ocupacionales para diseñar actividades personalizadas que aborden las necesidades individuales de los residentes, incluidas las actividades que mantengan sus habilidades motoras y cognitivas.
Por supuesto, los juegos de mesa y grupos sociales, la reminiscencia (compartir sus historias de vida, recuerdos y experiencias), y contar siempre con una óptima alimentación, es fundamental.
Como también lo es la estimulación multisensorial, de la que ya os hemos hablado largo y tendido.
Básicamente consiste en diseñar espacios que estimulen los sentidos a través de colores, texturas, aromas y sonidos agradables. Y es que la estimulación multisensorial puede mejorar el estado de ánimo y la cognición.
En este caso, es necesario ahondar en las virtudes de la intervención mediante la estimulación multisensorial o Snoezelen. Estos espacios son salas adaptadas con material ya preparado para proporcionar experiencias sensoriales diversas.
Lo que perseguimos es lograr un ambiente de estimulación facilitando la exploración, el descubrimiento y el disfrute de diferentes experiencias sensoriales. Un “despertar sensorial”.

Beneficios de la estimulación cognitiva
La estimulación cognitiva en los ancianos ofrece una serie de ventajas y beneficios que contribuyen a mejorar su calidad de vida y su funcionamiento mental.
Algunos de estos beneficios (NeuronUP, 2022) aluden a la promoción de la autonomía y la autoestima, ralentizar el deterioro cognitivo… Veamos cuáles son los más destacados:
- Mantener las habilidades cognitivas y fortalecer las habilidades mentales como la memoria, la atención, el razonamiento y la resolución de problemas. Esto ayuda a retrasar el declive cognitivo asociado con el envejecimiento.
- Prevenir el deterioro cognitivo, reduciendo el riesgo de desarrollar trastornos neurodegenerativos como la enfermedad de Alzheimer y la demencia.
- Mejorar la concentración y la atención y una mayor estimulación neuronal y plasticidad cerebral.
- Mejorar el estado de ánimo y reducir los sentimientos de ansiedad y depresión.
- Fomentar la socialización, la interacción social y el compromiso emocional para prevenir el aislamiento social y aumentar la autoestima.
- Retrasar el avance de enfermedades neurodegenerativas y promover su independencia.
En resumen, la estimulación cognitiva en nuestros mayores supone una serie de beneficios que abarcan desde el mantenimiento de habilidades mentales hasta la promoción de la salud emocional y el bienestar general. Por ello, para maximizar estos beneficios, en el Cel Rubi diseñamos programas de estimulación cognitiva adecuados a las necesidades individuales y preferencias de cada persona.
Referencias
- Maragall, F. P. (s. f.). Praxias: ¿Qué son y cómo estimular estas capacidades cognitivas?
- (2022, 13 septiembre). Beneficios de la estimulación cognitiva en personas mayores.
Cómo disfrutar de las vacaciones viajando con personas mayores
Viajar en vacaciones con personas mayores es una experiencia maravillosa y enriquecedora. Pero para asegurarnos de que disfruten plenamente de las vacaciones, tanto si viajan en grupo como si viajan en familia, es esencial considerar diversos aspectos prácticos.
Por ello, desde El Cel de Rubí vamos a contaros algunos consejos y recomendaciones para viajar con personas mayores, con el objetivo de asegurarnos de que las vacaciones sean seguras, cómodas y agradables para todos.
Recomendaciones básicas para viajar con personas mayores
Antes de empezar a planear las vacaciones con nuestros mayores, debemos ser conscientes de sus capacidades.
Si la persona no sufre de ningún problema de movilidad, por lo general no habrá obstáculo alguno para visitar cualquier ciudad, destino de playa, zona rural... No obstante, es vital tener en cuenta si hay que andar mucho, hay un gran desnivel, etc.
En este sentido, siempre es necesario e imprescindible considerar los dos siguientes supuestos antes de organizar cualquier escapada familiar y vacacional:
- Que el adulto mayor debe contar con su propio espacio, para que se sienta parte de la familia, y que disponga de la privacidad que necesita.
- Intentar que mantenga su rutina, independencia y autonomía dentro de lo posible.
El reto es buscar una sintonía entre todos para usar el viaje con la familia como el mejor antídoto para combatir su nueva vida, y esa soledad que a menudo pueden sentir, así como sus consecuencias en la tercera edad. Y para lograrlo, hemos elaborado una serie de recomendaciones y consejos.

Elegir bien el destino
¿Qué tipo de destinos buscamos cuando nos hacemos mayores?
Lógicamente, con la edad, la forma de viajar cambia. Cuando se es anciano, no vale “cualquier cosa”. Debe primar la comodidad y el confort en los destinos, así como la seguridad, la facilidad de acceso, el clima, la calidad de los servicios… A esto hay que añadir posibles inconvenientes como el idioma, si vamos a un país extranjero, el sistema de transportes en el destino o la accesibilidad de las infraestructuras.
¿Qué debemos evitar?
Climas muy extremos, lugares con terrenos accidentados o condiciones extremas, calles mal pavimentadas, etc. Con ello, nos aseguraremos de que el destino elegido es óptimo para pasar unas vacaciones fantásticas.
Para todo ello, podemos informarnos en la Plataforma Representativa Estatal de Personas con Discapacidad Física (PREDIF).
Planificación anticipada
Antes de embarcarse en un viaje con personas mayores, es preciso realizar una planificación previa, asegurándonos de tener en cuenta sus necesidades y preferencias.
Hay que consultar con ellos sobre sus condiciones de salud, medicamentos que deban tomar regularmente y las limitaciones físicas que puedan tener.
También es más que recomendable saber qué servicios de atención médica están disponibles en el destino y anotar los números de contacto de hospitales, clínicas y médicos locales, amén de llevar suficiente medicación y documentos médicos importantes.
Elegir bien las actividades
A la hora de elegir actividades durante el viaje, primero hay que considerar las preferencias y necesidades de las personas mayores. En este sentido, debemos optar por actividades de bajo impacto físico, pero sin caer en el sedentarismo en personas mayores, como paseos tranquilos por la playa / naturaleza, visitas a museos, jardines botánicos, espectáculos culturales, etc.
Es una recomendación más que lógica pero que conviene recordar: se deben evitar actividades que requieran mucho esfuerzo físico o sean demasiado extenuantes para los adultos mayores, especialmente en las horas de mayor calor.
Máximo cuidado de la piel
Gorras, sombreros, protector solar de máxima eficacia, gafas de sol… Toda protección es poca cuando el sol aprieta para cuidar la piel de nuestros mayores.
Ropa y calzado adecuados
La comodidad en la ropa y el calzado no se pueden negociar.
Si se planean excursiones o caminatas, elige ropa ligera pero protectora, como camisas de tejidos naturales y finas, así como pantalones ligeros para protegerse del sol. En suma, no llevar ropa ajustada o que restrinja el movimiento. Asimismo, asegúrate de que todos lleven zapatos cómodos, transpirables y resistentes para evitar rozaduras o lesiones en los pies.
Confort en el alojamiento
Otro factor diferencial: la selección de alojamiento.
Es necesario elegir hoteles, resorts o apartamentos que ofrezcan comodidades adecuadas para su estancia, como el hecho de que haya ascensores o habitaciones en la planta baja disponibles, instalaciones accesibles para personas con discapacidades o incluso servicios adicionales como asistencia médica de emergencia.
Lo que queremos es saber que no existen las barreras arquitectónicas, o que si las hay se salvan con rampas y otros elementos, tal y como hacemos en nuestra residencia de El Cel de Rubí.
Reservar alojamiento en una ubicación céntrica o a pocos pasos del lugar habitual de ocio, como la playa, y sin importantes cuestas, también es otro punto a favor.
Itinerario flexible y una logística óptima
También es esencial planificar un itinerario que no incluya un programa demasiado apretado, sin tiempo suficiente para descansar y relajarse. Buscamos fomentar su envejecimiento activo, no sobrecargarlo.
Es obligatorio incorporar paradas frecuentes durante las visitas turísticas y asegurarse de incluir actividades que sean de interés para todos los miembros del grupo, adaptándolas a los gustos y capacidades de las personas mayores.
Al mismo tiempo, el transporte es otro factor a tener muy en cuenta.
En la medida de lo posible, debemos priorizar opciones que sean cómodas y seguras para las personas mayores. Por ejemplo, si van a viajar en avión, considerar solicitar asistencia en el aeropuerto para evitar largas caminatas o tiempos de espera extensos.
En otros medios como autobuses o trenes, verificar si ofrecen servicios especiales para personas con discapacidades o si cuentan con acceso fácil y seguro para los adultos mayores.
En este sentido, es crucial, en trayectos largos, programar paradas frecuentes para que las personas mayores descansen y estiren las piernas. Esto ayuda a reducir el cansancio y el malestar.
Carné de jubilado y descuentos
Como consejo, en multitud de lugares de interés en España y de Europa, así como en transportes, restaurantes, sitios culturales, etc. realizan descuentos a personas mayores y personas con discapacidad.
Aprovecha estas ofertas para la tercera edad y ahorra dinero en tus actividades y compras llevando el carné de jubilado.
La importancia de la hidratación
Uno de los principales factores que pueden alterar el bienestar y cuidado de los mayores durante las vacaciones es el viajar a zonas muy calurosas. No en vano, una de las afecciones más peligrosas en la tercera edad en verano son los golpes de calor y las deshidrataciones.
Por ello, mantenerse hidratado es fundamental, especialmente durante los viajes y las actividades al aire libre. Es importante llevar botellas de agua y animar a nuestros mayores a beber líquidos regularmente.
Botiquín de primeros auxilios
Preparar un botiquín de primeros auxilios es una precaución inteligente al viajar con personas mayores.
Aquí incluimos medicamentos básicos, vendajes, desinfectantes, analgésicos y cualquier otro elemento necesario para hacer frente a lesiones menores o malestares.
Paciencia y comunicación
Viajar con personas mayores en vacaciones requiere a veces un poco más de paciencia y comprensión. Pero no hay nada que no se remedie prestando atención a sus necesidades y escuchando sus sugerencias, es decir, manteniendo una comunicación abierta y asegurándonos de que se sientan cómodos y apoyados durante todo el viaje.
En definitiva, pasar las vacaciones con personas mayores puede ser una experiencia de lo más gratificante y enriquecedora siempre que se tomen las precauciones adecuadas y se planifique de manera responsable, eligiendo destinos accesibles, alojamientos confortables, las actividades adecuadas y teniendo en cuenta sus necesidades médicas y preferencias de ocio y disfrute.
Primeros auxilios en personas mayores
Las personas, a medida que envejecemos, nos volvemos más vulnerables ante cualquier lesión. Es por ello que los mayores tienen más riesgo de sufrir accidentes debido a la disminución de sus funciones, a ser más propensos a caerse, lesionarse o enfermar. Ante dichas situaciones, se hace vital conocer cuáles son los primeros auxilios en personas mayores y cómo se deben realizar, ya sea para manejar caídas, quemaduras, problemas cardiovasculares u otros accidentes comunes. Se trata de un conocimiento clave para las familias y los propios ancianos, y especialmente para las residencias de personas mayores como El Cel Rubí.

Foto de Martin Splitt en Unsplash
¿Qué son primeros auxilios en personas mayores?
Los primeros auxilios son las medidas inmediatas que se toman en una persona lesionada, inconsciente o que enferma súbitamente, en el sitio donde ha ocurrido el incidente (escena) y hasta que llega la asistencia sanitaria (servicio de emergencia).
Los primeros auxilios, lógicamente, están pensados para ayudar, no para causar más daño, por lo que hay que saber aplicarlos con éxito para:
- Mantener vivo al accidentado.
- Evitar nuevas lesiones o complicaciones.
- Poner al accidentado lo antes posible en manos de servicios médicos.
- Aliviar el dolor.
- Evitar infecciones o lesiones secundarias.
Conocer los aspectos esenciales sobre los primeros auxilios ayuda a salvar vidas y a disminuir los riesgos.
El método PAS
En el caso de los primeros auxilios en ancianos, nos movemos siempre bajo las directrices del método PAS: Proteger, Avisar y Socorrer.
Primero hay que proteger. Es decir, evitar que la fuente de daño siga actuando y no realizar acciones si no se conocen las técnicas. Después hay que avisar, para que los servicios de emergencias lleguen cuanto antes. Por último, hay que socorrer. Si ya se ha avisado y se conocen los métodos para actuar, se pueden realizar las técnicas de primeros auxilios en ancianos.
Cómo realizar los primeros auxilios en mayores
A continuación, os explicamos las situaciones más habituales y/o propensas de accidentes en adultos mayores y cómo brindarle primeros auxilios de forma adecuada.
Intoxicaciones
Cuando aparece una intoxicación hay que averiguar cuál ha sido la causa, es decir, identificar el producto y dar la máxima información posible. Si se identifica, hay que comunicárselo al servicio de emergencias para que den pautas exactas de cómo actuar. Es crucial no provocar el vómito ni administrar sólidos, líquidos o medicamentos.
Cómo actuar ante un atropello
Los primeros auxilios en adultos mayores, en caso de atropello, deben seguir la estrategia PAS. Primero, apartar o proteger a la persona de la carretera. Y avisar de forma inmediata al servicio de emergencias sin mover el cuerpo, para evitar lesiones mayores. Después, se hace todo lo posible por mantener la vía aérea despejada y detener cualquier sangrado.
Quemaduras
Si bien vez son menos frecuentes, los ancianos pueden sufrir quemaduras al manipular líquidos hirviendo, como agua o aceite caliente. Aquí, dependiendo del tipo de quemadura, hay que realizar unas acciones u otras.
Para las quemaduras pequeñas de contacto, enfriar la zona bajo un chorro de agua. En quemaduras por llama, no retirar la ropa. Y en las quemaduras químicas, retirar la ropa y lavar con abundante agua. Y en todos los casos, llamar a la ambulancia.

Foto de Diana Polekhina en Unsplash
Primeros auxilios en adultos mayores en caso de caída
Las caídas son muy frecuentes en la tercera edad y responden a multitud de factores de riesgo. De hecho, según este artículo de First Aid for Life, la gran mayoría de los accidentes que sufren las personas ancianas son las caídas. Dichas caídas suelen estar relacionadas con una pérdida de visión o con problemas del equilibrio, debido al deterioro de los huesos y las funciones motoras.
Una caída puede ocasionar un traumatismo craneoencefálico, una fractura de hueso o la rotura de cadera, entre otras situaciones. Por eso, para trabajar en la prevención de caídas, las residencias se han convertido en un espacio seguro para nuestros mayores, donde se disfruta de una accesibilidad completa disminuyendo drásticamente los riesgos.
En caso de caída, lo primero que debemos hacer es pedir ayuda y revisar el estado de la persona, intentando calmarlo y movilizarlo lentamente. Podemos colocar una almohada o manta, o lo que tengas a la mano, debajo de su cabeza.
- Si aparece mucho dolor en alguna zona, una deformidad o incapacidad de movimiento, hay que evitar mover esa parte.
- Hay que ayudar a esa persona a levantarse cuando sea posible hacerlo sin dolor. Para ello se recomienda colocarlo en cuatro patas para tener más estabilidad. Después se separan los codos del suelo.
- En los casos en los que la caída haya provocado pérdida de conocimiento, dificultad para respirar, posibilidad de algún hueso roto, sangrado o vómitos es preciso acudir a urgencias.
Infarto cardíaco o accidente cerebrovascular
El infarto cardíaco o el accidente cerebrovascular también ponen en riesgo la vida del anciano. Por ello, se debe actuar con rapidez para que las consecuencias sean lo menos graves posibles.
Si un residente sufre alguno de estos dos accidentes, actuamos de la siguiente manera:
- El personal sanitario debe llamar de inmediato a urgencias.
- Revisar el pulso y las respiraciones. Si es necesario, ponemos en práctica la maniobra cardio respiratoria.
- Acomodar a la persona mayor boca arriba, comprobando que no hay ningún obstáculo para que pueda respirar bien.
- Colocar el mentón del mayor hacia arriba para abrir las vías respiratorias, abrimos su boca y tapando su nariz con nuestra mano, inhalamos aire y colocamos nuestros labios sobre los del accidentado. Después, exhalamos el aire hasta que el pecho se hinche. Esta acción debe repetirse 2 veces. Proceder a realizar 30 compresiones rápidas.
- Realizar un masaje cardíaco y combinar las dos técnicas (2 insuflaciones y 30 compresiones) hasta que el anciano recobre el conocimiento o llegue la ayuda médica.
- En El Cel de Rubí contamos con desfibrilador propio dentro del centro y formación para su uso. Además, en colaboración con el Ayuntamiento de Rubí, disponemos de un desfibrilador en la fachada del centro, en la calle, para que pueda ser utilizado en una emergencia en las cercanías del centro.
Desmayos
En caso de desmayos, lo más recomendable es seguir los siguientes pasos:
- Comprobar el estado del adulto mayor, que no encuentre heridas o sangrados.
- Posicionarlo boca arriba, pero dejando la cabeza de lado para evitar que se ahogue con la lengua. Luego, elevar sus piernas con las manos para ayudar a que la sangre llegue al cerebro.
- Cuando la persona recupere el conocimiento, ayudarlo a pararse. Es recomendable llamar a emergencias o ir de inmediato a un centro médico para que le realicen un control.
Actuar frente a un atragantamiento
Otro tipo de accidente común entre los ancianos es la llamada broncoaspiración. Al perder piezas dentales y otros problemas de la edad, tragar es más difícil para los ancianos. Y es posible que parte de la comida vaya a parar a las vías respiratorias. Por eso, en El Cel de Rubí trabajamos en su prevención mediante el cuidado del entorno, la postura, la presentación de los alimentos y el acto de deglución. Por ejemplo, contamos con terapeutas ocupacionales que trabajan sobre el aprendizaje de la deglución en el mayor con disfagia.
En caso de atragantamiento, si la persona tose, no está en riesgo su vida. La tos es el mecanismo del cuerpo para expulsar las obstrucciones. No obstante, y para salvar a la persona ante un atragantamiento que vaya a más, en los momentos más críticos de asfixia, es preciso conocer y realizar la maniobra Heimlich, o bien tratar de dar con el objeto que está obstaculizando las vías y si es posible, sacarlo con nuestras propias manos. Esto último solo lo pueden hacer profesionales capacitados y seguros, porque es peligroso, en El Cel de Rubí disponemos de formación para estos casos así como de dispositivos de emergencia para poder ser utilizados en caso de atragantamiento.

Foto de Sincerely Media en Unsplash
Otros accidentes comunes
Los primeros auxilios en mayores también deben enfocarse en tratar consecuencias de la diabetes, intoxicaciones por medicamentos o convulsiones, así como el riesgo de que sufran deshidratación o cambios extremos de temperatura.
Botiquín básico de primeros auxilios & Formación adecuada
Para poder realizar primeros auxilios en adultos mayores, es fundamental tener un buen botiquín en casa o en nuestro caso, en las residencias de ancianos.
Este botiquín debe contar con una serie de elementos imprescindibles, como puedan ser gasas, tijeras, tiritas y pinzas, así como cinta, toallas antisépticas y desinfectante de manos.
En el caso de los residentes de hogares de ancianos, éstos tienen muchas más probabilidades que otras personas de ir al hospital. Así, el equipo médico adecuado para hogares de ancianos puede manejar una serie de afecciones médicas menores, evitando que empeoren y reduciendo la necesidad de transportar a los residentes al hospital.
Para ello, hay que contar con los suministros adecuados a mano y la preparación necesaria, como son:
- Suministros de seguridad: Andadores, Sillas de ruedas, Alarmas de cama, Sistemas de llamada para pacientes de los distintos tipos y adaptados a sus necesidades…
- Artículos de primeros auxilios
- Suministros médicos para pacientes
- Ascensores
- Herramientas de evaluación: Estetoscopio, Otoscopio, Oxímetro de pulso, Termómetro, etc.
- Material para la prevención de infecciones
- Apoyo a la salud mental y cognitiva
- El entrenamiento adecuado
- Atención de emergencia respiratoria
Actuar con decisión y rapidez
En nuestras residencias sabemos que conocer las medidas básicas de primeros auxilios en adultos mayores evita muchas complicaciones e incluso puede salvarles la vida. Hay que tener muy claro cómo se debe actuar en cada situación, y que cada cuidador, fisioterapeuta, psicólogo, etc. sea consciente de los riesgos de esa persona. Esperamos que todos estos consejos de te sirvan de ayuda si alguna vez te ves en la necesidad de practicar primeros auxilios a personas mayores.
Las salas de estimulación multisensorial o Snoezelen
Con el reto de mejorar la calidad asistencial y lograr una mejor calidad de vida para nuestros mayores, en las últimas décadas han ido apareciendo y desarrollándose nuevas estrategias de intervención en el ámbito psicogeriátrico.
Uno de los métodos que está ganando más importancia y popularidad en la actualidad es la intervención mediante la estimulación multisensorial o Snoezelen.
Este concepto se desarrolló en Países Bajos en los años 70 como Terapia No Farmacológica (TNF) y está pensado para proporcionar sensaciones y estímulos específicos a la persona, buscando su bienestar e interacción con el entorno y contribuyendo a la organización cerebral, la comunicación y el aprendizaje.
La práctica de Terapias No Farmacológicas (TNF)
En El Cel Rubí las Terapias No Farmacológicas (TNF) son uno de los elementos en los que nos apoyamos para lograr una importante mejora de la calidad de vida de nuestros mayores.
¿Qué son las Terapias No Farmacológicas?
Se trata de toda intervención ajena al uso de medicamentos, con fundamento científico, realizada sobre el paciente o el cuidador y potencialmente capaz de obtener un beneficio relevante sobre los principales síntomas de diferentes enfermedades neurodegenerativas.
Por lo tanto, las TNF son un complemento del tratamiento farmacológico, sin excluirlo ni sustituirlo. Hablamos de intervenciones dirigidas a optimizar la cognición, mejorar el estado de ánimo, la conducta y la funcionalidad de los pacientes. Siempre, desde entretenimiento y la diversión, fomentando actividades lúdicas y la participación social.

Gracias a su condición de actividad grupal, se favorece la conexión con el entorno, las relaciones interpersonales y la comunicación.
Un ejemplo es la roboterapia. En El Cel Rubí apostamos por la roboterapia para jugar y acompañar a personas con deterioro cognitivo avanzado y generar efectos en nuestros mayores como el placer o la relajación. En este enlace podéis ver en qué consiste.
Hoy, no obstante, queremos hablaros de una de las principales actividades terapéuticas englobadas en el campo de las TNF que desarrollamos en nuestros centros: la Sala de estimulación multisensorial – Snoezelen.
¿Qué son las salas Snoezelen?
El enfoque “Snoezelen” procede de los términos explorar y soñar, así como de la teoría de la Integración Sensorial de Jean Ayres.
Es un concepto que asume el mundo como lugar en el que vivimos en constante mezcla de luces, sensaciones, gustos, experiencias táctiles, etc. mediante nuestros órganos sensoriales.
Esto se puede configurar como terapia para provocar el despertar sensorial de las personas, favoreciendo la comprensión con nosotros mismos y el entorno mediante actividades significativas y estímulos.
Por lo tanto, las salas multisensoriales Snoezelen son espacios interactivos pensados para la estimulación de los sentidos, buscando mejorar la calidad de vida de personas con discapacidad y personas mayores con deterioro cognitivo severo o demencia, cuyas capacidades motoras y neurológicas están afectadas.
Características de las salas multisensoriales Snoezelen
El espacio Snoezelen es una sala adaptada con material ya preparado para proporcionar experiencias sensoriales diversas. Lo que busca es lograr un ambiente de estimulación facilitando la exploración, el descubrimiento y el disfrute de diferentes experiencias sensoriales. Es lo que conocemos como “despertar sensorial”.
De esta manera, las actividades que desarrollamos en estos espacios están planificadas según las circunstancias y necesidades de los usuarios que participan en ellas, para ofrecer un servicio personalizado velando en todo momento por nuestros mayores.
Estos espacios proporcionan ambientes cálidos y de bienestar, lo que permite a la persona trabajar las capacidades conductuales y emocionales. Los elementos que han de estar presentes en un espacio Snoezelen varían en función del tipo de sistema sensorial que estimula: táctiles, vibratorios, vestibulares, visuales, auditivos, gustativos y olfativos.

Objetivos y enfoque de las intervenciones
Estas salas suponen un medio muy efectivo para trabajar múltiples objetivos de intervención enfocados a mejorar la calidad de vida de las personas, tales como:
- Motores: Coordinación motora y manual, rangos de movimiento, control de la postura…
- Sensoriales: Registrar varias sensaciones, ya sean táctiles, visuales, auditivas, olfativas, propioceptivas o vestibulares.
- Cognitivos: Niveles de atención y alerta, integrar conceptos, memoria, resolver problemas…
- Psicosociales: Iniciativa, madurez emocional, respetar turnos y roles, autoestima…
Beneficios de las salas Snoezelen
La estimulación sensorial es especialmente beneficiosa, por ejemplo, en personas con Alzhéimer o deterioro cognitivo severo, ya que tienen dificultades para controlar sus habilidades psicomotrices.
En cualquier caso, usar entornos multisensoriales tiene beneficios inmediatos en el estado de ánimo de nuestros mayores, así como en sus capacidades. Algunos de estos beneficios son:
- Mejorar la confianza en uno mismo y potenciar el autocontrol, la atención y la concentración.
- Mejorar la autoestima mediante la posibilidad de elección, reduciendo el estrés y mejorando de paso su estado de ánimo.
- Mantener el contacto con el entorno y hacer que el cerebro continúe siendo receptivo a los estímulos.
- Estar más activos y alerta, disminuyendo la apatía y el aburrimiento.
- Rebajar las alteraciones conductuales de agresividad y las de agitación, hablando más espontáneamente, relacionándose mejor, etc.
- Aumenta la duración de la mirada dirigida a las personas de referencia.
- Maximización de la plasticidad neuronal.
- Incentivar la exploración, la experimentación, la creatividad y la comunicación.
La evidencia nos indica que los entornos multisensoriales Snoezelen son óptimos para personas con:
- Discapacidad intelectual y trastornos generalizados del desarrollo.
- Ictus, fracturas, depresión o párkinson.
- TEA, RETT y trastornos de conducta.
- Demencias y enfermedad de Alzheimer.
- Daño cerebral y otras patologías neurológicas.
Elementos y actividades en las salas multisensoriales
En el Cel de Rubí, la sala multisensorial Snoezelen representa un recurso muy edificante y efectivo que ayuda al terapeuta ocupacional, educador social y psicólogo a crear ambientes de sosiego y relax, agradables, accesibles tanto física como cognitivamente, capaces de estimular los sentidos y facilitar la interacción de las personas mayores con otros residentes, sus familias, entorno e incluso con los cuidadores.
Para que las personas mayores pueden trabajar la memoria, la comunicación e incluso la coordinación psicomotriz, en las salas multisensoriales Snoezelen se recrean atmósferas mediante el uso de luces, aromas, música, sonidos y texturas.

Algunos ejemplos:
- Para el tacto, podemos usar cajas con distintos productos de diferentes tamaños, formas y texturas, o telas de diferentes texturas.
- Para la vista, tubos que cambian de color, fibra óptica, elementos con efectos al proyectarse…
- Para el olfato, la difusión de aromas.
- Para el gusto, masticadores y/o mordedores.
- Para el oído, música de ambiente, instrumentos, proyección de música e imagen…
De esta manera, materiales como la cama de agua, sillón vibro-acústico, tubo de burbujas, luz negra o bola disco, que son materiales eficaces pero muy caros, pasan a un segundo plano, ya que para su introducción se necesita un mayor apoyo humano para poder utilizarlos y una mayor inversión, lo que convierte a las salas multisensoriales en un espacio muy costoso y de escaso provecho.
Para llegar al mayor número de usuarios y poder implementar dichas salas, tanto materiales como terapias deben ser accesibles económicamente y a su vez poder dirigir la terapia o actividad con un único profesional, siendo la sesión 1:1 o en grupo reducido.
En El Cel Rubí utilizamos diversidad de materiales con los que el terapeuta aplica estímulos, ya sea para la activación y el aprendizaje o en busca de la relajación y el bienestar. Y siempre, realizando una evaluación continua de los residentes para adaptar cada elemento y actividad a sus capacidades.
Conclusiones
El principal objetivo de las residencias de ancianos es garantizar la calidad de vida y bienestar de las personas mayores. Especialmente, cuando el deterioro cognitivo y funcional asociado con enfermedades típicas de la edad está presente, ya sea Alzheimer, demencias... Por ello, contar con espacios adaptados como las salas multisensoriales es fundamental.
Se ha demostrado que, a través de la estimulación sensorial y cognitiva, la agitación se reduce y el deterioro cognitivo, sensorial y funcional se ralentiza.
Se trata de una terapia que forma parte de las terapias no farmacológicas, muy presentes en la residencia El Cel Rubí. Es, en definitiva, un complemento perfecto al resto de actividades que buscan mejorar la calidad de vida y el trato individualizado del paciente.
De esta forma, apostamos por el uso de materiales simples para realizar terapias y actividades sensoriales, asegurándonos de que estas actividades llegan a todos los usuarios que pueden beneficiarse de ellas. Por supuesto, siendo llevadas a cabo por la terapeuta ocupacional, educador social o psicóloga, en paralelo con otras actividades del centro, lo que asegura un éxito y el máximo rendimiento de nuestra sala multisensorial.
Incapacitación legal, tutelaje y curatela en España: un nuevo paradigma
Desde 2021, la tutela y la incapacitación judicial han dejado paso a la figura de la curatela.
En septiembre de 2021, se implementó en España una nueva ley que ha cambiado los paradigmas respecto a la capacidad jurídica de las personas con discapacidad.
Una importante parte de la población, fundamentalmente en la vejez, suele presentar un deterioro de su capacidad de juicio, de sus facultades y de otras capacidades cognitivas que les impide la correcta toma de decisiones para manejar su persona y asuntos económicos.
Por ello, es importante conocer la situación actual respecto a la antigua figura de la incapacitación judicial.
Cambios legislativos: adiós a la tutela y la incapacitación legal
Si hablamos de cambios, el principal es que es que ya no existe la tutela, la patria potestad prorrogada ni especialmente la incapacitación judicial, una situación que suponía la imposibilidad de una persona de tomar decisiones por su discapacidad psíquica, intelectual o física.
Actualmente, contamos con medidas de apoyo a la persona con discapacidad, como es el caso de la curatela, para promover la toma de decisiones voluntaria de las personas.
Así, las modificaciones más importantes que introdujo la nueva ley para sustituir la incapacitación judicial son:
- Desaparición de la posibilidad de incapacitar, a través de una demanda judicial, a una persona con discapacidad intelectual.
- Desaparición de la figura de la tutela, esto es, que ya no es posible que otra persona distinta a la que posee la discapacidad tome decisiones legales o médicas directamente por ella.
- Desaparición de la patria potestad prorrogada, la que se ejerce sobre los hijos una vez que hayan cumplido la mayoría de edad.
Medidas preventivas ante la pérdida de capacidad o toma de decisiones
El derecho a decidir es un derecho fundamental del ser humano, un derecho que además no desaparece por el mero hecho de hacernos mayores. Sin embargo, distintas enfermedades como demencia o Alzheimer, así como otros tipos de deterioro cognitivo o patologías, pueden limitar o impedir la capacidad de tomar decisiones.
En algún momento de nuestra vida, especialmente en personas ya ancianas, esa capacidad de decidir se puede ver alterada. Para este hecho, disponemos de tres alternativas que son la “prevención” de dichas situaciones, con el fin de decidir con antelación aquello que queremos hacer.
- El Documento de Voluntades Anticipadas (DVA), también llamado Testamento Vital, es un documento legal en el que una persona mayor de edad, capaz y actuando libremente, manifiesta su voluntad respecto a los cuidados y tratamientos médicos que quiere recibir en caso de que se encuentre en una situación en la que no pueda decidir por sí misma o expresar libremente su voluntad.
- Poderes notariales y mandatos preventivos son un poder preventivo mediante documento notarial por el que una persona designa a otra para que le represente y defienda sus intereses en caso de perder la capacidad y para poder manifestar su voluntad.
- Autocuratela: Mediante escritura pública, y previendo situaciones que puedan limitar su capacidad de decidir, una persona mayor de edad puede nombrar a o varias personas como “curadores”, quienes podrán representarle en los ámbitos que la persona decida previamente. También, en el mismo acto, tiene la posibilidad de excluir a otras personas de esta función.
¿Qué sucede cuando no podemos tomar medidas preventivas?
No obstante, en numerosas ocasiones no podemos llegar a manifestar nuestra voluntad con suficiente antelación, bien por falta de previsión, bien por la repentina aparición de una patología incapacitante.
Al respecto, existen una serie de medidas que deben tomar nuestros familiares o personas de referencia si ya nos encontramos con limitaciones en nuestra capacidad de decisión.
Tutela y/o curatela
Tras el cambio de paradigma con la nueva ley aprobada en 2021, la tutela se ha sustituido, principalmente, por una curatela representativa o la aplicación de un sistema de apoyos voluntarios.
La curatela es la principal medida de apoyo a la persona con discapacidad. Este instrumento se aplica cuando no sean suficientes las medidas voluntarias y se requiera de una asistencia continuada.
Es decisión de la justicia dictaminar quién establecerá los actos en los que se prestará el apoyo y, excepcionalmente, aquellos en los que se representará en la toma de decisiones.
¿Quiénes pueden ser curadores?
Podrán ser curadores:
- Toda persona mayor de edad apta para la función.
- Fundaciones o personas jurídicas sin ánimo de lucro que trabajen en la asistencia de personas con discapacidad
Trámites y procedimiento de la curatela
Cuando no existe otra medida de apoyo suficiente para la persona que tiene discapacidad, la curatela parte de una resolución motivada de la autoridad judicial.
En aquellos supuestos que lo precisen, en dicha resolución se fijarán también por dicha los actos concretos de representación del curador. Dicha resolución no puede incluir en ningún caso la mera privación de derechos.
Derechos y obligaciones de los curadores
- El curador deberá actuar según los principios que rigen esta ley y en los actos jurídicos expresados en su designación.
- Está obligado a presentar una rendición periódica de cuentas establecida en la justicia.
- Mostrar la rendición de cuentas cada vez que lo solicite el Ministerio Fiscal de manera independiente al punto anterior.

La sustituta de la tutela
La curatela es también lo más similar a la incapacitación legal para personas con limitaciones en su capacidad de decisión. Con la nueva ley, la curatela deberá ser revisada periódicamente en un plazo máximo de tres años y especificar siempre aquellas medidas de apoyo que son necesarias, es decir, concretando los actos en los que la persona no está capacitada para actuar libremente. Por ello, se debe tratar la limitación de esta “incapacidad” sólo en aquellos ámbitos en los que sea estrictamente necesario.
De la misma forma que la autocuratela, requiere de toma de posesión del cargo mediante un letrado de la administración de justicia y presentar anualmente un resumen de las actuaciones realizadas respecto a la persona de quien se ejerce la curatela.
Cuando la persona no tiene familiares directos que ejerzan este cargo, puede designarse a una fundación tutelar que actuará en nombre y representación del residente, la cual deberá rendir cuentas periódicamente a la autoridad judicial.
En conclusión, la curatela es la figura que sustituye a la antigua tutela y busca acompañar y promover el desarrollo de la persona con discapacidad, atendiendo al deseo, voluntad y preferencias en la medida proporcional a la necesidad del afectado.
Defensor judicial
De esta figura legal solo se hará uso cuando el curador no pueda prestar el apoyo necesario o cuando existan conflictos de intereses entre la persona y su curador. Será el defensor judicial quien respete, comprenda e interprete los deseos y preferencias de la persona y decidir en función de ello.
Guarda de hecho
Decimos que existe una situación de Guarda de Hecho cuando una persona física o una institución presta espontáneamente a una persona desvalida (discapacitado, anciano, etc...) los cuidados y atenciones que necesita sin que medie sentencia o resolución administrativa que así lo disponga. Por tanto, en las residencias la guarda de hecho suele aplicarse en situaciones en las que no existe un familiar directo que pueda hacerse cargo de la persona que ingresa. En este caso la guarda la puede ejercer la directora del propio centro o un familiar no directo previa comunicación al juzgado de primera instancia.
Aquel que ejerza la guarda de hecho necesitará autorización judicial para cualquier acto que realice representando a la persona de quien asume la guarda, y solo podrá realizar gestiones muy básicas para garantizar el bienestar de la persona.
SI la guarda de hecho la ejerce un familiar no directo, posteriormente siempre podrá iniciar los trámites necesarios para ejercer la curatela, lo que le permitirá actuar en todos los ámbitos de la vida del residente que el juez considere oportuno sin necesidad de autorización previa por parte de la Autoridad judicial.
Medidas clave en la residencia
Estas medidas y figuras permiten a los residentes y usuarios del Centro Residencial El Cel de Rubí tener a una persona de confianza que en caso de padecer cualquier enfermedad que limite su capacidad de decisión, defienda sus derechos e intereses y que, por supuesto, escuche, respete y comprenda sus deseos y su voluntad más allá de su opinión particular.











